CONSIDERACIONES
Y PASOS A DAR ANTES DE INICIAR
CUALQUIER MÉTODO DE PLANEACIÓN
LÁMINA
2
Los
clérigos tenemos espíritu de bomberos. Apagamos fuegos; y
por atender fuegos, descuidamos la previsión del futuro, del mañana.
Atendemos normalmente lo urgente pero descuidamos lo importante. Carecemos
de una cultura de planeación. Hoy día, estamos ya no en un
momento de cambios, sino en un verdadero cambio de momento, cambio de época,
cambio de paradigma. La velocidad de los cambios nos ha llevado a pensar
sobre lo que es el cambio mismo. Hay que tener, aunque no queramos, una
cultura de cambio. Sin embargo, no basta con decirlo si no logramos cambiar
en nuestra forma de pensar y en nuestra manera de actuar.
LÁMINA
3
VINO
NUEVO EN ODRES NUEVOS
Es la visión evangélica de lo que significa cambiar nuestra
manera de pensar y de actuar. Hoy sin duda, Jesús diría 'cambio
de paradigma'.
LÁMINA
4
EL
ARCO
La piedra angular de cualquier proceso administrativo, en cualquier organización,
es la EVALUACIÓN. Así se evita el que se inventen tareas cada
vez que se empieza; se evita dar bandazos y que 'bailemos al son que nos
toquen'; es una manera de evitar la "eventitis": planear por eventos;
año del Padre, año del Hijo, año del Rosario. De nada
sirve una buena planeación y tener una excelente organización,
si no se evalúan detalladamente los resultados
La
palabra-reina de cualquier proceso, es la evaluación. Este momento
permite descubrir dónde estábamos y a dónde hemos llegado.
Puede que no lleguemos a la meta, pero al menos sabemos dónde estamos
para dar otro jalón.
Un
proceso que no incluya la evaluación, no es realmente un proceso.
Es la forma de retroalimentarnos, nos permite corregir y tomar nuevas medidas.
Los clérigos somos, en general, alérgicos a evaluar y aún
más, a que nos evalúen.
Recordemos
que las personas son evaluadas a través de exámenes, de conocimientos,
de personalidad, incluso nosotros recomendamos 'un verdadero examen de conciencia'.
Entonces, ¿por qué tenerle miedo a la EVALUACIÓN?
LÁMINA
5
LA
EVALUACIÓN DEBE SER SISTEMÁTICA, CONSISTENTE Y SERIA
Sistemática: Asumir todos los pasos. Y que cada paso que
se asuma, sea evaluado. Si se acepta un X sistema de planeación que
tenga 8, 12 ó 17 pasos, se debe evaluar cada paso.
Consistente: a)
Con responsabilidad y, b) con periodicidad.
Seria: centrarse
en las metas y objetivos. Evitar metas que sean temas del momento o acciones
'interesantes' que pretendan desviar la atención de la evaluación.
(El
Manual que se anuncia en la imagen ayuda a capacitarse sobre la planificación).
LÁMINA
6
CONSEJO
PASTORAL PARROQUIAL (CPP)
El Consejo Pastoral Parroquial es la instancia que, aunada al párroco
y ministros, planea y evalúa. La planeación deja de ser obra
de un hombre y se convierte en propósito de un grupo responsable.
Todo el grupo se siente co-responsable de lo que se va a hacer. Si un párroco
no tiene CPP, mejor que ni planee. El párroco es una pieza, importante,
pero al fin pieza de todo el engranaje. El CPP le ayuda a salir de su soledad
e impotencia y a empezar a descubrir que las cosas realmente se hacen. En
la práctica, el trabajo del párroco está en la proyección,
en la motivación, en la estrategia. El trabajo parroquial, como tal,
para uno solo, es inalcanzable: el párroco que a la vez quiere ser
constructor, administrador, pastor, organizador de paseos y kermés...
Si en el momento de planificar se toma el conjunto de actividades y es el
CPP que le da sentido y lo asume, habrá responsables. El párroco
será el director de la orquesta, pero cada uno con un instrumento
distinto aporta su sonido y melodía. Entonces sí que habrá
concierto.
