CONCLUSIÓN
"Jesús,
al ver a su Madre y junto a Ella al discípulo a quien tanto amaba,
dijo a su Madre: «Mujer ahí tienes a tu hijo».
Después dijo al discípulo: «Ahí tienes a
tu Madre».
Y desde aquel momento, el discípulo la recibió como suya".
Jn 19, 26-27
427.
En el contexto de la celebración del Gran Jubileo de la Encarnación
del Verbo, llenos de gratitud, hemos vuelto los ojos hacia el momento
histórico del primer encuentro que los hombres y las mujeres
de estas tierras mexicanas tuvimos con Jesucristo a partir del primer
anuncio del Evangelio por la Iglesia misionera que, acompañada
y guiada de manera extraordinaria, y quizás única, por
María, repitió por especial condescendencia de la Divina
Misericordia el milagro de Pentecostés en las tierras de América:
hombres de diferentes lenguas, procedencias y culturas entendieron el
lenguaje, el gesto, la mirada del signo elocuente, verdadero y bello,
entre las flores y el canto, de Santa María de Guadalupe al indio
Juan Diego.
428.
Ese encuentro con Jesús, testificado por la fuerza del Espíritu
Santo en María, nos unió en la comunión de la familia
del Padre, que es la Iglesia, y al mismo tiempo permitió que
como familia humana nos constituyéramos en una Nación
marcada por el signo de la reconciliación que es fruto de la
redención realizada por la Cruz y la Resurrección de Cristo
el Señor.
429.
En nuestra historia, la Virgen María se ha presentado como la
"Madre del verdaderísimo Dios por quien se vive." Ella
"con materno amor coopera a la generación y educación"
de los hijos e hijas de la Madre Iglesia, nos abre a la vida de su Hijo
y nos ayuda a que crezca esa misma vida en nosotros hasta que podamos
decir: "ya no vivo yo, sino que es Cristo quien vive en mí"
(Gal 2, 20).
430.
Los mexicanos sabemos por experiencia que hay una dimensión mariana
del encuentro con Cristo que se manifiesta en la singular relación
del Apóstol Juan con Jesús y María en el Gólgota,
del que indudablemente es eco el encuentro del beato Juan Diego con
Jesús y María en el Tepeyac, y también con cada
uno de nosotros.
431.
Esta relación única y personal de la Madre con cada hijo,
ha adquirido también una cierta dimensión comunitaria
al establecer con este pueblo una relación especial que nos ha
hecho ser una nueva Nación en la historia, a la que María
ha acompañado siempre con su amor maternal, conduciéndonos
sobre todo en el camino de la fe y de la fidelidad a Cristo y a su Iglesia.
432.
Por eso, no podemos concluir sino con alegría y gratitud uniéndonos
al canto de la Virgen María en el Magnificat, y con Ella
decir todos juntos: "Mi alma glorifica al Señor, y mi espíritu
se alegra en Dios mi Salvador, porque ha mirado la humildad de su sierva.
Desde ahora me llamarán dichosa todas las generaciones, porque
ha hecho en mí cosas grandes el Poderoso" (Lc 1, 46-49).
433.
Esta alegría y gratitud nos ayudan a tener la confianza y la
generosidad necesarias, frente a los grandes retos y problemas del presente
y de cara al futuro. Más aún, si bien los años
que vienen no los podemos predecir, todos estamos invitados a afrontarlos
y a asumirlos con una actitud de fe y confianza en Jesucristo que ayer,
hoy y siempre es el mismo, el que siempre está con nosotros y
nos ama, el que nos dice de nuevo: "no teman, soy yo" (Lc
24, 38-39).
434.
Hemos tratado de escuchar y reflexionar lo que El nos dice en el presente,
lo que nos pide en este renovado itinerario basado en el encuentro,
en la conversión, en la comunión, en la solidaridad y
en la misión. Asumimos con valentía la misión que
El nos da, sabiendo que separados de su Persona no podemos hacer nada.
Por ello terminamos con una súplica confiada llena de esperanza
que sólo pueden tener los que creen en el amor: ¡Ven,
Señor Jesús! (Cf. Ap 22, 20).
