Trabajo en Grupos
Primer momento — por Vicarías


  • Siendo realistas y objetivos, ¿qué acciones para la formación de agentes debe hacer el Decano en su propio decanato?
  • Para realizar las acciones propuestas sobre la formación de agentes, ¿qué le corresponde al obispo en su vicaría, al decano, al delegado de pastoral y a otros agentes?

  • Siendo realistas y objetivos, ¿qué acciones para la formación de agentes debe hacer el Decano en su propio decanato?

Vicaría II

  • Hacer un buen diagnóstico de la realidad y de los agentes, de manera particular de los sacerdotes.
  • Que este mismo diagnóstico se haga sobre la formación que ya se ofrece en el decanato y parroquias.
  • Hacer un inventario de maestros y recursos que ya ofrecen diversas instancias de formación: institutos, universidades, escuelas, etc.
  • Que en la planeación y programación pastoral quede claro para qué y por qué voy a ofrecer formación a los agentes laicos.
  • El papel del decano es de coordinación y en esta línea deben también involucrarse los laicos: no sólo en el nivel consultivo sino como responsables de la formación.
  • Dar continuidad a las iniciativas de formación surgidas a raíz de la misión permanente y consolidarlas: mechas humeantes, cañas resquebrajadas.
  • Que este acompañamiento sea sistemático y ascendente, no se trata sólo de cursos aislados o coyunturales.
  • sea, que hagamos procesos secuenciales en donde los eventos, cursos y talleres estén articulados.
  • El decano debe promover la formación de formadores, la capacitación de instructores, de una manera integral.
  • Que la formación esté en función de la permanencia en la vida sacramental y comunitaria, siempre partiendo de que la misión es permanente y cíclica.
  • El decano debe animar y acompañar a los sacerdotes, esta es una manera de ir integrando el trabajo y las iniciativas de formación.
  • La cercanía humana por parte del decano hacia los presbíteros debe ser oportuna y es básica para cualquier iniciativa pastoral.
  • El cambio de mentalidad y la creatividad en la pastoral decanal y parroquial es necesaria, así como la personalización de las acciones.

Vicaría IV

  • Partir de las instituciones que tenemos: CEFALAE, Escuela de Pastoral, Escuela Bíblica, etc. sin olvidarlas ni negar su existencia
  • Algo concreto que debe hacerse es la coordinación y enlace de lo que se tiene, para integrar las fuerzas que ya se tienen. Entre parroquias que se tienen y que no.
  • Hacer una seria evaluación de las labores que se han realizado: ya se han hecho intentos. Que esa evaluación nos permita dar pasos sin implementar nuevas cosas. Aprovechar los elementos que se tienen. Un buen Centro de Formación en el Decanato con calidad
  • Que el decano esté convencido. Conciencia y amor al servicio que realiza. Que el propio Decano en su Parroquia sea signo.
  • El interés por las parroquias: que visite a sus párrocos, los Consejos, no solamente trasmitir papeles. Atención al trato de colegas, personalizado. Crear en cada parroquia un laicado fuerte y animado, estable.
  • Sentarse a platicar y tomar en serio cada cosa: por ejemplo, la formación es fundamental, pero es necesario compartirlo en cada parroquia y Decanato. Conocernos y no desacreditar los trabajos que hacemos cada uno. Por ejemplo, aprovechar personas talentosas que tenemos en la Vicaría , algunos de los cuales trabajan en la Arquidiócesis.
  • Mantener comunicación con el Secretariado de Agentes, con la comisión correspondiente, y con todos los secretariados para la formación específica y exigencias de cada uno de ellos, con la Vicaría de laicos, fomentar la comunicación y trato personal con los padres del Decanato
  • La pastoral de Conjunto es complicada. Las comunidades religiosas tienen su plan centrado en su carisma. Siendo realista y objetivos, es necesario ver el trabajo de la base. Con ejemplos concretos, hay que decir que en la base hay sacerdotes comprometidos, pero es necesario dar articulación a todo lo que se hace. Todo el trabajo que se va haciendo, hay que valorarlo. Con mucha alegría.
  • Atención al crecimiento en la fe y comunitario. Para todos los Agentes es fundamental crecer en la experiencia viva de fe. La formación debe ser integral y lo doctrinal debe estar profundamente integrado con las otras dimensiones del cristiano: al nivel doctrinal y de herramientas auxiliares en orden a los diferentes ministerios.
  • Crecer en el mismo CEFALAE que ya se tienen y en relación con el Responsable de Formación, Secretariados diversos, etc.

Vicaría VI

Antecedentes

El decano debe entre otras cosas:

  • Tener conocimiento de lo que se hace.
  • Ver lo que hay en un profundo sentido realista.
  • Unir formación con el aspecto litúrgico y formación con acompañamiento personal.
  • Necesidad de unificar criterios evaluando los procesos de formación para ver los resultados.
  • Encontrar nuevos caminos que respondan a la realidad de la formación de agentes
  • El papel promotor del decano.
  • Partir de lo que está previsto en nuestro plan pastoral, para no divagar.

