RELACIÓN ESPECIAL

La Planificación Pastoral

3515 Nos toca esta cuarta semana de trabajo sinodal lo más sencillo y lo más complicado; lo menos importante y a la vez lo más necesario; lo último y lo primero: la planeación pastoral y sus estructuras, con atención especial a lo económico.

3516 Lo más sencillo porque, una vez que se entiende y se vive, la planeación pastoral es como lo más natural; pero, para quien no ha hecho la experiencia, es como un muro inexpugnable. Es lo menos importante pues evidentemente está supeditado a cuanto hemos trabajado en las tres semanas anteriores, pero, en cuanto a la eficacia-eficiencia técnica y humana que es distinta a la eficacia-eficiencia evangélica, es fundamental ya que, sin planeación, una pastoral tan complicada, como se supone que es la de la Ciudad de México, no se va a llevar a cabo. Es lo último en el orden lógico, pero es lo primero en la ejecución.

3517 Sin embargo, antes de entrar de lleno al tema, permítaseme hacer dos advertencias fundamentales que en ningún momento debemos olvidar y que deben dar sentido a todo lo que después vamos a decir: una sobre el Espíritu Santo y otra sobre el contacto personal.

El Papel del Espíritu Santo

3518 Para la eficacia-eficiencia, la construcción del Reino -con todos los elementos que implica y que están magistralmente expuestos en la "Evangelii Nuntiandi"- es obra del Espíritu. Él es el alma de la Iglesia. Él es quien explica a los fieles el sentido profundo de las enseñanzas de Jesús y su misterio. Él es quien, hoy igual que en los comienzos de la Iglesia, actúa en cada evangelizador que se deja poseer y conducir por él, y pone en los labios las palabras que por sí solo no podría hallar, predisponiendo también el alma del que escucha para hacerla abierta y acogedora de la Buena Nueva y del Reino anunciado".

3519 "Las técnicas de evangelización son buenas pero ni las más perfeccionadas podrían reemplazar la acción discreta del Espíritu. La preparación más refinada del evangelizador no consigue absolutamente nada sin él. Sin él, la dialéctica más convincente es impotente sobre el espíritu de los hombres. Sin él, los esquemas más elaborados sobre bases sociológicas o sicológicas se revelan pronto desprovistos de todo valor" (EN 75).

3520 Nosotros somos sólo instrumentos, ciertamente vivos, libres y creativos, pero "el Espíritu Santo es el agente principal de la evangelización: él es quien impulsa a cada uno a anunciar el Evangelio y quien en lo hondo de las conciencias hace aceptar y comprender la Palabra de salvación. Pero se puede decir igualmente que él es el término de la evangelización: solamente él suscita la nueva creación, la humanidad nueva a la que la evangelización debe conducir, mediante la unidad en la variedad que la misma evangelización querría provocar en la comunidad cristiana. A través de él, la evangelización penetra en los corazones, ya que él hace discernir los signos de los tiempos -signos de Dios- que la evangelización descubre y valoriza en el interior de la historia" (Ib.).

3521 Al hablar de la planeación no debemos olvidar esto, o terminaremos en la peor de las frustraciones, pues "si el Señor no construye la casa, en vano se fatigan los constructores" (Sal 127); "ni el que planta es algo, ni el que riega, sino Dios que hace crecer" (1 Cor 3, 7); "nuestra capacidad viene de Dios, el cual nos capacitó para ser ministros de una nueva Alianza... ¡Cuánto más glorioso no será el ministerio del Espíritu!" (2 Cor 3, 5-6.8).

El Contacto Personal

3522 Junto con el peligro del activismo, estéril a la larga, y la confianza desmedida en la planeación y en la técnica, otra tentación -en la que tanto hemos caído los Pastores en los últimos años- es olvidar el lugar preponderante que tiene, como medio evangelizador en el proceso pedagógico de Jesús, el contacto personal entre el evangelizador y el evangelizado, como expresión también del testimonio indispensable. No debo dejar de señalar que quienes participamos en la elaboración del esquema del Fascículo III de Consulta y del Cuaderno III de Trabajo tuvimos este olvido.

3523 Es el contacto personal del evangelizador, por su "presencia, participación y solidaridad" lo que permitirá irradiar, sin palabras, "su capacidad de comprensión y de aceptación, su comunión de vida y destino con los demás, su solidaridad en los esfuerzos de todos en cuanto existe de noble y bueno..., su fe en los valores que van más allá de los valores corrientes y su esperanza en algo que no se ve ni osarían soñar" y es ese contexto lo que provocará los interrogantes en el no evangelizado. Es este contacto personal el "elemento esencial, en general el primero absolutamente en la evangelización" (EN 21).

