CAPÍTULO III

LA RELIGIOSIDAD POPULAR

2867 La religiosidad popular, en el caso de México, representa la siempre inacabada inculturación del Evangelio en una cultura mestiza de las mayorías empobrecidas, aunque no exclusiva de ellas.

2868 Esta inculturación se manifiesta en una variada tipología de prácticas devocionales en las que -por medio de símbolos- se vivencian valores religiosos y específicamente cristianos que se vinculan con distintos universos culturales como un medio de autoevangelización. Sólo si reconocemos la cultura como un todo relacionado entre sí podremos comprender mejor la religiosidad popular.

2869 La religiosidad popular en la Ciudad de México recibe el impacto de la llamada "cultura adveniente", con toda su secuela de efectos negativos: secularismo, relativización de los valores morales, liberalización de las costumbres etc.

2870 Es necesario dialogar con la religiosidad popular ya que ésta es un medio que tiene el pueblo sencillo para evangelizar a los Agentes, especialmente a los Pastores.

2871 La modernización, más aún la llamada "postmodernidad", parecería no dar cabida a la religiosidad popular. Esta parece ser más bien un "grito profético" de resistencia del hombre que no quiere negar el misterio y lo trascendente en el horizonte de su vida.

2872 Darle sentido también horizontal y de encarnación del amor al prójimo para la construcción de la historia de salvación en el aquí y ahora, sería la síntesis que se debe lograr en el diálogo evangelizador con la religiosidad popular.

A- LA RELIGIOSIDAD POPULAR EN GENERAL

DESAFÍO

2873 Un elevado número de personas vive su fe y su vinculación a la Iglesia -personal o grupalmente- a través de formas bastante variadas de religiosidad popular; esto nos exige valorar, dinamizar, completar y purificar tales expresiones religiosas como un medio importante de diálogo entre el Evangelio y la cultura, y como un medio decisivo en la pedagogía de la fe.

HECHOS

2874 Las prácticas de religiosidad popular, a pesar de algunos datos negativos, son vividas con un sentido de verdadera "tradición": la transmisión de valores cristianos profundos que van generando responsabilidad y compromiso en orden a su misma conservación.

2875 La religiosidad popular, tanto por su sentido eminentemente comunitario -que generalmente se expresa en grandes grupos- como por su sentido de patrimonio espiritual y moral, es un medio de fuerte identidad católica dentro de un contexto cultural determinado.

2876 Por el arraigo cultural de la religiosidad popular, en la organización y conservación de sus prácticas surgen, en forma espontánea, personas que cumplen tareas y servicios de animación y conducción comunitaria: mayordomos, fiscales, rezanderos, promotores de fiestas patronales y de peregrinaciones etc.

2877 Las manifestaciones de religiosidad popular son aprovechadas -en ocasiones- para fines lucrativos por quienes, carentes de sentido de fe, las utilizan como un negocio particular.

2878 En las prácticas de religiosidad popular es frecuente la ignorancia religiosa que genera supersticiones, desvincula de la verdadera comunidad eclesial, provoca rupturas con la moral cristiana.

2879 Los grupos sectarios, aunque adversos a la religiosidad popular, encuentran en esos ambientes, cuando están poco evangelizados, un campo propicio para sus actividades proselitistas.

2880 La religiosidad popular está siendo vaciada de su contenido cristiano por el impacto del secularismo; también se están introduciendo en ella ciertas ideas esotéricas o de religiones orientales.


CRITERIOS

2881 "Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a los sabios y prudentes y las has revelado, en cambio a los sencillos; gracias, Padre, porque así te ha parecido bien" (Lc 10, 21).

2882 "No todo el que diga: 'Señor, Señor', entrará en el Reino de los Cielos, sino el que haga la voluntad de mi Padre celestial" (Mt 7, 21).

2883 La caridad pastoral dictará normas de conducta con respecto a la religiosidad popular, tan rica y tan amenazada; bien orientada, puede ser cada vez más un encuentro con Dios en Jesucristo (EN 48).

2884 La religiosidad popular conduce al amor de Dios y de los hombres; ayuda a las personas y a los pueblos a tomar conciencia de su responsabilidad en la realización de su propio destino (DP 935).

2885 La religiosidad popular no sólo es objeto de evangelización sino que, en cuanto contiene encarnada la Palabra de Dios, es una forma activa con la cual el pueblo se evangeliza continuamente a sí mismo (Id. 450).

