SEGUNDA PARTE

ILUMINACIÓN TEOLÓGICO-PASTORAL
SOBRE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

CAPÍTULO I

GÉNESIS Y DESARROLLO DEL CONCEPTO
DE LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

A- Algunos Datos Históricos Fundamentales

105 43. La Nueva Evangelización, entendida principalmente como la evangelización de la cultura, es un concepto teológico-pastoral actual que tiene sus raíces en un patrimonio rico y sólido. Desde su mismo origen, la misión de la Iglesia ha tomado la forma de un encuentro mutuamente enriquecedor entre los evangelizadores y las culturas más diversas. Ya San Pablo se había hecho todo para todos, para los Griegos y para los Gentiles. Más tarde algunos grandes teólogos, como Orígenes y San Agustín, supieron expresar lo esencial del Evangelio y hacerlo inteligible para las culturas predominantes de su tiempo.

106 44. La historia íntegra de las misiones muestra una constante encarnación del Evangelio en la diversidad de lenguas, costumbres y tradiciones de los pueblos a lo largo del mundo.

107 Esta exigencia de la encarnación evangélica en el mundo se expresa en uno de los documentos más antiguos de la Iglesia, la Carta a Diogneto: "para los cristianos toda tierra extranjera es una patria y toda patria, una tierra extranjera".

108 45. El Magisterio Pontificio de Benedicto XV, Pío XI y Pío XII nos dan muestras, en tiempos más recientes, de esta búsqueda de encarnación del Evangelio a las culturas.

109 46. La matriz fundamental de la Nueva Evangelización es el Concilio Vaticano II: por primera vez, de una manera explícita, los Obispos reunidos en Concilio sienten la necesidad de consagrar a la cultura un capítulo íntegro de la constitución pastoral "Gaudium et Spes". En el Concilio se trazan las líneas renovadoras de la misión de la Iglesia en el mundo contemporáneo. La constitución sobre la Iglesia, "Lumen Gentium", marca la reflexión teológica sobre la Iglesia como misterio de comunión, como pueblo peregrino. La ya mencionada "Gaudium et Spes" da un nuevo enfoque a la relación Iglesia-Mundo; la "Dei Verbum" patentiza el fruto muy fecundo de la renovación bíblica; la "Sacrosanctum Concilium" abre un nuevo camino para la recepción de los sacramentos de iniciación; el decreto "Ad Gentes" da la pauta de la evangelización de los pueblos; posteriormente el "Ordo Initiationis Christianae Adultorum" explica el proceso de la conversión como un catecumenado: éstos son los grandes pilares de la nueva actitud pastoral de la Iglesia en el mundo moderno.

110 47. Medellín, por su parte, adapta a América Latina las enseñanzas del Concilio y marca las pautas para un nuevo lenguaje de la fe en la clave de la justicia y la liberación. Consecuentemente el concepto de "reevangelización" se establece como un proceso pedagógico de educación de la fe, que lleva a una reconversión de los hombres y de las estructuras sociales.

111 48. En el Sínodo del año 1974 sobre la evangelización se amplía esta reflexión y el concepto mismo lo profundiza de una manera luminosa Paulo VI en "Evangelii Nuntiandi", carta magna de la evangelización.

112 "La Iglesia evangeliza siempre que, en virtud de la sola potencia divina del mensaje que proclama (Cfr. Rm 1, 16; 1 Cor 1, 18; 2, 4), intenta convertir la conciencia personal y a la vez colectiva de los hombres, las actividades en las que trabajan, su vida y su ambiente concreto. Estratos de la sociedad que se trasforman: para la Iglesia no se trata sólo de predicar el Evangelio en zonas geográficas cada vez más extendidas, sino también alcanzar y casi trasformar, mediante la fuerza del Evangelio, los criterios de juicio, los valores determinantes, los puntos de interés, la línea de pensamiento, las fuentes inspiradoras y los modelos de vida de la humanidad que están en contraste con la Palabra de Dios y con su plan de salvación.

113 Se podría expresar todo esto del siguiente modo: es necesario evangelizar -no decorativamente, a manera de un barniz superficial, sino en modo vital, en profundidad y hasta las raíces- la cultura y las culturas del hombre... La ruptura entre Evangelio y cultura es sin duda el drama de nuestro tiempo, como también lo fue de otros. Es necesario, por tanto, hacer todos los esfuerzos en pro de una generosa evangelización de la cultura, más exactamente de las culturas" (EN 18-20).

114 49. En el Sínodo de 1978 sobre la Catequesis, se profundizan muchos de los aspectos del Sínodo anterior y Juan Pablo II nos entrega la exhortación apostólica "Catechesi Tradendae" que amplía y enriquece los conceptos de "cristianos sociológicos", de iniciación cristiana y de evangelización de la cultura.

