Preparémonos
para
celebrar la X Asamblea
Diocesana
Tema
General:
Impulsar
el Proceso Evangelizador desde la Catequesis
Instrumento de trabajo para los
agentes de Pastoral
Conceptos
y realidades
Agosto
2004
Vicaría de Pastoral
INTRODUCCIÓN
Para
impulsar de forma cada vez más decidida y efectiva el Proceso
Evangelizador con Sentido Misionero en la pastoral de la Arquidiócesis,
el Señor Cardenal y su Consejo Episcopal han juzgado conveniente
que, en las parroquias y demás instancias diocesanas, se analice
como se está llevando a cabo la catequesis, para que desde este
privilegiado medio de evangelización se busque la forma de avanzar
en la práctica de
nuestra pastoral.
La
anterior determinación se tomó al caer en la cuenta de
que, de entre las etapas del mencionado proceso: primer anuncio, reiniciación
cristiana, catequesis y apostolado; la catequesis al mismo tiempo que
tiene serias carencias, representa importantes potencialidades para
nuestro proyecto pastoral. En este contexto, conviene clarificar que,
cuando hablamos de catequesis nos referimos principalmente a la catequesis
permanente, es decir, aquella etapa por la que se consolida el Proceso
Evangelizador.
Este
folleto es un material de trabajo encaminado a empezar la preparación
de la X Asamblea Diocesana, que D. M., se llevará a cabo los
días 4, 5 y 6 de noviembre del presente año. Contiene
unos datos generales sobre la práctica de la catequesis en la
Arquidiócesis, algunos conceptos fundamentales acerca del tema
que puedan ser ahondados y un breve cuestionario que ayude a captar
la realidad de forma más concreta en lo referente a los aspectos
que interesa conocer.
Invitamos
a los agentes de pastoral, especialmente a los que tienen la responsabilidad
de coordinar algún nivel como parroquias, decanatos, vicarías,
a considerar este material mas bien como algo sugestivo, de tal manera
que no se restrinjan a él, sino que, con creatividad, busquen
ampliarlo tanto a lo que se refiere al conocimiento de la propia realidad,
como a la profundización de los principios iluminadores.
Todo
este trabajo de ninguna manera debe considerarse marginal al iniciado
en la anterior etapa, el proyecto del Manual Parroquial; todo lo contrario,
además de respaldar plenamente, como ya se dijo, el Proceso Evangelizador,
centro de nuestro objetivo pastoral, toca directamente una de las áreas
que lo integran, la pastoral catequética.
Esperamos
poder prestar un servicio con estos elementos de reflexión, y
recibir las aportaciones y datos pertinentes para que, con la bendición
del Señor, sigamos caminando juntos, para dar respuesta a las
necesidades pastorales en nuestra ciudad.
A 16 de
julio del 2004.
Vicaría
de Pastoral
1.
SITUACIÓN
En la práctica ordinaria frecuentemente la catequesis es vista
como una actividad básica de la Iglesia que se ocupa en enseñar
a sus seguidores los conocimientos fundamentales, que dan cuenta de
las verdades principales de su fe en Cristo. Esta visión de la
catequesis juntamente con el culto ocupa un alto porcentaje en la acción
pastoral de nuestras comunidades.
Las personas dedicadas a esta tarea son conocidas como catequistas,
quienes transmiten de manera directa a sus catequizandos dichas verdades,
para ello, utilizan básicamente dos técnicas de enseñanza:
la memorización y la exposición verbal de los conocimientos,
siempre apoyados en un texto llamado catecismo.
La catequesis en México es una práctica que se realiza
desde los tiempo de la conquista y conformación de nuestra patria.
Desde entonces el uso de las imágenes, de la memorización,
las oraciones y los cantos sirvieron de base para la enseñanza
de la doctrina cristiana.
Entre el período del Concilio de Trento y el Concilio Vaticano
II el famoso catecismo del P. Ripalda fue el modelo catequético
que prevaleció en la Iglesia. El objetivo de la catequesis se
fue centralizando como preparación a la recepción de los
sacramentos, especialmente para recibir la Eucaristía, en donde
el sacramento de la Reconciliación ha sido marginal. El ECUCIM
apunta: En la mayoría de los casos se ha tergiversado el sentido
de la catequesis, ya que frecuentemente se pretende catequizar a quienes
todavía no están convertidos a Cristo (2960).
En
la actualidad todavía los esfuerzos de la catequesis están
encaminados principalmente a la iniciación de los niños
que desean recibir la Primera Comunión. De tal manera que
para el común de los creyentes, catecismo es sinónimo
sólo de la preparación que se requiere para recibir
la Eucaristía. En muchos lugares falta una clara conciencia
de que la vida cristiana, sin una catequesis decidida y constante,
pierde vigor y cae en el indiferentismo (ECUCIM 2959).
La
catequesis en un 83% está en manos de las mujeres, son ellas
quienes sostienen esta tarea dentro de la Iglesia, la presencia de los
varones es muy escasa.
La proporción de las edades entre los catequistas se percibe
de la siguiente manera:
a)
13.3% de 9 a 17 años.
b) 21.7% de 18 a 29 años.
c) 44.6% de 30 a 59 años.
d) 16.4% de mayores de 60 años.
En
muchos casos los centros de catequesis, tienen sus propios
catecismos, los tiempos de preparación son al gusto de cada centro,
y no se diga de los criterios de formación pedagógica
son también a la carta.
El trabajo que presentan los catequistas, por regla general, no es remunerado
y su permanencia oscila en un promedio de 5 años, hay quienes
han dedicado toda su vida a ser catequistas en su parroquia.
La catequesis para adultos y jóvenes es incipiente en los procesos
de catequesis de nuestra comunidad eclesial. En general, la catequesis
está ligada a la recepción de los sacramentos. La catequesis
Presacramental ligada a los niños que se preparan a la Primera
Comunión ha llevado a un reduccionismo de lo que tendría
que ser la Pastoral Catequética en su totalidad.
Cf.
Aguilar I. - Molinar M.S. ¿Quiénes son los catequistas
de la Iglesia Católica en la Cd. de México, en Catequesis
del 3er. Milenio con Rostro Nuevo, No. 19, Comisión de la Arq.
de México pp. 4-13).