EUCARISTÍA

Decanos segundo encuentro

Santa Misa y Vísperas

CANTO DE ENTRADA

Alrededor de tu mesa

SALUDO INICIAL

V. En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo.
R. Amén.

V. La gracia de nuestro Señor Jesucristo, el amor del Padre y la comunión del Espíritu Santo estén con todos ustedes.
R. Y con tu espíritu.

SALMODIA

Sentados

Ant. 1. El Señor rodea a su pueblo.

Salmo 124

Se recita a dos Coros

Los que confían en el Señor son como el monte Sión:
no tiemblan, está asentado para siempre.

Jerusalén está rodeada de montañas,
y el Señor rodea a su pueblo
ahora y por siempre.

No pesará el cetro de los malvados
sobre el lote de los justos,
no sea que los justos extiendan
su mano a la maldad.

Señor, concede bienes a los buenos,
a los sinceros de corazón;
y a los que se desvían por sendas tortuosas,
que los rechace el Señor con los malhechores.

¡Paz a Israel!

Gloria al Padre…,
Como era…

Ant. El Señor rodea a su pueblo.

Ant. 2. Si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

Salmo 130

Todos

Señor, mi corazón no es ambicioso,
ni mis ojos altaneros;
no pretendo grandezas
que superan mi capacidad;
sino que acallo y modero mis deseos,
como un niño en brazos de su madre.

Espere Israel en el Señor
ahora y por siempre.

Gloria al Padre…,

Ant. Si no volvéis a ser como niños, no entraréis en el reino de los cielos.

Ant. 3. Has hecho de nosotros, Señor, un reino de sacerdotes para nuestro Dios.

Cántico Ap 4, 11; 5, 9-10. 12

Solista

Eres digno, Señor Dios nuestro, de recibir la gloria,
el honor y el poder,
porque tú has creado el universo;
porque por tu voluntad lo que no existía fue creado.

Eres digno de tomar el libro y abrir sus sellos,
porque fuiste degollado
y por tu sangre compraste para Dios
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación;
y has hecho de ellos para nuestro Dios
un reino de sacerdotes
y reinan sobre la tierra.

Digno es el cordero degollado
de recibir el poder, la riqueza y la sabiduría,
la fuerza y el honor, la gloria y la alabanza.

Gloria al Padre…,
Como era…

Ant. Has hecho de nosotros, Señor, un reino de sacerdotes para nuestro Dios.

ORACION COLECTA

Señor Dios, que has iluminado al mundo entero con la palabra de tu apóstol Pablo, cuya conversión conmemoramos hoy; haz que nos convirtamos a ti para dar, así, al mundo un testimonio de tu verdad. Por nuestro Señor Jesucristo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

R. Amén.

Liturgia de la Palabra

PRIMERA LECTURA

De la carta del apóstol san Pablo a los gálatas (1, 13-24)

Hermanos: Ciertamente ustedes han oído hablar de mi conducta anterior en el judaísmo, cuando yo perseguía encarnizadamente a la Iglesia de Dios, tratando de destruirla. Deben saber que me distinguía en el judaísmo, entre los jóvenes de mi pueblo y de mi edad, porque los superaba en el celo por las tradiciones paternas. Pero Dios me había elegido desde el seno de mi madre, y por su gracia me llamó. Un día quiso revelarme a su Hijo, para que yo lo anunciara entre los paganos. Inmediatamente, sin solicitar ningún consejo humano y sin ir siquiera a Jerusalén para ver a los apóstoles anteriores a mí, me trasladé a Arabia y después regresé a Damasco. Al cabo de tres años fui a Jerusalén, para ver a Pedro y estuve con Él quince días. No vi a ningún otro de los apóstoles, excepto a Santiago, el pariente del Señor. Y Dios es testigo de que no miento en lo que les escribo. Después me fui a las regiones de Siria y de Cilicia, de manera que las comunidades cristianas de Judea no me conocían personalmente. Lo único que habían oído decir de mí era: “El que antes nos perseguía, ahora va predicando la fe que en otro tiempo quería destruir” y glorificaban a Dios por mi causa. Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL

Del salmo 138

R. Condúceme, Señor, por tu camino.

Tú me conoces, Señor, profundamente:
tú conoces cuándo me siento y me levanto,
desde lejos sabes mis pensamientos,
tú observas mi camino y mi descanso,
todas mis sendas te son familiares. R.

Tú formaste mis entrañas,
me tejiste en el seno materno.
Te doy gracias por tan grandes maravillas;
soy un prodigio y tus obras son prodigiosas. R.

