CAPÍTULO VI

LOS ADULTOS

1599 La importancia de los adultos se acentúa precisamente en relación al influjo que tienen ante las nuevas generaciones de niños y jóvenes.

1600 Llegar a ser adulto y vivir como adulto es una vocación que tiene la persona humana conforme se va desarrollando; tal vocación, desde la perspectiva cristiana, implica alcanzar el estado de madurez espiritual, el crecer y acercarse al hombre perfecto (Cfr. Ef 4, 15).

1601 Desde la preocupación pastoral, la vida adulta nos interesa grandemente en dos vertientes:
* Por diversas causas que se han venido exponiéndo (en el Capítulo I principalmente) gran parte de los cristianos no llegan a una madurez de fe y de vida cristiana por carecer de procesos de acompañamiento especialmente en su etapa adulta. La catequesis se vuelve esporádica y frecuentemente no responde a realidades concretas de las personas.
* Junto con esta preocupación, o mejor dicho en relación a ella, se encuentra la necesidad de que la fe cristiana se encarne en los ambientes y realidades de la vida adulta.

1602 Es necesario reconocer que gran parte de los adultos militantes se mantienen en una acción hacia dentro de la comunidad cristiana; si bien esto es valioso e importante, no debe sustituir la exigencia propia de la vocación laical en su compromiso por la transformación del mundo.

1603 Siguiendo de cerca el documento "La Catequesis de Adultos en la Comunidad Cristiana", reconocemos algunos de los rasgos que definen la problemática del mundo adulto: posibilidades insuficientes y desiguales de desarrollo personal, falta de respeto a los derechos fundamentales inherentes a la dignidad humana -especialmente del pobre-, obstáculos puestos a la actuación de responsabilidades propias, familiares y sociales.

1604 Las causas de estos males son múltiples y complejas, y se deben aclarar bien en cada ocasión. De modo general podemos señalar la enorme desigualdad en el uso de los bienes de la tierra, el desprecio a la familia, la insuficiente valoración de la persona de la mujer, la falta de oportunidades de trabajo, la discriminación social, la dificultad de acceso a la instrucción, la incapacidad o imposibilidad de que masas enteras participen en decisiones públicas.

1605 Toda esta realidad nos urge a los Agentes de pastoral a intensificar nuestro trabajo en pro de una pastoral de los adultos. Ciertamente hay que reconocer y apoyar los esfuerzos que se han hecho en favor de una maduración del papel activo y participativo de la sociedad civil como rasgo de la madurez humana y cristiana a la que todos debemos aspirar.

DESAFÍO

1606 Ante el complejo desarrollo de la vida humana, la mayor parte de los adultos bautizados mantienen una fe debilitada; esto nos plantea la urgente necesidad de una catequesis dinámica y continua para que sean Agentes constructores del Reino de Dios en las realidades seculares y en sus ambientes específicos y para fortalecer una auténtica sociedad civil adulta.

HECHOS

1607 Los elementos que contribuyen a la madurez cristiana en grupos y comunidades son más bien ocasionales y sin continuidad.

1608 No se dan frecuentes oportunidades a los Laicos para que participen corresponsablemente en las decisiones de la vida pastoral.

1609 Se está iniciando en algunas Parroquias la formación teológica de adultos para fortificar su fe y capacitarlos para colaborar en la acción pastoral; esta formación se realiza todavía con algunas deficiencias y, en general, sin el apoyo decidido de las autoridades.

1610 La vida de los adultos y el medio ambiente en donde se desenvuelven son generalmente poco tomados en cuenta en la pastoral.

1611 Se siente la falta de presencia comprometida de los bautizados en los ambientes laborales, universidades, centros intelectuales, escuelas; en los grupos cuyas decisiones afectan a la mayoría; en los medios de comunicación social, en las instituciones de salud, en el ejército.

1612 La participación de los cristianos en los asuntos cívicos -votaciones, obligaciones fiscales, denuncias y exigencias del bien común etc.- es todavía insuficientemente iluminada por la experiencia de la fe.

1613 No son pocos los adultos que participan activamente, sobre todo en la Ciudad, en movimientos sociales y populares de reivindicación, promoción y asistencia; pero no son del todo impulsados por su fe.

1614 Muchos Laicos hacen girar su compromiso cristiano en torno a realidades casi exclusivamente intraeclesiales.

1615 Los mismos Agentes de la pastoral manifiestan la necesidad de una evangelización que los lleve a una fe adulta y a una espiritualidad sólida, que se traduzcan en una acción más profética y en un testimonio más palpable.

CRITERIOS

1616 "Ustedes son la sal de la tierra; pero si la sal se vuelve insípida ¿con qué se salará? Ustedes son la luz del mundo. Brille su luz ante los demás para que, contemplando sus buenas obras, glorifiquen al Padre que está en los cielos" (Mt 5, 13-14.16).

1617 "Vayan por todo el mundo y proclamen el Evangelio a toda criatura, bautizándola en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñando a todos a observar cuanto yo les he mandado" (Mt 28, 19-20).

1618 "Que cada uno ponga al servicio de los demás la gracia que ha recibido, como buenos administradores de los diversos dones de Dios" (1 Pe 4, 10).

1619 "Serán ustedes mis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta el extremo de la tierra" (Hch 1, 8).