3524 Es, incluso al hablar del contenido de la evangelización, por el contacto personal como se puede "dar testimonio, de una manera sencilla y directa, de Dios revelado por Jesucristo mediante el Espíritu Santo" (Id. 26). Será mediante un testimonio vivido de fidelidad a Jesucristo, de pobreza y despego de los bienes materiales, de libertad frente a los poderes del mundo, en una palabra: de santidad" como se evangelizará (Id. 41). "En el fondo, ¿hay otra forma de comunicar el Evangelio que no sea la de transmitir a otro la propia experiencia de fe?" (Id. 46). Con estos supuestos que debemos tener siempre muy presentes, nos preguntamos:

Planear, ¿por Qué?

3525 * Por la centralidad del Reino:
Se trabaja pastoralmente para construir el Reino de Dios, no para satisfacer la demanda de quienes lo soliciten -no olvidemos el "rationabiliter petentibus" del antiguo Código-; esto exige señalar prioridades. Por otra parte -ya que aún no terminamos de salir de la confusión e identificación entre religión y fe, reducción de la adhesión personal a Cristo a las expresiones socio-culturales de creencias populares- muchas cosas que hacemos corresponden más al ámbito específico y sociológicamente religioso que no debe desatenderse, pero al que sí debe dársele un lugar que no impida la prioridad del trabajo propiamente evangelizador. Si queremos darle al Reino de Dios su centralidad, necesitamos planificar.

3526 * Por la integralidad del proceso:
El trabajo pastoral, a medida que uno se va comprometiendo, se va haciendo cada vez más complejo, por los diversos elementos que deben irse integrando en el proceso de procesos que es la evangelización de las personas -lo que se complica aún más al hablar del crecimiento de grupos-. Además, conforme avanza el proceso pastoral, se va comprometiendo un mayor número de Agentes y dejamos de ser los Presbíteros los únicos protagonistas para convertirnos cada vez más en coordinadores; lo mismo vale para muchos colaboradores que tienen también que convertirse en coordinadores. Todo esto exige planeación.

3527 Tanto los Medios como los Agentes, los contenidos como la metodología tienen que referirse a los Destinatarios Prioritarios asumidos por el II Sínodo: las Familias, los Alejados, los Pobres y los Jóvenes, desde el reto de la evangelización de la cultura o, mejor, de las culturas, de la Ciudad de México. Esto no podrá hacerse sin planeación.

3528 * Por la necesidad de actuar integralmente:
Al hablar en la tercera semana de los "Medios", veíamos que ninguno puede exclusivizarse: todos son necesarios, todos tienen que usarse integradamente y la integración se refiere a los Medios, a los Agentes, a los Destinatarios, al contenido y hasta a la metodología. Por esto, para realmente construir el Reino de Dios y no ser meramente repetidores de actos sacros o administrativos, se impone planear. El llamado reduccionismo que tanto miedo produce cuando se aplica al testimonio, impresiona mucho menos cuando se descubre en el sacramentalismo o en el memorismo catequístico, cuando tan peligroso es en cualquiera de los tres casos.

Planear, ¿para Qué?

3529 * Para construir el Reino de Dios:
Para promover y hacer presente el Evangelio en nuestra comunidad diocesana -mediante la adhesión al "mundo nuevo, al nuevo estado de cosas, la nueva manera de ser, de vivir, de vivir juntos, que inaugura el Evangelio" y que exige una adhesión de corazón "a las verdades que en su misericordia el Señor ha revelado, es cierto. Pero más aún, adhesión al programa de vida -vida en realidad ya transformada- que Él propone" (EN 23). Y esta construcción del Reino, por la vivencia del amor, la tenemos que realizar aquí, en este monstruo inhumano que es la macro Ciudad de México-Tenochtitlán.

3530 * Para construirlo aquí y ahora:
Este Reino, vivido aquí y ahora, a finales del siglo XX -además de la complejidad del proceso evangelizador en sí y que vale en cualquier parte -trae consigo una serie de exigencias, necesidades y problemas característicos del aquí y ahora, a los que hay que responder en forma "específica, consciente e intencional" (DP 1307). Dicha respuesta no va a venir ni "ex opere operato" -ni de una manera mágica, ni tampoco de modo meramente voluntarístico, porque se manda; va a venir en la medida en que pongamos los medios, recursos y personas adecuados, y demos los pasos apropiados a esas exigencias, necesidades y problemas. Para esto se requiere planear la actividad pastoral.

