TRABAJO EN GRUPOS

Oportunidad de Formación Misionera

Decanos Octubre 2009

OBSERVACIONES AL DOCUMENTO: “ITINERARIO DE FORMACIÓN PERMANENTE
DE LOS MINISTROS ORDENADOS”

¿Cuáles son tus observaciones o sugerencias para el documento propuesto sobre la formación permanente del clero?

I VICARÍA

  • Ortografía y redacción pésimos.
  • Hace énfasis en la formación, pero carece de la insistencia en un tiempo especial de formación.
  • Justifica el porqué de una formación permanente.
  • El ejercicio de la pastoral exige y genera formación para el presbítero, pero hace falta una labor conjunta.
  • El documento y su propuesta da la impresión de quedarse en lo académico.
  • La Arquidiócesis y la Vicaría deben poner mayor atención para aprovechar las cualidades de cada sacerdote para que se especialice en bien de la Iglesia.

VICARÍA II

  • Vacío entre la parte conceptual y aterrizaje.
  • Sugerimos: a través de un análisis de la realidad —escuchar a los fieles— y proponer una oferta formativa y elaborar un programa.
  • Hace falta un seguimiento más profundo de los neopresbíteros.
  • Sugerimos: revisar programas de formación y ofrecer un seguimiento personalizado.
  • Unificar temática en la formación permanente de los decanatos.
  • Sugerimos: Temas de actualidad, que el Sr. Cardenal proponga algunos.
  • Establecer la unidad de las dimensiones de formación y no separarlas.
  • No se considera el “tiempo sabático”; el descanso como oportunidad de crecimiento.
  • Sugerimos: “tiempo sabático”: tiempo de estudio y actualización (teológico-pastoral, computación, etc.). Enseñar al sacerdote a descansar.

VICARÍA III

  • Hay integración entre teoría y práctica.
  • La oración es el hilo conductor en la reunión decanal.
  • La Vicaría ya cuenta con una estructura bien definida para la formación permanente del clero (calendarización).
  • Varios decanatos tienen su formación permanente que es impartida por sacerdotes integrantes del mismo decanato o buscan sacerdotes especialistas que den formación.

VICARÍA IV

  • Por parte de lo expuesto está muy idealista, faltó la realidad y propuestas más puntuales en pastoral.
  • Se rescata la vitalidad de la pastoral y la importancia de la formación del presbítero.
  • Sobre lo expuesto: es un buen apoyo para iluminar la acción pastoral principalmente de los decanatos.
  • Sobre lo leído: mucho rollo, sólo bastaría leer la “Presbiterorum ordinis”.
  • Crear un documento más breve para asimilarlo mejor.
  • Falta explicar las realidades estructurales y culturales.
  • En cuanto a las dimensiones hay una constante repetición.
  • Que se dé un trabajo más complementario entre la Comisión Arquidiocesana del Presbiterio y la Comisión Vicarial.
  • Parece ser un documento más en la lista de los que ya poseemos.
  • Se da especial atención a los presbíteros jóvenes y, ¿los demás qué?
  • Es bueno este itinerario para otra diócesis, pero no para la Arquidiócesis Primada de México.

VICARÍA V

  • Falta aclarar más la adhesión a Cristo Sacerdote, por lo tanto, queda limitado el aspecto de apacentar, pastorear y enseñar de la Iglesia.
  • Falta insistir en la formación para formar agentes.
  • Falta hablar de la formación sacerdotal específica.
  • El punto 2.2, se debe suprimir la expresión “los tres”, porque son sólo “dos grados” de sacerdocio.
  • La formación ya no sólo es intelectual, sino también teológica.
  • La formación comunitaria no está tan promovida, hay que fomentarla más, superar el individualismo.
  • La espiritualidad diocesana es un punto que se debe acentuar ya que es una riqueza a explotar.
  • En el número 3 dice: “Lugares de formación”. Sería mejor que dijera: “Oportunidades de formación”.
  • No hay que olvidar que la Comisión es subsidiaria y el decanato nutre con aportaciones.
  • No se habla de las Conclusiones de la V CELAM (Aparecida).
  • En la formación hay que tener en cuenta que hace falta sanar heridas y dejar apegos.
  • Falta expresar la dimensión misionera juntamente con el cuidado pastoral.
  • Hace falta especio para otras necesidades.
  • No hay misión sin discipulado, habrá que insistir más en este punto en el documento.

VICARÍA VI

  • Falta enriquecer el documento con el tema de unidad de vida, tomar conciencia de que sólo en la experiencia del amor se puede aspirar a la santificación y realización del proyecto de Dios en los presbíteros.
  • La formación ha de tener en cuenta el contexto histórico en el que el presbítero desarrolla su vida y su ministerio.
  • La formación no puede quedar sin señalarse un especio de tiempo (ejemplo: máximo de 5 años), porque la realidad, las personas, las necesidades, las problemáticas cambian constantemente.
  • El tema de la formación humana aparece muy pobre, hace falta mayor profundidad (manejo de sentimientos, manejo de crisis, etc.).
  • En la línea de las instancias que ofrecen subsidios se pasa de la CEM a la Arquidiócesis, hace falta la Provincia Eclesiástica.
  • No se toma en cuenta la formación de los sacerdotes que ya rebasan los 5 años de ordenados. Pareciera que los demás no tienen crisis.
  • Que la formación tome un área como columna, ejemplo: área humana y desde ahí ir engarzando las demás como un todo y no como partes de.

