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Vicaría      de Pastoral

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20. Las Colectas Especiales también constituyen aportaciones de naturaleza diferente a la contribución prescrita en el punto 10 de este Decreto y son principalmente, no únicas, las siguientes:

20.1 Seminario Conciliar de México. El monto total de esta Colecta se entregará directamente al Seminario.

20.2 Óbolo de San Pedro. El 50% del monto de esta Colecta se entregará a la Curia arquidiocesana, y ésta, a su vez, lo hará llegar a la Nunciatura Apostólica y el restante 50% quedará en beneficio de las Parroquias, Cuasi Parroquias, Rectorías o Capillas.

20.3 Obras del Episcopado Mexicano. El 75% del monto de esta Colecta se entregará a la Curia Arquidiocesana y el restante 25% quedará a favor de la Parroquia, Cuasi Parroquia, Rectoría o Capilla.

20.4 Domund. El 100% del monto de esta Colecta se entregará directamente a las Obras Misionales Pontificias Episcopales o a la Curia del Arzobispado de México.

20.5 Cualquier otra Colecta que apruebe el Arzobispo de México, se distribuirá en la forma que él mismo señale.

20.6 La aportación para los Santos Lugares, no es propiamente una colecta, sino una ofrenda no gravada y por lo mismo debe entregarse a la Curia del Arzobispado de México, para ser entregada a la Instancia correspondiente.

21. Es voluntad del Arzobispo que todo clérigo residente en esta Arquidiócesis pueda obtener un oficio eclesiástico, con esto se pretende garantizar una forma digna de vida con el ingreso que perciba y pueda también cubrir sus necesidades básicas personales así como contribuir para prever una pensión y seguros médicos. Cada sacerdote es responsable de sus propios gastos personales. Si el ingreso no es suficiente para ayudar a cubrir una pensión o seguros médicos mayores, debe resolverse cada caso siguiendo las instancias respectivas (cfr. n. 29.3). Por lo que respecta al oficio eclesiástico, éste puede perderse o no otorgarse en los casos previstos por el Derecho.

22. Una preocupación y muestra de agradecimiento al sacerdote que ha cumplido fielmente con su ministerio es el poderle brindar una ayuda económica por lo que se ha ya establecido y ratifico el compromiso de otorgarle una pensión para todos los sacerdotes seculares incardinados a esta Arquidiócesis, que hayan presentado su renuncia a su oficio eclesiástico y se les haya aceptado y concedido explícitamente esta gracia a modo de jubilación, visto cada caso, teniendo en cuenta el conjunto de su servicio ministerial y el cumplimiento de este Decreto, para lo cual la Vicaría Episcopal a la que pertenezca al momento que se le conceda la jubilación, deberá entregar con toda puntualidad a la Curia Arquidiocesana el 50% de dicha pensión, quien administrará dichas pensiones. Se invita conforme a Derecho a presentar dicha renuncia al cumplir 75 años de edad (cf. Can. 538).

23. Los sacerdotes no incardinados y que hayan prestado legítimamente su servicio ministerial en esta Arquidiócesis, se verá también caso por caso pues dependen de su Superior Legítimo y han ya recibido su congrua sustentación a través del tiempo que han ejercido su Ministerio en esta Arquidiócesis y son ellos mismos, junto con su Legítimo Superior, responsables tanto de sus propios seguros médicos y de vida y por lo mismo de su propia pensión y/o jubilación. Esto mismo debe entenderse respecto a los sacerdotes pertenecientes a los diversos Institutos de Vida Consagrada o Sociedades de Vida Apostólica, en todo caso debe establecerse o renovarse el convenio de colaboración en este Arzobispado.

24. Los sacerdotes que requieran un tratamiento en Instituciones de recuperación no contempladas en el seguro de gastos médicos mayores como es en la Casa Damasco o en cualquier otro lugar similar deben cubrir o contribuir a los gastos que se originen. De no poder cubrir íntegramente el gasto, se recurrirá a la Vicaria Episcopal correspondiente, quien podrá pedir ayuda a la Iglesia en donde presta o prestaba por última vez sus servicios ministeriales el clérigo afectado, y caso por caso se podrá también recurrir a la Economía General del Arzobispado.

