FORO DE DESTINATARIOS


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LOS POBRES Y MARGINADOS
(ECUCIM 1384-1388)

La pobreza es un fenómeno individual y colectivo caracterizado por la carencia de los satisfactores materiales y humanos más elementales; se trata, en nuestro medio, de un fenómeno bastante generalizado que aqueja a más de la mitad de los habitantes de la Zona Metropolitana. La realidad es que en una situación de pobreza extrema y de miseria, no se pueden satisfacer las necesidades humanas fundamentales: alimentación, vivienda digna, salud, educación, trabajo, recreación, autoestima, libertad, participación social, confianza en el futuro.

Desde un punto de vista cultural, la pobreza extrema distorsiona la manera de ver y afrontar la vida; genera también una percepción errónea sobre lo que uno es y lo que son los demás, con el consiguiente desprecio de la propia persona y de quienes tienen y pueden más. De esta forma, la pobreza refleja una situación de injusticia y desigualdad social que es provocada, en parte, por situaciones socio-culturales y, en parte también, por la limitación de la misma condición humana: en el fondo del fenómeno de la pobreza o marginación extrema está el problema ético y espiritual de la persona humana.

De esta manera, el II Sínodo afirma que “se podrá encontrar un camino de solución al grave problema de la pobreza y marginación sólo si se mejoran las condiciones individuales, familiares y sociales, los valores culturales imperantes en los distintos grupos, la estructura y los mecanismos políticos de representación y decisión, la psicología individual, la capacidad y desarrollo intelectual de cada persona, el ambiente familiar; pero, sobre todo, será determinante el valor que se le reconozca a la dimensión espiritual del ser humano” (ECUCIM 1389).

ALGUNOS HECHOS
(ECUCIM 1392- 1395)

Los logros macro-económicos del país no se ven reflejados en la vida cotidiana de la mayoría de las personas. Según el "Atlas de la Ciudad de México", más de la mitad de la población de la Zona Metropolitana de la Ciudad de México se ve gravemente afectada por el fenómeno del empobrecimiento colectivo, por lo que las circunstancias de precariedad extrema de tantas personas son realidades que, muchas veces, por sabidas, ya no nos importan.

Por otro lado, la actividad pastoral ordinaria suele no tomar en cuenta tantos dramas que sufre hasta la misma feligresía de diferentes maneras, aunque hay ciertamente acciones pastorales que atienden a las realidades de la pobreza y de la marginación; algunas de ellas son ejemplares; falta, sin embargo, mayor apoyo, mejor organización y coordinación en favor de esas actividades.

DESAFÍO
(ECUCIM 1391)

El creciente empobrecimiento de grandes sectores de la población —en particular de quienes ya viven en la pobreza extrema— constituye una realidad lacerante que, en la gran Ciudad, destruye al ser humano y lo despersonaliza; pero al mismo tiempo hay una mayor organización de los pobres y creación de alternativas para ellos, aunque éstas resultan insuficientes.

Esta situación reclama para la Iglesia una auténtica renovación de su misión evangelizadora de modo que: “asuma esta realidad en la gestión pastoral, según la Doctrina Social Cristiana y, se comprometa decididamente en la Opción Preferencial por los Pobres y Marginados, como destinatarios prioritarios del Reino de Dios y como sujetos privilegiados de la Nueva Evangelización y del cambio social”.

LÍNEAS DE ACCIÓN
(ECUCIM 1404-1413)

Enjuiciar, con el Evangelio, la cultura de la pobreza y de la marginación, de modo que forme la conciencia en la necesidad de un cambio social, inspirado en los valores de la justicia y de la fraternidad de los hombres.

Dar prioridad, en los planes de pastoral, a la atención de los pobres.

Impulsar la Pastoral Social en los diversos niveles de la organización arquidiocesana, buscando que los mismos pobres sean actores de su liberación integral.

Conocer, acercarse, acompañar e impulsar, con el debido respeto, las organizaciones populares y sociales auténticas, como medio de credibilidad del mensaje cristiano.

Colaborar con diversos grupos, instituciones e instancias que trabajan desde los pobres, a fin de fortalecer la organización de la sociedad civil.

Generar mecanismos de diálogo con diversas autoridades civiles en coordinación con los grupos populares, para apoyar y respaldar las mejores iniciativas comunitarias.

Apoyar iniciativas y colaborar con las organizaciones promotoras y defensoras de los derechos humanos, evitando toda mediatización.

Promover acciones de sensibilización y conversión de los sectores económicamente favorecidos.

Revisar el proceso formativo de Seminarios y Centros de formación en orden a que vivan la pobreza, justicia y fraternidad cristianas, para testimoniar vivencialmente la Opción Preferencial por los Pobres.

TRABAJO EN GRUPOS:

Desde estas líneas de acción, ¿conoces alguna experiencia significativa en el trabajo de la pastoral de atención a pobres y marginados?

¿Consideras que a veinte años de haberse celebrado el II Sínodo, han cambiado los desafíos para la pastoral de atención a pobres y alejados? Si es así, ¿en qué?

¿Consideras que hay nuevos desafíos?

En nuestra praxis pastoral y respecto a la pastoral de atención a pobres y marginados, ¿crees que se deben seguir teniendo en cuenta las líneas de acción que nos ha propuesto el II Sínodo o es necesario modificarlas?

¿Crees que nuestra praxis pastoral de atención a pobres y marginados ha tenido algún impacto en la vida social de nuestra Ciudad? ¿A qué se debe?