México,
D. F. 25 de marzo de 2000 en la Solemnidad de la Anunciación
del Señor.
Por
los obispos de México:
EL
CONSEJO PERMANENTE
+
Mons. Luis Morales Reyes
Arzobispo de San Luis Potosí
Presidente de la CEM
|
+
Mons. José Guadalupe Martín Rábago
Obispo de León
Vicepresidente
de la CEM
|
|
+
Mons. Abelardo Alvarado Alcántara
Obispo
Auxiliar de México
Secretario General de la CEM
|
+ Mons. José Guadalupe Galván Galindo
Obispo de Ciudad Valles
Tesorero
General de la CEM
|
+
Mons. Alberto Suárez Inda
Arzobispo de Morelia
Primer
vocal
|
+
Mons. Mario de Gasperín G.
Obispo de Querétaro
Segundo
vocal
|
+
Mons. Vicente García Bernal
Obispo de Cd. Obregón
Región
Noroeste
|
+
Mons. Jesús Martínez Zepeda
Obispo Auxiliar de México
Región
Metropolitana D. F.
|
+ Mons. Renato Ascencio León
Obispo de Cd. Juárez
Región
Norte
|
+
Mons. Luis Reynoso Cervantes
Obispo de Cuernavaca
Región
Metropolitana Circundante
|
+
Mons. Ricardo Watty UrquidiM.Sp.S.
Obispo de Nuevo Laredo
Región Noreste
|
+
Mons. Octavio Villegas Aguilar
Obispo de Tula
Región
Centro
|
+
Mons. Benjamín Jiménez Hernández
Obispo
de Culiacán
Región
Vizcaya-Pacífico
|
+
Mons. Mario Espinosa Contreras
Obispo
de Tehuacán
Región
Oriente
|
+
Mons. Javier Navarro Rodríguez
Obispo de San Juan de los Lagos
Región
Occidente
|
+ Mons. Luis Gabriel Cuara Méndez
Obispo
de Veracruz
Región
Golfo
|
+
Mons. Alberto Suárez Inda
Arzobispo de Morelia
Región
Don Vasco
|
+
Mons. Carlos Garfias Merlos
Obispo de Cd. Altamirano
Región
Sur
|
+
Mons. Mario de Gasperín G.
Obispo de Querétaro
Región
Bajío
|
+
Mons. José Luis Amezcua
Obispo de Campeche
Región
Sureste
|
|
+
Mons. Felipe Padilla Cardona
Obispo Coadj. de Tehuantepec
Región
Pacífico Sur |
|
GLOSARIO
MÍNIMO
A
continuación se apunta un glosario mínimo que ayude al
lector de la Carta Pastoral Del encuentro con Jesucristo a la solidaridad
con todos a comprender mejor el significado de algunos términos
utilizados a lo largo del texto. El glosario no pretende ser exhaustivo
ni en la cantidad de los términos que se enuncian ni en las breves
explicaciones que los acompañan. Más aún, el glosario
no forma parte de la Carta Pastoral en sí misma considerada.
El objetivo que se persigue es ofrecer un primer instrumento pastoral
para el estudio y asimilación de los contenidos que invite a
la profundización personal y comunitaria.
Acontecimiento
guadalupano
El
acontecimiento guadalupano consiste en el conjunto de elementos teológicos,
históricos y culturales que constituyen las apariciones de la
Virgen María al indio Juan Diego en 1531, el mensaje por Ella
dejado, el simbolismo de la tilma y la proyección evangelizadora
suscitada por estos hechos a lo largo del tiempo. Por ello, más
que en un suceso acaecido en el pasado, nos referimos a este como un
acontecimiento, es decir, como la presencia maternal de la Virgen María
que anuncia a Jesucristo y que acompaña y acoge al pueblo de
manera permanente intercediendo por él. El acontecimiento guadalupano
es un elemento esencial para entender el origen y desarrollo de la Nación
mexicana a través de la historia.
Bien
común de la sociedad
Consiste
en el conjunto de condiciones de la vida social mediante las cuales
las personas pueden conseguir con mayor plenitud y facilidad su propia
perfección. Es el bien de todos y de cada uno. Particularmente
incluye el respeto a los derechos y deberes de la persona humana. Todos
somos responsables de colaborar desde nuestras responsabilidades específicas
con el bien común. Particularmente, el bien común es la
meta final de toda la compleja acción del Estado y de los gobernantes
y debe de gestarse a través de la práctica de la solidaridad.