25. Para favorecer el cumplimiento efectivo de lo dispuesto en el presente Decreto y acátese lo establecido en el canon 537 En toda parroquia ha de haber un consejo de asuntos económicos que se rige, además de por el derecho universal, por las normas que haya establecido el Obispo diocesano, y en el cual los fieles, elegidos según

esas normas, prestan su ayuda al párroco en la administración de los bienes de la parroquia...

26. Como consecuencia de todo lo anterior, he considerado conveniente reordenar y modificar el contenido de los Decretos de Reordenación Económica referidos, en los siguientes apartados:

27. Es responsabilidad de todo clérigo secular:

27.1 cumplir con su ministerio en comunión jerárquica, llevando una vida congruente con su estado, a fin de que se garantice a su debido tiempo una pensión conforme a lo arriba señalado (cf. nn. 22 y 23);

27.2 contar con un seguro de gastos médicos mayores, la Arquidiócesis ofrece SEGURO DE GASTOS MÉDICOS MAYORES (SIGAMED) que proporciona FRATESA;

27.3 manifestar sus disposiciones testamentarias, la Curia del Arzobispado cuenta con mecanismos para que quien lo solicite se pueda formalizar mediante los oficios de un Notario Público.

27.4 Los clérigos pertenecientes a otras Iglesias Particulares o a los diversos Institutos de Vida Consagrada o Sociedades de Vida Apostólica se sujetarán a lo previsto en sus respectivas normativas, que deben preveer estos aspectos (cf. n. 23).

28. Es facultad del Vicario Episcopal correspondiente constatar el que se asuma esta responsabilidad.

29. Las aportaciones para cubrir:

29.1 al Seguro de gastos médicos mayores,

29.2 al Centro Cultural y de Asistencia Sacerdotal (CCyAS) I. A. P., en orden a una pensión y que dependen de una Comisión Episcopal de la Conferencia de los Obispos Mexicanos;

29.3 las cuotas por concepto de reuniones clericales como ejercicios espirituales, retiros u otros eventos, etc.

Son una responsabilidad personal compartida y por lo mismo deberán ser cubiertos por los mismos presbíteros o diáconos, con los

propios ingresos que reciba. Si por alguna razón grave no puede cubrirlos, la primera instancia es recurrir ante quien recibe su ingreso por el ejercicio de su Oficio Eclesiástico y si éste tiene su Consejo de Asuntos Económicos especialmente tratándose de Parroquias, se deberán evaluar todas las circunstancias y si el caso lo requiere podrá tomar lo necesario de la masa parroquial, una segunda instancia, agotada la primera es recurrir al Vicario Episcopal Territorial y como última instancia se recurrirá al Arzobispo de México quien resolverá sobre el rarticular. (cfr. n, 21)

30. En cambio todos aquellos egresos o gastos de tipo estrictamente personal como es lógico y natural, los debe asumir el propio clérigo (cf. n. 21).

31. En cada Vicaría Territorial, si no cuenta ya, habrá de constituirse un Consejo de Asuntos Económicos, en términos semejantes a los prescritos por el canon 492, al cual deberán encomendársele las funciones que se establecen en el canon 493, dentro de la circunscripción territorial que le corresponda.

32. Para que puedan realizar su función económica con esmero y cuidado, los Vicarios Episcopales cuentan con sus Ecónomos de Vicaria. Estos Ecónomos, bajo la potestad del Vicario Episcopal y en algunos casos también bajo el Ecónomo Arquidiocesano tienen las facultades necesarias para que el Vicario Episcopal constate que se cumplen con las disposiciones en materia económica dadas en esta Arquidiócesis.

32.1 Los Ecónomos, tanto el General como los de las respectivas Vicarias, con toda responsabilidad, prontitud y eficacia estarán en constante comunicación con la legitima Autoridad Eclesiástica respectiva, como entre sí, para administrar y distribuir las aportaciones recibidas y cumplir con las prescripciones que se les encomiendan por su oficio y mandato específico.

