Reunión de Decanos
29 y 30 de Agosto, 2006

TRABAJO EN GRUPOS 2

Plan Pastoral / Agentes de Pastoral

  1. ¿Qué tanto hemos llegado a los que nos hemos propuesto como destinatarios prioritarios: familias, jóvenes, pobres, alejados, etc? Si hemos llegado poco, ¿A qué se debe? (Sólo la respondieron los grupos 1, 2 y 3, además de la aportación especial de los equipos 9 y 10).

    1. Hemos llegado menos a los alejados y se debe a la estructura parroquial que tenemos, porque se centra en lo sacramental y litúrgico. Si no somos misioneros saliendo, es difícil.
    2. Se ha logrado algo importante sobre todo en los jóvenes, pero es insuficiente. ¿cómo hacer...? Son pobres en estos aspectos, por los cuales los jóvenes se quejan en estos aspectos:
    a. Que a los jóvenes no se les atiende.
    b. A las familias tampoco se les dan muchas iniciativas.
    c. Mucha gente se queja de que los atendemos mal, los regañamos o no los atendimos y "se sienten".
    3. Nos llegan migrantes que asisten a las parroquias. Esa es una oportunidad. Es positivo que la gente venga y eso no se aprovecha.
    4. Hemos llegado en parte, cuando deberíamos llegar siempre. Incesantemente más. La atención a estas prioridades requiere de un deseo e interés fuerte por el trabajo pastoral:
    a. Activo y a veces de frontera.¿sic?
    b. Constante y con creatividad (Confiar en los movimientos apostólicos específicos; especialmente en los jóvenes).
    c. Con gran esfuerzo y constancia.
    d. Con gran apertura a los laicos como protagonistas.
    e. Con estructuras adecuadas y acercamiento en el lenguaje.
    f. Con actividades apropiadas.
    g. Con planificación constante.
    h. Cuando se siembra con entusiasmo, se cosecha más.
    5. Nos falta aprovechar la catequesis, la madurez en la fe.
    6. No se deja colaborar al laico lo suficiente y en lo que le corresponde.
    7. Catequesis de adultos.
    8. A veces queremos tener jóvenes como si fueran niños. La Psicología evolutiva no es aprovechada con sus características particulares. La pastoral juvenil no deja nada por ello. Hay que entender que es una pastoral rentable a largo plazo, porque ésta es la edad de la rebeldía, de la independencia y autonomía. Es la búsqueda de la identidad.
    9. Necesidad de coordinarse con los colegios y otras estructuras eclesiales.
    10. Se desprecian algunas herramientas como las Jornadas de Juventud Cristiana y no se han sustituido por otras.
    11. Es necesario programar algo atractivo.
    12. Absorben demasiado las energías del párroco. Con los adultos suelen venir los alejados que también requieren una atención especial.
    13. Cuando, en ocasiones, los jóvenes asisten, normalmente no perseveran.
    14. Es importante la perseverancia.
    15. La asistencia a los pobres a veces parece más una limosna humillante que un verdadero compartir.
    16. Sobre los jóvenes: Íbamos dando pasos en relación con la Confirmación. Era el tiempo de la formación para los jóvenes. A veces, "por razones litúrgicas", se decide que se vuelva a la confirmación a los 7-8 años. Creemos que es un error. Se debería aprovechar con disposición Arquidiocesana, 1-2 años de formación previa a la Confirmación.
    17. Son tres prioridades incómodas: jóvenes - alejados - pobres, en el sentido económico. Habría que motivar en el sentido económico al sacerdote.
    18. Los jóvenes actuales asisten a grupos "cristianos" separados o sectarios. Hemos quitado las vías emocionales. Debemos fomentar más el uso del Internet y el aprovechamiento de esta herramienta tan utilizada por los jóvenes para evangelizarlos.