LA FAMILIA EN SUS DIVERSAS REALIDADES
(ECUCIM 1419-1425)

La familia ha vivido un profundo proceso de transformación al pasar de una realidad socio-cultural tradicional a una moderna, de lo que era una pequeña ciudad a lo que se ha convertido en Metrópoli. Dicha transformación tiene diferentes manifestaciones, tales como que ya no hay tantas familias amplias e integradas, es más común el cerrado grupo familiar; el choque de generaciones y sus crecientes diferencias propician desintegración; la situación de la mujer que trabaja y desempeña diversas actividades da un nuevo sentido a la vida de la pareja; produce problemas de acoplamiento que llevan a la separación o al divorcio; gran número de familias sufren situación de pobreza extrema; abundan familias incompletas, esposos divorciados, madres abandonadas, hijos fuera del matrimonio, relaciones y compromisos extramaritales, madres solteras; hay familias gravemente afectadas por actitudes "machistas", por el alcoholismo, la drogadicción, la infidelidad, el autoritarismo, la miseria, la marginación, etc.

DESAFÍO
(ECUCIM 1426)

La Ciudad presenta muchos tipos de realidad familiar; todos deben ser tomados en cuenta en una pastoral que:

Promueva la integración dentro de cada familia y de las familias entre sí.

Impulse la formación, el desarrollo, la madurez y la unidad de las familias, de manera que, por el testimonio y la proclamación de los valores del Evangelio, lleguen a ser Iglesia doméstica y cumplan su misión como formadoras de personas, educadoras en la fe y promotoras del desarrollo en la sociedad.

Procure un acompañamiento continuo a lo largo de las sucesivas etapas de la vida familiar y del noviazgo, especialmente en la preparación inmediata al matrimonio.

Acoja fraternalmente a las parejas que viven en situaciones difíciles e irregulares, particularmente a los divorciados.

ALGUNOS HECHOS
(ECUCIM 1427-1436)

Existen diferentes modelos de familias: por su composición —parentela o sólo padres e hijos—; por etapas de evolución —recién casados, hijos en formación, vejez y viudez—; por figura de autoridad —patriarcal, corresponsable, individualista—; por su nivel socio-económico y cultural —marginados, populares, clases medias o altas—.

Se va perdiendo la unidad familiar por las nuevas circunstancias: esposa que trabaja, hijos en la escuela o en diversiones, dificultad de encuentro entre los miembros de la familia. Todo esto lleva al desamor, rompe la integración familiar, provoca el divorcio o el abandono del hogar, da oportunidad a compromisos e hijos fuera del matrimonio, propicia la existencia de madres solteras, favorece el machismo, el autoritarismo, multitud de vicios etc., y, que son hechos que dificultan su evangelización y educación.

Por otro lado, la influencia de los medios de comunicación social es frecuentemente nociva a la familia: obstaculiza la sana educación, dificulta la integración y desvirtúa los valores morales; por esos medios diversas instituciones manipulan a las familias para determinar el número de hijos que han de tener.

Por su lado, en la Iglesia no existen modelos ni estructuras pastorales de seguimiento cristiano para las nuevas familias; no hay una pastoral del noviazgo organizada y difundida, además de que las charlas o cursos de preparación al matrimonio presentan, a veces, serias deficiencias: temática limitada, tiempo muy escaso, improvisación de algunos charlistas.

LÍNEAS DE ACCIÓN
(ECUCIM 1448-1457)

Promover acciones pastorales diferenciadas que consideren los diversos tipos de familia y sus diferentes momentos de crecimiento y evolución.

Propiciar que los Pastores tengan criterios comunes y maduros, marcados por el Magisterio en cuanto a la Pastoral Familiar.

Respaldar la formación de Agentes verdaderamente especializados en Pastoral Familiar, con una preparación científica del conocimiento mismo de las realidades familiares y con una sólida espiritualidad.

Dar gran atención, a través de programas y medios aptos, al mejoramiento de las relaciones de la familia, sin descuidar las situaciones de desintegración familiar, de crisis emocionales y de marginación.

Difundir una información clara y motivadora sobre paternidad y maternidad responsables, según el pensamiento de la Iglesia y sin incurrir en moralismos.

Impulsar planes de acompañamiento gradual a las parejas de recién casados y formar en las familias un sentido crítico ante los medios de comunicación social para salvaguardar su dignidad y sus derechos.

Revisar y evaluar las diversas experiencias existentes de atención al noviazgo, a fin de elaborar programas para las Parroquias, grupos juveniles, colegios, universidades; proponer así criterios de preparación al matrimonio, teniendo en cuenta las condiciones culturales y socio-económicas de las parejas.

Crear un organismo diocesano que elabore y estructure programas apropiados de atención a las familias que viven situaciones irregulares o conflictos.

TRABAJO EN GRUPOS

Desde estas líneas de acción, ¿conoces alguna experiencia significativa en el trabajo de la pastoral familiar?

¿Consideras que a veinte años de haberse celebrado el II Sínodo, han cambiado los desafíos para la pastoral familiar? Si es así, ¿en qué?

¿Consideras que hay nuevos desafíos?

En nuestra praxis pastoral y respecto a la pastoral familiar, ¿crees que se deben seguir teniendo en cuenta las líneas de acción que nos ha propuesto el II Sínodo o es necesario modificarlas?

¿Crees que nuestra praxis pastoral de atención a las familias ha tenido algún impacto en la vida social de nuestra Ciudad? Y ¿A qué se debe?


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