115 50. Puebla tiene como tema de sus reflexiones precisamente el de la evangelización en América Latina en el presente, teniendo en cuenta el pasado y con proyección hacia el futuro; desarrolla específicamente, como núcleos fundamentales de la evangelización, los problemas de la fe no suficientemente evangelizada, de fe y justicia, de fe y cultura, junto con los de evangelización y liberación.

116 51. La Nueva Evangelización brota explícitamente de los labios de Juan Pablo II en 1983 en Haití; la programó en República Dominicana en 1984 y la viene recalcando en Argentina en 1987, en Uruguay en 1988, en Paraguay y Perú también en 1988, en la encíclica "Christifideles Laici", en México en 1990 y en otros muchos lugares.

B- Juan Pablo II y la Nueva Evangelización

117 52. Aunque el término Nueva Evangelización se empleó en Medellín y Puebla, es el Papa Juan Pablo II quien da un gran impulso a ella como una de las expresiones que mejor sintetizan el programa apostólico de su pontificado, no sólo como doctrina sino como práctica pastoral.

118 53. En 1983 Juan Pablo II así se expresó ante los Obispos del CELAM reunidos en Haití: "La conmemoración del medio milenio de Evangelización tendrá su significación plena si es un compromiso de ustedes como Obispos, junto con su presbiterio y fieles; compromiso no de reevangelización, pero sí de una Nueva Evangelización: nueva en su ardor, en sus métodos y en su expresión".

119 Se puede decir que estas características -inspiradas en los discursos de Polonia- se indicaron por primera vez en América Latina en este discurso de Haití; se ampliaron y desarrollaron más, a la luz de las situaciones históricas latinoamericanas.

120 54. En 1984, en Santo Domingo, el Papa pronunció dos discursos centrales sobre el tema que nos interesa. En la tercera parte de su segundo discurso, "Una Mirada hacia el Futuro", señala los retos que el momento actual presenta a la Nueva Evangelización: la escasez de ministros, la secularización de la sociedad, el antitestimonio de ciertos cristianos incoherentes, las divisiones intraeclesiales, el clamor por una urgente justicia demasiado largamente esperada, la corrupción, los conflictos armados, la insolidaridad entre naciones, el grave problema de la deuda externa.

121 55. En 1988, en Uruguay, hace sentir Juan Pablo II que la Nueva Evangelización es una creatividad pastoral que viene de la escucha del Señor, de la fidelidad a su Palabra y a las situaciones históricas como "signos de los tiempos".

122 "En lo que se refiere al horizonte de la Evangelización, una cuestión abierta en América Latina es la dignidad del hombre. En efecto, el Continente experimenta graves desequilibrios que producen amargos frutos de lucha armada, ideologías totalitarias, violencia, narcotráfico. Persisten, además, criterios y sistemas de producción económica que proporcionan una vida digna sólo a determinados sectores de la población, mientras perpetúan diferencias sociales inicuas".

123 "La Nueva Evangelización, impulsada por el mandamiento del amor, hará brotar la deseada promoción de la justicia y el desarrollo en su sentido más pleno, así como la justa distribución de las riquezas y el respeto por la dignidad de la persona como imperativo ineludible".

124 56. El día 15 de mayo de 1988, en Perú, en su célebre discurso "Programa para una Iglesia comprometida con la Nueva Evangelización", dice el Papa que la Evangelización "a la vez que anuncia a Jesucristo allí donde aún no lo conocen, planteará mayores exigencias a quienes ya pertenecen a su grey. No podemos, hermanos míos, conformarnos con las metas ya alcanzadas. Ustedes son, como yo, conscientes de ello. Ciertamente lo ya realizado es mucho, pero al mismo tiempo es poco si tenemos en cuenta los dilatados horizontes de posible expansión y profundización cristiana que se abren ante nuestros ojos".

125 57. En el mismo sentido, en la encíclica "Redemptoris Missio", después de decirnos que la actividad misionera está aún en sus comienzos (RM 30), nos habla de situaciones nuevas a las que debe responder una Nueva Evangelización:

126 "Grupos humanos, contextos socio-culturales donde Cristo y su Evangelio no son conocidos, o donde aún faltan comunidades cristianas suficientemente maduras como para poder encarnar la fe en el propio ambiente y anunciarla a otros grupos" (Id. 33).

127 "Países de antigua cristiandad, pero a veces también países más jóvenes, donde grupos enteros de bautizados han perdido el sentido vivo de la fe o incluso no se reconocen ya como miembros de la Iglesia, llevando una existencia alejada de Cristo y de su Evangelio" (Ib).

