VISITAR SITIO WEB de ARQUIDIÓCESIS DE MÉXICO

Comisiones
Vicaría Pastoral

Mapa del Sitio



CONMEMORAR NUESTRA HISTORIA DESDE LA FE, PARA COMPROMETERNOS HOY CON NUESTRA PATRIA

IR AL CONTENIDO DE CONMEMORAR NUESTRA HISTORIA DESDE LA FE


  Google
Vicaría      de Pastoral

Logotipo de la Misión Permanente en la Arquidiócesis de México. IR A DOCUMENTOS DE LA MISIÓN

 

"Conmemorar Nuestra Historia desde la Fe, para Comprometernos Hoy con Nuestra Patria. CEM


III. CATOLICISMO Y REVOLUCIÓN (1910-1917)

“Campanazo político”

44. Los católicos estuvieron presentes y participaron activamente en los inicios de la Revolución Mexicana de diversas maneras y en diversos grados, por ejemplo al lado de los movimientos y grupos sociales del momento: porfiristas, reyistas, maderistas, liberales y anarcosocialistas; sin embargo, al sonar el llamado“campanazo político” al comienzo del siglo XX, su participación tuvo un mayor grado y significado. Dos parecen ser los hechos intraeclesiales sobresalientes que favorecieron este despertar: la doctrina y estímulo de la encíclicaRerum Novarum del Papa León XIII y la experiencia favorable de la participación de otras naciones católicas en el campo de lo social.

Despertar social católico

45. En efecto, prácticamente en toda la República Mexicana brotaron agrupaciones e instituciones católicas de orientación social, como fueron la Unión Católica Obrera (1908); los Operarios Guadalupanos (1909) de corte más bien intelectual; los periodistas católicos se agruparon en la llamada Prensa Católica Nacional (1909); las cajas de ahorro Rafeasen se hicieron populares al proporcionar crédito barato a los campesinos; los Jesuitas crearon la Unión de Damas Católicas (1912) y se fundó la Asociación Católica de la Juventud Mexicana (1913) y aparecieron las sociedades de obreros católicos. Sin embargo, lo que más llamaría la atención y provocaría diversas y encontradas reacciones sería la aparición del Partido Católico Nacional (1911) unos días antes de la caída del régimen de Porfirio Díaz, y que prosperó gracias a la apertura democrática propiciada por Madero.

Hacia un catolicismo social

46. Parte significativa en esta efervescencia social de inspiración católica fueron los numerosos Congresos Católicos, Semanas y Encuentros Sociales celebrados en Puebla (1903), en Morelia (1904), en Guadalajara (1906), en Oaxaca (1909). Se tuvieron dos Congresos Agrícolas en Tulancingo (1904-1905), uno en Zamora (1906) y la Semana Social en León (1908), dos en la Ciudad de México (1909-1910) y una en Zacatecas (1912). Entre todas estas sedes y sus respectivas diócesis se formó una especie de entramado social católico con múltiples y generosos frutos dentro de una provechosa diversidad, que favoreció el paso de un catolicismo de corte tradicional a un catolicismo social, liberal y a una democracia cristiana entendida como acción benéfica en favor del pueblo.

El Partido Católico y la “leyenda negra”

47. El movimiento maderista aceptó, al principio, las propuestas del Partido Católico Nacional de: republicanismo, legitimidad del sufragio popular y la relativa separación de la Iglesia del Estado. Sin embargo, los católicos demócratas y promaderistas se confrontaron con sus propios correligionarios de corte más tradicional, además de sus acostumbrados opositores políticos. Luego del asesinato del Presidente Francisco I. Madero, en febrero de 1913, el Partido Católico Nacional y las organizaciones católicas se vieron envueltos en una verdadera crisis. Mientras unos sectores se manifestaban abiertamente antihuertistas, otros lo apoyaban de manera directa o indirecta, lo que dio inicio a la llamada“leyenda negra” todavía no suficientemente esclarecida. La enemistad de Huerta y las acusaciones de los constitucionalistas de legitimar el régimen cuestionado, al participar en las elecciones, están en la base del rechazo y descalificación del Partido Católico Nacional, y si bienéste no agotó la fuerza social del catolicismo, sí suscitó la desconfianza del liberalismo más radical, lo que ocasionaría la exclusión en la vida política del país de toda agrupación política confesional.