    19. Saca de onda el oír que la juventud de hoy está "echada a perder". Por el contrario, hay que entenderlos a ellos para conocer sus ideales e intereses.
    20. Debemos tener presente que estamos viviendo un cambio de época, con paso de la razón al sentimiento, al corazón; sobre todo entre los jóvenes. Ojo: sustituir lo doctrinal por lo afectivo. ¿sic?
    21. No se puede unir tan fácilmente la pastoral juvenil con la pastoral familiar.
    22. Creer en el joven es arriesgarlo todo. Depende también de qué les ofrecemos: torneos de fútbol, fiestas...
    23. Es un trabajo riesgoso. A pesar de que puede haber inconvenientes en la vida afectiva del sacerdote, es necesario optar por los jóvenes.
    24. Saber tener paciencia en el trabajo de los agentes.
    25. Seleccionar formación permanente y prioridades pastorales en los propios sacerdotes.
    26. Podría ser interesante una iniciativa, como usar los expedientes matrimoniales para hacer un seguimiento.
    27. Los que asisten a las sectas, encuentran un sentimiento de acogida que desafortunadamente, no encuentran la mayoría de las veces en la Iglesia Católica.
    28. Sí hemos llegado, poco; pero hay resultados.
    29. Factores:
    a. Del pueblo: tiempo para asistir a la formación; la realidad del joven es compleja, por lo que debemos ser creativos para llegar a ellos.
    b. Del sacerdote: poca presencia para atender la confesión; no somos cercanos a los fieles (hay que ser amigos de ellos).
    30. La pregunta parece mal planteada. Sería mejor hablar de propuestas y experiencias.
    31. La pregunta es compleja.
    32. Con el proceso misionero, llegamos a dos de las prioridades: los alejados y pobres. Hablar de jóvenes y familias, es hablar de pastorales específicas que son posteriores al proceso.
    33. Hemos llegado poco. Creemos que hace falta un taller sobre el Proceso Evangelizador con Sentido Misionero. Desde el conocimiento de la realidad hasta la evaluación, que es cíclico, largo, expansivo, de cuántos años o de toda la vida...
    34. Al iniciar el II Sínodo, hubo mucho entusiasmo, pero se requiere un nuevo fervor.
    35. El cambio constante de sacerdotes, de manera particular de religiosos, dificulta el conocimiento y la implementación del Sínodo. Es necesaria la inducción.
    36. Las experiencias y mentalidades de muchos sacerdotes religiosos y extradiocesanos, sobre todo de los que son extranjeros, con una experiencia y cultura pastoral distintas, son un reto, tanto para los que llegan, como para los que tienen la responsabilidad de inducirlos.
    37. Todas las experiencias pastorales son enriquecedoras, pero tienen que enmarcarse en las prioridades sinodales y según los planes existentes.
    38. También la realidad es cambiante, sobre todo la situación familiar y juvenil: divorcio y drogas...
    39. Fortalecer el proceso pastoral arquidiocesano con sus planes y proyectos para que el sínodo se vaya implementando.
    40. Se necesita una gran capacidad de adaptación y creatividad pastoral con base en el II Sínodo.
    41. Es necesario capacitarse en metodologías pastorales específicas. No basta la buena voluntad.
    42. La familia: los padres son los responsables de la educación de sus hijos. y hay un gran vacío de conocimiento sobre el tema ¿qué estamos haciendo?.
    43. Estamos paralizados ante un cambio de época. Situación: No tenemos los recursos necesarios.
    44. Hay que arriesgarnos a insertarnos en el cambio, a fin de estar ahí, donde se vive el cambio.
    45. Hay que aprender a distinguir lo que es esencial a la fe y no espantarnos de lo demás.


