CAPÍTULO XI
REDACCIÓN DEFINITIVA DE LOS TEXTOS APROBADOS

Art. 49- Incorporación de las "Enmiendas"

1115 La Secretaría entregará las "enmiendas" aprobadas a la Comisión de Redacción para que sean incorporadas a las respectivas proposiciones.

Art. 50- Redacción Definitiva de Todos los Textos Aprobados

1116 La misma Comisión de Redacción tendrá la responsabilidad de afinar la redacción de todas las proposiciones y textos aprobados, manteniendo con toda fidelidad sus contenidos originales.

Art. 51- Instrumento de Autenticidad

1117 La Comisión Central revisará todos los textos redactados en última instancia por la Comisión de Redacción y si los encuentra fieles a los originales el Secretario hará un acta que incluya el texto definitivo de las proposiciones, mismo que será firmado por el Presidente de la Comisión y por el mismo Secretario; esta acta tendrá el valor de constancia de autenticidad.

Art. 52- Entrega de la "Consulta Sinodal"

1118 Los textos definitivamente redactados y autentificados se entregarán al Sr. Arzobispo al final de cada etapa de la asamblea sinodal como documentos parciales de la consulta hecha por él a la comunidad arquidiocesana; serán base para el documento final con carácter informativo y, aun sin valor jurídico, serán distribuidos entre todos los sinodales.

Art. 53- Archivo Sinodal

1119 El Secretario del Sínodo deberá recoger cuidadosamente en cada etapa y al final del Sínodo toda la documentación original, ya debidamente autentificada y ordenada, para que se conserve en el archivo de la Arquidiócesis.

CAPÍTULO XII

CONCLUSIÓN DE LA ASAMBLEA SINODAL
TÍTULO PRIMERO: CONCLUSIÓN DE CADA ETAPA

Art. 54- "Relación Especial"

1120 Antes de terminar cada etapa de la asamblea sinodal habrá una última sesión en la que el "relator especial" presentará una síntesis y una evaluación de los resultados de dicha etapa, en relación con el objetivo propuesto al inicio de ella.

1121 Ofrecerá también las perspectivas y pistas para el trabajo que habrá de seguirse realizando en las siguientes asambleas.

Art. 55- Clausura

1122 Habrá una celebración eucarística de acción de gracias en la que participarán todos los sinodales.

1123 En ella el Sr. Arzobispo como Presidente del Sínodo declarará concluida esa etapa del II Sínodo de la Arquidiócesis de México.

1124 El Secretario levantará el acta correspondiente que será firmada por el Sr. Arzobispo y el Secretario del Sínodo.

TÍTULO SEGUNDO: CONCLUSIÓN DEL SÍNODO

Art. 56- Documentos Finales

1125 1.- El Secretario hará una recopilación minuciosa de todos los documentos originales de las diversas etapas de la asamblea sinodal; con ellos se integrará el archivo del II Sínodo de la Arquidiócesis de México.
Particular atención deberá tenerse para la integración de los textos auténticos de proposiciones aprobadas, de la "Memoria" y las "Crónicas" del II Sínodo.

1126 2.- La Comisión de Temática tendrá la responsabilidad de elaborar el "Documento Final" del II Sínodo, con los contenidos fundamentales aprobados durante las diversas sesiones.

1127 3.- Toda esta documentación será entregada al Sr. Arzobispo como el resultado global de la "consulta" hecha por él a la comunidad eclesial de la Arquidiócesis de México, y que le servirá de base para la elaboración del "Edicto Sinodal".

Art. 57- Valor Jurídico de los Documentos

1128 La votación de los sinodales no confiere valor jurídico a estos documentos hasta que el Sr. Arzobispo de México determine con su autoridad el valor y la vigencia de las conclusiones sinodales en la Arquidiócesis de México.

Art. 58- Sesión Conclusiva

1129 Habrá una última sesión de la asamblea sinodal en la que el Relator General presentará una relación con las grandes líneas de desarrollo de todo el Sínodo, así como de las conclusiones más importantes del mismo, evaluando los resultados y destacando los frutos mayores y las limitaciones de esta magna asamblea; así mismo pondrá de relieve las grandes pistas de compromiso eclesial para la "Nueva Evangelización" de la Ciudad de México.

Art. 59- Clausura

1130 1.- El II Sínodo de la Arquidiócesis de México culminará en la celebración eucarística final de acción de gracias en la que concelebrarán todos los Sacerdotes y participarán todos los sinodales como expresión de comunión eclesial, de solidaridad salvífica y de compromiso cristiano con el mundo a cuyo servicio los envía el Señor con la fuerza del Espíritu.

