CAPITULO X

EL ENVÍO

3288 De la naturaleza de la Iglesia es el ser misionera; vive permanentemente enviada y urgida por el mandato evangelizador.

3289 Los Agentes, en la medida en que tienen actitudes conformistas ante la realidad en que viven, pierden dinamismo y creatividad. La "instalación", "la pastoral de conservación", la adscripción pasiva a la comunidad cristiana, son realidades que contradicen profundamente el ser misionero de la comunidad eclesial.

3290 Los desafíos de la Nueva Evangelización no podrán ser asumidos por la Iglesia Arquidiocesana sin una clara y entusiasta conciencia renovada del envío animado por el espíritu de Pentecostés.

3291 Las características con que Juan Pablo II describe la Nueva Evangelización adquieren un redoblado vigor: la presencia realmente evangelizadora de la Iglesia podrá ser nueva sólo si se reviste de un ardor que sea fruto de una espiritualidad renovada que bien podríamos llamar espiritualidad del envío y de la misión.

3292 Los evangelizadores se evangelizan al ser enviados y al cumplir el mandato. Los Agentes han de evangelizar por todos los medios que el Espíritu va suscitando en la Iglesia.

DESAFÍO

3293 Dado que de la naturaleza de la Iglesia es ser misionera y, por lo mismo, la totalidad de la comunidad arquidiocesana debe vivir su compromiso en orden a la salvación integral, y que, por otra parte, nos encontramos ante el hecho de una pertenencia pasiva de muchos fieles a la Iglesia y ante la rutina de varios Agentes de la evangelización, es imprescindible y urgente para la Nueva Evangelización en la Arquidiócesis:
* renovar en todos la conciencia del "Envío", como compromiso cristiano que nace del bautismo;
* promover y vivir una verdadera espiritualidad apostólica en la que la misión evangelizadora encuentre su inspiración;
* hacer de la oración y el sufrimiento aceptado con amor y alegría cristiana una expresión privilegiada de compromiso misionero;
* pedir a la comunidad cristiana ir a los grupos humanos de la Ciudad y de otros lugares, incluso lejanos, para compartir la fe.

HECHOS

3294 La mayoría de los Laicos no tienen conciencia de su compromiso evangelizador en la Iglesia; por ello mismo, no tienen conciencia tampoco de ser enviados a transformar el mundo.

3295 Se manifiesta en muchos de los fieles una actitud indolente -sólo receptiva- que distorsiona el sentido misionero de la Iglesia, tanto para trabajar en el propio ambiente como en la misión "ad gentes".

3296 La fe y la vida cristiana se conservan y trasmiten gracias a la entrega generosa de fieles casi anónimos que sí tienen conciencia de su compromiso apostólico.

3297 Por el cansancio, la limitación u otras razones, muchos Agentes pierden fuerza apostólica, creatividad e inventiva pastoral para responder a las necesidades actuales de la evangelización; se quedan en una "pastoral de conservación" y se olvidan de la pastoral de misión hacia los alejados o ambientes descristianizados.

3298 En general falta una profunda espiritualidad apostólica que permita a los Agentes traducir en compromiso evangelizador lo que han ido adquiriendo en su formación doctrinal.

CRITERIOS

3299 "Vayan, pues, y hagan discípulos a todas las gentes, bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, enseñándolas a guardar todo lo que les he mandado. Y he aquí que yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin del mundo" (Mt 28, 19-20).

3300 "Designó Jesús a otros setenta y dos discípulos y los envió de dos en dos delante de sí a toda ciudad y lugar a donde Él habría de venir, y les dijo: la mies es mucha y los obreros pocos; rueguen, pues, al dueño que envíe obreros a su mies. Vayan, yo los envío como corderos en medio de lobos" (Lc 10, 1-3).

3301 "Oí la voz del Señor que decía: ¿a quién enviaré y quién irá de nuestra parte? Y yo le dije: heme aquí; envíame a mí" (Is 6, 8).

3302 No habrá nunca evangelización posible sin la acción del Espíritu Santo. Después de la venida del Espíritu Santo, el día de Pentecostés, los Apóstoles salen a todas partes del mundo para comenzar la gran obra de la evangelización (EN 75).

3303 El Señor Jesús envió sus Apóstoles a todas las personas y pueblos y a todos los lugares de la tierra; por medio de ellos, la Iglesia recibió una misión universal sin límites y que concierne a la salvación en toda su integridad, conforme a la plenitud de vida que Cristo vino a traer (Cf. Jn 10, 10). La Iglesia es enviada para manifestar y comunicar la caridad de Dios a todos los hombres y pueblos (RM 31).

