Trabajo en Grupos
Primer momento — por Vicarías


  • ¿Qué importancia se le da en la Vicaría y en el Decanato a la formación de Agentes (Obispos, sacerdotes, religiosos(as) laicos) y en qué se manifiesta?
  • En tu Decanato, ¿qué desafíos tienen para la formación de los Agentes?
  • Ordenar y priorizar los desafíos por Vicaría.

  • ¿Qué importancia se le da en la Vicaría y en el Decanato a la formación de Agentes (Obispos, sacerdotes, religiosos(as) laicos) y en qué se manifiesta?

Basílica de Guadalupe

La Vicaría Episcopal de Guadalupe tiene realidades semejantes a una Vicaría Territorial, aunque en su acción pastoral es diversa a una Vicaria Territorial, nuestra acción específica es la: Atención al Peregrino. (aprox.  18,000,000 anualmente).

Ante esta acción específica la formación de Agentes para la atención al peregrino es fundamental. Debemos capacitar a cada Agente de Pastoral, con fundamento en el Acontecimiento Guadalupano y capacitarlo para recibir fraternalmente en nombre de Santa María de Guadalupe a quienes la visitan.

Podríamos decir que todos los sacerdotes ( Canónigos del Cabildo Colegial de Guadalupe  y Capellanes de Coro) diáconos, religioso(a)s y laico(a)s  participan de una formación básica y continua como Agentes de Pastoral del Santuario de Guadalupe.

Cada Área de Pastoral del Santuario: Profética, Litúrgica y Socio-Caritativa se ocupa de la formación especifica de sus Agentes de Pastoral. Desde la Coordinación General de la Pastoral del Santuario se ofrecen los elementos necesarios para una adecuada formación orientada a una Pastoral de Conjunto.

Las instancias de CEFALAGE, Talles de Guadalupanismo y la Escuela de Pastoral aportan una formación sistemática a los Agentes de Pastoral del Santuario y a los fieles peregrinos que lo desean.

Varías instancias y comunidades en torno al santuario, por ejemplo: la comunidad Tlecuatlasupe ofrece también un acompañamiento a diversos niveles de acuerdo a una dinámica que brota de la Sagrada Escritura, ( Hechos de los Apóstoles 2): Oración, Enseñanza, fracción del pan, convivencia cristiana.

Vicaría I

Algunos decanos contestaron que si se le da importancia a la formación de agentes y que esto se manifiesta en:

Clero:

  • En la participación en las semanas de formación.
  • Se buscan expositores adecuados para las mismas.
  • Se hacen fuera de la ciudad para no tener distracciones.
  • En la participación en las recepciones  de cada mes.
  • Se genera una buena convivencia y camaradería.
  • La asistencia a los ejercicios cuaresmales es del 505 de los presbíteros.
  • En la formación que los religiosos tienen en sus propios institutos.

Vicaría:

  • Tenemos una formación permanente que estos tres años han tenido como base el estudio de los documentos de la Iglesia.
  • Ahora se pidió que cada sacerdote sugiriera la posible temática que estos tres años siguientes deba tener la formación a nivel vicaría y las respuestas son pocas y demasiadas genéricas. Cosa que manifiesta poco interés en la formación.

Religiosos (as):

  • Se reúnen cada mes cerca de 97 congregaciones, de algunas van muchos de otras nadie.
  • La formación propiamente se lleva a cabo en un instituto.
  • El Sr. Obispo les da un retiro al año, por el adviento.
  • N.B. Algunos sienten que hace falta darles una espiritualidad diocesana, aparte de la que reciben en sus institutos.

Laicos:

  • El pueblo de Dios en general no siente la necesidad de su formación. Algunos laicos si están hambrientos de formación.
  • La mayoría de los decanatos no cuenta con un CEFALE aunque tienen otras instancias que dan alguna formación a las laicos. (escuela de pastoral, renovación carismática, sine, MFC, etc.).
  • Casi todos contamos con una formación permanente a los catequistas de niños, a los MECE, tenemos una semana bíblica y la pastoral juvenil.

Algunos contestamos que no le damos demasiada importancia a la formación como agentes:

  • Los sacerdotes, porque un 50% no se hace presente en ninguna de las posibilidades abiertas para su formación.
  • Los religiosos(as) sólo se quedan en lo propio de su carisma.
  • En la mayoría del pueblo hay un rechazo sistemático a cualquier charla, curso o retiro al que se les invite.