LÁMINA
7
EL
CEFALAE
Es el Centro, para que una orquesta funcione, se necesita capacitar
a los músicos, a fin de que toquen su instrumento y lo toquen bien.
Es el conservatorio donde se preparan. Para que un equipo misionero parroquial
(EMP) funcione, se necesita preparar a los misioneros, a fin de que desabollen
bien su tarea. Es el CEFALAE donde se preparan pues, desde ahí se
desata e implementa el proceso misionero. El contenido lo componen los dos
lados de la lámina. A veces sólo se integran en el programa
de estudios del CEFALAE, como 'materias', las que están del lado
derecho, omitiendo las 'materias' del lado izquierdo que son las que ofrecen
los instrumentos de aterrizaje de los materias del lado derecho.
LÁMINA
8
EL
COCHE
En la planeación hay que usar las partes adecuadas para lo que
se quiere. Revolver partes de coche, de bicicleta, de tractor... por más
buenas que sean, no habrá adecuación. Todas las partes que
se elijan deben ser ensamblables. Para armar un coche, lo primero es tener
claro el objetivo, es decir, lo que se quiere lograr. La realidad nos irá
imponiendo la actualización del modelo, pero no el cambio de máquina:
como en una competencia de ciclistas usar una bicicleta y a medio camino
cambiarla por un tractor. El coche no se puede cambiar. En nuestro caso
el coche es la Misión Permanente. Siempre hay que mejorar el modelo,
pero no cambiarlo por otro: como el año del Sagrado Corazón
de Jesús, por más loable que parezca la idea. Puede haber
"acentos" pero no cambio de objetivo.
LÁMINA
9
CONSTRUCCIÓN-ARAÑA
La estructura es necesaria para construir un edificio, requiere de cimientos,
vigas y saber colocarlas en el lugar apropiado. El crear una estructura
en la parroquia, pero... a veces son tan desordenadas, tan sin-sentido,
tan caóticas, tan incomprensibles, que no funcionan.
LÁMINA
10
HAY
QUE ORDENAR LA CONSTRUCCIÓN
En cualquier trabajo con personas, debe haber organización, estructura.
No pueden ser todos jefes, ni todos indios. Lo correcto es tener una línea
de autoridad y desde ella llegar a una línea de responsabilidad y
de comunicación.
Esto
aplicado al CPP es simplemente delegar trabajos. Acabar con el caciquismo
y feudalismo clerical. Hay que reconocer elementos humanos y organizacionales
que son verdaderos apoyos: asesores, consejeros, áreas... que se
deben aprovechar.
Si
no hay estructura, el edificio se desmorona y cae. Si la estructura no sabe
buscar apoyos, puede quedarse como elefante blanco. Si la estructura no
se reviste, se queda como obra inconclusa, es en realidad un estorbo.
El
crear estructura por el simple hecho de decir que se está haciendo
algo, de nada sirve, a no ser que el objetivo sea satisfacer el ego personal.
LÁMINA
11
LÁMINA
AZUL
Aquí aparecen los tres niveles de planeación. Cada uno de
estos tres niveles tiene bien especificados sus objetivos, sus cómos
y sus quiénes van a realizar la tarea de que se trata. No son niveles
estáticos, son dinámicos, es decir, en un momento dado, el
Decanato puede subir o bajar de nivel, aún hasta el más bajo
nivel. Depende de necesidades específicas que el decanato encuentra
y que no fueron detectadas por o en el nivel superior; lo mismo puede aplicarse
a la parroquia que encuentra una necesidad que sólo en ella se da,
entonces ella se ubica en un nivel estratégico, sus grupos en un
nivel táctico y algunos individuos, miembros, en nivel operativo.
Hay pues elasticidad de desplazamientos. Este cuadro es realmente 'un modelo
madre' y permite toda la flexibilidad, dependiendo de las necesidades particulares.
