IV.
LAS CREENCIAS DEL NEW AGE
12.
Contra este fondo se alza la sombra del New Age. No es una secta,
ni una religión. No es una organización única,
ni sigue lineamentos unánimes y universales. No es ni ciencia
ni filosofía, aunque se encubre de argumentos pseudo-científicos
y discursos confusos que combinan ideas filosóficas y teológicas
con cierta originalidad.
13.
A veces se habla del New Age como un movimiento para señalar
su naturaleza de red o network de muchos individuos y grupos
que coinciden en una cierta visión del mundo y una aspiración
común de cambiarlo. Lo que les une no es una estructura organizativa
ni un código de doctrinas bien definidas, sino una misma mentalidad
y una comunicación muy fluida. En este sentido podemos hablar
de ciertas creencias básicas compartidas en mayor o menor medida
por los integrantes del New Age. Así llegaremos a describir
un fenómeno tan vasto y escurridizo que no permite una definición
sintética.
EL
ECOLOGISMO
14.
La ecología se ha colocado a la vanguardia de la opinión
pública y como causa preferida de las altas esferas políticas,
científicas y económicas. El despertar de la conciencia
pública frente a los graves abusos que amenazan la vida del planeta
y las campañas para lograr un clima de cooperación responsable
entre naciones ricas y pobres son un bien necesario y urgente. La conservación
y el respeto a nuestro vil sistema son responsabilidad de todos.5
Sin
embargo, el New Age ha desarrollado su propia visión de
la relación entre el hombre y el planeta a la que a veces se
refiere como la ecología profunda. Se niega la diferencia
de fondo entre la existencia humana y la no-humana. Se habla de una
igualdad biocéntrica por la cual una montaña,
una flor o una tortuga tendrían el mismo derecho a la realización
propia que un hombre. Se considera que el cosmos está animado
por un espíritu único o guiado por una conciencia universal
de la que el hombre es meramente otro participante más. Se fomenta
el culto religioso a la naturaleza o a la madre-tierra como si fuera
una realidad divina. Se llega a tachar al hombre como intruso y como
una maldición para el cosmos y, en el seno del movimiento radical
'verde', se presiona para lograr de los gobiernos una legislación
que disminuya la población humana y limite el desarrollo tecnológico
para sanar al planeta.
EL
PANTEÍSMO
15.
Del ecologismo exagerado nace una especie de espiritualidad planetaria
que quiere 'animar' a toda la realidad cósmica o dotar a la creación
de una fuerza mágica. Se pierde la noción de un Dios personal,
realmente distinto y superior al mundo creado, en favor de una fuerza
divina impersonal que es todo y que está en todo.
Este regreso al panteísmo naturalista, que resultó definitivamente
superado por el evento de la revelación cristiana, encuentra
un apoyo en muchos nuevos movimientos religiosos de origen oriental
y en un regreso a las religiones paganas. Por eso, el New Age
frecuentemente pinta un cuadro romántico y poco realista de los
cultos pre-cristianos y del misticismo oriental como si fueran estos
'más naturales' para el hombre o 'más en consonancia con
el espíritu cósmico'.
EL
GNOSTICISMO
16.
La tendencia de exaltar a la razón humana y de atribuirle poderes
extraordinarios no es nada nuevo en la historia humana. En el campo
religioso se manifiesta como el gnosticismo y fue una de las primeras
amenazas a la pureza de la fe cristiana. Surgido pocos años después
de la muerte de Cristo por el encuentro del cristianismo con el ambiente
de la filosofía helenista, el gnosticismo decía ver en
la Sagrada Escritura un mensaje escondido que sólo ciertas mentes
iluminadas podrían descifrar. Los gnósticos en general
apelan a una sabiduría superior que sería la verdadera
religión y punto de convergencia de todos los caminos espirituales
y místicos.
La
desviación del gnosticismo, presente en todas las grandes tradiciones
religiosas, ha sobrevivido y se ha diversificado encontrando en el New
Age un campo de acción privilegiado. La Sociedad Teosófica
fundada por Helena Blavatsky a finales del siglo pasado y sus derivaciones
u organizaciones afines (la Antroposofía, la Gran Fraternidad
Universal, los Órdenes de los Rosacruces, la Iglesia Universal
y Triunfante, la corriente de la Metafísica representada
en México por autores como Connie Méndez, la Actividad
Religiosa 'Yo soy', el Nuevo Acrópolis y muchos otros) son los
precursores ideológicos del New Age y actualmente son
sus dedicados promotores. Los símbolos, las ceremonias y los
grados iniciáticos de la masonería y de las organizaciones
para-masónicas también revelan una estrecha asociación
de fondo con la gnosis.