3304 La Iglesia, para poder ofrecer el misterio de la salvación y la vida propia de Dios, debe insertarse en todos los grupos humanos con el mismo afecto con que Cristo se unió, por su encarnación, a las condiciones sociales y culturales de los hombres con quienes convivió (AG 10).

LÍNEAS DE ACCIÓN

3305 Fomentar en todos los cristianos el sentido de pertenencia a la Iglesia y la corresponsabilidad de su misión, de suerte que se vean llevados a una espiritualidad apostólica, encarnada en las necesidades concretas del ambiente en que cada comunidad vive, y proyectada hacia todas las dimensiones de la Iglesia y del mundo.

3306 Fortalecer, especialmente en el laicado, la conciencia del envío para la transformación de su cultura según el Espíritu de Jesús.

3307 Coordinar adecuadamente el apostolado de los Laicos, tanto de quienes se integran en movimientos como de quienes trabajan en forma independiente, para poder evitar duplicidades, divergencias y hasta enfrentamientos en la acción.

3308 Brindar a todos los Agentes, especialmente en los Seminarios y demás Casas de formación, una cuidadosa preparación espiritual misionera que dinamice su tarea evangelizadora, pues sólo una profunda espiritualidad puede sostener el trabajo evangelizador.

3309 Crear en la comunidad arquidiocesana la necesidad de ir a los destinatarios de la opción prioritaria del II Sínodo -las Familias, los Alejados, los Pobres y los Jóvenes-.

3310 Privilegiar la dimensión misionera de toda pastoral, de modo que aparezca clara la naturaleza de la Iglesia como comunidad enviada -no como grupo cerrado- cuya acción se proyecte no sólo a los fieles cristianos, sino también a los alejados y a los no-cristianos.

3311 Despertar en los Presbíteros diocesanos -junto con su Obispo- la dimensión misionera al servicio de la Iglesia universal, así como la disponibilidad a servir en cualquier lugar al que se les destine en la Iglesia particular.

3312 Abrir caminos para que las Parroquias revisen su acción pastoral actual en orden a realizar los cambios que juzguen necesarios.

3313 Propiciar cursos y semanas de reflexión que culminen con una celebración de envío, y hacer una evaluación de sus resultados.

3314 Despertar en la comunidad cristiana la conciencia de que la oración, el silencio y el sufrimiento son valores significativos de su dimensión misionera.

ORDENAMIENTOS

3315 Los Obispos, a través de los organismos pertinentes, fomenten la espiritualidad apostólica de la comunidad católica arquidiocesana.

3316 Cada Vicaría episcopal inicie en las comunidades parroquiales procesos que las lleven a concretar su cambio, de una situación de "instalación pastoral, de conservación y adscripción pasiva de sus miembros", a una pastoral netamente misionera que dé respuesta de Evangelio y transforme la cultura en que estamos inmersos.

3317 Realice la Arquidiócesis, a través de las Vicarías, Decanatos y Parroquias, la promoción vocacional al sacerdocio, a la vida consagrada y laical para vivir su compromiso misionero en la Ciudad.

3318 Los Seminarios y otros Centros de formación pastoral revisen el sentido genuinamente apostólico de la orientación espiritual que se brinda a los candidatos al sacerdocio, a los Diáconos, a las Religiosas y a los demás apóstoles seglares.

3319 Dése -en diversas circunstancias- a las organizaciones y movimientos laicales un decidido carácter de misión apostólica, según el sentido de la tarea específica de cada uno de ellos, en los diversos ambientes.

3320 Los Decanatos y las Parroquias ofrezcan medios de formación apostólica, con sólida espiritualidad misionera, a los Laicos que deseen comprometerse en acciones evangelizadoras diversas; para esto habrán de aprovecharse los centros ya existentes..

3321 La estructura parroquial acepte de buen grado y apoye la colaboración apostólica que buscan y dan los feligreses más generosos, conscientes y comprometidos.

3322 A partir de una celebración de envío, dése reconocimiento oficial, e incluso apoyo económico, a los Laicos que se han preparado para el ejercicio de alguna tarea apostólica.

3323 La Vicaría para los Laicos implemente mecanismos adecuados de coordinación de los diversos movimientos apostólicos.

3324 La Arquidiócesis promueva la colaboración y el apoyo pastoral a otras Diócesis de países de misión, enviando incluso a algunos de sus Sacerdotes para concretizar así su espíritu misionero.

3325 Las Parroquias y los Decanatos trabajen para que sus miembros valoren y vivan, personal y comunitariamente, su actitud de oración, silencio y sufrimiento, para que se forme en ellos el espíritu y se haga realidad su compromiso misionero.

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