Crecimiento
económico
El
crecimiento de una economía se manifiesta cuando la producción
de un país ö por ejemplo medida por el Producto Interno
Bruto (PIB) - crece en un año considerando al año anterior
como punto de referencia. Se afirma que existe crecimiento económico
sostenido cuando el PIB ha crecido con relación al año
precedente por un periodo importante (normalmente más de cinco
años). Sin embargo, aunque el PIB presente crecimiento sostenido
esta es una condición necesaria aunque no suficiente para que
una Nación se desarrolle. Se dan casos en los que el crecimiento
de la economía está acompañado de una alta concentración
de la riqueza en pocas personas, generación de empleos deficientemente
remunerados y creciente inseguridad. El crecimiento económico
es muy importante para el desarrollo de un país. Sin embargo,
también es sumamente relevante distribuir con justicia la riqueza
generada entre la población. La justicia en la distribución
es un factor esencial para el auténtico desarrollo.
Cristianismo
Si
bien el cristianismo tiene múltiples dimensiones y acepciones
su esencia radica en el encuentro con Jesucristo vivo. El estupor, la
persuasión y la certeza que se suscitan al encontrarse con Él
muestran la condición divina y humana de Jesús y la capacidad
que Él tiene de acoger a todo el hombre y a todos los hombres.
El cristianismo es comunión con Dios y con las personas. La Iglesia
como comunión y sacramento, precisamente dilata y continúa
a Jesucristo en la historia y lo hace encontradizo para todas las personas.
Cultura
En
sentido general la cultura es todo aquello con lo que las personas afinan
y desarrollan sus cualidades espirituales y materiales; someten el mundo
a través de su trabajo; y hacen más humana la vida personal
y comunitaria. Así mismo, es preciso reconocer la dimensión
histórica y social de la cultura. En esta segunda acepción
la palabra cultura se refiere a los estilos de vida diversos, a las
costumbres, a los símbolos y a todo lo que expresa al ser humano
en una situación y momento particulares. La cultura es uno de
los constitutivos más importantes de la Nación. Las culturas
poseen no solo derecho a existir y a desarrollarse sino que tienen una
legítima soberanía participada de la persona y de la familia.
Cultura
de la democracia
La
democracia si bien incluye una dimensión electoral para poder
practicarse requiere desarrollarse como un estilo de vida que anime
a las personas y a las instituciones. Por cultura de la democracia entendemos
una cultura participativa y solidaria, representativa y subsidiaria,
y promotora del respeto a los derechos humanos y a sus deberes correlativos.
Derechos
humanos
Los
derechos humanos consisten en las exigencias que en justicia deben ser
reconocidas a cualquier persona por el hecho de ser tal. Son universales,
inalienables y brotan de la naturaleza de la persona humana. No deben
ser respetados selectivamente sino que siempre deben ser vigentes para
todos. Nadie debe transgredirlos por ningún motivo, ni siquiera
apelando a la mayoría o al consenso. El mercado, la democracia
y el Estado deben de encontrar en los derechos humanos el fundamento
y límite de su acción. El derecho a la vida es primordial
debido a que sin él no se pueden ejercer los demás derechos.
El derecho a la libertad religiosa funge como columna vertebral de los
derechos humanos debido a que versa sobre el dinamismo más íntimo
y profundo de la persona humana.
Desarrollo
El
desarrollo es el proceso por el cual se promueve integralmente a toda
la persona y a todas las personas tanto de manera individual como colectiva.
El verdadero desarrollo es el paso para todos y para cada uno de condiciones
de vida menos humanas a condiciones más humanas. Si bien el desarrollo
incluye el crecimiento económico no pude reducirse a él.
No se trata sólo de elevar a todos las personas y pueblos al
nivel del que gozan los países más ricos, sino de fundar
sobre el trabajo solidario una vida más digna donde crezca la
creatividad de todas las personas, y donde se responda a su propia vocación
que es verdadera llamada de Dios.