  2. ¿Qué sugerencias se pueden hacer para que a partir de la Visita se pueda fortalecer una pastoral de conjunto a todos los niveles: parroquia, decanato, vicaría? (Sólo la respondieron los grupos 4, 5 y 6).

    1. Que tengamos claridad de conceptos, por ejemplo: evangelización no es pastoral; un plan pastoral no es un programa de actividades.
    2. El ser y quehacer de la Iglesia, del decanato; sería muy importante volver a retomarlo.
    3. Que en todos los grupos haya una sola unidad y en el decanato, que hubiera un intercambio de todo tipo de experiencias.
    4. Sugerimos que haya asesoría técnica para saber hacer un "plan pastoral".
    5. Sugerimos que se nos proporcione más formación. Nos hace falta tener claridad en conceptos.
    6. Sugerimos que en las Vicarías, Decanatos y Parroquias "hagamos nuestras" las prioridades del II Sínodo Diocesano.
    7. Sugerimos que las parroquias que no tengan "plan pastoral" lo hagan y que se les brinde ayuda técnica para ello.
    8. Que haya evaluaciones; más acompañamiento, más presencia (de los obispos).
    9. Más participación laical; sobre todo en los Consejos Pastorales Decanales.
    10. Hacer una metodología de planeación para toda la Arquidiócesis.
    11. En cualquier Plan Pastoral Parroquial, Decanal, Vicarial y/o Diocesano, que haya inquietudes concretas y objetivos que correspondan a la realidad.
    12. Que se involucre a los laicos en el plan pastoral.
    13. Descubrir el carisma de cada laico.
    14. A nivel Decanal, que haya criterios comunes y explícitos en el Plan Pastoral.
    15. Ante la realidad de los cambios de sacerdotes, que haya una espiritualidad, convivencia, fraternidad, ayuda, comunión (participación) en el decanato.
    16. Que la Comisión para el Clero capacite a los sacerdotes con talleres de desarrollo humano, espiritualidad, comunión y de Dimensión Pastoral.
    17. Un Decanato unido; convivencia sacerdotal.
    18. Que los EMP se ayuden interparroquialmente. Que haya apoyo y compromiso.
    19. Que entre parroquias se ayuden en las distintas pastorales.
    20. Que se reafirme la comunión eclesial.
    21. Animadores de la comunidad.
    22. Identidad del laico.
    23. Apoyo en la atención de los enfermos.
    24. Que el Obispo se convierta en un animador de la Vicaría.
    25. Que se unan dos o tres Vicarías para el servicio de enfermos (SANE).
    26. Humanizar el rostro de la Iglesia.


  3. ¿De qué manera puede, el Decano, durante y partir de la Visita Pastoral, promover y cuidar la vida de los Clérigos de su Decanato? (Respondieron grupos 7, 8, 9 y 10; además de una aportación especial del grupo 3).