VICARÍA VII

  • El documento contiene diversos aspectos muy valiosos PDV. Faltaría el aspecto de la estructura del documento, como que valdría la pena la revisión en el  contexto del encuentro con Jesús y la parte muy práctica y sus dimensiones a la diversidad y como medios el número tres. Recomendamos una revisión en la estructura general.
  • El reto es el cómo, se podría estructurar en las reuniones de la Vicaria, las reuniones de decanato podrían caer en sólo reuniones de formación, se debe mantener una formación exclusiva para Pastores. 
  • Existe la confianza en el equipo de formación y que ellos nos den los elementos a nivel de decanatos. Antes no existía un equipo, que ahora se verá más práctico.
  • El esquema que se tiene es muy bueno, faltaría el cómo para la formación sacerdotal, no todas las reuniones tendrían un tinte o un espacio de formación.
  • Nos da  la impresión que el documento es muy completo pero bastante idealista, no es fácil que se lleven a cabo, no es fácil mantener el horario, hay que dar tiempo para motivar y platicar, el decano tendría que ser muy elástico o empezar poco a poco, siempre con la experiencia y algunas sugerencias muy concretas, pero con tiempo y mucha voluntad.
  • Tener en cuenta la disposición de cada quién al formar las reuniones tanto de decanato como de la Vicaria, la amistad es importante, la crítica es un pretexto para no asistir, buscar ayudar a los sacerdotes.
  • La renovación de los compromisos sería la base a la santidad de vida; la realidad de las situaciones personales que entre sacerdotes se dan limitan y hacen difícil la aceptación, erradicar las asperezas entre sacerdotes. Hay qué abrirse a la dimensión de dejarse conducir y tener disponibilidad, no a fuerzas, si no estamos abiertos no podemos, si no hay una actitud de cambio.
  • En los planes pastorales hay grandes propuestas, el desafió es el tiempo y no perder la objetividad de la acción pastoral y la continuidad de cada aspecto de la acción pastoral como funciones esenciales del decanato.

VICARÍA VIII

Antes que nada es bueno definir el “QUÉ” y de ahí pasar al “CÓMO” de la formación permanente.


PROPUESTAS CONCRETAS EN LÍNEA DE FORMACIÓN PERMANENTE
PARA SER IMPLEMENTADAS EN EL DECANATO

¿Qué acciones concretas propones para favorecer la formación permanente del clero en tu decanato?

VICARÍA I

  • Recuperar las reuniones periódicas de sólo sacerdotes.
  • Respetar la programación de temas y si hay algo extraordinario, tener otra reunión.
  • Diversificar la formación en cuanto a las dimensiones: La Vicaría atenderá la dimensión intelectual y pastoral; el Decanato la dimensión humana y espiritual.
  • Llevar a cabo lo propuesto en el 3.2.

VICARÍA II

  1. Encuentro de planeación para la formación permanente.
  2. Semana de Formación para el Clero.
  3. Consejo de Laicos, crear o formar en dos decanatos como voz para confrontar nuestra formación.

VICARÍA III

  • Reunirnos laicos y presbíteros para planear y evaluar.
  • Buscar sacerdotes especialistas para que den formación.
  • Motivar, incentivar mediante acciones interparroquiales a fin de animar a los presbíteros desilusionados.

VICARÍA IV

  • Considerar a otros presbíteros para que integren el equipo de la Comisión, pues parece que ésta está integrada por un grupo de amigos.
  • Reunirnos como Vicaría y las instancias afines a la formación de los ministros ordenados, para hacer un temario a través de este ideario presentado.

VICARÍA V

  • Elaborar un itinerario de formación a nivel vicarial y que cada decanato pueda tomar lo que necesita.
  • Tomar en cuenta los planes ya establecidos.
  • Estudiar en cada decanato los documentos emanados de reuniones como ésta.
  • Continuar con las reuniones de presbiterio.
  • Conocer lo que otras Vicarías tienen en este rubro.
  • Rescatar el papel del decano como el que impulsa la fraternidad sacerdotal.

VICARÍA VI

  • Aprovechar las instancias formativas que ya existen: Arquidiócesis, Vicaría, Decanato.
  • Tomar en cuenta de que no sólo lo ya estipulado como tal es formación, sino también los encuentros informales, el trabajo pastoral, la comida con los hermanos, la solidaridad, la oración.
  • Para fortalecer la formación queremos partir de la dimensión humana como columna que sostiene las demás dimensiones.
  • Realizar un análisis de la realidad presbiteral en cada decanato por parte del decano y desde ahí proponer línea temática para suscitar la apropiación de la formación integral por parte de cada presbítero.

VICARÍA VII

  • Darle más tiempo a la oración.
  • Conocer el nivel de la situación real del decanato y realizar programas en las cuatro áreas. 
  • La exigencia de que todos los decanatos tengan su plan de formación.
  • A nivel Vicaría, tener tiempo específico de formación intelectual y pastoral.
  • La formación permanente, teológico pastoral en tiempos específicos como relaciones humanas, afectividad, que abarquen las cuatro áreas.
  • Aprovechar los valores del decanato  y los recursos de cada Vicaría.
  • No es posible dar toda la formación en el decanato, pero buscar una autoformación que se pueda tener en continuidad.
  • Es importante la evaluación de los programas.
  • Buscar la creatividad en los planes de acción.
  • Una serie de temas en la experiencia personal de cada uno de los integrantes, un compartir la vocación y la propia experiencia  sacerdotal.
  • El equipo de formación podría aportar las directrices del programa de formación y que se concretice en la realidad de nuestra vicaría.
  • Tomar en cuenta que dentro de la Vicaría existen sacerdotes que pueden compartir su experiencia.

VICARÍA VIII

  • Planear una Semana de Formación.
  • Elaborar un programa de formación que integre las cuatro dimensiones.

BASÍLICA

  • La formación permanente es individual y la INBG ofrece a sus ministros ordenandos momentos (cada mes) para fortalecer la vida de ellos.
  • Aprovechar los diversos encuentros tanto como ejercicios espirituales, comunidad, convivencias.

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