FORO DE AGENTES


Oración Inicial


Canto inicial

Todos unidos formando un solo cuerpo,
un pueblo que en la Pascua nació.
Miembros de Cristo en sangre redimidos,
Iglesia peregrina de Dios.

Vive en nosotros la fuerza del Espíritu
que el Hijo desde el Padre envió.
Él nos empuja, nos guía y alimenta,
Iglesia peregrina de Dios.

Somos en la tierra semilla de otro Reino,
somos testimonio de amor.
Paz para las guerras y luz entre las sombras,
Iglesia peregrina de Dios.
Paz para las guerras y luz entre las sombras,
Iglesia peregrina de Dios.

Rugen tormentas y a veces nuestra barca
parece que ha perdido el timón.
Miras con miedo, no tienes confianza,
Iglesia peregrina de Dios.

Una esperanza nos llena de alegría:
presencia que el Señor prometió.
Vamos cantando, Él viene con nosotros,
Iglesia peregrina de Dios.

Invocación inicial

V. Dios mío, ven en mi auxilio.

R. Señor, date prisa en socorrerme.
    Gloria al Padre... como era... Amén
.

Himno

Comentarista: Sentados. Recitemos el himno a dos coros.

Coro 1:

Cristo el Señor,
como la primavera,
como una nueva aurora, resucitó.

Coro 2:

Cristo, nuestra Pascua,
es nuestro rescate,
nuestra salvación.

Coro 1:

Es grano en la tierra,
muerto y florecido,
tierno pan de amor.

Coro 2:

Se rompió el sepulcro,
se movió la roca,
y el fruto brotó.

Coro 1:

Dueño de la muerte,
en el árbol grita
su resurrección.

Coro 2:

Humilde en la tierra,
Señor de los cielos,
su cielo nos dio.

Coro 1:

Ábranse de gozo
las puertas del Hombre
que al hombre salvó.

Coro 2:

Gloria para siempre
al Cordero humilde
que nos redimió. Amén.

Primera lectura

Del libro del los hechos de los Apóstoles (4, 13-21)

En aquéllos días, los sumos sacerdotes, los ancianos y los escribas, se quedaron sorprendidos al ver el aplomo con que Pedro y Juan hablaban, pues sabían que eran hombres del pueblo sin ninguna instrucción. Ya los habían reconocido como pertenecientes al grupo que andaba con Jesús, pero no se atrevían a refutarlos, porque ahí estaba de pie, entre ellos, el hombre paralítico que había sido curado. Por consiguiente, les mandaron que salieran del sanedrín, y ellos comenzaron a deliberar entre sí: "¿Qué vamos a hacer con estos hombres? Han hecho un milagro evidente, que todo Jerusalén conoce y que no podemos negar; pero a fin de que todo esto no se divulgue más entre el pueblo, hay que prohibirles con amenazas hablar en nombre de Jesús". Entonces mandaron llamar a Pedro y a Juan y les ordenaron que por ningún motivo hablaran ni enseñaran en nombre de Jesús. Ellos replicaron: "Digan ustedes mismos si es justo delante de Dios obedecerlos a ustedes antes que a Dios. Nosotros no podemos dejar de contar lo que hemos visto y oído". Los miembros del sanedrín repitieron las amenazas y los soltaron, porque no encontraron la manera de castigarlos, ya que el pueblo entero glorificaba a Dios por lo sucedido. Palabra de Dios.

R/ Te alabamos, Selor

Canto responsorial Id y enseñad

Comentarista: Cantemos todos:

Sois la semilla que ha de crecer,
sois estrella que ha de brillar.
Sois levadura, sois grano de sal,
antorcha que debe alumbrar.
Sois la mañana que vuelve a nacer,
sois espiga que empieza a granar.
Sois aguijón y caricia a la vez,
testigos que voy a enviar.

Id, amigos, por el mundo,
anunciando el amor
mensajeros de la vida,
de la paz y el amor.

Sed amigos, los testigos
de mi resurrección,
id llevando mi presencia,
con vosotros estoy.

Sois una llama que ha de encender,
resplandores de fe y caridad.
Sois los pastores que han de guiar
al mundo por sendas de paz.
Sois los amigos que quise escoger,
sois palabra que intento gritar.
Sois reino nuevo que empieza a engendrar
justicia, amor y verdad.

Sois fuego y savia que vine a traer,
sois la ola que agita la mar.
La levadura pequeña de ayer
fermenta la masa del pan.

Una ciudad no se puede esconder,
ni los montes se han de ocultar.
En vuestras obras que buscan el bien,
los hombres al Padre verán.

Aclamación antes del Evangelio  Mt 28, 19.20

R. Aleluya, aleluya

Vayan y enseñen a todas las naciones, dice el Señor, y sepan que yo estaré con ustedes todos los días, hasta el fin del mundo.

R. Aleluya
Evangelio

Lectura del santo Evangelio según san Lucas (24, 46-49)

En aquél tiempo, Jesús se apareció a sus discípulos y les dijo: "Está escrito que el Mesías tenía que padecer y había de resucitar de entre los muertos al tercer día, y que en su nombre se había de predicar a todas las naciones, comenzando por Jerusalén, la necesidad de volverse a Dios para el perdón de los pecados. Ustedes son testigos de esto. Ahora yo les voy a enviar al que mi Padre les prometió. Permanezcan pues, en la ciudad, hasta que reciban la fuerza de lo alto". Palabra del Señor.

R/ Gloria a ti, Señor, Jesús

Momento de Reflexión

Oración del Señor

Comentarista: De pie.

V. Fieles a la recomendación del Señor, y siguiendo su divina enseñanza, nos atrevemos a decir: Padre Nuestro...

Oración conclusiva

Dios nuestro, Tú que puedes darnos un mismo querer y un mismo sentir, concédenos a todos amar lo que nos mandas y anhelar lo que nos prometes, para que, en medio de las preocupaciones de esta vida, pueda encontrar nuestro corazón la felicidad verdadera. Por nuestro Señor Jesucristo.

R/ Amén.

Conclusión

V. Bendigamos al Señor.

R/ Demos gracias a Dios.


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