1131 2.- Al término de la concelebración, el Sr. Arzobispo declarará concluido el II Sínodo de la Arquidiócesis de México. El Secretario del Sínodo levantará el acta correspondiente que será firmada por el Sr. Arzobispo y por el mismo Secretario del Sínodo.

ANEXO
MANUAL DE DINÁMICA

I.- Presentación

1132 El presente "Manual de Dinámica" de grupos tiene la intención de ayudarnos a vivir nuestras relaciones interpersonales desde la dimensión humana de fe, propia del cristiano, de manera especial cuando buscamos dejarnos conducir por el Espíritu para responder al llamado de nuestro Pastor en la realización de las asambleas del II Sínodo de la Arquidiócesis de México.

1133 Se trata de hacer un discernimiento eclesial de la voluntad del Señor en la realización histórica de la misión de nuestra Iglesia; para ello tenemos que partir del diálogo entre la Revelación y el acontecer humano y, desde esa perspectiva, poder orientar y conducir nuestras relaciones interpersonales y el trabajo de los grupos y de toda la asamblea.

1134 No se trata de simples ejercicios o movimientos técnicos a nivel individual o grupal, ni tampoco de someter nuestra libertad a las técnicas operativas. Se trata de un serio esfuerzo por dar sentido, dinamismo interior y la mayor eficacia posible a este proceso de discernimiento eclesial, en la oración, en el estudio individual y grupal, en la reflexión y en el diálogo comunitarios, hacia la toma de decisiones pastorales que nos lleven a la Nueva Evangelización de la Ciudad de México.

1135 Con esta finalidad, en las jornadas de preparación para el II Sínodo hemos hecho una revisión de criterios teológicos, eclesiológicos, canónicos y pastorales, destacando su importancia y la necesidad de un lenguaje común para una mejor integración en el trabajo sinodal.

1136 El presente manual viene ahora a ofrecernos un instrumento que nos permita aplicar dichos criterios en una participación responsable, comunitaria y organizada, para el logro de los objetivos del Sínodo.

1137 La estructura de este manual tiene dos partes: La dinámica de grupos y el proceso de las asambleas. En la primera parte describimos los "Grupos Operativos" o de trabajo, presentando su objetivo, sus diversos miembros con sus funciones; damos especial atención a la tarea y a la centralidad de la persona. En la segunda parte hablamos del proceso de discernimiento en la asamblea propiamente dicha, donde interactúan el grupo y la asamblea misma; los artículos que se citan (Art.) están tomados del "Reglamento de las Asambleas del II Sínodo de la Arquidiócesis de México".

1138 Para la elaboración del presente "Anexo" se ha tomado en cuenta todo el proceso de preparación del II Sínodo y las sugerencias captadas de diversos modos; podemos decir que se trata de un producto del mismo proceso sinodal y una consecuencia de la expresión de esta Iglesia que está dialogando fraternalmente, con responsabilidad y con fe, entre sus diversos miembros.

1139 Tomemos, pues, en nuestras manos, el presente instrumento, con la conciencia de nuestra participación en su elaboración y de nuestra responsabilidad en su actuación, como miembros de la Iglesia que camina hacia la Nueva Evangelización de la cultura en la Ciudad de México.

II.- La Dinámica de los Grupos

A - El Grupo Operativo

1140 1.- Descripción

1 El grupo operativo es un conjunto de personas que tiene un objetivo común al que se intenta llegar mediante el trabajo en equipo.

2 El trabajo del grupo consiste en adiestrarse en el diálogo, la cooperación y la participación responsable, de manera que cada miembro encuentre, en la relación interpersonal y a través de la tarea, un medio de desarrollo personal.

3 El grupo crea sus objetivos y logra más descubrimientos mediante la activación de la riqueza de cada persona.

4 En un grupo debe existir una franca aceptación de la heterogeneidad de los integrantes, o sea, que otros piensen de manera diferente a la propia; junto con la mayor homogeneidad posible en la tarea o trabajo del grupo, dirigido a un fin común.

En seguida presentamos algunos elementos que conviene tomar en cuenta, tanto en lo que se refiere a los miembros del grupo en general como en lo que se refiere a los facilitadores y a la tarea que el grupo debe realizar.

1141 2.- Orientaciones para los Miembros del Grupo

1 Ser honestos, ante todo, en valorar lo que se sabe y lo que se desconoce. El compartir los conocimientos que se poseen da la oportunidad de crecer como persona.

2 Abandonar actitudes omnipotentes y ubicarse como seres humanos frente a otros seres humanos.

3 Sentirse partícipe de los resultados obtenidos, es decir, coautor de los resultados.

4 Hacerse cargo de sus potencialidades como ser humano.

5 Aceptar y tolerar confusiones surgidas en el real proceso de pensar, lo cual implica la apertura a nuevas ideas y nuevos puntos de vista.

