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Vicaría      de Pastoral

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No hay democracia verdadera y estable sin participación ciudadana y justicia social. CEM


Conclusión

58. En esta reflexión exhortamos a los fieles católicos, hombres y mujeres de buena voluntad a contribuir a la consolidación de la democracia y a que participen en el proceso electoral en curso y animar a otros a hacerlo. Es importante asumir un estilo de vida democrático y promoverlo cada quien en el ámbito de su competencia.

59. A nuestros hermanos sacerdotes les invitamos a asumir responsablemente su tarea de formación de la conciencia de los fieles católicos, respetar en todo los derechos políticos de la ciudadanía, cuidarse de no identificar su ministerio en favor de los pobres y de la justicia con posiciones partidistas, y fortalecer en los distintos espacios la vida comunitaria, la participación y formas civilizadas de convivencia, fundadas en el respeto a la dignidad de las personas.

60. A los padres de familia, les invitamos a revisar el estilo de vida familiar para superar las formas autoritarias por formas participativas y, en la medida de lo posible, democráticas. A las instituciones educativas, en especial las de inspiración cristiana, las exhortamos a integrar auténticas comunidades educativas, que más allá de una educación individualista, se hagan responsables de la transmisión y vivencia de las virtudes sociales y políticas.

61. A los comunicadores, particularmente a los que se confiesan católicos, les animamos a vivir su profesión como un apostolado, al servicio de la verdad, del bien común y de la democracia. A quienes participan en organizaciones de la sociedad civil les alentamos a no desanimarse ante las dificultades y a continuar con renovado entusiasmo su compromiso por fortalecer la subjetividad de la sociedad.

62. A quienes están comprometidos en la actividad política, tanto en la militancia partidista como en puestos de representación y servicio publico y se confiesan católicos, les exhortamos a asumir con valentía, audacia y creatividad, la dimensión ética de la política, a vivirla como caridad social, a impregnar su ambiente de trabajo con una opción decidida por la justicia y por el desarrollo integral de las personas, particularmente las más pobres, así como ser fieles a su conciencia cristiana que les pide la promoción de la dignidad humana y el respeto de la vida en todas sus etapas.

63. Invitamos a todos a mantenernos unidos en la esperanza. Creemos en un Dios que tiene un rostro humano y que nos ha amado hasta el extremo y “sólo su amor nos da la posibilidad de perseverar día a día con toda sobriedad, sin perder el impulso de la esperanza, en un mundo que por su naturaleza es imperfecto38.” Para ello, impulsaremos una campaña de oración por nuestra patria, por nuestros gobernantes y por quienes aspiran a serlo, para que el proceso electoral en curso y la participación ciudadana contribuyan a la consolidación de nuestra democracia.

64. La cercana celebración del bicentenario de la Independencia y del centenario de la Revolución Mexicana, más allá de fiestas emotivas propicias para el derroche de recursos, han de ser la oportunidad para avanzar en nuestra democracia, en el desarrollo de una conciencia ética de nuestros políticos y de una conciencia cívica en la ciudadanía, y en particular para los cristianos en la conciencia de la dimensión política de nuestra fe.

65. Como Obispos de la Iglesia sabemos que es urgente dar seriedad y credibilidad a la continuidad de nuestras instituciones civiles, defender y promover los derechos humanos, custodiar en especial la libertad religiosa y cooperar para suscitar consensos nacionales en todo lo que sea vital para el bien común de la nación39.

66. Encomendamos a Santa María de Guadalupe, madre de México, los esfuerzos por consolidar la democracia en nuestro país, para que en su casa, que es toda nuestra patria, logremos reconocernos hermanos y vivir en fraternidad.