1620 La catequesis de adultos no debe desarrollarse con exclusión o desprecio de la catequesis de otras edades, sino que, coordinada con éstas, se plantea como catequesis de madurez cristiana y meta de ellas (Catequesis de Adultos en la Comunidad Cristiana. N° 29).

1621 Precisamente porque la catequesis de adultos trata de ser catequesis de la vida cristiana en su forma básica e integral, el proceso delineado por el catecumenado parece ser el más apropiado y -aun sin considerarlo modelo exclusivo- se debería estimular en toda partes (Id. N° 66).

1622 Los cristianos deben vivir una unidad de vida fundamentada en su bautismo: son miembros de la Iglesia y ciudadanos de la sociedad humana (ChL 59).

1623 Toca a la catequesis promover un conocimiento y valoración de la realidad socio-cultural y de los cambios que tienen lugar hoy en el mundo (Catequesis de Adultos en la Comunidad Cristiana. N° 45).

1624 La catequesis de adultos evidenciará las implicaciones éticas de la visión cristiana sobre los problemas mayores que emergen en las situaciones personales y colectivas, como la dignidad de toda persona, el derecho inviolable de la vida, la transmisión y protección de la vida humana, la promoción de la justicia social, la solidaridad, la paz y el compromiso por los pobres, los débiles y los enfermos (Cfr. ChL 37-41).

1625 Desde este lugar privilegiado de Guadalupe, convoco al laicado mexicano a comprometerse más activamente en la reevangelización de la sociedad (Juan Pablo II. Basílica de Guadalupe. N° 55).

1626 Para animar cristianamente el orden temporal -en el sentido señalado de servir a la persona y a la sociedad-, los Laicos de ningún modo pueden abdicar de su participación en la "política"; es decir, en la variada acción económica, social, legislativa, administrativa y cultural, destinada a promover orgánica e institucionalmente el bien común (ChL 42).

LÍNEAS DE ACCIÓN

1627 Fomentar en las Parroquias una verdadera vitalización de la comunidad a través de una esmerada catequesis de los adultos.

1628 Restaurar efectivamente una pastoral de espíritu catecumenal propia de los adultos, para formar verdaderos núcleos comunitarios con las modalidades convenientes.

1629 Preparar Agentes de la formación de adultos, mediante procesos concebidos como iniciación y como tarea permanente.

1630 Implementar en los diversos niveles -Arquidiócesis, Vicaría, Decanatos, Parroquias- la preparación teológica de Laicos adultos que asuman su responsabilidad apostólica en la Iglesia.

1631 Promover cada vez más la pastoral sectorial o de ambientes específicos en todos los campos de la pastoral para adultos.

1632 Dar particular importancia a la formación para el compromiso social y político de los cristianos.

1633 Revisar los contenidos de la educación cristiana en asociaciones y movimientos, de modo que sean acordes a la realidad socio-cultural y a las exigencias de una fe comprometida.

1634 Esclarecer cada vez más en los Pastores la conciencia acerca de la responsabilidad que las Parroquias tienen en el cambio social.

1635 Realizar las acciones litúrgicas no sólo como experiencias internas e individuales de fe, sino también como signo y estímulo del compromiso comunitario -personal y social- con Dios y con los hermanos en la construcción del Reino, en el ámbito de la vida y estructuras seculares.

1636 Promover la conciencia eclesial -la opinión pública en la Iglesia- acerca de la conveniencia e incluso necesidad de reconocer e instituir ministerios laicales que se ejerzan en la vida secular: médicos, enfermeras, comunicadores sociales, maestros etc.

ORDENAMIENTOS

1637 En cada Decanato algunas Parroquias desarrollen una especial acción de pastoral de adultos -desde la catequesis hasta las actividades de Pastoral Social- de modo que las otras Parroquias se vean beneficiadas con esta organización.

1638 Los organismos que generan metodologías y materiales diseñen subsidios aptos para la catequesis de adultos, particularmente procesos comunitarios diferenciados.

1639 Las Vicarías y Decanatos fomenten el establecimiento de centros o escuelas de teología para Laicos de modo que éstos tomen su lugar propio en la Iglesia.

1640
El Consejo de Pastoral promueva estudios acerca de la realidad social de la Arquidiócesis, para tipificar necesidades y proyectar respuestas pastorales en las que se comprometan los adultos cristianos.

1641 Las agrupaciones, movimientos y organizaciones de Laicos adultos garanticen para sus miembros una formación cristiana con sentido social, apostólico y misionero.

1642 Los organismos arquidiocesanos, en general, planeen sus actividades de modo que, prioritariamente, se atienda a la pastoral diferenciada o de medios ambientes específicos muy bien localizados.

1643 Las Vicarías territoriales, los Decanatos y las Parroquias vayan organizando la pastoral diferenciada o de medios ambientes según las opciones tomadas a nivel arquidiocesano.

Ir página anterior
Ir inicio página
Ir página siguiente

 

Principal

Índice General

Con click puedes ir a la PÁGINA PRINCIPAL DOCUMENTOS ECUCIM

Ver e imprimir ECUCIM en PDF

Glosario

Índice Analítico

Textos Litúrgicos

Siglas

Ir a la Vicaría de Pastoral

Vicaría Pastoral