LA DIMENSIÓN PASTORAL
DEL SÍNODO DIOCESANO

859 La pastoral es a las ciencias eclesiásticas lo que la política es a las ciencias sociales: ambas son ciencias de los posibles: la política, para la transformación de la sociedad; la pastoral, para la transformación de la sociedad en Reino de Dios.

860 Con los datos bíblicos, dogmáticos, morales, litúrgicos y de las demás ciencias eclesiásticas, entre las que tiene importancia muy especial la historia -que nos permite relativizar tantas cosas que a veces consideramos intocables por su "tradición"-, con las normas del Magisterio y con los datos de las ciencias antropológicas que nos ayudan a conocer al hombre concreto junto con sus condicionamientos psico-sociológicos, el Pastor tiene que encontrar los cambios posibles para que este hombre y esta comunidad, en concreto, vivan y construyan el Reino de Dios en su aquí y ahora.

861 Esa vida y construcción del Reino de Dios habrá de darse ya sea por la vivencia personal de los valores evangélicos o por el esfuerzo personal y comunitario, para que esos mismos valores se vayan haciendo presentes y actuantes en las estructuras humanas concretas en que desarrollan su vida, siendo, en ellas, luz y sal.

862 No se trata ni de llegar a que la sociedad sea cristiana, como se pretendió en el régimen de "cristiandad", ni de crear estructuras paralelas a las seculares, como intentó la "'nueva cristiandad"' de la que no hemos terminado de salir.

863 Con el discernimiento que las diversas ciencias teológicas hacen y la ayuda indispensable de las ciencias antropológicas, el Pastor tiene que encontrar los caminos que permitan llegar a formar, con la pedagogía de Jesús, comunidades donde los cristianos traduzcan en vida el amor trinitario que han recibido, manifiesten su esperanza de que se puede, desde aquí y ahora, construir el Reino de Dios, mediante la vivencia del mismo amor, convirtiéndose esas comunidades -en sí mismas- en signos de ese Reino, de ese estilo de vida aprendido de Jesús y recibido de Él como tarea para ir haciendo presente ese Reino a través de los tiempos, mientras esperamos la venida del mismo Jesús glorioso que vendrá a consumar la obra iniciada en su encarnación.

Tentaciones

864 En algunas Diócesis europeas los Sínodos han sido frustrantes porque de ellos se esperaban cambios en asuntos como el celibato, la ordenación de mujeres y similares; al no dar, ni poder dar, ningún Sínodo una respuesta así, se provocó desilusión.

865 Quizá nuestra tentación no vaya por ahí; pero quizá sí en el querer reducir la pastoral y, por consiguiente, en esperar del II Sínodo algo como un recetario: recetas litúrgicas, administrativas y canónicas; el Sínodo ni podrá ni deberá darlas pues, por ser recetas, pronto dejarían de tener valor o de ser eficaces, y se necesitarían cada vez otras más.

866 El II Sínodo será pastoral si seguimos teniendo en cuenta el discernimiento que la Iglesia arquidiocesana viene haciendo. Si hemos tenido la experiencia de trabajar los Fascículos de Consulta con los Laicos, nos habremos dado cuenta de que han sido para ellos un medio de hacer teología y verdadero discernimiento. Será pastoral el II Sínodo si es capaz de iluminar el caminar de la Iglesia particular de la Ciudad de México durante los próximos años, el caminar de la Comunidad arquidiocesana.

Pastoral Orgánica

867 La pastoral debe ser orgánica o de conjunto, es decir, de todo el Pueblo de Dios que peregrina en concreto aquí en la Ciudad de México, bajo la guía de su Obispo y los Presbíteros, sus colaboradores en la acción pastoral. Es todo el Pueblo de Dios el que, organizado como un cuerpo -recordemos el símil de San Pablo en la primera Carta a los Corintios-, tiene que cumplir la triple tarea que Cristo, su Señor, le confió:

868 a- hacer presente -por el testimonio- el amor del Padre, amor hecho Palabra de Vida en Cristo, por la fuerza que, del Espíritu, va recibiendo esa comunidad;

869 b- celebrar -en los signos sacramentales- su vida, especialmente sus triunfos y derrotas en el esfuerzo de vivir el amor;

870 c- traducir -ese amor celebrado- en el compromiso de llevar ese mismo testimonio de amor a quienes están lejos, a los marginados y olvidados, a los deshumanizados, a quienes viven en situaciones críticas, a todos los destinatarios prioritarios de que nos habla el Fascículo I del Documento de Consulta.