128 La Nueva Evangelización se refiere, pues, a ámbitos territoriales, a mundos y fenómenos sociales nuevos y a áreas culturales o "areópagos modernos" (Id. 37-38).

129 58. Finalmente, en su segunda visita pastoral a México, el Papa Juan Pablo II -como testigo evangelizador- nos instruye acerca de la Nueva Evangelización con su ejemplo y su amplia catequesis.

59. ¿Por qué una Nueva Evangelización?

130 * Porque quedó incompleta la inicialmente realizada y no logró alcanzar y transformar con la fuerza del Evangelio las vertientes determinantes de la cultura: criterios de juicio, líneas de pensamiento, fuentes inspiradoras, modelos de vida.

131 * Porque tiene que recuperar la memoria histórica de los más insignes evangelizadores de la primera hora.

132 * Porque el pueblo sufrido no ha encontrado aún las vías de plena liberación desde el Evangelio.

133 * Porque no ha llegado con igual profundidad, calidad e intensidad a "todos los rincones de esta acogedora tierra".

134 * Porque los modelos de evangelización no siempre han respetado la cultura de nuestras etnias.

135 * Porque existen variados fenómenos -secularismo, consumismo, imposición de modelos culturales extraños- que amenazan nuestra identidad cultural radicalmente católica, obra de la Evangelización Fundante.

136 * Porque está en juego la credibilidad del Evangelio en las llamadas matrices culturales de nuestro pueblo.

60. ¿Para qué una Nueva Evangelización?

137 * Para seguir revelando que el Reino de Dios está presente en el mundo, en la historia y en el corazón del hombre.

138 * Para proclamar que el proyecto de Dios, revelado en Jesucristo, es capaz de colmar las más hondas expectativas humanas expresadas en la cultura.

139 * Para denunciar, desde la fe, la cultura fincada sólo en la dimensión inmanente de la existencia: cultura de la ciencia y de la tecnología llevadas hasta la idolatría; cultura del consumismo, de la codicia y de la desesperanza; cultura del poder, la hostilidad, la violencia y la muerte.

140 * Para respetar y consolidar los valores y los procesos acordes con nuestra identidad cultural.

61. ¿Dónde una Nueva Evangelización?

141 * En el ámbito complejo donde se gesta el ser cultural de nuestro pueblo: su cosmovisión fundamental, sus valores fundantes, sus matrices culturales, sus expresiones propias.

142 * En la crisis de la modernidad: "Vivimos en momentos en que la modernidad misma se siente afectada por una grave crisis. La década de los 60 fue un tiempo de euforia de la modernidad; bajo esta euforia subyacía el equívoco de confundir progreso técnico y progreso humano; se daba por supuesto que el progreso técnico llevaría consigo un progreso humano paralelo.

143 En un momento en que la fe ingenua en el progreso ha entrado en quiebra; los primeros síntomas se manifestaron ya en la década de los 70 y han crecido en la década recién concluida. "A la euforia ha sucedido un notable pesimismo: a veces el hombre tiene la impresión de que comienza a ser incapaz de controlar el progreso que él mismo desencadena -baste pensar en los problemas de la ecología-; mucho más grave es el temor bastante generalizado de que el progreso técnico se está volviendo deshumanizante; el consumismo esclaviza al hombre; las concentraciones de poder que la técnica hace posibles no favorecen la libertad de la mayoría" (Una Nueva Evangelización en una Nueva Cultura. Documento de Consulta de Santo Domingo).

144 En la situación que plantea a los constructores de la sociedad particularmente la relación Iglesia-Estado que ha ocupado un especial interés del Santo Padre; no obstante su difícil discernimiento, el Papa nos llama sin embargo a mirar hacia un futuro de cambio significativo que exigirá de la Iglesia una reubicación social. Cabría recordar lo que al respecto afirman los Obispos de México: "Juzgamos que las relaciones Iglesia-Estado deben ocupar nuestra particular atención no sólo a causa de su complejidad histórica, sino sobre todo por la urgencia de una lúcida postura en el momento presente".

62. ¿Cómo una Nueva Evangelización?

145 Sería oportuno subrayar lo que el Santo Padre dice a los intelectuales de México: "La Iglesia necesita de la cultura, así como la cultura necesita de la Iglesia; se trata de un intercambio vital que, en un clima de diálogo cordial y fecundo, lleve a compartir bienes y valores que contribuyan a profundizar la identidad cultural como servicio al hombre y a la sociedad mexicana" (Juan Pablo II, Segunda Visita a México. N° 554). Esto es la inculturación de la fe y es un criterio recapitulador de otros muchos que podrían explicarse.

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