    1. En el proceso, el ministro ordenado es también sujeto y no sólo Agente. Le toca vivirlo en carne propia, paso a paso, y poco a poco.
    2. El proceso no se trata de categoría, sino de la experiencia. Puede ayudar mucho en este sentido el decanato.
    3. La pregunta supone que tenemos misioneros y agentes. ¿No sería mejor preguntar cómo se puede llegar a tener agentes?
    4. Con una actitud amigable y fraterna.
    5. Ha de ser, el Decano, un gran amigo para los sacerdotes de su decanato; pero también como un padre que de una manera amorosa corrija y exija el cumplimiento de los deberes encomendados.
    6. Interesándose por su salud y bienestar.
    7. fijándose en sus cualidades y aficiones.
    8. Valorando y estimulando su trabajo pastoral.
    9. Felicitando a sus sacerdotes y estando con ellos el mayor tiempo posible, en sus cumpleaños y santos, aniversarios de ordenación, etc.
    10. Estando con ellos en las fiestas patronales de sus parroquias o rectorías y capillas.
    11. Promoviendo algunos paseos y convivencias de los clérigos del Decanato.
    12. Promoviendo retiros espirituales en los que se reflexionen algunos temas sacerdotales, como por ejemplo: "Sobre el ministerio y vida de los presbíteros".
    13. Visitándolos para encontrarse con ellos y dialogar amistosa y fraternalmente.
    14. Que el Decano esté en línea con el Vicario Episcopal.
    15. Que sea comprensivo con ellos.
    16. El Decano debe ser promotor de las salud de los presbíteros.
    17. El Decano solo, no podrá hacer mucho. Necesita del apoyo de su equipo.
    18. Que sea el portavoz y reflejo de la preocupación del Obispo que radica en promover la formación integral en el Decanato.
    19. Que sea quien se preocupe de la fraternidad sacerdotal y solidaria en unión de para el trabajo de conjunto.
    20. La promoción y el cuidado es y debería ser el papel del Decano.
    21. El Decano puede ayudar con acercamiento directo, fraterno y respetuoso, ya no puede ayudar a quien no conoce. Puede promover la persona del presbítero con el gesto humano de la convivencia.
    22. El siguiente paso es que quiera a sus sacerdotes. El que busque la profundidad y manifieste solidaridad.
    23. La condición para que el Decano pueda hacer el acompañamiento y conocimiento de los presbíteros, es a través del equipo que planea con el Decano. Si las tareas se comparten entre todos ellos, es más fácil la atención a los presbíteros.
    24. Fortalecimiento del equipo al servicio del decano. Para esto, el Decano debe aprender a trabajar en equipo.
    25. Fortalecer la cultura de la comunicación; sobre todo en el caso de las enfermedades del presbítero.
    26. Una teoría: Que el Decano no tenga parroquia para que pueda atender y coordinar la atención a los presbíteros, en el decanato y en la Vicaría.
    27. En la misma teoría: Que para que alguien sea nombrado Decano cumpa con esta cualidad:
    a. Le guste y sepa trabajar en equipo.
    b. Sea fraterno.
    c. El hermano mayor que va a la cabeza de sus hermanos.
    d. De actitudes y capacidades, simpatía y madurez conocida por los presbíteros.
    28. Que se acerque a los clérigos y que los acerque ente ellos, promoviéndolos en las relaciones humanas, en la formación, apoyando en los aspectos económicos y de seguridad social.
    29. Solicitar la solidaridad de las parroquias vecinas para crear un fondo común.
    30. Ampliar el apoyo en el campo ministerial, particularmente en el sacramento de la Eucaristía y la Penitencia.
    31. Compartir la amistad y la riqueza de los carismas, así como la razón de ser de la vocación.
    32. Creando un espacio de confianza para abrir nuestra vida de fe, nuestro profundo yo sacerdotal y nuestra espiritualidad.
    33. ¿Qué hacer con los clérigos que no se dejan ayudar, sobre todo cuando tienen graves problemas personales?
    34. Acompañar a cada parroquia para que prepare su Visita Pastoral.
    35. Buscar la integración y mutua valoración de los sacerdotes "nova et vetera": Hacer amigos de distintas generaciones.
    36. Además de cuidar la vida, se necesita de cuidar del ministerio de los clérigos: "El Decano es un pequeño obispo" Mons. Aguilera.
    37. Que se dé la integración de los clérigos regulares y seculares que sirven en la Arquidiócesis, y con el reconocimiento de sus propios carismas, se dé una imagen de comunión como testimonio para los laicos.
    38. Que el Decano vibre con sus hermanos sacerdotes para que les ofrezca su solidaridad y confianza.
    39. La solidaridad y subsidiariedad de los sacerdotes es fundamental el Decanato: p. ej.: seguro médico, seguro de retiro (SIGAMED, SIAS). Depende más de las parroquias vecinas que de las instancias Vicariales o diocesanas, la promoción de dicha solidaridad.
    40. Convertirse al hermano.
    41. Cada vez hay un mayor involucramiento de los religiosos en los programas pastorales arquidiocesanos y por ende, mayor integración sacerdotal.
    42. Atender de manera particular a los presbíteros en situaciones de crisis.
    43. Los eméritos necesitan un trato incluyente real en las iniciativas de apoyo: tener mucha sensibilidad hacia ellos más allá de la de edad canónica, en lo que se refiere al desempeño de su ministerio.
    44. Hay muchas iniciativas, pero desarticuladas y, a veces, quedan sólo en buenas intenciones.
    45. Este tema del cuidado de los clérigos refuerza la idea de que la elección del Decano es importante (esto se aplica a los demás cargos).
    46. A partir de la hoja de reporte, tenerla para acompañar y apoyar al sacerdote después de la Visita Pastoral.
    47. Apoyar a los que están comprometidos con su acción no es difícil. El problema es tratar con los sacerdotes conflictivos, ya sea por edad o actitud. Esto sólo se puede superar por medio del acercamiento personal y el acompañamiento.
    48. La Visita es una oportunidad de acercamiento con sus sacerdotes para comprenderlos, ayudarlos e incitarlos a ser mejores.
    49. Cuidar mucho la forma de recibir a los nuevos integrantes del Decanato.
    50. A los que no quieren participar, deberá insistirles y tenerles paciencia. Debe buscar cómo apoyarles y servirles, más que buscar el cómo se asimilan al grupo.
    51. Fomentar la amistad.
    52. La unificación de criterios pastorales.



 

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