Vicaría II

Formación de agentes en sentido amplio, que se manifiesta como integral, continua, sistemática y amplia.

  • Obispos:
    • Reuniones de formación todos los miércoles.
    • Semana anual de formación permanente.
    • Confesiones y convivencia entre ellos.
  • Decanos de la vicaría:
    • Reuniones dos veces al mes son el obispo.
  • Sacerdotes de la vicaría:
    • Mensualmente se reúne todo el presbiterio para vivir una formación integral.
    • Mensualmente se reúnen por decanato para formarse y atender asuntos de la arquidiócesis, de la vicaría y del decanato.
    • Ejercicios espirituales anuales.
    • Acompañamiento especial a algún sacerdote: de parte del Obispo o del decano.
  • Laicos:
    • CEFALAES de la Vicaría.
    • Centros de formación espiritual abiertos al decanato.
    • Cursos especializados por parroquia y decanato.
    • Hay diversos trabajos de reflexión, planeación y formación permanente a diversos niveles.
  • Religiosas y religiosos:
    • Realizar ejercicios espirituales.
    • Cursos de renovación espiritual, teológica, bíblica.
    • Retiros y cursos.
  • Las universidades que están en la vicaría:
    • Ahí se preparan agentes de pastoral y se realizan diversas actividades de formación religiosa.

Vicaría III

  • Existen muchas oportunidades en la Vicaría para la formación de agentes (sacerdotes):
    • Tres reuniones al mes en la vicaría, además de la reunión mensual decanal, en la cual se procura una formación humana, espiritual, teológica y pastoral.
    • Dos semanas teológicas
    • Semana de planeación.
  • Formación de agentes (religiosas) mensuales.
  • Formación de agentes laicos:
    • formación mensual para MECES, EMD, EMV, catequistas.
    • CEFALAEs en cada decanato.
    • Formación de movimientos.

Vicaría V

  • La formación implica el ser del sujeto, agreguemos la palabra “integral” para poder responder a la necesidad requerida.
  • No olvidar  lo humano, ya que cuando se piensa en formación, se piensa generalmente en lo intelectual y no en lo humano, a necesidades básicas de la persona.
  • En la formación de agentes por ejemplo se tiene a los MECE, esa es formación específica, igual hacia la catequesis o EMD y EMP.
  • Se cuenta con esos tipos diversos de formación.
  • Pero no es bastante con dar formación en general, se tiene que pensar en particular, mayor profundización, tratando de hacerlos descubrir sus capacidades en las que desemboque su llamado hacia lo pastoral.
  • Se ha hecho un esfuerzo, quizá falta un equilibrio entre las diferentes áreas de formación para hacerla integral.
  • Quizá falta conocer más la realidad, esa cultura a la que vamos a evangelizar para buscar los soportes de formación para realizar bien la evangelización.
  • Hay que detenernos en la importancia de la formación. No sólo hablar de acciones sino en la importancia de la vida del presbítero –espiritual- y por ende, con su comunidad que lo asimile junto con él.
  • La formación es vital y se tiene que reflejar en las comunidades y vivirse en la dimensión del discipulado.
  • Aumento del compromiso, quizá no el deseado, pero hay una conciencia de la acción misionera y se manifiesta en el aumento de los ministerios laicales.
  • Incluyente y unificante, ya que se ha invertido mucho en los laicos y en los sacerdotes en su formación; pero se queda a nivel individuo que recibe la formación, no pasa de ahí, no trasciende ese acompañamiento al decanato o a las parroquias.
  • Abrir los espacios, que la formación vaya por una línea de unificación. Lo que sirve para EMD sirva para MECEs, porque a veces la formación que se da a unos, los otros se excluyen. Por eso, la formación debe ser también aparte de integral: incluyente y unificante.
  • Dentro de la formación de los presbíteros, falta compartir la vida, compartir lo profundo en el ritmo diario de la vida.
  • Algunos entienden la formación con algunas notas diferentes a lo que dicen algunos autores; falta el elemento conductor, que es el de la misión permanente con sentido catecumenal, la formación integral y permanente como cristianos, que es básica que va formando discípulos y haciendo misioneros.
  • La formación de los laicos tiene que ir hacia la sociedad a través de la doctrina social de la Iglesia, aunque todavía no sabemos cómo o apenas vamos caminando hacia este darse cuenta.
  • Se le ha dado importancia a la formación pero no le hemos atinado, ya que el individualismo no ha sido superado ya que cada quien escoge un camino olvidando el de la Arquidiócesis.
  • Misión permanente = a conversión permanente, ya que los laicos son el espejo del párroco, de cómo va entendiendo y motivando, cómo va convirtiéndose y cómo su comunidad se asemeja.