Desarrollo
sustentable
Es
necesario que la promoción del desarrollo tendiente a satisfacer
las necesidades del presente no comprometa las capacidades de las generaciones
futuras para cubrir sus propias necesidades. Por ello es preciso que
el desarrollo se pueda sostener y hacer viable a mediano y largo plazo.
Consideramos que es necesario tomar en cuenta tres factores fundamentales
para colaborar a crear estas condiciones de sustentabilidad: la promoción
de la responsabilidad social de las actividades productivas, el respeto
y cuidado del medio ambiente natural y el respeto y promoción
de la persona humana, de sus valores y de su cultura. De esta manera
los esfuerzos a favor del desarrollo sustentable se insertan dentro
de la perspectiva de una ecología humana.
Diálogo
El
diálogo es la relación ofrecida y establecida con nosotros
por Dios mediante Cristo en el Espíritu Santo. Es el impulso
interior de la caridad que tiende a hacerse don exterior. Por ello dialogar
implica verificar y compartir entre varias personas nuestras mutuas
certezas y valores. Es un aspecto capital para la vida de la Iglesia
de acuerdo a su misión respecto del mundo. El diálogo
de la Iglesia con el mundo debe ser paciente y esforzado, respetando
la libertad religiosa y civil. El diálogo requiere claridad para
que podamos comprendernos, afabilidad para no ser hirientes u orgullosos,
confianza entre los interlocutores y prudencia pedagógica que
atiende a las condiciones morales y psicológicas del que escucha.
Doctrina
Social de la Iglesia
La
Doctrina Social de la Iglesia surge del encuentro del Evangelio y sus
exigencias éticas con los temas y problemas propios de la vida
social. Ofrece principios y valores permanentes, criterios de juicio
y directrices de acción. Es una parte integrante de la concepción
cristiana de la vida que ofrece un saber que se encuadra dentro de la
teología moral, de tipo teórico-práctico, de alcance
y proyección pastorales, y coherente con la misión evangelizadora
de la Iglesia. Su fundamento y objeto es la dignidad de la persona humana
con sus derechos inalienables. El sujeto de la Doctrina Social de la
Iglesia es toda la comunidad cristiana en unión a sus Pastores.
La Doctrina social de la Iglesia se formula por parte del Papa y los
obispos en comunión con él como parte de su deber y derecho
de anunciar a Jesucristo. Posee una dimensión accesible a la
razón por lo que es una propuesta abierta a todos los hombres
de buena voluntad con quien es necesario colaborar para construir una
sociedad más humana, y en el fondo, más cristiana.
Eclesiología
/ Iglesia
Es
la parte de la teología que expone los elementos constitutivos
del misterio de la Iglesia tanto en su realidad humana como en su dimensión
sobrenatural. La Iglesia no solo es la asamblea litúrgica sino
también la comunidad local y la comunidad universal de los creyentes.
Estos tres significados son inseparables de hecho. La Iglesia es el
pueblo de Dios que a través del tiempo camina hacia el Padre.
Por ello, la Iglesia en su acepción más profunda involucra
a las generaciones pasadas y presentes. La Iglesia vive de la Palabra
y del Cuerpo de Cristo y de esta manera viene a ser ella misa Cuerpo
de Cristo. En la Iglesia conviven elementos visibles e invisibles, humanos
y divinos. Ella misma es como un sacramento o signo de la unión
íntima de Dios con todas las personas. Más aún,
es sacramento de la unidad de todo el género humano. La Iglesia
es enseñada, santificada y dirigida por los sucesores de los
apóstoles: el colegio de obispos - a los que asisten los presbíteros
ö en comunión con el sucesor de Pedro, sumo Pastor de la
Iglesia.
Ecumenismo
Es
el conjunto de esfuerzos que se realizan a través de la oración,
la palabra y la acción para llegar a aquella plenitud de unidad
que Jesucristo quiere en sus discípulos. El diálogo es
un instrumento importante para el trabajo a favor de la unidad con otras
confesiones cristianas. Para trabajar en este ámbito es preciso
primero considerar todo aquello que al interior de las propias comunidades
católicas debe ser renovado y llevado a cabo para que la vida
eclesial de un más fiel y claro testimonio de Cristo.