Catolicismo social y liberalismo intransigente

48. Por otra parte, persistía en la Iglesia como también en ambientes profanos, la doble tendencia, por una parte, de reducir elámbito de operación de los católicos a sólo lo “espiritual” y al interior de los templos y de las conciencias y, por otra, la de participar activamente en elámbito público, político y social. Eléxito obtenido por las agrupaciones y movimientos católicos en los tres primeros lustros del siglo, influyeron decididamente sobre el espíritu de los constituyentes más radicales, que limitaron y proscribieron las actividades y participación pública de la Iglesia, llegando a negarle toda personalidad jurídica en la Constitución de 1917.

El artículo 123 y la Rerum Novarum

49. A pesar de las hostilidades, la presencia católica quedó profundamente marcada en un ámbito particularmente querido para ella, el campo laboral. En efecto, los católicos percibieron con razón el fruto de sus luchas en la redacción del artículo 123 de la Constitución, donde reconocieron la doctrina de la RerumNovarum, que había sido su gran bandera a favor de la justicia social y de una patria mejor. En efecto, la proclama de las garantías individuales en correspondencia con los derechos humanos defendidos por la Iglesia, la justicia social y la cohesión nacional dentro de un marco legal que propició la Constitución de 1917, son los frutos que se han podido recoger y posteriormente mejorar, en parte al menos, de los anhelos y sufrimientos que sostuvieron los actores de la Revolución Mexicana.

Somero balance

50. La recta intención de los constituyentes de brindar a la Nación un cuerpo de leyes que proporcionara el sustento legal necesario para una vida social y política ordenada y justa, se logró sólo en parte. El hecho de haber sido la mayoría de sus redactores miembros de una sola facción revolucionaria, se vio reflejada en los artículos y en el espíritu persecutorio contra la Iglesia y discriminatorio hacia otras visiones o interpretaciones políticas. Esto generó división y enfrentamiento, por el autoritarismo y el crecimiento de la intolerancia mutua. Es de alabar, en cambio, el intento de proteger los derechos humanos mediante las llamadas garantías individuales y sobre todo, la defensa de la integridad territorial y de los derechos de los trabajadores. La Iglesia, en esto, mostró particular complacencia al ver allí reflejada en parte su doctrina social. Una nación es siempre un proyecto no acabado, mucho menos perfecto. Los católicos, aunque miramos siempre la Jerusalén Celeste, sabemos queésta en parte se consigue con la construcción de una ciudad terrena justa y solidaria.

Con gratitud, veracidad y compromiso

51. Con profunda gratitud, hemos contemplado la presencia de Jesucristo en la historia de nuestra Nación. Hemos valorado las acciones de muchos hombres y mujeres que con sus virtudes, e incluso sus defectos, han participado decididamente en la construcción y desarrollo de nuestra Patria, especialmente en los momentos más decisivos de la historia, como lo ha sido el Movimiento de Independencia y la Revolución Mexicana. Debemos también ser veraces al reconocer que muchos de estos hombres no supieron seguir los caminos de paz, no supieron acordar consensos en el diálogo, la concordia, la construcción de instituciones. Incluso, muchos cristianos ilustrados no supieron regir, en todo momento, su conducta con criterios de fe, esperanza y caridad, mostrando desesperación, angustia y violencia. Lo diremos siempre: una visión maniquea de la historia, que busque sintetizar en un “todo bueno”, “o todo malo”, es injusta. Estamos llamados a ver con objetividad la historia y desentrañar sus enseñanzas que son más positivas que negativas, en su contexto histórico.

Ir a la página anterior  
Ir a la página siguiente
loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loans loansloans loans loans loans loans loans loans insurance insurance mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage mortgage insurance insurance insurance insurance insuranceinsurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insuranceinsurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance insurance