6 Aprender a actuar, pensar e imaginar con libertad; sin fantasía e imaginación no hay pensamiento creativo.

7 Aprender a observar y escuchar.

8 Admitir que otros piensen de modo distinto.

9 Adjudicar a los demás el papel de su propia parte contradictoria; necesitamos aprender a relacionar las propias opiniones con las ajenas.

1142 3.- Orientaciones para los Facilitadores del Grupo
Un facilitador -coordinador, secretario, cronometrista- trabaja en su grupo con la mística del servicio.

1 Promoverá la participación libre y espontánea.

2 Propiciará que cada miembro opere con su propia ideología, como un instrumento que le permite expresarse a sí mismo.

3 Mantendrá un alto nivel de dinamismo e interés que favorezca la tarea.

4 Establecerá un proceso dialéctico en la reflexión que facilite el diálogo.

5 Propiciará el respeto a los silencios productivos y creativos.

6 Evitará enfrentamientos que obstaculicen el diálogo.

7 Señalará cualquier desestimación de una opinión o sugerencia.

8 Vigilara que los fines y objetivos estén de acuerdo a los medios disponibles en el momento.

9 Evitará que algún miembro del grupo acapare una discusión.

10 Valorará la participación de cada persona, reconociendo su aporte.

11 No dará consejos.

12 No aceptará actitudes pasivas o dependientes.

13 Tendrá paciencia consigo mismo y con los demás.

14 Tendrá siempre presente el tiempo establecido.

15 Será atento y estará preocupado por las personas, más que poner un interés desmedido en la tarea.

16 Pondrá atención en las ideas y palabras de cada persona para evitar malos entendidos.

1143 4.- Orientaciones para Realizar la Tarea en el Grupo

1 El grupo es el espacio en el que, a través del encuentro interpersonal, se realiza la primera fase del discernimiento pastoral propio del Sínodo (Cfr. Art. 30, 1).

2 Este discernimiento pastoral es la "tarea" del grupo. El ser humano se enriquece con la tarea, y la tarea es enriquecida por el ser humano.

3 Es imposible considerar una tarea sólo objetivamente; se deben considerar también los factores subjetivos que influyen en ella.

4 El más alto grado de eficiencia en una tarea se logra cuando se incorpora sistemáticamente a la misma el ser humano; lo que interesa son los seres humanos involucrados en la tarea.

5 Se debe trabajar sobre lo que el grupo puede admitir y elaborar en el momento.

1144 5.- Obstáculos para la Realización de la Tarea en el Grupo

1 Cuando el material con que se trabaja presenta novedades, puede provocar ansiedad ante lo desconocido y hacer que los miembros manifiesten defensas contra dicha ansiedad, ya sea no participando, aislándose o criticando al grupo.

2 Cuando se cree que el material con que se trabaja ya es conocido y no existe nada nuevo por conocer, no se presenta ansiedad alguna; sin embargo, no se propicia el enriquecimiento a partir de un material que nunca se puede agotar.

3 Cuando no se pueden unir la acumulación de conocimientos y la modificación de conducta del sujeto, se provoca una disociación que entorpece la tarea.

4 Una información organizada disminuye ansiedades que obstaculizan la tarea.

En consecuencia, para el logro del objetivo del grupo, se requiere la efectiva participación de todos y de cada uno de los miembros, y una organización ágil y dinámica del proceso de trabajo.

B- La Asamblea

1145 1.- Descripción (Cfr. Art. 31)

1 La asamblea es la reunión de personas que tiene la responsabilidad de discernir y decidir en comunión jerárquica con su Pastor; para esto se vale de diversos modos, tales como las relaciones, el debate y las votaciones (Cfr. Art. 31).

2 Los facilitadores -el Presidente, el Moderador, el Secretario, los Relatores, los Peritos y los Escrutadores- tienen la función de darle dinamismo a la asamblea (Cfr. Arts. 9, 16,19, 22).

3 Una dificultad puede venir de parte de la misma asamblea cuando sus miembros no se ubican, no se involucran o no se integran en el proceso, o cuando los facilitadores no asimilan o no conducen adecuadamente el proceso de la asamblea, o no dan espacio suficiente para la expresión de sus miembros.

1146 2.- La Asamblea y el Grupo
La asamblea opera a través de grupos que preparan el desarrollo de su propia tarea en una primera fase de discernimiento; tales grupos pueden ser heterogéneos, homogéneos o especiales (Cfr. Art. 30).