Educación
La
educación es un proceso de comunicación y asimilación
sistemática y crítica de la cultura, para la formación
integral de la persona humana. Por ello, la educación no se reduce
a transmitir e interiorizar pasivamente los contenidos culturales, sino
que es necesario comunicarlos en forma sistemática y asimilarlos
críticamente, para que el educando los reconstruya y se los apropie
de manera inteligente y creativa. El propósito de la educación
es la formación de la persona humana en orden a su fin último
y al bien de las sociedades de las que el hombre es miembro y en cuyas
responsabilidades participará cuando llegue a ser adulto.
Empresa
Es
la comunidad de trabajo que de una manera organizada busca con efectividad
servir a las personas, tanto a aquellas que consumen sus bienes o servicios,
como a las que la integran y colaboran junto con ella. La Iglesia reconoce
la justa función de los beneficios, como índice de la
buena marcha de la empresa. Sin embargo, los beneficios no son el único
índice de las condiciones de la empresa. En efecto, finalidad
de la empresa no es simplemente la producción de beneficios,
sino más bien la existencia misma de la empresa como comunidad
de personas que, de diversas maneras, buscan la satisfacción
de sus necesidades fundamentales, se desarrollan humanamente a través
del trabajo y constituyen un grupo particular al servicio de la sociedad
entera. Los beneficios son un elemento regulador de la vida de la empresa,
pero no el único; junto con ellos hay que considerar otros factores
humanos y morales que, a largo plazo, son por lo menos igualmente esenciales
para la vida de la empresa.
Estado
El
Estado es una comunidad política y jurídicamente organizada
que en un territorio y a través de un entramado institucional
debe colaborar a construir el bien común de la Nación
por medio de la solidaridad. Parte esencial del entramado institucional
al que nos referimos son las autoridades civiles quienes deben de legitimarse
tanto por su origen como por su ejercicio promoviendo siempre el bien
del pueblo en su situación cultural e histórica particular.
Estado
de Derecho
Estado
de Derecho es aquel que está regido de manera efectiva y práctica
por leyes justas basadas en la dignidad de la persona humana y sus derechos
y deberes fundamentales. La existencia de un Estado de Derecho implica
en los ciudadanos y, más aún, en la clase dirigente el
convencimiento de que la libertad no puede estar desvinculada de la
verdad para que de esta manera la justicia se procure y administre en
base a las exigencias objetivas de la justicia y nunca de manera discrecional.
El Estado de Derecho es una condición para una democracia auténtica.
Evangelizar
Evangelizar
consiste en el anuncio por medio de la palabra y el compromiso de vida
de la Buena Nueva de Jesucristo. Evangelizar es la tarea primordial
de la Iglesia que en el momento presente debe buscar ser realizada con
nuevo ardor, con nuevos métodos y con nuevas expresiones para
de esta manera ofrecer al mundo entero la oportunidad de encontrarse
con Cristo, convertirse de corazón a Él, vivir la experiencia
de la comunión eclesial y proyectarse a través de la solidaridad
con todos en actitud misionera y dialogante. Los destinatarios de la
evangelización somos todos, especialmente los más pobres,
quienes han de poder recibir la noticia de salvación y liberación
que su corazón reclama.
Fieles
laicos
Son
quienes habiendo recibido la gracia del bautismo y estando por ello
plenamente incorporados a la Iglesia poseen como vocación propia
y específica buscar el Reino de Dios transformando las realidades
temporales según Cristo. La secularidad es la nota característica
de los fieles laicos que los lleva a actuar y a dar testimonio de la
fe en una gran cantidad de ambientes y lugares. Su colaboración
en tareas intraeclesiales es muy valiosa, sin embargo, nunca debe anular
el cumplimiento de aquello que es su misión particular dentro
de la Iglesia. La Doctrina Social de la Iglesia es un medio indispensable
para que los fieles laicos formen su conciencia y orienten su acción
cristiana en medio del mundo.