México, D.F., a 24 de abril de 2009

Por los Obispos de México

+ Carlos Aguiar Retes
Arzobispo de Tlalnepantla
Presidente de la CEM

+ José Leopoldo González González
Obispo auxiliar de Guadalajara
Secretario General de la CEM


Notas

1. Así lo constatábamos en el año 2000, en nuestra Carta Pastoral. Cf. Conferencia del Episcopado Mexicano, Carta Pastoral Del Encuentro con Jesucristo a la Solidaridad con Todos, Nos. 234-305.
2. Ibíd., No. 230.
3. Cf. V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Aparecida, Documento conclusivo, No. 76.
4. Cf. Conferencia del Episcopado Mexicano, Carta Pastoral Del Encuentro con Jesucristo a la Solidaridad con Todos, No. 363.
5. Cf. Ibíd., No. 261
6. Cf. Benedicto XVI, Discurso inaugural a la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano en Aparecida, No. 4.
7. Cf. Benedicto XVI, Mensaje Urbi et Orbi en la Pascua 2009).
8. Benedicto XVI, Discurso en la inauguración de la V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano (13 de mayo de 2007). No. 4.
9. XII Asamblea General Ordinaria del Sínodo de los Obispos, Proposición 39.
10. V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, Aparecida, Documento conclusivo, No. 406ª.
11. En el lenguaje bíblico los términos “pastor” y “ovejas” son utilizados para referirse a los dirigentes y al pueblo Cf. Jer 2,8; 10,21; 23,1-3; Ez 34,11-16, Zac 11,4-17.
12. Cf. Pablo VI, Carta apostólica Octogesima adveniens, No. 46.
13. Cf. Pontificio Consejo Justicia y Paz, Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, No. 384.
14. El bien común es definido por la Doctrina Social de la Iglesia como “el conjunto de aquellas condiciones que la vida social con las cuales los hombres, las familias y las asociaciones pueden lograr con mayor plenitud y facilidad su propia perfección”. Cf. Concilio Vaticano II, Constitución pastoral Gaudium et spes, No. 26.
15. Cf. Pontificio Consejo Justicia y Paz, Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, No. 390.
16. "El pueblo no es una multitud amorfa, una masa inerte para manipular e instrumentalizar, sino un conjunto de personas, cada una de las cuales —en su propio puesto y según su manera propia— tiene la posibilidad de formar su opinión acerca de la cosa pública y la libertad de expresar su sensibilidad política y hacerla valer de manera conveniente al bien común". Cf. Ibíd., No. 385.
17. Sobre esto ya habíamos insistido en nuestra Carta Pastoral. Cf. Conferencia del Episcopado Mexicano Del encuentro con Jesucristo a la solidaridad con todos. Esta reflexión conserva su validez.
18. Cf. Pontificio Consejo Justicia y Paz, Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, No. 395.
19. Cf. Ibíd, Nos. 414-415.
20. Cf. Concilio Vaticano II, Constitución pastoral Gaudium et spes, No. 36.
21. Cf. Benedicto XVI, Carta encíclica Deus Caritas est, No. 28.
22. Juan Pablo II, Mensaje para la Jornada Mundial de la Paz 1998, No.1.
23. Benedicto XVI, Carta encíclica Deus Caritas est, No. 26.
24. Cf. Ibíd., No. 29.
25. Cf. Concilio Vaticano II, Constitución pastoral Gaudium et spes, No. 43.
26. Cf. Benedicto XVI, Carta encíclica Deus Caritas est, No. 29.
27. Cf. Ibíd., No. 28.
28. Cf. Pontificio Consejo Justicia y Paz, Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, No. 393.
29. Conferencia del Episcopado Mexicano, Del encuentro con Jesucristo a la solidaridad con todos, No. 353.
30. Cf. Ibíd., Nos. 371-426.
31. Cf. Pontificio Consejo Justicia y Paz, Compendio de la Doctrina Social de la Iglesia, No. 409.
32. Cf. Ibíd., No. 410.
33. Cf. Ibíd., No. 411.
34. Conferencia del Episcopado Mexicano, Carta Pastoral Del encuentro con Jesucristo a la solidaridad con todos, No. 396.
35. Cf. Juan XXIII, Carta encíclica Pacem in terris No. 147.
36. Cf. Juan Pablo II, Carta encíclica Centesimus annus, Nos. 46-47.
37. V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Aparecida, Documento conclusivo, No. 406 a.
38. Benedicto XVI, Carta encíclica Spe salvi, No. 31.
39. Cf. V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano, Aparecida, Documento conclusivo, No. 541

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