III.- El Proceso de las Asambleas

1.- Proceso de Discernimiento Individual

1147 A- Estudio y Consulta Personal (Cfr. Art. 27)
Aunque se supone que cada sinodal ha encontrado el modo particular de realizar su estudio personal, sin embargo, atendiendo a algunas peticiones, proponemos algunos pasos sencillos:

1) Leer con atención y subrayar.

2) Anotar las ideas esenciales.

3) Anotar las dudas y consultar -biblioteca, peritos, otro sinodal etc.-; cada quien puede hacer esto en los momentos señalados para el trabajo individual.

1148 B- La Aportación Personal
Consiste en organizar, de ser posible por escrito, un esquema personal de participación en el cual cada quien tenga claridad sobre:

1) La idea que quiere expresar.

2) Las razones por las que considera importante que sea tomada en cuenta dicha idea.

3) Preparar la mente para escuchar otras ideas y razones acordes o no a las propias, que las pueden enriquecer, aclarar etc.

2.- Proceso de Discernimiento Grupal

1149 Los anteriores pasos nos dan la posibilidad de agilizar el trabajo en grupo. Por esto, el proceso de discernimiento grupal será fruto del trabajo individual. Todo lo que presentamos en el apartado II.- A- del presente Anexo permitirá, si lo asimilamos, una mejor realización de la tarea, según el momento de la asamblea que estemos viviendo.

1150 a) Estudio y Consulta en Grupo
Todo el trabajo que podamos realizar en un grupo supone la adecuada integración y participación de los diversos miembros (Cfr. Art. 30, 1). Papel central tienen aquí los facilitadores de grupo (Cfr. Art. 41 y Anexo II.- 1.2, 1.3, 1.4).
No obstante que ya cada miembro del grupo haya tenido la oportunidad de consultar, sin embargo el grupo tiene la posibilidad de recurrir a algún perito para volver a hacerlo (Cfr. Art. 38, 1).

1151 b) Diálogo Grupal
El diálogo es la clave del proceso de discernimiento (Cfr. Art. 28); de aquí que el papel de los facilitadores ayudará grandemente a la realización de un verdadero diálogo (Cfr. Anexo II.- 3.-).

1152 c) Las Proposiciones del Grupo
Uno de los puntos de llegada, al menos en un primer momento del trabajo grupal, será la definición de las proposiciones:

1) Proceso de definición (Cfr. Art. 35, 3-5).

2) Votación en grupo: cada miembro sinodal tiene la responsabilidad de expresarse a través del voto (Cfr. Art. 29), de modo que en el grupo ha de hacerlo de acuerdo al proceso de discernimiento, en el momento indicado por el coordinador (Cfr. Art. 35, 1).

3) Redacción de proposiciones: aquí se destaca el papel del coordinador y del secretario, si bien trabajan junto con el cronometrista al servicio del grupo, compete a ellos la responsabilidad de una redacción adecuada para trasmitir el pensamiento del grupo a la asamblea (Cfr. Art. 35, 5).

4) La Relación: tiene la importancia de fundamentar la proposición presentada por el grupo (Cfr. Art. 39, 1.- 3°).

3.- Proceso de Discernimiento en la Asamblea

1153 a) Presentación de las Proposiciones con su Relación
Cada grupo presentará su proposición con las razones que la fundamenten, redactadas éstas en forma de relación (Cfr. Art. 43).

1154 b) El Debate
Quien desee participar, procurando no salirse del tema, presentará su proposición por escrito y lo hará cuidando de respetar el tiempo que el moderador dé para dicha participación (Cfr. Art. 44).

1155 c) Las Votaciones (Cfr. Arts. 45-46).
Después del debate se pasará a las votaciones cuyas fórmulas alternativas pueden ser:

1) Aceptada (Cfr. Art. 46, 1.-, 2.- 2° y 3°).

2) Rechazada (Cfr. Art. 46, 2.- 1°).

3) Aceptada con "enmienda" (Cfr. Art. 46, 3.-, 4.-).

Para la Votación de las "enmiendas" es importante tener en cuenta que únicamente se podrá votar "aceptada" o "rechazada"; de otra manera será nulo el voto (Cfr. Art. 47).

1156 d) Redacción Final
Todas las "enmiendas" aprobadas se entregarán a la Comisión de Redacción para que las incorpore al documento final (Cfr. Arts. 49-50).

Nota Final:

1157 Los materiales o instrumentos necesarios para el trabajo o para el proceso de discernimiento serán distribuidos oportunamente, bajo la responsabilidad de la Comisión de Organización y Dinámica; en caso de duda o dificultad acerca del procedimiento del trabajo, podrá consultarse a los miembros de esta misma comisión.

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