V.
LA INCOMPATIBILIDAD DEL NEW AGE CON EL EVANGELIO
23.
La característica más preocupante del New Age,
fruto del conjunto de sus creencias, es el relativismo religioso, espiritual
y moral. La meta final del New Age es introducir al hombre a
lo que llaman sus ideólogos un nuevo paradigma, es decir, una
forma totalmente diversa de verse a sí mismo y de percibir la
realidad.
Según
eso, el hombre, para realizarse plenamente y transformar su mundo, tendrá
que darse cuenta de que él es parte de un ser cósmico,
único, que está en plena evolución hacia la conciencia
perfecta de sí. La conciencia humana, a pesar de su aparente
individualidad, no es más que el penúltimo estado evolutivo
de la revelación de la conciencia cósmica. El destino
último del hombre no es una salvación liberadora de su
naturaleza caída, sino el disolverse en el anónimo océano
del ser como una gota de agua.
24.
El New Age quisiera convencernos de que "las cosas como
las vemos ahora" (cultura, conocimientos, relaciones familiares,
vida, muerte, amistades, sufrimientos, pecado, bondad, etc.) son mera
ilusión, producto de una conciencia no-iluminada. El paso de
la afirmación de que 'todo es dios' a la afirmación de
que 'no hay ningún dios fuera de ti mismo' es pequeño
y el New Age lo da con aires de auto-suficiencia.
25.
Dentro del marco del New Age la revelación de Dios en
Jesucristo pierde su carácter singular e irrepetible. Muchos
serían los 'mesías' que han aparecido a lo largo de la
historia, es decir, maestros especialmente iluminados que se presentan
para guiar a la humanidad. Krishna, Buda, Jesús, Quetzalcóatl,
Mahoma, el Sun Myung Moon, Osho, Sai Baba e innumerables otros serían
profetas de una misma talla con un mismo mensaje. El cristianismo resulta
ser poco más que un periodo pasajero de la historia.
26.
No obstante el hecho de que el New Age patrocine un sincretismo
religioso confuso y no siempre bien intencionado, ciertas ideas suyas
han encontrado una acogida calurosa en algunas personas e instituciones
de la Iglesia Católica. La así llamada teología
global rastrea las huellas de la revelación divina en todas
las expresiones religiosas conocidas en búsqueda de un común
denominador que puede servir como punto de encuentro para las religiones.
Desafortunadamente
en la práctica suele olvidarse que la revelación es iniciativa
de Dios, no invención de los hombres, y que tiene su culmen y
su expresión definitiva en la Encarnación del Hijo único
en la persona histórica de Jesús de Nazaret. Esta teología
frecuentemente vacía al cristianismo de su contenido excepcional
para 'emparejarlo' con otras creencias. Cuando esta corriente aparece
abierta o veladamente en la enseñanza de algunos seminarios y
centros de estudio católicos, no puede menos que suscitar una
honda preocupación en el corazón de los fieles y de sus
pastores.
LA
REENCARNACIÓN
27.
Entre las ideas básicas del New Age, merece particular
atención la de la reencarnación o la transmigración
del alma que se encuentra en la mitología religiosa de algunos
pueblos y, en especial, en la espiritualidad oriental. La idea de que
el 'yo' personal del ser humano viva varias existencias en forma cíclica,
cambiando sólo de cuerpo, a lo largo de centenares o miles de
años hasta lograr su 'iluminación definitiva' es algo
totalmente irreconciliable con la fe cristiana.
28.
La creencia de la reencarnación afirma que la identidad personal
e irrepetible de cada hombre es una ilusión o, por lo menos,
que esta identidad es independiente del cuerpo que tiene cada uno. Manifiesta
desdén para el sentido profundo de la corporalidad humana y menosprecia
el valor de la libertad y de la responsabilidad moral de cada hombre.
Pero lo más preocupante es que la reencarnación es abiertamente
contraria a la revelación cristiana:
"Si
ése fuera el caso, Cristo habría tenido que morir muchas
veces desde la creación del mundo. Pero el hecho es que ahora,
en el final de los tiempos, Cristo ha aparecido una sola vez y para
siempre, ofreciéndose a sí mismo en sacrificio para
quitar el pecado. Y así como todos han de morir una sola vez
y después vendrá el juicio, así también
Cristo ha sido ofrecido en sacrificio una sola vez para quitar los
pecados de muchos" (Heb 9, 26-28).