32.2 El perfil del Ecónomo está señalado en el canon 494, parágrafo 1. Requisitos que deben cumplirse si se trata del nombramiento del Ecónomo Arquidiocesano. Los Vicarios Episcopales Territoriales pueden con toda libertad nombrar y remover a sus respectivos Ecónomos, y si por alguna circunstancia cesa el Vicario Episcopal en su Oficio, continúa el Ecónomo desempeñando su función, bajo quien asuma la responsabilidad de la Vicaria y necesita la confirmación de su cargo por el nuevo Vicario Episcopal.

A través del Vicario Episcopal y teniendo la colaboración de su respectivo Ecónomo el Arzobispo de México puede cumplir lo que prescribe el canon 1276 en relación a vigilar diligentemente la administración de todos los bienes pertenecientes a las personas jurídicas públicas que están sujetas a mi jurisdicción.

33. El Ecónomo de la Vicaría además de las responsabilidades que tiene por su oficio, deberá presentar al Vicario Episcopal, para su aprobación, el programa anual de visitas de revisión de la gestión económica de las Iglesias Parroquiales o equiparadas a ésta, Cuasi Parroquias, Rectorías y Capillas, que formen parte de la circunscripción territorial que corresponda.

34. Asimismo, en apego a lo dispuesto por el canon 537, ratifico que debe constituirse en la medida de lo posible un Consejo de Asuntos Económicos en toda Iglesia Parroquial o equiparada a ésta, Cuasi Parroquias, Rectorías y Capillas, sujetas al cumplimiento del presente Decreto.

35. Los CAE Parroquiales están llamados a constituirse en el instrumento idóneo para apoyar la implantación del presente Decreto y para vigilar que se cumplan todas las disposiciones del mismo. Por ello, consideramos de primordial importancia que se continúe impulsando la integración de los CAE Parroquiales y que se conforme una estructura de coordinación vertical entre el CAE de la Arquidiócesis, los CAE de las Vicarías Territoriales y los de las Parroquias, Cuasi Parroquias, Rectorías y Capillas con el fin de obtener un apoyo efectivo de los fieles en la administración de los bienes eclesiásticos (cf. n. 42).

36. En tanto se adecúan los Estatutos de los CAE Parroquiales, permanecen vigentes los promulgados el 3 de septiembre de 1997 (Gaceta Oficial del Arzobispado de México, Octubre de 1997, pp. 40-49) y en su oportunidad se establecerán las normas necesarias para la coordinación de sus funciones con las de sus similares en el nivel Arquidiocesano y Vicarial.

37. Las actividades y responsabilidades de estos órganos de consulta económica se regirán por el documento de Estatutos respectivo. No obstante, estos órganos consultivos deberán ser apoyados en su funcionamiento por el CAE de la Vicaría Territorial que corresponda; y éstos, a su vez, por el CAE Arquidiocesano

conforme a las facultades que gozan a tenor del Derecho o dadas por el Arzobispo.

38. Con objeto de dar cumplimiento a los principios de transparencia y control estricto de la economía arquidiocesana y de conformidad con lo prescrito por los cánones 531, 551 y 1267, § 3, en toda Iglesia Parroquial o equiparada a ésta, Cuasi Parroquias, Rectorías y Capillas, sujetas al cumplimiento del presente Decreto, se establecerán controles contables independientes para los siguientes elementos patrimoniales, de los que se informará periódicamente a la feligresía:

38.1 Tareas pastorales de la parroquia, incluyendo las actividades de asistencia social y desarrollo comunitario;

38.2 Proyectos de construcción y ampliación de espacios parroquiales y otras obras semejantes.

39. En su caso, se celebrará o se revisará el Convenio con el Instituto Religioso al que se le confía la atención pastoral de una Parroquia, Cuasi parroquia, Rectoría ó Capilla (cfr. c. 520), que corresponda para separar la contabilidad del Instituto de la contabilidad de la Parroquia, Cuasi parroquia, Rectoría o Capilla.