Conocías plenamente mi alma,
no se te escondía mi organismo,
cuando en lo oculto me iba formando
y entretejiendo en lo profundo de la tierra. R.

ACLAMACION ANTES DEL EVANGELIO (Lc 11, 28)

R. Aleluya, aleluya.

Dichosos los que escuchan la palabra de Dios y la ponen en práctica, dice el Señor.

R. Aleluya.

EVANGELIO

Del santo Evangelio según san Lucas (10, 38-42)

En aquel tiempo, entró Jesús en un poblado, y una mujer, llamada Marta, lo recibió en su casa. Ella tenía una hermana, llamada María, la cual se sentó a los pies de Jesús y se puso a escuchar su palabra. Marta, entre tanto, se afanaba en diversos quehaceres, hasta que, acercándose a Jesús, le dijo: “Señor, ¿no te has dado cuenta de que mi hermana me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude”. El Señor le respondió: “Marta, Marta, muchas cosas te preocupan y te inquietan, siendo así que una sola es necesaria. María escogió la mejor parte y nadie se la quitará”. Palabra del Señor.

HOMILÍA

Muy queridos hermanos, la escena que acabamos de escuchar, es muy familiar. María se sienta a los pies de Jesús para escuchar, para conversar con Él, mientras Martha se afana en los quehaceres de la casa, pero se acerca a Jesús y le dice: Señor, ¿no te has dado cuenta de que María me ha dejado sola con todo el quehacer? Dile que me ayude.

Pero cuando viene esa frase que en ocasiones ha causado polémicas en la pastoral de la Iglesia: Martha, Martha, son muchas las cosas que te preocupan y te inquietan, siendo que sólo una es importante, María ha escogido la mejor parte y nadie se la quitará.

En la historia de la Iglesia, con frecuencia, se ha querido oponer la vida espiritual a la vida activa; el compromiso con el mundo y la unión con Dios. Vemos que no es así en el Evangelio, esta frase de ninguna manera podría sostenerse como un reproche para la Iglesia de que está muy preocupada de las cosas temporales.

Si Martha no se hubiera preocupado de las cosas materiales, ese día Jesús se hubiera quedado sin comer, pero en la historia de la Iglesia tampoco se puede reprochar el que la Iglesia, por ejemplo, aquí en nuestro continente haya sido la pionera en el marco de la educación, haya sido la pionera en la salud, haya sido la pionera en la arquitectura y en la promoción de las artes, etcétera. Al contrario, creo que son de las grandes cosas que se le reconocen a la Iglesia.

Este binomio, como digo, con frecuencia se quiere oponer, Albert Camus en su novela “La peste”, pone en boca de uno de sus personajes: o existe Dios y hay que rezar o no existe Dios, entonces hay que luchar: “o” — “o”. San Benito venció este binomio hace quince siglos: “ora et labora”, ora y trabaja.

En nuestra pastoral, lo que con mayor frecuencia se descuida es precisamente el elemento de proyección social, de promoción humana, de trabajar por los derechos humanos, con frecuencia nos refugiamos solamente en la promoción de una evangelización cultual o a lo más de conocimientos religiosos, pero vemos la tragedia en Europa, vemos la tragedia en los Estados Unidos, en Canadá y estamos diciendo nosotros que nuestra sociedad se va edificando sin la Palabra y sin el criterio del Evangelio, más aún cuando se presenta el criterio del Evangelio, por ese mismo hecho es rechazado, por ser algo religioso, por ser algo de la cultura católica.

En muchos ambientes no tenemos quién dé testimonio, quién defienda con firmeza, quién clarifique con argumentos válidos tantos y tantos temas que ayudarían a nuestro México a ir por otros rumbos. Sabemos muy bien que lo que pasa en el Distrito Federal, de alguna manera se va propagando por la República entera, tenemos una gran responsabilidad de ir formando en ese compromiso social, en ir creando cultura con criterios del Evangelio, el estar presente en las estructuras de nuestro mundo, no podemos continuar con una evangelización cultual, con una evangelización ritual, con una evangelización que se queda en al interior de la misma Iglesia.

