Atender las diferentes situaciones de la vida familiar.
Debido a los ambientes tan plurales y complejos de la Ciudad, no se puede tener un conocimiento pleno de la realidad.
Impulsar procesos de maduración en la fe, desde la propuesta de la nueva evangelización.
Formar agentes de manera integral y aprovecharlos.
Establecer criterios diocesanos comunes, que den respuesta a las necesidades más urgentes: pastoral de conjunto.
Dar importancia y promover la participación de los esposos en la vida eclesial, pues la mayoría de los agentes que participan en las comunidades parroquiales son mujeres.
Apoyar a las instituciones que trabajan con la familia. Amalgamar medios, agentes y organización.
Concienciar para que la familia no renuncie a su papel de formadora dentro de la Iglesia y la sociedad.
Promover que los agentes involucrados en esta pastoral tengan un alto sentido de compromiso en las parroquias.
Contrarrestar la propagación e invasión de sectas.
Violencia intrafamiliar.
b) ¿Cómo evaluamos la pastoral familiar en el decanato?
Hay acción y compromisos pastorales, se ve en las actividades que se realizan en los decanatos; pero falta más atención a las familias fracturadas.
Falta apoyo al asesor y al plan decanal, hay que mejorar la vinculación con los movimientos que trabajan con las familias.
No siempre se aprovecha la estructura decanal para mejorar los cursos prematrimoniales y promoverlos.
Hace falta hacer un equipo de trabajo fraterno, coordinado con la comisión de pastoral familiar.
Que se tengan reuniones de acompañamiento y motivación para los primeros años de casados.
Los grupos se vuelven individualistas, falta comunicación.
Hay poco o escaso trabajo en lagunas vicarías.
Se tienen proyectos de formación sólo para el encuentro.
c) ¿Qué necesidades tenemos?
Acompañamiento a familias, mayores recursos, mejor y más motivación, visión más amplia para responder a los casos especiales de manera adecuada, y capacitación de agentes apegada a las necesidades.
Desarrollar análisis de las realidades.
Un plan de trabajo y programas que desarrollen la pastoral familiar.
Relación más directa con la Comisión de Pastoral Familiar Arquidiocesana.
Estrategias para presentar el Evangelio en ambientes hostiles, tal vez con campañas de valores.
Faltan promotores en las parroquias y decanatos.
Organizar, desarrollar, revisar, y supervisar el plan de trabajo anual de la comisión, de manera cíclica.
Promover una espiritualidad conyugal.
Fortalecer lo existente.
La pastoral familiar se comprometa con la realidad.
d) ¿Qué propuesta damos?
Pastoral centrada en las necesidades de las familias.
Acompañamiento de los agentes de pastoral familiar.
Planificar y difundir experiencias positivas de pastoral familiar.
Utilizar Internet para promover y difundir actividades.
Formar personas, no sólo maestros.
Difundir semanas de la familia, domingo-día de la familia, innovar.
Evaluar el apoyo en los decanatos.
Hacer análisis de la realidad desde abajo, para que las parroquias los sientan suyos.
Que pastoral familiar realice acciones fuera de la parroquia.
Vincular la comisión vicarial con la comisión diocesana.
Utilizar el CEFALAE.
e) ¿Cómo integramos las otras pastorales?
Pastoral familiar no es la mamá de las pastorales.
Hace falta integrarse.
Planificar a mediano plazo con equipos laicales.
Sumar esfuerzos.
Establecer objetivos comunes.
Involucrar familias en las pastorales familiar y vocacional.
Promover entre las familias, recursos para la formación del clero.