III
SERVICIOS COMPLEMENTARIOS
PARA
LA MISIÓN CONTINENTAL
1. OBJETIVOS
1.1. Objetivo general
Abrirse al impulso del Espíritu Santo para promover
la conciencia y la acción misionera permanente
de los discípulos mediante la Misión
Continental.
1.2. Objetivos específicos
1.2.1. Fomentar una formación kerigmática, integral
y permanente de los discípulos misioneros que,
siguiendo las orientaciones de Aparecida, impulse
una espiritualidad de la acción misionera,
teniendo como eje la vida plena en Jesucristo.
1.2.2. Promover una profunda conversión personal y
pastoral de todos los agentes pastorales y evangelizadores,
para que, con actitud de discípulos,
todos podamos recomenzar desde Cristo una
vida nueva en el Espíritu inserta en la comunidad
eclesial.
1.2.3. Lograr que las comunidades, organizaciones,
asociaciones y movimientos eclesiales se pongan
en estado de misión permanente, a fin de llegar
hasta los sectores más alejados de la Iglesia, a los
indiferentes y no creyentes.
1.2.4. Comunicar que la vida plena en Cristo es un
don y un servicio que se ofrece a la sociedad y a
las personas que la componen para que puedan
crecer y superar sus dolores y conflictos con un
profundo sentido de humanidad.
2. ITINERARIO DE LA MISIÓN
La misión se realizará en cuatro etapas, siguiendo los
criterios de simultaneidad (pueden sobreponerse), la
flexibilidad (según circunstancias locales) e irradiación
(se sustentan unas a otras).
Habrá un tiempo introductorio de sensibilización y conversión
pastoral de la Iglesia, de profundización de Aparecida
a fin de que su contenido sea estudiado, reflexionado
y asimilado en todas las instancias eclesiales.
Etapa 1: Sensibilización de los agentes pastorales y
evangelizadores
Etapa 2: Profundización con Grupos prioritarios
Etapa 3: Misión sectorial
Etapa 4: Misión territorial
Los misioneros formados en las etapas 1 y 2 son los
agentes evangelizadores para la Misión sectorial (Etapa
3) y territorial (Etapa 4).
3. DESTINATARIOS DE LA MISIÓN
Todos los cristianos son a la vez destinatarios y sujetos
de la misión. Es necesario tener en cuenta que el discípulo
se forma para la misión y, a la vez, la misión forma
al discípulo. Por eso, al realizar la acción misionera, al
mismo tiempo que los discípulos se renuevan en la vida
de Jesucristo, se preparan también para llevar la Buena
Noticia a todos los pueblos.
Etapa 1: Misión con agentes pastorales y
evangelizadores.
A fin de que sean los pastores, los animadores y
responsables de las comunidades los primeros en
asumir este desafío del discipulado misionero.
Se trata de Obispos - Presbíteros - Diáconos
permanentes - Vida religiosa y consagrada, incluyendo
Vida monástica y contemplativa - Laicos
más comprometidos de las distintas áreas
pastorales - Dirigentes de movimientos y comunidades
- Seminarios y Casas de formación - Consejos pastorales - Dirigentes de grupos, organizaciones,
instituciones, colegios, universidades
católicos.
Etapa 2: Misión con grupos prioritarios
Exige una conversión personal y pastoral de los
miembros de grupos, movimientos y asociaciones
para que pasen luego a evangelizar a los diversos
sectores de la comunidad.
Dirigido a grupos pastorales prioritarios: a manera de ejemplo nombramos algunos:
Misión en espacios virtuales - Colegios y Universidades
Católicas - Educadores, Catequistas
- Diversas áreas pastorales - Organizaciones de
profesionales católicos - Grupos de Pastoral indígena
y afrodescendiente - Cofradías, Hermandades,
Movimientos y Comunidades.
Etapa 3: Misión sectorial
Dirigido a los diversos sectores de la sociedad.
Nombramos algunos a manera de ejemplo:
Académicos - Educadores y mundo de la educación
- Jóvenes - Empresarios y trabajadores
- Comunicadores y todo el ámbito virtual - Políticos
Mundo castrense y policial - Mundo de la
salud - Mundo carcelario - Organizaciones de
voluntariado.
Etapa 4: Misión territorial
Dirigido a la pastoral territorial: Parroquias - Familias
- Comunidades eclesiales de base - Pequeñas
comunidades - Organizaciones comunitarias civiles: juntas de vecinos, clubes deportivos, ONGs.
En esta etapa es necesario tener en cuenta a los
alejados, indiferentes y no creyentes.
4. SIGNOS Y GESTOS COMUNES: expresión de comunión y
simultaneidad de la Iglesia en la Misión Continental.
4.1. Lanzamiento oficial de la Misión en el CAM3
(agosto 17 de 2008).
4.2. Entrega de la Biblia y del Tríptico con breve catequesis
sobre su significado, especialmente a modo
de un “altar familiar” para cada hogar.
4.3. Oración para la Misión continental.
4.4. Logotipo (de Aparecida).
4.5. Elenco de canciones misioneras y eventualmente
un Himno basado en la oración oficial, que se
puede hacer a través de concursos nacionales.
4.6. Algunas celebraciones de grandes fiestas litúrgicas
con sentido misionero:
• Epifanía
• Pascua
• Pentecostés
• Fiesta mariana de cada país.
4.7. Producción e intercambio de subsidios formativos
misioneros.
4.8. Material divulgativo: Poster sobre la misión; Spots
televisivos y radiales; Página Web sobre la misión;
Videos sobre la Misión (hechos con los tiempos
de TV).
4.9. Un gesto significativo en materia social en cada
país.
5. ROLES EN LA MISIÓN CONTINENTAL
5.1 Rol de las Conferencias Episcopales
5.2. Rol de las Diócesis
“La Diócesis, en todas sus comunidades y estructuras,
está llamada a ser una comunidad misionera” (DA 168)
y, por tanto, el sujeto de la misión.
-
Revisar el plan pastoral a la luz de Aparecida a
fin de darle una gran renovación misionera que
contemple, como signo de madurez, la misión
ad gentes. La misión continental debe abrir a las
personas para ir más allá de toda frontera.
5.3. Rol del CELAM para la Misión