3531 La planificación es, pues, "el camino práctico para realizar de manera concretamente las opciones pastorales fundamentales de evangelización" (DP 1306). Sin esto, la Prioridad Sinodal -primera semana-, el Perfil del Agente -segunda semana-, y los Medios -tercera semana-, no nos conducirían a nada nuevo.

Planear, ¿qué es y Cómo?

3532 Planear es buscar y organizar "la respuesta específica, consciente e intencional, a las necesidades de la evangelización. Deberá realizarse en un proceso de participación en todos los niveles de las comunidades y personas interesadas, educándolas en la metodología de análisis de la realidad, para la reflexión sobre dicha realidad a partir del Evangelio; la opción por los objetivos y los medios más aptos y su uso más racional para la acción evangelizadora". Solo así podrá llegarse al Reino, al "hombre nuevo" (Id. 1308).

3533 Cada una de las anteriores palabras requeriría una meditación profunda; sólo quiero marcar dos: "procesos de participación" y "educar en la metodología de análisis de la realidad".

3534 Todos los que, de una manera u otra, van a intervenir en la ejecución de lo planeado -en sus diversos niveles- deben participar también en la planeación; ni sólo la base, sino todos los niveles intermedios deben intervenir de manera coordinada, corresponsable y subsidiaria; porque tanto la Jerarquía, en concreto el Obispo, como la base y quienes están en las instancias intermedias, todos tienen que proporcionar elementos distintos e igualmente necesarios para una planeación: del Obispo no puede esperarse el análisis detallado de la realidad del barrio, lo cual puede proporcionar un grupo de base parroquial; ni puede pedirse a un grupo parroquial que dé las grandes pautas unificadoras para la acción pastoral de la Ciudad, lo cual sólo puede dar el Obispo; y así todos los demás.

3535 Educar en la metodología del "ver" -analizar la realidad-, "juzgar" -iluminar, reflexionar o confrontar con la Palabra de Dios o el Reino- y "actuar" -opción por los objetivos, medios y su uso más racional-: esta educación es sumamente necesaria tanto para quienes fuimos educados en el método deductivo, supuestamente escolástico, cuanto para quienes estamos acostumbrados a actuar por impulsos o ante los reclamos inmediatos. Entrar en este proceso de educación es dejarnos impresionar por la realidad objetiva, por negativa que parezca, para confrontar esa realidad de pecado con las exigencias del Reino, aquí y ahora.

3536 Este proceso de educación para la planificación implica irnos dejando llenar de ciertas actitudes:
"Comunión", puesto que hay "un solo Señor, una sola fe , un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos (Ef 4, 5), tenemos que aprender a descubrir lo que nos une y que nos llevará a la complementación, enriqueciéndonos aun con las diferencias;

3537 "Corresponsabilidad", ya que todos tenemos la misma misión: construir el Reino de Dios en esta Ciudad de México, creando aquí al "hombre nuevo" por la evangelización de la cultura y, al mismo tiempo, ya que todos podemos tener tareas diferenciadas, tenemos que aprender a cumplir cada uno su propia tarea en búsqueda de la misma misión que confió Jesús a los doce, no a uno por uno sino al "colegio".

3538 "Subsidiariedad", porque cada quien tiene diversas tareas dentro de un mismo fin, tenemos que aprender a respetar las tareas de los demás, especialmente de las instancias inferiores; de lo contrario, nunca dejaremos que los demás crezcan y se superen. Creo que este es uno de los aspectos en que más fallamos.

3539 "Integralidad", para poder llegar todos al todo: el Reino de Dios, el "hombre nuevo", la "Evangelización de la Cultura de la Ciudad de México".

3540 En esta dirección deben concurrir todos los elementos: Los Destinatarios: todos los hombres y todo el hombre, sin exclusión, aunque puede y debe haber prioridades.

3541 Los Agentes: nunca un Agente o un grupo puede evangelizar -y la prueba la tenemos en estas décadas o siglos en que los clérigos hemos pretendido hacerlo todo- pero hoy menos que nunca. Clérigos o Laicos, diocesanos o religiosos, desde lo territorial o lo sectorial, cada quien desde su propia función, carisma o misión, todos tenemos que complementarnos, como un cuerpo.