29.
En la literatura popular de inspiración New Age abundan
'testimonios' y relatos que supuestamente comprueban no sólo
el hecho de las 'encarnaciones previas', sino también de la posibilidad
de llegar al recuerdo pleno y consciente de ellas. Los nuevos movimientos
religiosos de corte New Age frecuentemente reconocen en sus líderes
reencarnaciones de otras figuras históricas o míticas
que han vuelto a la vida para seguir con la obra de iluminar a la humanidad.
Las terapias alternativas de algunos programas de potencial humano pretenden
ayudar a sus clientes a descubrir las raíces de sus problemas
presentes en sus 'vidas pasadas' a través de la hipnosis y otras
técnicas de autosugestión. Todo eso ha logrado sembrar
una duda en la mente de no pocos cristianos.
30.
Pero es la verdad histórica y esperanzadora de la Resurrección
de Jesucristo la que revela el fin último del hombre. No podemos
negar la evidencia indiscutible que una y otra vez se presenta a nuestros
ojos: la muerte alcanza a todos los hombres como desenlace terminante
de su existencia. La vuelta a esta vida no es posible y no se da. A
esta vida le sigue una transformación total y eterna de cada
individuo, no una sucesión de vidas y muertes sin fin y sin sentido.
Cristo venció la muerte de una vez por todas y somos partícipes
de su victoria:
"Porque
sonará la trompeta y los muertos serán resucitados para
no volver a morir. Y nosotros seremos transformados... Y cuando nuestra
naturaleza corruptible se haya revestido de lo incorruptible y cuando
nuestro cuerpo mortal se haya revestido de inmortalidad, se cumplirá
lo que dice la Escritura: 'La muerte ha sido devorada por la victoria'..."
(1 Cor 15, 52-54).
LA
MEDITACIÓN NO-CRISTIANA
31.
Otro fenómeno especialmente desconcertante para los fieles católicos
es el inexplicable entusiasmo con el que ciertos sacerdotes, religiosas
y personas dedicadas a la enseñanza de la fe han abrazado las
técnicas de meditación no-cristiana. Frecuentemente importadas
del oriente, formas de ascetismo, históricamente muy alejadas
de la espiritualidad cristiana se practican en retiros, ejercicios espirituales,
talleres, celebraciones litúrgicas y cursos de catequesis para
niños.
32.
Estas prácticas han nacido indiscutiblemente como disciplinas
espirituales o actos religiosos en el seno de religiones tradicionales
(como en el caso del zen, el tai chi y las múltiples modalidades
del yoga) o en sectas o nuevos movimientos religiosos (como en el caso
de la meditación transcendental y la meditación dinámica).
A veces se hacen intentos de 'cristianizar' las formas, como sucedió,
por ejemplo, con el centering prayer y el focusing, pero
el resultado es siempre una forma híbrida que exhibe poco fundamento
evangélico.
33.
Por más que se insista en su valor exclusivamente como métodos,
sin contenidos contrarios al cristianismo, las técnicas en sí
no dejan de representar serios inconvenientes para el cristiano:
a)
En su contexto propio, las posturas y los ejercicios vienen determinados
por su específico fin religioso: son, en sí, pasos que
orientan al practicante hacia un absoluto impersonal. Aún cuando
se realicen en ambiente cristiano, el sentido intrínseco de
los gestos permanece intacto.
b)
Las formas de meditación no-cristiana son, en realidad, prácticas
de concentración profunda y no de oración. A través
de los ejercicios de relajamiento y la repetición de una mantra
(palabra sagrada) se trata de sumirse en la profundidad del propio
yo en búsqueda del absoluto anónimo. La meditación
cristiana es esencialmente diferente en cuanto apertura e identificación
con el Otro que nos interpela en un diálogo personal y amoroso.
c)
Estas técnicas normalmente requieren que el practicante apague
su mundo sentimental, imaginativo y racional para perderse en el silencio
de la nada. A veces se procura un estado alterado de conciencia que
priva temporalmente al sujeto del uso pleno de su libertad. La oración
cristiana, al contrario, exige la involucración de toda la
persona de manera activa, consciente y voluntaria. La oración
de Jesucristo en Getsemaní (Lc 22, 39-44) es un ejemplo del
papel tan fundamental que tienen las emociones y la problemática
existencial propia en la oración. La meditación cristiana,
lejos de ser una fuga de la realidad, nos enseña a encontrar
su sentido pleno.