Vicaría VI

  • En nuestra vicaría la formación es una prioridad fundamental.
  • Se manifiesta en:
  • Seis reuniones de presbiterio.
  • Reuniones de decanato.
  • Planeación anual.
  • Ejercicios en la Vicaría.
  • Los CEFALAEs (siete, funcionando).
  • Escuelas de formación parroquial.
  • CEFOBAP
  • Escuela de pastoral, entre otros movimientos.
  • Formación de los MECAS, tanto a nivel vicarial como parroquial.
  • Documentalmente hablando, en los planeas pastorales y en sus diferentes facetas: ya en las cinco fases se hace hincapié en la formación de agentes, donde están implicados tanto agentes ministros como laicos.
  • Los laicos recurrentemente piden formación permanente en todos los niveles.
  • En buen número de parroquias se llevan a cabo semanas de formación a nivel permanente.
  • Por lo menos cada trimestre talleres de planeación estratégica que se han impartido en buen número de las parroquias.

Cómo se manifiesta

  • Evaluando este proceso podemos afirmar que los frutos se expresan de la siguiente manera:
  • Búsqueda y exigencia de los laicos al pedir la formación permanente.
  • Mayor compromiso de los agentes laicos.
  • Se vitalizan los diferentes ministerios.
  • Formación mensual de diáconos permanentes.
  • Participación permanente y constante de los ministros ordenados.
  • Cursos de formación a secretarias de las parroquias.
  • Cursos de formación para catequistas.
  • Los laicos que participan en los CPP y CPD, con la formación han aprendido a hablar un mismo lenguaje como:
    • pastoral de conjunto.
    • Espiritualidad de comunión.
    • Sensibilidad ante las culturas.
    • Pastoral orgánica y planificada.
  • En la formación se los laicos se manifiesta una identidad diocesana de Iglesia particular.

Vicaría VIII

Es la base del caminar de la Iglesia, lo que hacemos hoy es buscar significar esa importancia en la práctica:

  • Poseemos formación mensual en juntas de presbiterio.
  • Hemos tenido talleres fuera de fechas de las juntas de presbiterio.
  • Hay formación para laicos. Primero cada comisión de pastoral posee cursos programados y por otro lado, hay cinco CEFALAEs.
  • Casi todas las parroquias poseen escuela de pastoral y de cursillos.

  • En tu Decanato, ¿qué desafíos tienen para la formación de los Agentes?

Basílica de Guadalupe

  1. Integrar a todos los sacerdotes y agentes laicos.
  2. Integrar información y datos.
  3. Cambiar la mentalidad de una Eclesiología pre-concilio Vaticano II.
  4. Tenemos un pueblo de Dios hambriento de Dios
  5. Tenemos una pastoral diversa a la común de parroquia.
  6. Tenemos el gran reto de ser un punto neurálgico pastoral al inicio del III Milenio.
  7. Tenemos el gran tesoro de la vivencia familiar en el santuario, desde la trinidad Santa, la Sagrada Familia y la familia cristiana, que convergen en Guadalupe.
  8. Tenemos el reto de dar coherencia pastoral a la religiosidad popular del peregrino.

Vicaría I

  • A nivel de movimientos: ¿cómo integrar todos los movimientos que hay en el proceso arquidiocesano?
  • A nivel del presbiterio: ¿cómo lograr una mayor participación?
  • A nivel de los religiosos(as): ¿cómo ayudarles a crecer en una espiritualidad diocesana?
  • A nivel de laicos: ¿cómo despertar en ellos el gusto por ser agentes?
  • A nivel comunicación: ¿cómo lograr que todo llegue a tiempo a las diversas instancias?, o ¿cómo mejorar la comunicación entre los distintos niveles de actuación?