Globalización
Es
un proceso complejo de alcance mundial fuertemente orientado por la
nueva dinámica económica basada en el libre mercado y
en la apertura comercial. Sin embargo, el proceso de globalización
además de la dimensión económica posee una dimensión
comunicacional, cultural y política sumamente importante. El
proceso de globalización fomenta la interdependencia y la unidad
mundial. Sin embargo, los criterios de interdependencia y unidad en
muchas ocasiones privilegian la lógica del puro intercambio por
encima del respeto a la dignidad humana, a las culturas, a la soberanía
de las naciones y al medio ambiente. Por ello, es necesaria la acción
de los cristianos, que junto con todos las personas de buena voluntad,
deben promover una nueva dinámica mundial basada en el respeto
a la dignidad humana, al desarrollo fundado en la justicia social y
a la corresponsabilidad con todos, especialmente con los más
pobres. Esto quiere decir que es urgente colaborar a la creación
de una cultura globalizada de la solidaridad.
Macroeconomía
Es
el conjunto de factores que dan cuenta del desempeño cotidiano
de la economía de un país a través de diversos
indicadores tales como el Producto nacional o interno bruto, el gasto
nacional, la inversión pública o privada, el tipo de cambio,
la tasa de interés, etc. Una economía ordenada macroeconómicamente
habla más de una situación de estabilidad o de equilibrio,
lo que no necesariamente significa que haya desarrollo y menos justicia
social. El objetivo a lograr por todos es promover el desarrollo sin
descuidar los equilibrios macroeconómicos.
Nación
El
pueblo en cuanto se encuentra unido por su origen, por sus valores religiosos,
por su cultura, por su historia y posee un destino común constituye
a la Nación. La Nación es un verdadero parámetro
para la acción tanto del mercado como del Estado. Más
aún, la soberanía cultural de la Nación es primaria
respecto de la soberanía política del Estado.
Persona
humana
La
persona se define como la sustancia individual de naturaleza racional.
Esta noción es aplicable tanto a las Personas Divinas, a los
ángeles o a los seres humanos. Desde el punto de vista de la
antropología cristiana, la persona humana es un sujeto digno
creado a imagen y semejanza de Dios. Posee naturaleza inteligente, libre
y social. Se encuentra llamado a la comunión con su Creador,
está herido por el pecado y ha sido redimido por medio de la
muerte y la Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo.
La persona humana es el principio, sujeto y fin de toda actividad social
y de todas las instituciones.
Pobres
/ Pobreza
Es
preciso siempre distinguir entre la pobreza libremente escogida como
signo de consagración a Dios, por ejemplo dentro de la vida Consagrada,
y la pobreza fruto de la exclusión y la marginación. La
primera acepción brota del seguimiento radical de Jesucristo
quien se hizo pobre y optó por los pobres con especial amor y
dedicación. En la segunda acepción los pobres son un lugar
privilegiado del encuentro con Cristo y primeros destinatarios de la
evangelización. La pobreza en la que viven es del todo injusta
y clama al cielo. Nadie debe permanecer indiferente ante la falta de
satisfacción de las necesidades básicas para el desarrollo
de una persona. Las medidas puramente asistenciales no resuelven de
fondo el problema de la pobreza. Es necesario que todos colaboremos
a crear las medidas promocionales y de corrección estructural
que permitan superar la pobreza a través de la creación
de condiciones de desarrollo fundadas en la justicia social.
Purificación
de la memoria
Es
la actitud espiritual que reconoce en la trayectoria histórica
de las personas o de las comunidades los daños morales cometidos
contra otros y se arrepiente de ellos pidiéndole su gracia a
Dios. Es una condición previa para pedir perdón y de esta
manera reconciliarse con el Señor y con los hermanos.
Subjetividad
social / Pueblo
El
término se refiere a la sociedad en cuanto integrada por personas
que al poseer inteligencia y libertad tienen el derecho de vincularse
solidariamente y de esta manera evitar ser objetos de uso o de abuso
promoviendo sus legítimos intereses y colaborando a la construcción
del bien común. La subjetividad social se fortalece cuando existen
organismos que promueven la corresponsabilidad y la interdependencia
basadas en la persona humana y sus derechos. Más aún,
la subjetividad social permite que una comunidad no se torne masa anónima
sino verdadero pueblo. Cuando la sociedad es sujeto activo de su propio
destino las instituciones responden de una manera más adecuada
a las necesidades auténticas de la población.