34.
En el fondo, una oración que prescinde de la Palabra de Dios
y de la vida y el ejemplo de Jesucristo, una oración que no es
diálogo con el Amado y compromiso en la caridad, tiene poco lugar
en la vida de un cristiano. A propósito de estas observaciones
y otras que se deben hacer en torno al tema de la meditación
no-cristiana, es muy recomendable una lectura detenida de la carta de
la Congregación para la Doctrina de la Fe: Algunas orientaciones
sobre la meditación cristiana (15 de octubre de 1988).
35. Por último, hay que resaltar el hecho de que los promotores
de la espiritualidad del New Age suelen afirmar su absoluta compatibilidad
con la doctrina y la fe de los católicos. Eso podría ser
en algún caso por ignorancia o por superficialidad. Pero en general,
por lo menos en México, probablemente nace de un estudio de mercado:
siendo el pueblo mexicano mayoritariamente católico se procura
no herir la sensibilidad religiosa de los clientes potenciales. No es
raro que organizaciones como la Gran Fraternidad Universal y programas
como el Control Mental Silva, por nombrar algunas, se encubran con un
vocabulario muy 'cristiano' y que presenten sus contenidos como el complemento
ideal al catolicismo y que, sin embargo, lleven a sus adeptos hacia
el panteísmo y la negación de la esencia del cristianismo.
36.
En su reciente libro, Cruzando el umbral de la esperanza, el Papa Juan
Pablo II dice:
"No
debemos engañarnos pensando que ese movimiento (el New Age) pueda
llevar a una renovación de la religión. Es solamente un
nuevo modo de practicar la gnosis, es decir, esa postura del espíritu
que, en nombre de un profundo conocimiento de Dios, acaba por tergiversar
Su Palabra, sustituyéndola por palabras que son solamente humanas.
La gnosis no ha desaparecido nunca del ámbito del cristianismo,
sino que ha convivido siempre con él, a veces bajo la forma de
corrientes filosóficas, más a menudo con modalidades religiosas
o pararreligiosas, con una decidida aunque a veces no declarada divergencia
con lo que es esencialmente cristiano.6
37.
En este breve análisis del fenómeno del New Age
hemos podido aludir a algunos de sus elementos más inconformes
con el mensaje cristiano:
a)
Despersonaliza al Dios de la revelación cristiana.
b) Desfigura la persona de Jesucristo, desvirtúa su misión
y ridiculiza su sacrificio redentor.
c) Niega el evento irrepetible de su Resurrección por la doctrina
de la reencarnación.
d) Vacía de su contenido a los conceptos cristianos de la creación
y de la salvación.
e) Rechaza la autoridad magisterial de la Iglesia y su forma institucional.
f) Relativiza el contenido original, único e históricamente
fundado del Evangelio.
g) Deforma el lenguaje, dando un nuevo sentido a términos bíblicos
y cristianos.
h) Se apoya falsamente en los místicos cristianos y trastorna
el sentido de sus escritos.
i) Diluye irremediablemente la práctica de la oración
cristiana.
j) Descarta la responsabilidad moral de la persona humana y niega
la existencia del pecado.
k) Desorienta a los niños y a los jóvenes en su formación
religiosa.
l) Divide y explota económicamente a las familias cristianas.
38.
Estos son aspectos negativos que afectan directamente la vida, las costumbres
y la fe de los fieles católicos. Desde luego, sería un
error tachar como dañoso a todo lo que el New Age aporta
y ofrece. Su espíritu de apertura y diálogo, su insistencia
en la necesidad humana de una experiencia religiosa profunda, su honda
preocupación por la conservación del medio ambiente, su
confianza en el poder creativo del ser humano, sus saludables recomendaciones
para la dieta y la condición física, y su actitud de optimismo
por encima de los graves males que afligen al mundo son sólo
algunos de los puntos positivos que vienen espontáneamente a
la mente.
39.
Dicho esto, tenemos que reconocer con total honestidad que estas luces
van esparcidas entre anchas lagunas e inquietantes ambigüedades.
La fuerza con que las ideas y actividades del New Age se promueven
y la atractiva mercadotecnia que las disfraza requieren del pueblo católico
una respuesta clara y contundente a favor de su fe y sus convicciones
vitales. Por eso, quisiera cerrar esta carta con unas recomendaciones
concretas para la actuación de los fieles frente al New Age.