EL
BAUTISMO
A.
INTRODUCCIÓN
26.
"El santo Bautismo es el fundamento de toda la vida cristiana,
el pórtico de la vida en el Espíritu ("vitae spiritualis
ianua") y la puerta que abre el acceso a los otros sacramentos.
Por el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos
de Dios, llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la
Iglesia y hechos partícipes de su misión"(15).
27.
"El Bautismo conmemora y actualiza el Misterio Pascual, haciendo
pasar a los hombres de la muerte del pecado a la vida. Por tanto, en
su celebración debe brillar la alegría de la resurrección"(16).
B.
CONSIDERACIONES ACTUALES
28.
Aunque un buen número de familias trata de cumplir con el Bautismo,
éste se vive como un momento importante pero aislado de un proceso
de crecimiento cristiano y sin repercusión en la vida de fe personal,
familiar y social(17).
Frecuentemente se da más importancia a los festejos que a la
misma celebración.
29.
Son frecuentes ciertos riesgos por parte de los fieles: pedir el sacramento
sólo para salir del paso, de acuerdo a las costumbres establecidas;
diferir la celebración sacramental por compromisos familiares
o sociales; preferir celebraciones individuales y elitistas en casas,
capillas particulares y aún en restaurantes y otros lugares;
buscar parroquias o templos en donde sean menores las exigencias de
catequesis y de participación(18).
30.
"La catequesis presacramental tiene limitaciones muy marcadas:
tiempo, contenidos, métodos, catequistas, intelectualización
de las enseñanzas, poca incidencia sobre la vida"(19).
Faltan criterios comunes y exigencias claras.
C.
PRINCIPIOS Y ORIENTACIONES
31.
El Sacramento del Bautismo, es el sacramento de la fe que incorpora
a la comunidad eclesial a quien lo recibe, haciéndolo nacer a
una nueva vida e insertándolo en el Misterio Pascual. "Por
el Bautismo somos liberados del pecado y regenerados como hijos de Dios,
llegamos a ser miembros de Cristo y somos incorporados a la Iglesia
y hechos partícipes de su misión". Se le denomina
además "inmersión", "baño de regeneración"
e "iluminación" (20).
32.
Es el primero de los sacramentos(21)
y el momento sacramental primero de la Iniciación Cristiana.
Es punto de partida y referente obligado de toda la vida cristiana.
Es el inicio de un proceso personal y comunitario que se fortalece en
la Confirmación y culmina en la Eucaristía. Por consiguiente,
no debe verse como un sacramento aislado, sino relacionado con los otros
momentos sacramentales.
33.
En el Bautismo de niños, que es la práctica más
ordinaria entre nosotros, la catequesis se dirige de manera especial
a los papás y a los padrinos. Por lo tanto, se debe procurar
que ésta se inspire en un proceso de Reiniciación Cristiana;
la cual garantice mejor el compromiso cristiano de los papás
en la Iniciación Cristiana de sus hijos.
34.
La preparación catecumenal a los papás y padrinos es como
un proceso(22),
en donde se contemplan diferentes etapas: educación de la fe
de los padres por la catequesis (dimensión doctrinal); cambio
de actitud y comportamiento (dimensión moral); oración
y celebración (dimensión litúrgica); compromiso
con la comunidad (dimensión social-caritativa).
35.
La pastoral del Bautismo de niños es parte de un proyecto o plan
integral de Iniciación Cristiana, que promueve una pastoral de
preparación que genera un proceso catecumenal. Hay que insistir
en la necesidad de la fe de los padres y su responsabilidad en la educación
posterior, participación de la comunidad y comprensión
del Bautismo como una realidad dinámica, que deberá desarrollarse
a través de la vida.
D.
ORDENAMIENTOS DIOCESANOS
a)
Sujeto
36.
"Es capaz de recibir el Bautismo todo ser humano aún no
bautizado, y sólo él"(23).
37.
A los que fueron bautizados en Iglesias no católicas y hay duda
de la validez, bautícense bajo condición(24).
