Ir a Contenido del Manual Operativo para la Pastoral Parroquial

Manual Operativo para la Pastoral Parroquial: Vicaría de Pastoral Arquidiócesis de México


IV.- PROCESO DE FORMACIÓN DE AGENTES Y MINISTERIOS LAICALES

Relación de la comunidad parroquial con la formación de agentes

La formación de agentes en una parroquia no tendrá fruto como actividad, si no se comprende el proceso de crecimiento en la fe que ilumina y dinamiza toda la vida de la comunidad.

 

 

 

 

Para que cada parroquia comprenda debidamente el crecimiento y formación que requieren los diferentes agentes de pastoral, es importante que antes asuma su compromiso de velar por el crecimiento y maduración en la fe de cada uno de los miembros que la integran: debe cuidar y procurar el pleno florecimiento de la vocación bautismal que invita a todos y cada uno a ser santos; a la comunión con Dios.

a. ITINERARIO DE FORMACIÓN PARA TODOS LOS BAUTIZADOS:

ETAPA
Lo que la Parroquia puede hacer
Que dispone para:
Hace posible que la parroquia sea:
ENCUENTRO CON CRISTO
Lo propicia y desarrolla mediante:
- Visitas
- Kerigma
- Catequesis kerigmática
- Catequesis
- Sacramentos de la iniciación
- Procesos de reiniciación cristiana
- Celebraciones dominicales
- La formación para la oración
- Clima fraterno / Testimonio de caridad
LA CONVERSIÓN
CASA DE ORACIÓN
COMUNIÓN CON LA IGLESIA
( Encuentro con los hermanos)
La fomenta y favorece mediante:
- Procesos de reiniciación cristiana
- Comunidades menores
- Participación consciente y activa en la liturgia.
- La ayuda del responsable de la comunidad para que cada quien identifique sus propios carismas para el servicio de la comunidad y que puede ir llamando o invitando a una preparación específica.
LA INTEGRACIÓN PLENA EN LA VIDA DE COMUNIDAD
CASA Y ESCUELA DE COMUNIÓN
COMPROMISO
EN EL SERVICIO
( Encuentro con los hermanos)
Se desarrolla y estimula por:
- El testimonio de caridad.
- La participación en los apostolados concretos de la comunidad, que van constituyendo una formación práctica.
- El responsable de la comunidad que, atento a los carismas, puede enviar a quienes hayan recibido una formación específica para misiones muy concretas a favor de la misma comunidad.
En testimonio de servicio en el amor
COMUNIDAD
PARA TODOS

b. FORMACIÓN EN LOS CEFALAE U OTRAS INSTANCIAS DE FORMACIÓN ARQUIDIOCESANAS

1. El agente laico necesita de otros niveles de formación que rebasan a lo proporcionado por la parroquia. La propuesta arquidiocesana contempla tres grandes niveles: Propedéutica desde la parroquia; Básica y Específica.

2. El cuadro de acogida (en este mismo apartado), explica el proceso de la integración de un agente en la etapa propedéutica propia de la parroquia.

3. La formación básica, sin dejar de ser teológico-pastoral, mantiene un lenguaje más catequético, que ayude a profundizar la propia experiencia de fe y que capacite para compartirla en el ministerio o apostolado a realizar.

4. La formación específica será ofrecida por las comisiones que afectan a tareas concretas en la pastoral: Catequesis, Pastoral Juvenil, Pastoral Familiar, etc.

c. EJERCICIO PARA UNA EVALUACIÓN COMUNITARIA SOBRE LA FORMACIÓN DE AGENTES

Para valorar si en nuestra parroquia se comprende a profundidad la formación de agentes, puede resultar útil el siguiente ejercicio, como evaluación comunitaria (Puede servir como apoyo para la discusión del tema en el Consejo de Pastoral, en función del desarrollo de una visión común).

Palomear las afirmaciones que corresponden a la visión de Iglesia propuesta por el Concilio Vaticano II y que debieran iluminar la manera de atender la formación de agentes en la parroquia.

Tachar las afirmaciones que no corresponden a la visión de Iglesia propuesta por el Concilio Vaticano II y que la comunidad parroquial debe superar.

Sólo tienen el deber de formarse los laicos.

Todos los laicos que quieran participar en la pastoral requieren la misma formación.

La formación es un deber que todos los bautizados tenemos como respuesta responsable y agradecida al don de Dios que hemos recibido por nuestro bautismo y que debemos cultivar, para permitir que florezca en la santidad de vida a la que todos estamos llamados.

Tanto los pastores deben ayudar a los laicos a formarse, como los laicos pueden y deben colaborar en la formación de otros laicos, y apoyar a sus pastores para que también ellos puedan formarse.

La formación de agentes es una actividad que es posible realizar a corto plazo.

La formación de agentes es un proceso que debe cuidarse a mediano y largo plazo.

Es una inversión que siempre reditúa, aunque el fruto no sea siempre palpable en el corto plazo.

Es en muchas ocasiones un desperdicio de tiempo, dinero y esfuerzo. Pocas veces da fruto.

El párroco es el único responsable de la formación de los agentes.