Vicaría II

  • Falta promover un proceso sistemático, integral y progresivo de crecimiento en la fe para todos, de manera especial para los sacerdotes.
  • Conocer los trabajos que están realizando las religiosas, en este renglón.
  • Formar a los padres de familia como los primeros agentes de pastoral.
  • Abrirnos a los que la sociedad nos reclama: mediante el análisis social, descubrir las necesidades urgentes.
  • Compartir y difundir los espacios de formación que ya tenemos para dar mejor atención a la Iglesia, de manera especial a los jóvenes.
  • Que la formación sea integral y nos lleve al compromiso social.

Vicaría III

  • Desinterés por lo religioso en nuestro medio.
  • Falta de trabajo en común (sacerdotes).
  • Falta de compromiso de los destinatarios.
  • Dispersión en los programas que se imparten en los CEFALAEs.
  • Falta de agentes preparados para formar.
  • Desaliento, movilidad humana, dispersión.
  • Falta de conocimiento de la realidad actual.

Vicaría V

  • Tener más conciencia de comunión y solidaridad en el trabajo presbiteral.
  • Centro de formación a nivel decanal, presbiteral.
  • Tiempos y lugares.
  • ¿para quién es la formación?
  • ¿cómo iniciar?
  • Falta unidad, el compartir, la interrelación de las actividades apostólicas.
  • Tener un sentir con el otro, que contrarresta  la superficialidad.
  • Alimentar una vida hacia el otro, que implica la misericordia al otro, conversión, ser hermano del otro.
  • Formarnos permanentemente a un vida comunitaria y solidaria.
  • Formación para ir al mundo.
  • Inútil trabajar con laicos sin no se ha convertido el presbítero.
  • Trabajar en espíritu de comunidad.
  • Una metodología más sistemática que nos lleve a esas habilidades a las que queremos llegar y dar un resultado.
  • Cuidar los muchos o pocos agentes.
  • Conocer y poner en práctica la doctrina social de la Iglesia.
  • La formación tiene que ser acompañamiento, el acompañamiento dirá lo que los laicos y los presbíteros deben ser para el mundo.
  • Involucrar a los profesionistas, no para que hagan cosas nuevas, sino para que evangelicen en su lugar de acción.

Vicaría VI

  • En los contenidos de formación todavía hay varios vacíos.
  • En catecismos, espiritualidades y bases doctrinales, hace falta la “dimensión social de la fe”. No hay formación integral de la fe desde esta perspectiva.
  • Evangelización de las culturas: punto delicado en la Arquidiócesis. ¡No sabemos!
  • Sectas y nuevos movimientos religiosos, demanda que interpela a la evangelización en la gran ciudad.
  • Capacitar agentes de pastoral para cada uno de estos fenómenos sociales y culturales, de tal manera que se les pueda dar respuesta por parte de la Iglesia, optando por la evangelización delas culturas, haciendo la opción de una pastoral profundamente planificada, de tal manera que a partir del análisis de la realidad podamos responder a las diferentes necesidades.
  • La continuidad con los planes y proyectos pastorales en las parroquias, así como la necesidad de simplificarla, ir de lo complejo a lo específico:
    • constatamos cosas muy buenas, fruto del trabajo.
    • Formación de las pequeñas comunidades en nuestras parroquias.

  • Volver alas raíces sinodales un la urgencia de formar pequeñas comunidades, respetando el proceso de cada una.
  • Si bien es que vamos en un proceso interno, no hemos llegado al objetivo neurálgico, ser una proceso misionero (hacia fuera) y ver la riqueza de las misma.
  • Aprender y asumir opciones pastorales (no basta que estén escritas).
  • Lograr que la formación realmente sea integral y no dirigida sólo a un área, en nuestra vicaría ya está visualizado en el plan San Marcos.

Vicaría VIII

  • Unificación de los diversos esfuerzos de formación de cada comisión.
  • Despertar el interés de formación de los laicos.
  • Formar el CM decanal.
  • Nos falte método de formación; la formación que damos es teórica; aunque en un CEFALAE va bien con el propedéutico.
  • Falta testimonio sacerdotal.
  • Instalaciones adecuadas, es un desafío importante.
  • No poseemos material didáctico en parroquias.
  • El CPD se concentra en dar noticias de la reunión, hay que ofrecer más formación.
  • Necesitamos optimizar el perfil del vicedecano para que colabore en la formación.
  • Falta formación, atención y visiteo a las religiosas de nuestra vicaría.
  • Otro desafío son las grandes distancias.
  • Si reunimos a más de ochenta personas tenemos problemas de instalación.
  • Poca asistencia en los CEFALAEs.
  • Las comisiones de pastoral deben apoyar a los CEFALAEs.
  • La formación de sacerdotes requiere más consenso y consultar temas al presbiterio, tomando en cuenta las propuestas de la Arquidiócesis en su plan de formación.