Acciones:

  1. implementar en cada parroquia y rectoría el Centro Básico de Formación de Agentes, implementando el material ofrecido por la Arquidiócesis.
  2. Abrir el espacio a las comisiones como papel y misión del decano.
  3. Crear un plan de formación de los ministros ordenados, en parte lo que le toca al decano, haciendo equipo (pastoral orgánica).

En nuestra vicaría hay claridad entre pastoral de eventos y pastoral planificada, hemos asumido ese desafío.

Existen 53 CEFOBAP's y 7 CEFALAE's en la Vicaría , lo cual nos sostiene porque en la V fase de nuestro plan pastoral, hemos optado por la formación de agentes.

En 83 de las 86 parroquias que conforman la vicaría, se han editado sus propios planes pastorales.

Para la formación se sugiere que tengamos como instrumentos de cabecera: CATIC y Compendio de la doctrina social de la Iglesia.

Vicaría VII

Los aportes se realizaron en dos perspectivas; desde la formación de agentes en cuanto presbíteros y en cuanto laicos:

a) Comenzamos en cuanto presbíteros:

  • En primer lugar hay que tomar conciencia de que la formación de agentes debe abarcar armonizada, integrada y simultáneamente.
  • Se implemente un curso para presbíteros en el cuál se haga ver la perspectiva, alcances y campos propios de la formación de los laicos.
  • Acciones que promuevan la conversión de los presbíteros como primeros promotores de la formación de los laicos.
  • Se dé prioridad al aspecto espiritual de la formación: la gente desea ver en sus sacerdotes hombres de Dios , especialistas en las cosas de Dios.
  • Se propone seguir —a manera de programa espiritual para los presbíteros— dos documentos: Novo Millenio ineunte, y el Directorio para la Vida y ministerio de los Presbíteros.
  • Lectura en el Decanato de los documentos de la Iglesia que hablan de la formación permanente de los presbíteros y de lo relativo a la vida y misión de los laicos.
  • Que en la Vicaría siempre se dé una reflexión espiritual y, se comience con un momento de oración, el cual se establece —para la Vicaría y para los Decanatos— comience con una hora menor de la liturgia de las horas.

b) En cuanto laicos

  • Seguir sosteniendo el trabajo de los CEFALAES, esto es algo básico y que se supone.
  • Se retome, promueva e impulsen tanto los Consejos Pastorales como los Equipos Misioneros, tanto a nivel Parroquia, Decanato y también de Vicaría, en cuanto órganos promotores de formación de agentes y sus estructuras, así como de coordinación.
  • Se abarquen todas las áreas de formación continua (espiritual, pastoral, humana, intelectual.
  • Que la formación se dé en una perspectiva de comunidad.
  • Que se promueva la formación también del personal de atención de las Parroquias, como son la secretaria, el sacristán, etc., en cuanto que participan también del servicio que da la Parroquia; esto se puede realizar en retiros espirituales de tanto en tanto.
  • Algo que se acentuó mucho: se dé prioridad dentro de las áreas al aspecto espiritual de la formación.
  • Creación de un equipo interdisciplinar que promueva los aspectos de la formación.
  • Se resaltó que ya existen las acciones consensadas y la exhortación es ya llevarlas a cabo: Estas líneas de acción en lo referente a la formación de los agentes son 8 y aparecen en el Plan Pastoral Vicarial 2007.
  • Aprovechamiento de las Comisiones Vicariales, coordinándolas en orden a la formación de los agentes laicos.
  • Aprovechar como espacio de formación general el día domingo, como día privilegiado para el alimento catequético, aprovechando el ritmo de la Liturgia.
  • Afrontar el desafío de la organización de todos los recursos para la formación de agentes tanto en la Vicaría como en el Decanato.
  • Concretizar y realizar el n. 40 del documento del Sr. Cardenal relativo a los CEFALAES.

Basílica de Guadalupe

  1. Partir de una vivencia de comunidad de todos los agentes de pastoral (clero y laicos) potenciar la formación a partir del Encuentro con Jesucristo a través de su Madre Santa María de Guadalupe, favoreciendo siempre nuestra conversión y una fidelidad al discipulado del Señor, que nos lanza a la construcción del reino en nuestra realidad cotidiana, lo ordinario misión que nos encomienda nuestra Madre Santísima de Guadalupe: “hagan lo que él os diga”.
  2. Velar por la continuidad y la coherencia entre lo que somos y predicamos (fe – vida) buscando una formación humana y comunitaria, espiritual, intelectual y pastoral – misionera.
  3. Animar desde toda la formación de agentes una formación integral, kerigmática y permanente que busque desde las etapas iniciales su integración a la acción pastoral con los peregrinos del Santuario.
  4. Potenciar el CEFALAGE (Centro de Formación de Agentes Laicos para Acciones Guadalupanas Especificas) entre los grupos de pastoral y empleados del Santuario.
  5. Reforzar el elenco de maestros.