3542 Los Medios: todos son igualmente interdependientes, desde el testimonio hasta el envío, desde la conversión hasta las iniciativas de apostolado, la familia o los medios de comunicación social, la liturgia, la catequesis o la Pastoral Social. Los Medios son mutuamente enriquecedores y, con el respeto a su especificidad, ninguno puede faltar si queremos llegar al fin que es el Reino de Dios.

3543 El Contenido: los elementos esenciales que nunca pueden faltar del Mensaje salvador-liberador de Jesús, tienen que encarnarse en las acentuaciones que el hombre de cada tiempo y lugar va exigiendo.

3544 El Proceso Pedagógico: todos los pasos del proceso teológico de evangelización tienen que conjugarse o integrarse con los varios elementos de la pedagogía de Jesús, a la vez que con los pasos diversos de los procesos sicológicos, sociológicos y políticos que toda persona o grupo está viviendo.

3545 Saber integrar todos estos elementos requiere toda la educación metodológica de la verdadera sabiduría de quien "de sus reservas, va sacando cosas nuevas y cosas antiguas" (Mt 13, 53).

¿Cómo se llegó al Documento de Trabajo - Cuaderno IV?

3546 El desarrollo de Cuaderno IV, para la asamblea sinodal, se encuentra ya desde la programación y división del trabajo propuesto como tema central del II Sínodo: "Los Grandes Desafíos de la Ciudad de México a la Nueva Evangelización de la Iglesia que está en Él"; más en particular en la tercera parte: Desafíos y Respuestas de la Nueva Evangelización en el Distrito Federal.

3547 La tercera parte a la vez se divide en cuatro capítulos:
Capítulo primero:
"Destinatarios y Situaciones Urgentes de Atención Pastoral"
-tema de la primera semana sinodal-.
Capítulo segundo:
"Agentes de la Nueva Evangelización en la Arquidiócesis de México"
- tema de la segunda semana sinodal-.
Capítulo tercero:
"Los Sacramentos y la Nueva Evangelización", que derivó en
"Los Medios de la Nueva Evangelización"
- tema de la tercera semana sinodal-.
Capítulo Cuarto:
"La Administración Pastoral y la Nueva Evangelización"
- tema de esta cuarta semana sinodal-.
(Cf. Gaceta Oficial del Arzobispado de México. Vol. XXX. N° 1-3, 1990).

3548 Justificación: Todo el II Sínodo de la Arquidiócesis de México ha sido inspirado y motivado por la preocupación de su Pastor, el Sr. Cardenal Ernesto Corripio Ahumada: actualizar, según el Espíritu de la Nueva Evangelización -del Vaticano II hasta el actual Magisterio pontificio-, a la Iglesia particular que vive y está presente en la Ciudad de México. Este espíritu de actualizar a la Arquidiócesis se concretiza en una urgente renovación de la Parroquia. (Cf. Gaceta Oficial del Arzobispado de México. Vol. XXX. N° 4-6, 1990).

3549 Se criticó en la segunda semana la insistencia de tratar y hablar de la tarea de la evangelización desde la Parroquia, como si fuera el único centro de evangelización, haciendo a un lado los demás centros: escuelas y universidades, hospitales, orfanatos, asilos etc.

3550 Si la Iglesia, como Cuerpo de Cristo y animada por el Espíritu, es una gran estructura compuesta de diversos órganos y elementos, la primera gran estructura eclesial es la Arquidiócesis y, después de ella, la Parroquia:

3551 "La Diócesis es una porción del Pueblo de Dios cuyo cuidado pastoral se encomienda al Obispo con la colaboración del Presbiterio, de manera que, unida a su Pastor y congregada por él en el Espíritu Santo mediante el Evangelio y la Eucaristía, constituya una Iglesia particular, en la cual verdaderamente está presente y actúa la Iglesia de Cristo una, santa, católica y apostólica" (CIC 369). "Toda Diócesis o cualquier otra Iglesia particular debe dividirse en partes distintas o Parroquias" (Id. 374 § 1).

3552 "Para facilitar la cura pastoral mediante una actividad común, varias Parroquias cercanas entre sí pueden unirse en grupos peculiares, como son los Decanatos" (Ib.§ 2).

