Despedida y Bendición del Sr. CArdenal


Antes de darles la bendición quisiera agradecer el esfuerzo que están haciendo, no solamente en este día por asistir aquí, sino el esfuerzo que voy confirmando que están haciendo todos y cada uno de ustedes en esta visita pastoral; con su identidad de decanos van alentando no solamente el proyecto misionero, sino varias de las realidades que le dan rostro, un mejor rostro a nuestra Iglesia Arquidiocesana, al visitar cada una de las parroquias que les corresponden, ustedes van ayudando a impulsar el espíritu sacerdotal de sus hermanos, van alentando aquellas acciones que van conformando la comunidad.

Creo que estos dos elementos que hemos visto esta mañana son instrumentos para ustedes de continuar en esa identidad como decanos, porque ustedes ven que la mayoría de sus hermanos sacerdotes realmente están trabajando, realmente tienen entusiasmo en la vida pastoral, pero a veces les falta esa planeación,tienen muchas acciones, pero no saben ni a qué corresponde aquello, simplemente las tienen que hacer porque así están mandadas, así se las urge la gente, así han tomado el ritmo.

Pero tampoco saben hacia donde se dirigen, qué es lo que quieren lograr con eso, simplemente trabajan porque se ordenaron de sacerdotes y es por eso su entusiasmo y, cuando descubrimos sacerdotes que le han encontrado sentido a la planeación, también le encuentran sentido a su ministerio, porque saben delegar más, porque saben dedicarse a lo que realmente es importante, porque están atendiendo cosas que vieron que era urgente atender y que son especiales en la vida de la Iglesia, no simplemente están trabajando por trabajar.

Creo que es una bendición la que pueden llevar ustedes a cada uno de nuestros hermanos sacerdotes si en forma sencilla los van ayudando a que hagan esa planeación, dejando los tecnicismos, dejando tantas cosas complicadas que en algunas partes serán necesarias, pero en la mayoría de nuestras parroquias, tuviéramos esto elemental que nos han planteado hoy.

Y por supuesto, otro de los instrumentos, si realmente queremos que nuestra Iglesia tenga futuro, si realmente queremos que el Vaticano II se aplique, tenemos que preparar a los laicos, solamente así van a ocupar el lugar que les corresponde dentro de nuestra Iglesia, de lo contrario seguiríamos el modelo clerical de Iglesia y no la Iglesia Pueblo de Dios y no la Iglesia Cuerpo de Cristo, en donde cada uno tiene su función, en donde cada uno es indispensable para el crecimiento de este Pueblo adquirido por Dios.

Con mucho gusto bendigo este trabajo que ustedes están realizando, con mucho gusto bendigo estos proyectos que sé que están impulsando en cada uno de sus decanatos.

El Señor esté con ustedes (Y con tu espíritu) Sea bendito el Nombre del Señor (Ahora y por siempre) Nuestro auxilio es el Nombre del Señor (Que hizo el cielo y la tierra) Que Dios Padre de las luces que iluminó la mente de los discípulos con la luz del Espíritu Santo los alegre con su bendición y los llene siempre con los dones de su Espíritu (Amén) Que el mismo fuego divino que de manera admirable descendió sobre los apóstoles purifique sus corazones de todo pecado y los ilumine con su claridad (Amén) Que el mismo Espíritu que unió todas las lenguas en una sola confesión de fe les conceda perseverar en ella y llegar así a ver plenamente lo que ahora esperan (Amén) Que la bendición de Dios todopoderoso Padre, Hijo y Espíritu Santo descienda sobre todos ustedes (Amén).

Muchas gracias.

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