871 Durante la "consulta" hemos oído a muchos Párrocos que preguntan: ¿cómo vamos a poder realizar todo esto que el Sínodo está provocando si estoy solo y soy tan "presbítero"? -58.2 años promedio de edad en la IV Vicaría-. Cierto, solos, siendo además tan pocos, los Presbíteros no lo podremos hacer. Es todo el Pueblo de Dios el que, desde sus diversos carismas, aptitudes y funciones, tiene que reasumir sus tareas pastorales -acaparadas por tanto tiempo por el clero, no tanto por mala voluntad cuanto por deformaciones propias de una mentalidad de cristiandad en que vivimos y fuimos formados-.

872 Desgraciadamente el Fascículo II, a mi parecer, aún adolece de este acaparamiento o, al menos, no parece estar debidamente equilibrado. Hay también desproporción en el número de los sinodales.

Pastoral Planificada

873 El Pueblo de Dios no podrá reasumir sus funciones pastorales sin planificación -Fascículo IV-.

874 La V parte del Documento de Puebla, elaborada por una Comisión "ad hoc" al final de la asamblea, sintetiza tanto el análisis de la realidad como la reflexión teológica sobre ella y resume las cuatro opciones pastorales:
* una Iglesia sacramento de salvación (DP 1302);
* una Iglesia servidora (Id. 1303);
* una Iglesia misionera de la liberación integral del hombre (Id. 1304);
* una Iglesia en proceso permanente de evangelización (Id. 1305).

875 Aclara también lo que entiende por opciones pastorales que son "el proceso de elección que, mediante la ponderación y el análisis de las realidades positivas y negativas, vistas a la luz del Evangelio, permiten escoger y descubrir la respuesta pastoral a los desafíos puestos a la evangelización" (Id. 1299).

876 El mismo Documento de Puebla afirma, casi al final: "El camino práctico para realizar concretamente esas opciones pastorales fundamentales de evangelización es el de una Pastoral Planificada" (Id. 1306).

877 "La acción pastoral planificada es la respuesta específica, consciente e intencional, a las necesidades de la evangelización; deberá realizarse en un proceso de participación en todos los niveles de las comunidades y personas interesadas, educándolas en la metodología del análisis de la realidad, para la reflexión sobre dicha realidad a partir del Evangelio: la opción por los objetivos y los medios más aptos y su uso más racional para la acción evangelizadora" (Id. 1307); cada palabra de este número requeriría profundización. Sólo así se podrá llegar a la creación del hombre nuevo (Id. 1308) del que ya hay signos de esperanza (Id. 1309).

Adecuación de Métodos e Instrumentos de la Acción Pastoral

878 Si la pastoral tiene que buscar la construcción del Reino de Dios -y esto lo tiene que buscar todo el pueblo, no sólo ni principalmente el clero- de una manera orgánica y planificada; si esta acción pastoral tiene como objetivo conseguir que los cristianos vivan al estilo de Jesús -"hombre nuevo" dice Puebla- y que en las estructuras donde viven se traduzcan los valores evangélicos -y no sólo ni principalmente la vida sacramental o la administración que son necesarias-, quiere decir que tenemos que adecuar a esos fines toda nuestra actividad litúrgica, profética y de conducción o acompañamiento, adecuando a esos mismos fines también los métodos e instrumentos de trabajo (Cfr. Id. 1307).

879 Esta adecuación no la podremos hacer si no volvemos tanto la vista como sobre todo la práctica a la pedagogía de Jesús -Fascículo III-; también la economía deberá adecuarse a estos fines.

880 Si no se consigue impulsar esta adecuación o cambio de métodos, instrumentos, recursos y estructuras, entonces el II Sínodo habrá sido prácticamente ineficaz.

881 Si el II Sínodo nos ayuda a redescubrir esos caminos de dimensión comunitaria, laical y planificada de toda la acción de la Iglesia local en la Ciudad de México, y si nos ayuda e impulsa a volver a la metodología y pedagogía de Cristo Jesús, podremos llegar a todos los grupos humanos que tienen derecho a recibir el Evangelio de quienes nos decimos Pastores y, así, el II Sínodo tendrá un verdadero sentido pastoral.


Pbro. Abel Fernández Valencia
Ciudad de México, Marzo de 1992

Ir página anterior
Ir inicio página
Ir página siguiente

 

Principal

Índice General

Con click puedes ir a la PÁGINA PRINCIPAL DOCUMENTOS ECUCIM

Ver e imprimir ECUCIM en PDF

Glosario

Índice Analítico

Textos Litúrgicos

Siglas

Ir a la Vicaría de Pastoral

Vicaría Pastoral