3553 Las cinco grandes razones que justifican la realización del II Sínodo y que se aplican a la Arquidiócesis, se aplican en primer lugar a la Parroquia:
a- Es necesaria y urgente una actualización de nuestra misión evangelizadora como Iglesia particular.
b- Se requiere en nuestra Arquidiócesis de una legislación sobre sacramentos, administración, costumbres etc.
c- Existen condiciones particularmente difíciles para la pastoral en esta Arquidiócesis -dimensiones, número de fieles, proceso de crecimiento, pluralidad de ambientes-.
d- Es urgente vitalizar a los Agentes y los Medios de la evangelización, dinamizar las comunidades.
e- Es preciso emprender una nueva y vigorosa acción misionera ante los nuevos desafíos a la evangelización.
(Cf. Gaceta Oficial del Arzobispado de México. Vol. XXX. N° 4-6, 1990).

Documento de Trabajo - Cuaderno IV

"Organización Pastoral para la Nueva Evangelización"

3554 Está dividido en tres grandes capítulos:
1- La Planeación Pastoral: 5 Desafíos.
2- Los Centros y Estructuras de la Pastoral: 5 Desafíos.
3- La Economía al Servicio de la Pastoral: 2 Desafíos.

3555 Deseamos presentar un cuestionamiento a los 12 Desafíos que se nos proponen: ¿Cómo hacer nuestra planeación y cómo modificar nuestras estructuras y centros de pastoral, así como la economía, en función de la prioridad sinodal?

3556 Hay algunas ausencias en este Cuadernos IV: no se tratan directamente los diversos organismos de pastoral y gobierno que deben existir, tanto arquidiocesanos como parroquiales:

3557 a- En la Arquidiócesis: comisiones y oficinas de la Curia central; los diversos Consejos: de Pastoral, Presbiterial, de Religiosos, para la administración de los bienes diocesanos, el Cabildo de los Canónigos, el Colegio de Consultores -miembros del mismo Consejo Presbiterial-, el conjunto de Párrocos que medien cuando se presentan dificultades en la remoción legítima de un Párroco, el instituto especial que recoja los bienes y oblaciones para proveer la sustentación y asistencia social de los clérigos que prestan un servicio en la Diócesis; los diversos organismos técnicos para la Catequesis, Liturgia, Pastoral Social etc.

3558 b- En las Parroquias: los consejos de pastoral y económico; los diversos equipos de liturgia, de catequesis infantil, juvenil y de adultos, de Pastoral Social. Especial atención se debe tener en la relación y coordinación de los diversos movimientos en el ámbito parroquial pues hasta ahora se presentan múltiples dificultades cuando los movimientos son de carácter diocesano.

3559 El II Sínodo no podía ni debía tocar todos los asuntos posibles: hubo que priorizar; aun así, han sido demasiados los temas tratados.

3560 ¿Algunas ausencias notables podrían ser tema de algunos de los grupos de interés en que trabajaremos? ¿Cómo integrar las organizaciones y movimientos promovidos por la pastoral sectorial -especialmente la no "institucional" ni "jerárquica"- en una pastoral de Iglesia local postconciliar? ¿Qué nuevas estructuras se requieren -o modos de relacionarse en la Iglesia- dentro de la familia, los barrios, la juventud, los condominios, las vecindades, en orden a la prioridad sinodal?

3561 ¿Cómo crear estructuras de "Unidad" -información, interrelación-, "Catolicidad" -comunión y participación entre comunidades y apoyo mutuo entre personas y grupos-, "Santidad" -predicación, catequesis, sacramentos, ayuda mutua- y "Apostolicidad" -en toma de decisiones: ¿decide el Párroco, la secretaria, la "hermana" o la comunidad?-.

3562 ¿Cómo o con qué criterios se decide -tanto en el nivel de las comunidades, de las instancias intermedias y de la Arquidiócesis- en función de las prioridades sinodales para evangelizar la cultura y las culturas de la Ciudad?

Nueva Regulación del Patrimonio Eclesiástico

3563 ¿Cómo responder a la concepción de una Iglesia pobre que necesita de medios económicos para el cumplimiento de su misión de evangelizar y hacer presente el Reino de Dios? ¿Cómo hacer presente el mensaje evangélico en relación a los bienes temporales? ¿Qué cauces seguir para que los fieles laicos ejerciten su deber de ayudar al sostenimiento de la Iglesia y sus acciones evangelizadoras, y se institucionalicen fondos de comunicación cristiana de bienes?

Pbro. Abel Fernández Valencia
Pbro. Martiniano Martínez Gutiérrez
Ciudad de México, 10 de Agosto de 1992

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