Elementos
y Formas
del Kerigma
Pbro.
Benjamín Bravo Pérez
Asesor de la Vicaría de Pastoral

El
anuncio del kerigma es la verdad más sencilla, pero en ocasiones
la más difícil de transmitir. Es la verdad que en los
primeros siglos de la Iglesia, ocupó el lugar central de la predicación.
Siempre,
en todo lugar y para todas las personas, ha sido el mismo contenido.
La
verdad es simple: "Jesús es el Cristo que murió por
nuestros pecados y así consiguió nuestra salvación.
Él nos invita a cambiar nuestra vida, a adherirnos a Él,
a convertirnos a Él y así recibir el don del Espíritu
en los sacramentos de iniciación: Bautismo, Confirmación
y Eucaristía".
Para
lograr que la gente no sólo entienda, sino que se compenetre
de esta verdad y genere o resuene en ella una respuesta, se han usado
diversas maneras o métodos: el carismático, el sociológico
y el catequético.
El
método carismático
Esta
manera de anunciar el kerigma ha sido empleado, con pequeñas
variantes, por diversos agentes, como el Sistema Integral de Evangelización
(SINE), el Renew o Renacer y algunos grupos neocatecumenales.
El
núcleo de su metodología está en enfatizar el aspecto
personal de la redención realizada por Jesucristo, y transmitido
a través del testimonio de alguien que ya ha sido tocado por
el Espíritu de Jesús, apreciando el valor de la oración
que acompaña el anuncio.
Si
alguien ya está utilizando esta manera, ¡adelante! la Misión
2000 no quiere descarrilar el carro del tren que ya va caminando, sino
aprovecharlo para que pueda seguir subiendo más gente al tren
de la Misión.
El
método sociológico
Esta
manera de anunciar el kerigma es usado por sistemas de evangelización
como las Comunidades Eclesiales de Base, los Procesos de Conversión,
el Centro de Formación Apostólica para Laicos (CEFAL)
y por alguna rama de la Acción Católica
de
corte belga como la JOC Juventud Obrera Católica).
Enfatiza
en su metodología el pecado social desde donde se descubre la
vida de Jesús de Nazaret como el máximo ejemplo de aquel
que responde al proyecto salvífico de Dios en esta historia.
Valora las semillas del Verbo que ya se encuentran en la religiosidad
popular y las integra en el kerigma.
Si
en tu comunidad ya están usando esta forma, continúen
con ella. Ya se han subido a un vagón importante. Hay que seguir
subiendo a más gente de la parroquia. ¡Que no se quede
nadie en la estación!
El
método catequético
Esta
manera es a veces equívoca: o porque es más catecismo
que kerigma o por que se cree que el catecismo es el kerigma y no se
le considera como la etapa inicial de todo el proceso catequético.
Quienes utilizan este método en ocasiones se preocupan más
por el contenido que por provocar la conversión inicial y no
llegan a desencadenar un proceso.
Un
gran esfuerzo de evitar estos extremos es el libro Camino
de Emaús, editado por la Vicaría de Pastoral, precisamente
como un instrumento de apoyo en el proceso misionero.
Otra
iniciativa son los Pregones kerigmáticos que ofrecen los padres
redentoristas en una cuádruple dimensión teológica,
cristológica, mariológica y eclesiológica.
Proyección
a nuestra realidad
En
cada decanato tal vez existen las tres maneras de realizar el Primer
Anuncio. Es difícil, en este momento, hacer que todas las parroquias
y grupos sigan un mismo método.
No
hay que olvidar que el anuncio explícito del kerigma fue olvidado
por muchos años, tal vez siglos, en nuestra Iglesia; y nos ha
llegado en las últimas décadas a través de sistemas
o métodos que empezaron a proclamarlo, sin pasar antes por la
Comisión de Catequesis, o por el visto bueno del Obispo o del
Vicario Episcopal.
Lo
mejor es que cada decanato prepare a su equipo misionero decanal en
función de aquel o aquellos métodos que asuman los presbíteros
de cada decanato.