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Vicaría      de Pastoral

Escudo Cardenal Norberto Rivera Carrera

Instrucción Pastoral sobre el New Age. Cardenal Norberto Rivera Carrera

V. LA INCOMPATIBILIDAD DEL NEW AGE CON EL EVANGELIO

23. La característica más preocupante del New Age, fruto del conjunto de sus creencias, es el relativismo religioso, espiritual y moral. La meta final del New Age es introducir al hombre a lo que llaman sus ideólogos un nuevo paradigma, es decir, una forma totalmente diversa de verse a sí mismo y de percibir la realidad.

Según eso, el hombre, para realizarse plenamente y transformar su mundo, tendrá que darse cuenta de que él es parte de un ser cósmico, único, que está en plena evolución hacia la conciencia perfecta de sí. La conciencia humana, a pesar de su aparente individualidad, no es más que el penúltimo estado evolutivo de la revelación de la conciencia cósmica. El destino último del hombre no es una salvación liberadora de su naturaleza caída, sino el disolverse en el anónimo océano del ser como una gota de agua.

24. El New Age quisiera convencernos de que "las cosas como las vemos ahora" (cultura, conocimientos, relaciones familiares, vida, muerte, amistades, sufrimientos, pecado, bondad, etc.) son mera ilusión, producto de una conciencia no-iluminada. El paso de la afirmación de que 'todo es dios' a la afirmación de que 'no hay ningún dios fuera de ti mismo' es pequeño y el New Age lo da con aires de auto-suficiencia.

25. Dentro del marco del New Age la revelación de Dios en Jesucristo pierde su carácter singular e irrepetible. Muchos serían los 'mesías' que han aparecido a lo largo de la historia, es decir, maestros especialmente iluminados que se presentan para guiar a la humanidad. Krishna, Buda, Jesús, Quetzalcóatl, Mahoma, el Sun Myung Moon, Osho, Sai Baba e innumerables otros serían profetas de una misma talla con un mismo mensaje. El cristianismo resulta ser poco más que un periodo pasajero de la historia.

26. No obstante el hecho de que el New Age patrocine un sincretismo religioso confuso y no siempre bien intencionado, ciertas ideas suyas han encontrado una acogida calurosa en algunas personas e instituciones de la Iglesia Católica. La así llamada teología global rastrea las huellas de la revelación divina en todas las expresiones religiosas conocidas en búsqueda de un común denominador que puede servir como punto de encuentro para las religiones.

Desafortunadamente en la práctica suele olvidarse que la revelación es iniciativa de Dios, no invención de los hombres, y que tiene su culmen y su expresión definitiva en la Encarnación del Hijo único en la persona histórica de Jesús de Nazaret. Esta teología frecuentemente vacía al cristianismo de su contenido excepcional para 'emparejarlo' con otras creencias. Cuando esta corriente aparece abierta o veladamente en la enseñanza de algunos seminarios y centros de estudio católicos, no puede menos que suscitar una honda preocupación en el corazón de los fieles y de sus pastores.

LA REENCARNACIÓN

27. Entre las ideas básicas del New Age, merece particular atención la de la reencarnación o la transmigración del alma que se encuentra en la mitología religiosa de algunos pueblos y, en especial, en la espiritualidad oriental. La idea de que el 'yo' personal del ser humano viva varias existencias en forma cíclica, cambiando sólo de cuerpo, a lo largo de centenares o miles de años hasta lograr su 'iluminación definitiva' es algo totalmente irreconciliable con la fe cristiana.

28. La creencia de la reencarnación afirma que la identidad personal e irrepetible de cada hombre es una ilusión o, por lo menos, que esta identidad es independiente del cuerpo que tiene cada uno. Manifiesta desdén para el sentido profundo de la corporalidad humana y menosprecia el valor de la libertad y de la responsabilidad moral de cada hombre. Pero lo más preocupante es que la reencarnación es abiertamente contraria a la revelación cristiana:

"Si ése fuera el caso, Cristo habría tenido que morir muchas veces desde la creación del mundo. Pero el hecho es que ahora, en el final de los tiempos, Cristo ha aparecido una sola vez y para siempre, ofreciéndose a sí mismo en sacrificio para quitar el pecado. Y así como todos han de morir una sola vez y después vendrá el juicio, así también Cristo ha sido ofrecido en sacrificio una sola vez para quitar los pecados de muchos" (Heb 9, 26-28).