2886 La formación cristiana, mediante la catequesis, llevará a una participación más activa en la vida litúrgica y sacramental de la Iglesia; de esta manera el pueblo sencillo hallará en esto y en la práctica de la piedad popular motivaciones para dar razón de su fe: así los ambientes descristianizados se harán más permeables a un reencuentro con el Señor y la actividad proselitista de las sectas podrá encontrar un freno a las ambigüedades que siembran (Juan Pablo II. Veracruz. N° 137).

2887 El Evangelio debe dinamizar, completar y purificar las prácticas de la religiosidad popular mediante una pedagogía pastoral; para ello se requiere conocer los símbolos y el lenguaje silencioso -no verbal- del pueblo, en un diálogo vital (DP 457).

LÍNEAS DE ACCIÓN

2888 Descubrir y valorar, como un don de Dios a su pueblo, las variadas formas y riquezas de la religiosidad popular, para promoverlas con la fuerza del Evangelio.

2889 Dinamizar, completar y purificar con el Evangelio las expresiones concretas de la religiosidad popular de cada comunidad, buscando la manera de integrarlas en la vida litúrgica, sin atentar contra sus expresiones legítimas; si hubiera que hacer cambios, deberá procederse gradualmente, pero siempre con mucho tacto y esmerada catequesis.

2890 Dar a las devociones populares un contenido verdaderamente evangélico, relacionándolas con el misterio de Cristo.

2891 Aprovechar diversas ocasiones sugeridas por la práctica de la religiosidad popular -bendición de casas, de imágenes, de autos, juramentos y promesas- para pequeñas y adecuadas catequesis, desligando también estos servicios de cualquier muestra de interés económico.

2892 Acompañar y encauzar la religiosidad popular hacia el proceso integral de evangelización, buscando una respuesta personal y un compromiso cristiano concreto con la comunidad local, imprimiéndole a aquel un sentido de verdadera participación en la vida de la Iglesia.

ORDENAMIENTOS

2893 Los Pastores provean una organización que garantice la planificada transformación de los santuarios de la Arquidiócesis, de manera que sean lugares privilegiados de evangelización y de fe verdadera (Cf. Id. 463).

2994 Los Párrocos respalden a todas aquellas personas que prestan diversos servicios en las actividades de religiosidad popular -mayordomos, fiscales, organizadores y promotores...-; denles también la debida formación y motivación que los capacite como evangelizadores en la comunidad.

2895 La Vicaría de Pastoral promueva, para todos los Agentes, estudios pastorales socio-religiosos y antropológicos que lleven a valorar y a discernir los diversos elementos que integran la religiosidad popular que se practica en la Ciudad de México.

2896 Promueva la Vicaría de Pastoral, con base en criterios comunes y en las diversas instancias pastorales, la elaboración de subsidios de toda clase -en cuanto a planeación, formación y ejecución- al alcance de Agentes y destinatarios, para encauzar y evangelizar las manifestaciones religiosas concretas de cada lugar, respetando las características culturales de los diversos grupos. Ha de tomarse en cuenta también todo lo que se refiere a las llamadas "mayordomías" u otras formas semejantes de organización tradicional.

2897 Los representantes de las distintas áreas de pastoral de la Arquidiócesis busquen la forma de dinamizar sus planes en aquellos aspectos que tengan relación con las prácticas de religiosidad popular, desterrando todo tipo de manipulación y de actividades comerciales.

B- LA PEDAGOGÍA DEL HECHO GUADALUPANO EN LA INCULTURACIÓN DEL EVANGELIO

DESAFÍO

2898 Para que la presencia providencial de santa María de Guadalupe -clarísimo ejemplo de inculturación del Evangelio desde los inicios de la evangelización y la principal expresión de la religiosidad popular en México- siga siendo medio eficaz de evangelización, es necesario tener un conocimiento profundo de la misión de María en la historia de la salvación, así como del significado y de la pedagogía del mensaje y del hecho guadalupano.

LÍNEAS DE ACCIÓN

2899 Conocer y profundizar el acontecimiento guadalupano como medio precioso de evangelización.

2900 Purificar de toda desviación religiosa la devoción a María de Guadalupe, fomentando la conversión a Cristo a través de ella.

2901 Procurar que la devoción a la Virgen de Guadalupe nos haga crecer en la fe y nos haga trabajar en favor del progreso de la Patria por los caminos de la justicia y de la paz.

ORDENAMIENTOS

2902 Los Agentes de pastoral aprovechen el poder de convocación de Santa María de Guadalupe para la evangelización de las Familias, los Pobres, los Alejados y los Jóvenes.

2903 Cuiden los Pastores que todas las manifestaciones de la devoción a Santa María de Guadalupe sean verdaderamente evangelizadoras, y que su Mensaje y pedagogía sean un verdadero medio de evangelización.

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