Aprovechar la organización natural para las reuniones del presbiterio:
Edad cronológica,
Tiempo de ministerio.
Motivar al presbiterio para tenga director espiritual.
Valorar e impulsar los carismas personales.
Dejarse corregir-guiar por los laicos.
Formación permanente
Se requiere un programa de formación permanente que dé unidad y estructura a esta área.
Se requiere conocer bien el proyecto arquidiocesano de formación permanente.
La filosofía y otras áreas, ante todo de orden humano están olvidadas en la formación permanente.
Se requiere impulsar mucho la espiritualidad propia del sacerdote diocesano.
Se debe incluir la dimensión fraterna y de caridad para atender el problema del aislamiento de algunos presbíteros.
Estructura
Guardar equilibrio entre Arquidiócesis y vicaría, entre lo que ofrece cada una; la unidad y las diferencias.
Encontrar los materiales propuestos como subsidios.
Que al encargado de esta área lo elija el presbiterio, que tenga estabilidad, carisma sacerdotal, cercano a los presbíteros, que haya conexión con el consejo de gobierno y la comisión arquidiocesana.
Se sugiere un manual de procedimientos como instrumento de consulta.