DE LA FORMACIÓN INICIAL
A LA FORMACIÓN PERMANENTE


PARA COMPRENDER LA FORMACIÓN PERMANENTE

Descargar audio

Descargar audio

CONCEPTOS DE FORMACIÓN

  • Formación inicial al sacerdocio:
    • La que se da en el Seminario o la casa religiosa.
    • En orden a recibir  el sacramento del orden Sacerdotal.
    • Con ciclos bien definidos: cursos semestrales o anuales.
    • Con etapas breves: filosofía, teología.
    • Con calificaciones y evaluaciones o informes.
  • Formación permanente:
    • Mira a dos aspectos: la integración de la vida y la integración del ministerio.
    • Tiene en cuenta las grandes etapas de la vida.
    • Puede valerse de cursos, pero no depende de ellos. Está relacionado con la conversión más que con la adquisición de información.
    • Se realiza en el contexto de la vida arquidiocesana.

PREJUICIOS A SUPERAR

  • Equiparar la formación con lo intelectual.
  • Reducir la formación a cursos.
  • No mirar la formación como algo que afecta a la persona humana en toda su complejidad.
  • No tener en cuenta la complejidad de la Arquidiócesis, particularmente la descentralización.
  • Responsabilizar a la institución y no a uno mismo.

INTEGRAR LA VIDA

  • Dimensión humana: en lo individual la salud integral; en lo interpersonal la pertenencia (celibato, fraternidad sacerdotal); en lo social el rol del sacerdote ante el mundo en que vive.
  • Dimensión espiritual: realización sacerdotal por la caridad pastoral, santidad.
  • Dimensión intelectual: actualización y actualidad, retos culturales del presente.
  • Dimensión pastoral: integración del ministerio.

INTEGRAR EL MINISTERIO

  • Conversión de una pastoral de conservación y satisfacción de servicios a procesos evangelizadores con sentido misionero (misión y caridad).
  • Acompañamiento en la transformación de mentalidades eclesiales clericalistas, cultualistas o bien laicistas, eficientistas.
  • Habilitación para el desarrollo de los laicos en ambientes de misión; corresponsabilidad en la conducción de pequeñas comunidades en ambientes culturales diversos.
  • Habilidad para organizaciones interparroquiales y el uso de nuevas tecnologías.

AMBIENTES FORMATIVOS

  • Propia parroquia, comunidad familiar, amigos presbíteros.
  • Decanatos; vicaría; instituciones especializadas.
  • La convivencia cotidiana; el trabajo en equipo; los cursos y talleres; retiros y ejercicios espirituales; terapias.
  • Procesos personales de integración de vida.
  • Proceso de integración a la vida presbiteral durante los primeros cinco años.
  • Ministerio parroquial, decanal, servicios vicariales, arquidiocesanos y nacionales.

HACIA EL PLAN DE FORMACIÓN PERMANENTE DEL CLERO 2011...

Criterios

OP 113

A fin  de definir dicho plan de formación para los presbíteros y diáconos, se partirá de criterios comunes a nivel arquidiocesano, consensados por el consejo episcopal, con la dirección de un servidor y la coordinación del Vicario de Agentes, responsable de la formación del ministerio ordenado.

CRITERIOS:

  1. La Iglesia local es punto de integración de todo el clero, tanto diocesano como religioso. Esto supone también la justa valoración de los diversos carismas de los movimientos eclesiales y su conducción dentro del marco arquidiocesano, de la necesaria conversión a la misión y a la caridad.
  2. Marco teórico de la formación permanente está basado en PDV y concretado en el Documento del CELAM: “Reaviva el don de Dios” y en la Dimensión Episcopal para la formación permanente del Clero en el documento: “Lineamientos para una propuesta sobre el papel de la comisión del clero de la CEM, en la formación permanente del Clero”. En particular acentuando el cultivo de la espiritualidad misionera en el clero.
  3. La formación permanente debe corresponder a las cuatro dimensiones de la persona: humana, espiritual, pastoral e intelectual; a la dinámica propia de la vida ministerial que es la fratenidad; al complejo sistema de interacción cultural de la Iglesia en nuestro mundo y a las cuatro etapas ministeriales: inserción (0 a 5 años); juventud (6 a 20 años); madurez (21 a 40 años);  plenitud (40 años en adelante).
  4. La formación permanente del clero se opera dentro de la realidad vicarial territorial tanto en su programación como en sus estructuras internas y costumbres de proceder propios. El ambiente privilegiado, para la adquisición de habilidades, acompañamiento y evaluación de la formación permanente es el decanato.
  5. Los contenidos de la formación para acciones ministeriales relacionadas con el proceso evangelizador con sentido misionero emanan de los documentos arquidioscesanos ya conocidos en sus diversos niveles: Parroquial, decanal, vicarial. Las instancias adecuadas generarán nuevos materiales según la necesidad.
  6. Todos los planes y programas, en todos los niveles, deberán contar con periodos y métodos verificables de evaluación.

DE LA FORMACIÓN INICIAL A LA FORMACIÓN PERMANENTE en PowerPoint


INICIO | CONTENIDO

REUNIÓN DE OCTUBRE

HOME | 2004 | 2005 | 2006 | 2007 | 2008 | 2009 | 2010 | 2011 | 2012