29. En la literatura popular de inspiración New Age abundan 'testimonios' y relatos que supuestamente comprueban no sólo el hecho de las 'encarnaciones previas', sino también de la posibilidad de llegar al recuerdo pleno y consciente de ellas. Los nuevos movimientos religiosos de corte New Age frecuentemente reconocen en sus líderes reencarnaciones de otras figuras históricas o míticas que han vuelto a la vida para seguir con la obra de iluminar a la humanidad. Las terapias alternativas de algunos programas de potencial humano pretenden ayudar a sus clientes a descubrir las raíces de sus problemas presentes en sus 'vidas pasadas' a través de la hipnosis y otras técnicas de autosugestión. Todo eso ha logrado sembrar una duda en la mente de no pocos cristianos.

30. Pero es la verdad histórica y esperanzadora de la Resurrección de Jesucristo la que revela el fin último del hombre. No podemos negar la evidencia indiscutible que una y otra vez se presenta a nuestros ojos: la muerte alcanza a todos los hombres como desenlace terminante de su existencia. La vuelta a esta vida no es posible y no se da. A esta vida le sigue una transformación total y eterna de cada individuo, no una sucesión de vidas y muertes sin fin y sin sentido. Cristo venció la muerte de una vez por todas y somos partícipes de su victoria:

"Porque sonará la trompeta y los muertos serán resucitados para no volver a morir. Y nosotros seremos transformados... Y cuando nuestra naturaleza corruptible se haya revestido de lo incorruptible y cuando nuestro cuerpo mortal se haya revestido de inmortalidad, se cumplirá lo que dice la Escritura: 'La muerte ha sido devorada por la victoria'..." (1 Cor 15, 52-54).

LA MEDITACIÓN NO-CRISTIANA

31. Otro fenómeno especialmente desconcertante para los fieles católicos es el inexplicable entusiasmo con el que ciertos sacerdotes, religiosas y personas dedicadas a la enseñanza de la fe han abrazado las técnicas de meditación no-cristiana. Frecuentemente importadas del oriente, formas de ascetismo, históricamente muy alejadas de la espiritualidad cristiana se practican en retiros, ejercicios espirituales, talleres, celebraciones litúrgicas y cursos de catequesis para niños.

32. Estas prácticas han nacido indiscutiblemente como disciplinas espirituales o actos religiosos en el seno de religiones tradicionales (como en el caso del zen, el tai chi y las múltiples modalidades del yoga) o en sectas o nuevos movimientos religiosos (como en el caso de la meditación transcendental y la meditación dinámica). A veces se hacen intentos de 'cristianizar' las formas, como sucedió, por ejemplo, con el centering prayer y el focusing, pero el resultado es siempre una forma híbrida que exhibe poco fundamento evangélico.

33. Por más que se insista en su valor exclusivamente como métodos, sin contenidos contrarios al cristianismo, las técnicas en sí no dejan de representar serios inconvenientes para el cristiano:

a) En su contexto propio, las posturas y los ejercicios vienen determinados por su específico fin religioso: son, en sí, pasos que orientan al practicante hacia un absoluto impersonal. Aún cuando se realicen en ambiente cristiano, el sentido intrínseco de los gestos permanece intacto.

b) Las formas de meditación no-cristiana son, en realidad, prácticas de concentración profunda y no de oración. A través de los ejercicios de relajamiento y la repetición de una mantra (palabra sagrada) se trata de sumirse en la profundidad del propio yo en búsqueda del absoluto anónimo. La meditación cristiana es esencialmente diferente en cuanto apertura e identificación con el Otro que nos interpela en un diálogo personal y amoroso.

c) Estas técnicas normalmente requieren que el practicante apague su mundo sentimental, imaginativo y racional para perderse en el silencio de la nada. A veces se procura un estado alterado de conciencia que priva temporalmente al sujeto del uso pleno de su libertad. La oración cristiana, al contrario, exige la involucración de toda la persona de manera activa, consciente y voluntaria. La oración de Jesucristo en Getsemaní (Lc 22, 39-44) es un ejemplo del papel tan fundamental que tienen las emociones y la problemática existencial propia en la oración. La meditación cristiana, lejos de ser una fuga de la realidad, nos enseña a encontrar su sentido pleno.