LÁMINA
12
EL
PHVA
En esto consiste el proceso: Planear, Hacer, Evaluar y Ajustar. Planeación se emplea sólo para el primer momento. Hay gente
que tiene bonitos planes, pero no los lleva a realización; otros
los realizan, pero nunca los evalúan en serio. Cuando se mete la
Evaluación, entonces la Planeación se hace un Sistema, una
especie de máquina, en donde el siguiente paso, que es el Ajuste,
ayudará a que se mejore el siguiente producto.
Cada
ajuste termina un ciclo, una ruedita. Siempre hay que ubicarse en qué
círculo se está, o sea, qué círculo se va a
evaluar para ajustar. Si no hay ubicación de dicho círculo,
no se ¿avanza, porque se está diciendo y haciendo lo mismo
desde hace tiempo.
LÁMINA
13
HAY
MUCHOS SISTEMAS PARA PLANEAR
Existen muchos sistemas de planificación. Muchas veces con distintas
palabras, están diciendo lo mismo. Las palabras llegan a confundir.
Cada sistema se considera 'padre' del otro y para mostrarlo buscan diferenciarse.
De ahí la babel que engendran cuando uno no adopta como decanato
o vicaría un único sistema. Es bueno si una parroquia planea;
es mejor si adopta con otras parroquias del decanato, un único sistema;
y será óptimo si como vicaría llega a adoptar un único
modelo. Esto facilitará la terminología y el mutuo entendimiento.
En nuestro caso que hay 8 vicarías, sería maravilloso si la
Arquidiócesis adoptara un sistema único que nos unifique en
vocabulario, a fin de evitar la babel de vocablos. No sólo basta
unirnos en único proyecto que, como sabemos, es la Misión
Permanente, sino también en un Sistema de Planeación Permanente.
LÁMINA
14
ADAPTABILIDAD
AL CAMBIO
El tiempo en que la mayoría de los clérigos fuimos formados:
de los 80's para atrás, lo valioso era ser inteligente. Eran enviados
a Roma, casi siempre, los que tenían un IQ alto, arriba de 90.
¿Cómo
se mide hoy día la inteligencia en el mundo globalizado, comunicacional
y cibernético?
Por
la adaptabilidad al cambio. Un
individuo, entre más flexible sea al cambio, es más "inteligente".
O sea, lo más importante ahora no es la inteligencia ni la experiencia,
sino el roce con lo otro: con otra cultura, con otras maneras de pensar,
con otras formas de encarar los distintos retos de la vida. La pregunta
hoy es: ¡cuántas culturas has tratado, con cuántas has
convivido, cuántos idiomas hablas? ¿Eres bi o tricultural?
Ubicarse
es la clave: debo saber en qué momento me encuentro para ponerme
'la cachucha' que es la adecuada para cada X espacio y tiempo.
Debemos
aprender a manejar muchos sombreros, pero más importante es usarlos
donde, cuando y como se debe usar cada uno. Hay clérigos que saben
y saben bien, pero repiten lo mismo y de la misma forma en todas partes
y ante toda persona. Hay que hablar pues 'desde la cachucha'. A veces hay
que ser 'porrista' a veces 'pontífice'.
LÁMINA
15
SOÑAR
Es la forma sencilla de nombrarle a la UTOPÍA, a la VISIÓN,
al GRAN DESEO que tengo, a la IDEA GENIAL. Soñar es evidenciar que
carezco d algo y quiero verme e imaginarme d otra manera. Es el IMAGINARIO
que brota de lo más profundo de la inteligencia, del momento SENTIENTE,
que es lo que en definitiva, enardece, motiva y mueve al ser humano.
Todo
sueño lleva a planear cómo realizarlo. Soñar en el
pastel de mi boda, me mueve a pensar cómo elaborarlo. Soñar
en una nueva parroquia, me mueve a poner manos a la obra, es decir, buscar
un sistema de pasos para llegar a ese punto. Es un decir "Señor,
¿cómo te gustaría que como pastor guiara a tu pueblo?
LÁMINA
16
SEÑOR,
¿DÓNDE ESTOY, DÓNDE QUIERO ESTAR EN UNO, TRES O CINCO
AÑOS?
¡LOS
PIES DE TODOS DEBEN MOVERSE!