  • Ordenar y priorizar los desafíos por Vicaría.

Basílica de Guadalupe

  • Partir de una vivencia de comunidad de todos los agentes de pastoral (clero y laicos), potenciar el encuentro con Jesucristo a través de su Madre Santa María de Guadalupe, favoreciendo siempre nuestra conversión y una fidelidad al discipulado del Señor, que nos lanza a la misión que nos encomiende nuestra Madre Santísima de Guadalupe.
  • Velar por la continuidad y la coherencia entre lo que somos y predicamos ( fe – vida) buscando una formación humana y comunitaria, espiritual, intelectual y pastoral – misionera.
  • Animar desde toda la formación de agentes una formación integral, kerygmática y permanente que busque desde las etapas iniciales su integración a la acción pastoral con los peregrinos del Santuario.
  • Potenciar el CEFALAGE entre los grupos de pastoral y empleados del Santuario.
  • Reforzar el elenco de maestros.
  • Potenciar la acción pastoral en el Atrio de la Basílica (Pastoral Socio-caritativa).

Vicaría I

  1. Concienciar sobre la importancia de la formación permanente en todos los niveles.
  2. revisar los modos o métodos de la formación permanente no reducirla a lo intelectual sino a la vida.
  3. Buscar la integralidad de las dimensiones de la formación: humana, intelectual, espiritual y pastoral.
  4. Darle organicidad a todas las propuestas, es decir, unir esfuerzos en todos los niveles.
  5. Planeación y estructuración de los programas donde se equilibre la diversidad y la unidad.
  6. Identificar bien la naturaleza de los desafíos, no se trata solo de formar laicos para que trabajen intra decanalmente, sino también en el mundo o realidades humanas.

Vicaría III

  • Potenciar el trabajo en común y un mayor compromiso en especial de los sacerdotes.
  • Una mayor seriedad en la formación de agentes con horarios puntuales.
  • Un mejor conocimiento de la realidad.

Vicaría V

  • Contrarrestar el ambiente individualista de los presbíteros; esa corriente globalizante del mundo actual que también involucra la forma de hacer la pastoral de los presbíteros.
  • Pasar de una pastoral cultual a un pastoral social, encarnada en las necesidades de las personas.
  • Una formación misionera que transforme al mundo.
  • Trabajo del presbítero: hacia una conversión personal donde él pueda compartir lo humano.
  • Se dé una formación de acompañamiento con la concepción de Iglesia como pueblo de Dios.
  • Dar una formación desde la pequeña comunidad, conde el encuentro y la conversión vayan suscitando humanos comprometidos con las necesidades de sus hermanos construyendo lo comunitario.

Vicaría VI

1. Opciones pastorales:

    • Visualizar la realidad (análisis).
    • Hacer que lo escrito de cumpla.

2. Aprender a hacer y asumir opciones pastorales:

    • Evangelización de las culturas,
    • Sectas,
    • Formación integral de agentes,
    • Situaciones coyunturales.

3. La evangelización busca cambiar los criterios (SS. Paulo VI)

    • juicios de valor.
    • Actitudes.

4. fortalecer el trabajo realizado en los centros de formación vicarial:

    • CEFALAEs y
    • CEFOBAP.

Vicaría VIII

  • Formación permanente sacerdotal, conociendo el plan de formación de la Arquidiócesis.
  • Mejorar la formación por decanato; formación específica de acuerdo a la realidad de cada decanato.
  • Tomar en cuenta el proceso misionero y optimizar la formación para cada etapa del proceso misionero.
  • Unificar los diversos esfuerzos de cada comisión pastoral, tomando en cuenta el plan arquidiocesano y vicarial.
  • Responsabilizar a cada párroco de ofrecer formación a sus grupos parroquiales.
  • Urge el plan pastoral de cada decanato.
  • Preparar nuestras celebraciones litúrgicas, para que se traduzcan como momentos de formación.
  • Utilizar la página de internet de la vicaría para la formación, dando igualmente las claves del correo de cada parroquia a la vicaría.





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