34. En el fondo, una oración que prescinde de la Palabra de Dios y de la vida y el ejemplo de Jesucristo, una oración que no es diálogo con el Amado y compromiso en la caridad, tiene poco lugar en la vida de un cristiano. A propósito de estas observaciones y otras que se deben hacer en torno al tema de la meditación no-cristiana, es muy recomendable una lectura detenida de la carta de la Congregación para la Doctrina de la Fe: Algunas orientaciones sobre la meditación cristiana (15 de octubre de 1988).

35. Por último, hay que resaltar el hecho de que los promotores de la espiritualidad del New Age suelen afirmar su absoluta compatibilidad con la doctrina y la fe de los católicos. Eso podría ser en algún caso por ignorancia o por superficialidad. Pero en general, por lo menos en México, probablemente nace de un estudio de mercado: siendo el pueblo mexicano mayoritariamente católico se procura no herir la sensibilidad religiosa de los clientes potenciales. No es raro que organizaciones como la Gran Fraternidad Universal y programas como el Control Mental Silva, por nombrar algunas, se encubran con un vocabulario muy 'cristiano' y que presenten sus contenidos como el complemento ideal al catolicismo y que, sin embargo, lleven a sus adeptos hacia el panteísmo y la negación de la esencia del cristianismo.

36. En su reciente libro, Cruzando el umbral de la esperanza, el Papa Juan Pablo II dice:

"No debemos engañarnos pensando que ese movimiento (el New Age) pueda llevar a una renovación de la religión. Es solamente un nuevo modo de practicar la gnosis, es decir, esa postura del espíritu que, en nombre de un profundo conocimiento de Dios, acaba por tergiversar Su Palabra, sustituyéndola por palabras que son solamente humanas. La gnosis no ha desaparecido nunca del ámbito del cristianismo, sino que ha convivido siempre con él, a veces bajo la forma de corrientes filosóficas, más a menudo con modalidades religiosas o pararreligiosas, con una decidida aunque a veces no declarada divergencia con lo que es esencialmente cristiano.6

37. En este breve análisis del fenómeno del New Age hemos podido aludir a algunos de sus elementos más inconformes con el mensaje cristiano:

a) Despersonaliza al Dios de la revelación cristiana.
b) Desfigura la persona de Jesucristo, desvirtúa su misión y ridiculiza su sacrificio redentor.
c) Niega el evento irrepetible de su Resurrección por la doctrina de la reencarnación.
d) Vacía de su contenido a los conceptos cristianos de la creación y de la salvación.
e) Rechaza la autoridad magisterial de la Iglesia y su forma institucional.
f) Relativiza el contenido original, único e históricamente fundado del Evangelio.
g) Deforma el lenguaje, dando un nuevo sentido a términos bíblicos y cristianos.
h) Se apoya falsamente en los místicos cristianos y trastorna el sentido de sus escritos.
i) Diluye irremediablemente la práctica de la oración cristiana.
j) Descarta la responsabilidad moral de la persona humana y niega la existencia del pecado.
k) Desorienta a los niños y a los jóvenes en su formación religiosa.
l) Divide y explota económicamente a las familias cristianas.

38. Estos son aspectos negativos que afectan directamente la vida, las costumbres y la fe de los fieles católicos. Desde luego, sería un error tachar como dañoso a todo lo que el New Age aporta y ofrece. Su espíritu de apertura y diálogo, su insistencia en la necesidad humana de una experiencia religiosa profunda, su honda preocupación por la conservación del medio ambiente, su confianza en el poder creativo del ser humano, sus saludables recomendaciones para la dieta y la condición física, y su actitud de optimismo por encima de los graves males que afligen al mundo son sólo algunos de los puntos positivos que vienen espontáneamente a la mente.

39. Dicho esto, tenemos que reconocer con total honestidad que estas luces van esparcidas entre anchas lagunas e inquietantes ambigüedades. La fuerza con que las ideas y actividades del New Age se promueven y la atractiva mercadotecnia que las disfraza requieren del pueblo católico una respuesta clara y contundente a favor de su fe y sus convicciones vitales. Por eso, quisiera cerrar esta carta con unas recomendaciones concretas para la actuación de los fieles frente al New Age.

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