La Iglesia existe para ser luz del mundo. El trozo del Evangelio que acabamos de escuchar, por lo tanto no se podría entender de ninguna manera como dar la preferencia a una fuga hacia lo espiritual, a Cristo lo vemos realmente preocupado por dar de comer a los que tienen hambre, de curar a los enfermos, de dignificar a las personas, sería sacar de su contexto ese trozo del Evangelio si lo leyéramos como una aprobación de Jesús a quedarnos solamente con lo espiritual, es más, el mismo Lucas coloca este episodio inmediatamente después de la escena de aquel samaritano que se acercó a su prójimo, lo levantó en el camino, herido, y se comprometió a salir adelante pagando para que curaran a aquel herido. Esa escena del samaritano es el contexto inmediato de esa narración que escuchamos.

Muchas veces nos refugiamos solamente en una religiosidad popular, nos refugiamos solamente en una promoción cultual, nos quedamos hasta ahí; son pocas las acciones que tenemos realmente de promoción humana, sabiendo bien, porque lo sabemos intelectualmente, que forma parte integral de la evangelización, el promover la caridad, el promover el amor concreto con obras, sobre todo hacia los más pobres.

Ojalá que en nuestra asamblea diocesana veamos con mayor interés esa dimensión de hacer presencia del Evangelio en el mundo, de preocuparnos más por los derechos humanos, de que haya en nuestra Iglesia una pastoral más estructurada por esas realidades temporales que son las que tenemos que salvar, que son las que tenemos que transformar, en donde tiene que estar el Evangelio iluminando, en donde tiene que estar el Evangelio como levadura, transformando.

Que el Señor nos ilumine, nos fortalezca para dar ese paso que tanto nos cuesta en nuestra pastoral.

PLEGARIA UNIVERSAL

V. Hermanos: Porque creemos en la palabra de Dios que nos predicaron los apóstoles, presentemos nuestras súplicas al Padre en favor de todos los hombres.

Lector

1. Oremos por la Iglesia una, santa, católica y apostólica: para que en ella todos sus miembros se sientan enviados a proclamar el Evangelio a toda la creación. Roguemos al Señor.

2. Oremos por cuantos profesan la fe predicada por san Pablo: para que sean testigos de Cristo ante todos los hombres. Roguemos al Señor.

3. Oremos por la paz y la solidaridad universales: para que se acaben las discordias y los enfrentamientos entre los pueblos y reine la armonía de los hijos del mismo Padre. Roguemos al Señor.

4. Oremos por los que impiden a la Iglesia cumplir su misión: para que el Señor les revele su luz y les descubra su error. Roguemos al Señor.

5. Oremos por los institutos de formación de nuestra arquidiócesis, y por sus maestros y facilitadores, para que, a ejemplo de san Pablo, realicen a tiempo y a destiempo su labor entre los agentes evangelizadores. Roguemos al Señor.

6. Oremos por todos nosotros: para que seamos instrumentos elegidos para dar a conocer el nombre de Jesús, aunque tengamos que sufrir por él. Roguemos al Señor.

CONCLUSIÓN

Acoge, Padre del cielo, las oraciones de tu pueblo, que celebra la conversión del apóstol san Pablo; te pedimos que sus enseñanzas iluminen siempre a la Iglesia, y a nosotros nos ayude a ser fieles a tu Evangelio. Por Jesucristo nuestro Señor.

R. Amén.

Ofertorio

Bendito seas, Señor

Liturgia Eucarística

Se usa el prefacio de los apóstoles y la plegaria eucarística II

Rito de la Comunión

Acerquémonos al altar

Después el sacerdote vuelve a la sede. Después de unos momentos de silencio, continua con el cántico evangélico.

CÁNTICO EVANGÉLICO

Ant. Se alegra mi espíritu en Dios mi salvador.

Cántico de la Santísima Virgen María (Lc 1, 46-55)

Proclama mi alma la grandeza del Señor,
se alegra mi espíritu en Dios mi salvador;
porque ha mirado la humillación de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones,
porque el Poderoso ha hecho obras grandes por mí:
su nombre es santo
y su misericordia llega a sus fieles
de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo:
dispersa a los soberbios de corazón,
derriba del trono a los poderosos
y enaltece a los humildes,
a los hambrientos los colma de bienes
y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo,
acordándose de su misericordia
—como lo había prometido a nuestros padres—
en favor de Abraham y su descendencia por siempre.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Se alegra mi espíritu en Dios mi salvador.

ORACIÓN DESPUéS DE LA COMUNIÓN

Que esta comunión avive, Señor, en nosotros el amor incansable que impulsó a san Pablo a consagrarse al servicio de toda la Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor.

R. Amén.

RITO DE CONCLUSIÓN

La misa termina como de costumbre


PRINCIPAL - CONTENIDO

REUNIÓN DE MARZO

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