  • Para realizar las acciones propuestas sobre la formación de agentes, ¿qué le corresponde al obispo en su vicaría, al decano, al delegado de pastoral y a otros agentes?

Vicaría II

Obispo:

  • Le corresponde lo descrito en el número trece del documento para la reflexión y consulta sobre la formación de agentes.
  • Transmitir el palpitar arquidiocesano para hacer sentir a los agentes de pastoral las necesidades, prioridades y urgencias de la misión.

Delegado de pastoral:

  • Hacer un inventario de recursos humanos y sacerdotales en el ámbito de la formación.
  • Tener claro el qué y para qué de la formación.
  • Conocer otras instancias ya instaladas que ofrecen formación y compartir programas.

Vicaría IV

  • De parte de la Vicaría hay un serio Plan general, y dentro de él está la formación. Sin embargo, en este momento nos toca ser un poco independientes de la propuesta vicarial y partir de cada Decanato en orden a aportar entre todos y no imponer. El Plan de formación debe salir de la base, entusiasmar a nivel personal, animar, etc.
  • Es importante la autoridad del Obispo. Si a nivel de Vicaría se dan ciertos parámetros es importante porque el Obispo se convierte en signo de unidad. En la Vicaría es necesario integrar los elementos para darle pautas al Director de la Formación y que él asuma las aportaciones del conjunto. Al Director le debemos decir lo que queremos que haga, no él decirnos lo que quiere que hagamos. Previamente el Decano debe haber oído a su gente, a los laicos. Por ejemplo qué se reclama sobre los ministerios laicales. Es necesario orientar. En cuanto a la formación no se trata de hacer Institutos sino escuchar a la base para que se vaya articulando.
  • Al Obispo, al Decano les corresponde acordar con los presbíteros, religiosos, laicos; compartir programas de diálogo, luces y sombras; planear a corto mediano y largo plazo; integrar haciendo equipo en la formación , proyectar soñando; evaluar los resultados y celebrar la fe.
  • A nivel de Vicaría podemos hacer planes... pero es necesario apoyar con un presupuesto mínimo para la formación. Información, difusión. También los sacerdotes debemos formarnos permanentemente. Crisis, problemas personales en los que también debemos ser formados.
  • Al Obispo aprovechar cada oportunidad para insistir en la formación (indicaciones pastorales, fiestas patronales, estar muy al tanto de la realidades pastorales). En los Decanatos, tener en cuenta que todas las estructuras de la Iglesia deben ser en función de la misión. Y los otros agentes, fomentar la idea de que todos los fieles debemos situarnos en estado de formación en la crecimiento conciencia integral de nuestra fe. En nuestra conformación con Cristo.
  • Ojalá que cada Decanato organizara una semana de Formación al año, abierto a toda la Vicaría.
  • Es necesario fomentar las funciones del Vicedecano, apoyarnos para trabajar en equipo. Y asumir nuestras responsabilidades. Corresponsabilidad entre todos.

Vicaría VI

Decano:

  • Que todas las reuniones que él presida, tengan como objetivo la formación (o un aspecto formativo) tanto para los ministros, como para laicos.
  • Mantener en comunión, conexión a los demás centros de formación de los agentes: escuela de la Cruz, escuela de pastoral, FEF, etc.
  • Articulación una vez que se han dado las bases.
  • Animar, estimular, impulsar y promover la formación y distribución de las tareas de los agentes.

Vicaría VII

En relación al Obispo:

  • Que continúe siendo modelo formativo en lo relativo a la celebración de la liturgia, y al trato humano y de convivencia con su presbiterio.
  • Valorar su papel como Maestro en cuanto Obispo y también aprovechando sus conocimientos de especialista en Liturgia, valorando sus orientaciones y su palabra de Pastor.

En relación a otros:

  • Involucrar en esta tarea también a los seminaristas y diáconos transitorios que se encuentren sirviendo en la Vicaría.
  • Que cada Comisión Vicarial contribuya con su propio aporte a la formación de los agentes.
  • Finalmente, que esta tarea nos toca a todos, Decanos, Párrocos, etc., pero que es muy importante para ello la coordinación a través de una comunicación personal y fraterna.

Basílica de Guadalupe

¿Qué corresponde al Vicario Episcopal de Guadalupe, al Pro-vicario, al Arcipreste, al delegado de Pastoral de Guadalupe?

  1. Conciencia de lo que se quiere y corresponsabilidad de acciones en la formación de cada uno al servicio comunitario.
  2. Abocarnos a la formación inculturada de discípulos y misioneros en torno a la piedad popular, parte esencial de la realidad de la Vicaría funcional de Guadalupe.
  3. Hacer copartícipes a las Vicarías territoriales y demás instancias arquidiocesanas de nuestro ser y quehacer guadalupano, al ser responsables de promover y difundir el acontecimiento.