38.
A aquellas personas de quienes, por no tener datos fehacientes, se duda
de que hayan sido bautizadas, si después de una cuidadosa investigación
permanece la duda, adminístreseles el sacramento bajo condición.
39.
Cuando se trate de personas que deben ser bautizadas bajo condición,
si son menores de siete años, la preparación se dará
a los papás y padrinos, como ordinariamente. Si se trata de mayores
de siete años, la preparación será más prolongada
y cuidadosa, de acuerdo a lo que se prescribe en los números
del 20 al 25.
b)
Tramitación
40.
Los papás harán en la parroquia la solicitud para el Bautismo
de su hijo, normalmente con dos meses de anticipación, si lo
juzgan oportuno aún antes del nacimiento del niño, con
el fin de que se disponga de un tiempo conveniente para ir ahondando
en la conciencia del momento tan importante que vivirá la familia,
y también para que haya tiempo de tener la preparación
específica para la celebración del sacramento.
41.
La solicitud constará de un texto adecuado para que los papás
manifiesten su decisión de bautizar a su hijo en la Iglesia católica,
así como para expresar su compromiso de vivir ese acontecimiento
como un impulso en la vida cristiana de la familia.
42.
Cuando la familia se acerque a la parroquia para solicitar un bautizo,
deberá ser atendida con verdadera actitud pastoral. Se le ofrecerá
un breve y ágil instructivo en el que se señalen los pasos
que deberán darse para llegar a la celebración y, al mismo
tiempo, se exhortará a los papás a vivir con espíritu
de fe tan importante acontecimiento familiar. La Arquidiócesis
ofrecerá ese instructivo al servicio de las parroquias que deseen
utilizarlo.
c)
Preparación
43.
La preparación al Bautismo de niños, que se orienta directamente
a los papás y padrinos, y por ellos a la familia, deberá
realizarse en el contexto de la Iniciación Cristiana, según
la orientación general presentada en este directorio(25).
Es decir, debe ser una escuela de cristianismo por el primer anuncio
del Evangelio, la catequesis, la experiencia de la oración personal
y litúrgica, la participación sacramental, las manifestaciones
de fraternidad o de vida comunitaria. Para lograr esto:
44.
La preparación para los papás y padrinos se dará
por medio de encuentros de formación intensiva para el Bautismo,
cuyos contenidos estarán inspirados en el ordenamiento anterior.
La formación, por lo tanto, no se limita al tiempo que los participantes
pasan en el encuentro, sino que se prolonga en otras actividades que
se describirán en el mismo encuentro (v. gr. momentos de oración,
participación en la misa dominical, formación religiosa,
acercamiento a la confesión, práctica de obras de caridad,
etc.), a cuyo cumplimiento generoso se exhortará a los asistentes.
Todo esto favorecerá tener una experiencia viva de Dios.
45.
La Arquidiócesis, a través de las instancias correspondientes,
ofrecerá a los pastores y demás agentes que deban conducir
tales encuentros, un instrumento
a manera de guía que norme y oriente su realización.
Especialmente los párrocos deberán ser muy cuidadosos
para que, aunque esos encuentros se den con la ayuda de otros instrumentos,
se respete responsablemente el espíritu y los contenidos señalados.
46.
Con el fin de facilitar la participación de los papás
y los padrinos en los encuentros de preparación al Bautismo,
organícense las parroquias de un mismo decanato para que en ellas
se ofrezcan en diversos días, con diversos horarios y modalidades,
de tal manera que los interesados puedan elegir sin que les resulte
imposible la asistencia. En los encuentros se exhortará y se
orientará a los participantes a que se vinculen lo más
posible con su parroquia, haciéndoles notar la importancia de
la comunidad en la vida del discípulo de Jesús.
47.
La coordinación y animación de los encuentros, -que serán
participativos, dinámicos y asequibles en sus contenidos-, estará
a cargo de un equipo en el que participen los laicos y las religiosas,
pero la intervención del sacerdote será insustituible,
principalmente la del párroco, como pastor.