Todos los miembros de la comunidad somos corresponsables de la formación de agentes, bajo la guía del párroco.

La formación se da fundamentalmente a través de cursos, pláticas y clases.

La formación general se da fundamentalmente a partir de la vida misma de la comunidad (liturgia, testimonio de vida de personas y grupos; predicación en sus diferentes formas). Los cursos, pláticas y clases son un aspecto importante que atiende objetivos específicos.

Cuidar un clima formativo que aliente y promueva una actitud de renovación y conversión permanente de todos debe ser una preocupación constante de la comunidad parroquial.

La atención de la formación se reduce a contar con un programa de cursos y pláticas.

Es fácil proponer la formación a la consideración de los fieles y pastores. Fácilmente se convencen de la necesidad que tienen de ella.

Para que la formación sea acogida con verdadero deseo y conciencia por los fieles y pastores, es importante cultivar antes una relación pastoral que prepare el corazón y la mente de las personas.

Es importante personalizar el proceso de formación para que constituya un camino de conversión, mediante el acompañamiento fraterno para evitar que se quede en un simple conocimiento intelectual que no transforma a las personas.

La oración debe ser el alma de toda iniciativa formativa ya que si el Señor no construye la casa, en vano se cansan los constructores.

d. ESTRUCTURACIÓN DE LA COMUNIDAD PARROQUIAL PARA LA FORMACIÓN DE AGENTES

Para valorar si el trabajo pastoral de nuestra comunidad está estructurado para fomentar la formación de los agentes conviene que revisemos si atendemos cinco aspectos importantes y cómo los estamos atendiendo.

Se presenta un formato de apoyo con este objetivo:

Revisar y valorar la organización en relación con el fomento y atenciónde la formación de los agentes en la parroquia.

Los cinco aspectos importantes son:

1. Clima de acogida en la parroquia (capacidad acogedora):

1.1. Quién se preocupa:
1..2. Cómo se cuida:
1.3. Qué recursos se emplean para cuidarlo:
1.4. Personas:
1.5. Espacios:
1.6. Materiales:

2. Integración de nuevos agentes a la pastoral parroquial:

2.1. Quién se preocupa y ocupa de favorecer la integración de nuevos agentes:
2.2. Cómo la favorece:
2.3. Cómo invita el párroco a los laicos para servicios o ministerios específicos:
2.4. ¿Se les comunica a los laicos, desde un inicio, la formación específica que requerirán para poder prestar o atender dicho servicio o ministerio?
2.5. Qué recursos se emplean para atender dicha integración:
2.6. Personas:
2.7. Espacios:
2.8 Materiales:

3. Cuidado personalizado; cultivo de la relación pastoral

3.1. Quién se preocupa y ocupa de favorecer la relación pastoral personal:
3.2. Cómo la favorece:
3.3. Qué recursos se emplean para atenderla:
3.4. Personas:
3.5. Espacios:
3.6. Materiales:

4. Formación permanente dentro de la comunidad

4.1. Quién se preocupa y ocupa de favorecer la formación permanente dentro de la comunidad (clima formativo):
4.2. Cómo la favorece:
4.3. Qué recursos se emplean para atenderla:
4.4. Personas:
4.5. Espacios:
4.6. Materiales:

5. Invitación a algunos a que se sigan formando fuera de la comunidad parroquial

5.1. Quién se preocupa y ocupa de favorecer la formación permanente dentro de la comunidad (clima formativo):
5.2. Cómo la favorece:
5.3. Qué recursos se emplean para atenderla:
5.4. Personas:
5.5. Espacios:
5.6. Materiales:

e. PROCESO DE ACOGIDA-INTEGRACIÓN-FORMACIÓN DE AGENTES DESDE LA COMUNIDAD PARROQUIAL

Ver esquema

f. EXIGENCIAS DE FORMACIÓN PARA LOS SERVICIOS, APOSTOLADOS Y MINISTERIOS LAICALES

Ver esquema

g. PANORAMA DE SERVICIOS, APOSTOLADOS Y MINISTERIOS LAICALES EN UNA COMUNIDAD PARROQUIAL

Ver esquema

h. OTROS APOYOS PROPUESTOS

Puesto que la formación de agentes está muy relacionada con el cuidado y seguimiento de procesos de desarrollo de personas, quizás deban considerarse algunas herramientas que ayuden a este propósito, tales como:

  1. Directorio de agentes: nombre, servicio o ministerio, teléfono, dirección.
  2. Control de colaboradores por ministerio o apostolado: quienes ayudan, en qué actividades; en qué horario; con qué responsabilidades.
  3. Expediente de agentes: registro de perfiles de los agentes (a modo de curriculum pastoral) que sirva de referencia para organización de actividades futuras. El conjunto de expedientes va integrando un tipo de inventario de recursos humanos que ayuda a tomar decisiones sobre asignación de responsabilidades conforme a carismas y recursos personales.

i. RELACIÓN DEL PROCESO EVANGELIZADOR Y LA FORMACIÓN DE AGENTES

Ver esquema

 

HOME | 2004 | 2005 | 2006 | 2007 | 2008 | 2009 | 2010 | 2011 | 2012