17.
Si el gnosticismo quiere abrir la puerta a un intelecto superior,
el esoterismo y el ocultismo prometen el pasaje a un actuar sobrehumano.
Estas dos corrientes, hermanas del gnosticismo, pretenden por caminos
diversos potenciar la voluntad humana echando mano a supuestas fuerzas
cósmicas secretas. A través de mil técnicas antiguas
y nuevas se abriría contacto con los ángeles, con guías
espirituales desencarnados, con supuestas 'vidas anteriores' según
el mito de la reencarnación, etc. No son pocas las personas y
las organizaciones que ofrecen servicios de adivinación y de
horóscopo, de hipnosis, de magia, de channelling (médium),
de proyección astral y otras actividades igualmente absurdas,
provocando un daño duradero a sus clientes que son, las más
de las veces, personas vulnerables y desorientadas. En resumidas cuentas,
el New Age comercializa lo irracional y lo nocivo para el alma
humana y lo vende garantizando la transformación del consumidor.
LA
PSEUDO-CIENCIA
18.
Los promotores del New Age se afanan por comprobar sus ideas
y sus técnicas científicamente. Abusan de las observaciones
de la física subatómica para sacar aplicaciones a la vida
espiritual del hombre. Así, por ejemplo, se empeñan en
borrar la frontera entre materia y espíritu, entre vida biológica
y conciencia humana, afirmando que todo, a fin de cuentas, no es más
que energía irradiada por el mismo cosmos.
19.
La astrología, la ufología (la investigación de
los ovnis) se considerarían 'ciencias' lo mismo que la física
o la química. Pero los auténticos expertos científicos
se distancian del New Age y generalmente deploran sus conclusiones
infundadas.
20.
Pocos campos se han visto tan susceptibles a la manipulación
del New Age como la psicología y la biología. A
partir de la investigaciones del padre del psicoanálisis, Sigmund
Freud (1856-1939) y las teorías del 'inconsciente colectivo'
y de los arquetipos de su discípulo Carl Gustav Jung (1875-1961),
ha habido una sucesión muy variada de corrientes en la psicología
que se relacionan en mayor o menor grado con las ideas y las terapias
del New Age. En particular la así llamada psicología
transpersonal, fundada por el psicólogo italiano Roberto
Assagioli (1888-1974), pretende ir más allá de la experiencia
psíquica del individuo en búsqueda de una conciencia colectiva
superior que sería la puerta al descubrimiento de un 'principio
divino' que yace en el fondo de todo ser humano. De ahí nacen
una multitud de técnicas típicas del New Age: el biofeedback,
la hipnosis, el rebirthing, la terapia Gestalt y la provocación
de estados alterados de consciencia, inclusive con el uso de drogas
alucinógenas.
21.
Al mismo tiempo una serie de terapias alternativas han surgido
como fruto de una visión más integrada de las facetas
biológicas, psicológicas y espirituales del hombre y,
también, como reacción contra la mentalidad positivista
que a veces caracteriza la práctica de la medicina. Frecuentes
son las exageraciones y los abusos del New Age en el campo de
la medicina holística que basa sus métodos de sanación
en la interrelación entre cuerpo, mente y espíritu. Así,
por ejemplo, se da la cromoterapia o la sanación a través
de los colores; la curación a través de las 'auras' o
campos energéticos que nos rodean; y el Rei-ki que promete
recuperar el equilibrio de la energía personal por la aplicación
de la energía universal a través de la imposición
de manos a diversas partes del cuerpo.
22.
Hay programas de potencial humano de dudoso fundamento científico,
como la Dianética, el Método de Control Mental Silva,
la Meditación Transcendental, etc., que producen una cantidad
inverosímil de gráficos y reportes que supuestamente certifican
la solidez de sus afirmaciones. Un lenguaje pseudo-científico
permea sus libros y discursos para crear la impresión de ser
un procedimiento ampliamente comprobado. Puede ser que algunos de sus
clientes experimenten un bienestar inicial, logren una mayor tranquilidad,
adquieran el hábito de una mayor concentración en su trabajo
o lo que se les haya prometido. Pero muchas veces estos programas encubren
una visión defectuosa del hombre, del mundo y de Dios. De forma
imperceptible, llevarán al participante a afirmar o aceptar lo
que el sentido común y la fe cristiana rechazan.