40. Para favorecer la mejor comprensión y fundamentos canónicos de este Decreto he considerado conveniente integrar una Comisión del CAE Arquidiocesano, que se encargue de recopilar y analizar las orientaciones económicas del Código de Derecho Canónico, del Concilio Vaticano II, del II Sínodo Diocesano y otras relacionadas, para que se procure su amplia difusión y se reavive en todos los miembros de la Iglesia la idea de que los recursos materiales y económicos de que disponen las instituciones católicas, deben estar puestos al servicio de la tarea evangelizadora.

41. Para dar seguimiento a la correcta aplicación y cumplimiento de las disposiciones de este Decreto, los Ecónomos de las Vicarías harán visitas periódicas a las Parroquias, Cuasi Parroquias, Rectorías y Capillas para revisar los libros de contabilidad, con la constructiva finalidad de verificar que se lleven correctamente y estén al corriente, levantando el acta correspondiente en la que se señalen las acciones de mejora a realizar en tiempo y forma para su puntual cumplimiento.

42. Los Ecónomos llevarán un registro de las diversas aportaciones mensuales y en caso de atraso o incumplimiento notorio se investigará el motivo urgiéndose su cumplimiento y notificarán a la respectiva Autoridad Eclesiástica, para proveer lo necesario.

42.1 Las visitas periódicas las realizará el Ecónomo que podrá ser acompañado por las personas indicadas o aprobadas por el Vicario Episcopal a no ser que se prescriba por el Derecho otra cosa como cuando se realiza visita pastoral canónica. Las visitas administrativas económicas se harán por lo menos una vez al año y además siempre al principio y fin de una administración.

43. Tal como se infiere del canon 1276 § 2 en relación con el parágrafo 1, los Vicarios Episcopales de la Arquidiócesis de México se encargarán de mantener el orden exacto de la economía en sus propias Vicarías, para que sea transparente, solidaria y justa; ellos son los responsables de hacer cumplir las disposiciones del presente Decreto, e incluso, contando con la anuencia del Arzobispo, imponer los remedios o sanciones previstas.

44. Finalmente, los exhorto a que hagamos nuestro el compromiso con la invitación que nos hace el Papa Juan Pablo II, F. M. en su carta apostólica Novo Milenio fneunte, a continuar extendiendo "la espiritualidad de la comunión", recordando que la fraternidad se funda en la gracia de que somos hijos del Padre y se proyecta en la imagen de la Iglesia como Pueblo de Dios: "Sentir al hermano de fe en la unidad profunda del cuerpo místico y, por lo tanto, como "uno que me pertenece", para saber compartir sus alegrías y sus sufrimientos, para intuir sus deseos y atender sus necesidades, para ofrecerle una verdadera y profunda amistad " (Novo Millenio Ineunte, 43).

45. Estoy convencido de que nuestra amada Iglesia Particular seguirá impulsando la renovación evangelizadora, mediante la incorporación plena, efectiva y corresponsable de todos sus miembros. Y, desde esta condición de familia, los pastores, los religiosos y los laicos, miembros todos de la Iglesia, habremos de seguir el llamado a renovarnos constantemente en Cristo, para asemejarnos cada vez más a Él (Lumen Gentium, 7).

46. Invoco a María Santísima de Guadalupe para que por su intercesión sigamos edificando con nuestra vida y los bienes que administramos a esta Iglesia Arquidiocesana.

47. Este Decreto deberá ser publicado en la Gaceta Oficial. En vista que de hecho ya se está llevando a la práctica en muchos de sus puntos y que es confirmatorio básicamente del anterior, entrará en vigor a partir de este mismo día.

Dado en la Curia del Arzobispado de México a los 4 días del mes de Agosto del año 2007, Festividad de San Juan María Vianney.

+ NORBERTO CARDENAL RIVERA CARRERA
ARZOBISPO PRIMADO DE MÉXICO

PBRO DR. JUAN DE DIOS OLVERA
                  CANCILLER

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