48.
A los papás y padrinos que participen en los encuentros se les
dará una constancia que, en la Arquidiócesis, tendrá
la vigencia de un año.
d)
Celebración
49.
Siempre debe quedar clara la estrecha vinculación del Bautismo
con el Misterio Pascual de Cristo. Por ello, en las parroquias y demás
templos con derecho de pila hágase todo lo posible por tener
la celebración del Bautismo, principalmente de adultos, en la
Vigilia Pascual. Por lo mismo, dése preferencia al domingo, como
día propio de la celebración de este sacramento.
50.
Con base en la razón anterior, es muy conveniente que en las
parroquias, al menos en algunas ocasiones, el Bautismo, sobre todo de
adultos, se celebre dentro de la Eucaristía dominical.
51.
Teniendo en cuenta los criterios que indican dar preferencia al domingo
para la celebración del Bautismo(26),
en la práctica pastoral atiéndase también a las
circunstancias y necesidades de las familias de la ciudad y por tanto
al derecho que tienen de acceder a este sacramento en otro día
de la semana.
52.
Por su carácter eminentemente eclesial la celebración
comunitaria del Bautismo será la forma ordinaria. Sólo
como excepción, por causa justa, se podrán hacer bautizos
individuales. Nunca se ofrecerá ni se aceptará la posibilidad
de la celebración individual por el hecho de recibir un estipendio.
53.
De ningún modo se celebre el sacramento del Bautismo en lugares
comerciales. En domicilios privados y en hospitales, sólo por
motivos de emergencia.
e)
Ministro
54.
El ministro ordinario del sacramento del Bautismo es todo aquél
que está investido del sacramento del orden sagrado: obispo,
presbítero y diácono.
55.
En peligro de muerte, si no hay posibilidad de disponer del ministro
ordenado, todo fiel cristiano puede bautizar; incluso puede ser una
persona no bautizada con tal que tenga la intención de hacer
lo que hace la Iglesia y utilice la formula bautismal trinitaria(27).
Es importante que la comunidad reciba periódicamente la información
y la catequesis sobre este tema.
f)
Padrinos
56.
Quien va a ser bautizado deberá tener un padrino o una madrina
o uno y una.
57.
Los padrinos deberán ser personas mayores de dieciséis
años que hayan recibido los tres sacramentos de la Iniciación
Cristiana: Bautismo, Confirmación y Eucaristía y lleven
una vida congruente con la fe católica(28).
58.
Los padrinos deberán estar "bien casados o bien solteros",
en razón del testimonio que deben dar como colaboradores en la
educación cristiana de sus ahijados. A las parejas de esposos
que pretenden ser padrinos, se les pedirá constancia de su matrimonio
eclesiástico, como un medio educativo que lleva a reconocer y
a valorar ese estado de vida como exigencia de la vida cristiana.
g)
Anotación en los libros parroquiales
59.
Toda parroquia debe tener libros adecuados para anotar los bautizos
celebrados en su jurisdicción, que deberá mantener al
corriente y conservar cuidadosamente.
60.
En las parroquias y en los hospitales, con la autorización de
la parroquia correspondiente, habrá formatos propios para anotar
los bautizos de emergencia y con ese comprobante se harán posteriormente
las anotaciones pertinentes, cuando se lleve a cabo el rito de complementación
del Bautismo.
61.
En el acta de Bautismo se inscribirán sólo dos personas
como padrinos.
62.
A quien transgreda la prescripción del número 53, conmínesele
a hacer la anotación correspondiente en el libro, que para estos
casos se llevará en cada vicaría. No se acepte anotarlo
en los libros parroquiales.
63.
Los libros de los bautizos en las parroquias serán revisados
periódicamente por el decano respectivo.
h)
Estipendio
64.
El estipendio que los fieles ofrecerán a la parroquia por la
celebración del bautizo será propuesto por los sacerdotes
del decanato y presentado al Señor Arzobispo para su aprobación.
Iniciación
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