RELACIÓN GENERAL

Sesión Conclusiva

1- Sentido de la Exposición

3994 Estamos en la etapa final de las sesiones del II Sínodo de la Arquidiócesis de México y, una vez concluidas las semanas de reflexión, estudio y discernimiento por parte de los sinodales, conviene hacer un esfuerzo de carácter evaluativo para tener una primera aproximación del sentido del trabajo realizado.

3995 La tarea evaluativa debe ser -como han sido las mismas asambleas sinodales- una acción corresponsable por parte de todos los participantes. Estas consideraciones, que se presentan como la relación de la asamblea conclusiva, pretenden ser un servicio para suscitar el diálogo sobre este particular. La aportación e interés de todos será lo que permita realizar una verdadera evaluación; finalmente será el compromiso y las realizaciones lo que hablará de por sí del fruto del trabajo sinodal.

2- Apreciación sobre la Realización del II Sínodo

3996 Si pretendemos hacer una apreciación sobre los logros y expectativas del II Sínodo, conviene tener en cuenta en este momento el enfoque y grandes objetivos generales del mismo como se presentaron en las Relaciones anteriores, particularmente en la primera semana. Así, por ejemplo, en la sesión introductoria se señaló que el II Sínodo se pensó como un acontecimiento pastoral y jurídico. Al decir que el II Sínodo debería tener una preocupación pastoral, se precisó que esta expresión tenía el sentido que, en particular, le da a la misma la constitución "Gaudium et Spes".

3997 La constitución pastoral sobre la Iglesia en el mundo actual, tanto en su contenido como en su espíritu, nos presenta una Iglesia en diálogo con el mundo y al servicio de él, con capacidad de inculturar el Evangelio. Esta Iglesia es la comunidad de bautizados que, ciudadanos del mundo, son ciudadanos del Reino de Dios.

3998 Las preguntas fundamentales que a este respecto podemos formularnos en relación a una evaluación del II Sínodo serían las siguientes:
¿En qué medida los contenidos abordados por los sinodales son reflejo de esta preocupación pastoral? ¿Realmente en las asambleas del II Sínodo se palpó que el diálogo de la Iglesia con la cultura de los hombres de la Ciudad quiere marcar la nueva etapa evangelizadora de su historia?

3999 La respuesta a estos interrogantes no puede ser una respuesta genérica o vaga ya que, en el fondo, es una respuesta vital de cada uno de nosotros, referida a nuestra identidad como cristianos hoy.

4000 El sentido pastoral, así lo expresamos en la Relación Introductoria de la primera semana en el mes de Mayo, tiene una vertiente más bien antropológica. Nos referimos a una serie de cuestiones de gran importancia para los habitantes de la Ciudad desde un análisis pastoral de sus necesidades.


3- Vertiente Antropológica

4001 La Ciudad de México como un todo social indivisible: la consideración de la Ciudad como un todo nos lleva a descubrir la urgente necesidad de promover una pastoral de las megalópolis.

4002 Las consideraciones sinodales sobre este punto fueron hechas principalmente en la primera y cuarta semanas al tratar de los Destinatarios y de la Organización Pastoral. Sin duda que las reflexiones fueron de una gran utilidad, aunque hemos de coincidir en que nos encontramos ante un verdadero desafío que nos reta a emprender nuevos caminos. El Desafío 10 del Cuaderno IV, me parece, debe ser todavía más estudiado y profundizado.

4003 El pluralismo socio-cultural de la Ciudad: el asunto aquí propuesto nos invita a seguir reflexionando -pero especialmente a partir de acciones concretas- en la pastoral de ambientes, también llamada pastoral diferenciada. El II Sínodo logró apuntar su necesidad aunque, a mi juicio falta, aún ahondar en el tema como una estrategia global de la Nueva Evangelización que hay que emprender.

4004 Pobreza y marginación, religión y Ciudad, vida y familia, juventud: estas cuatro realidades humanas de la vida de la Ciudad, señaladas en la Relación Introductoria como campos de urgente atención, fueron efectivamente estudiadas en la primera semana que les dio un carácter prioritario.

4005 Probablemente, aun contando con limitaciones, uno de los logros más grandes del II Sínodo es el haber señalado estos puntos como una prioridad global. Su importancia está en que los cuatro aspectos -las Familias, los Alejados del influjo del Evangelio, los Pobres y los Jóvenes- son realidades que precisamente hacen que la Iglesia se proyecte hacia el mundo de la Ciudad en actitud de servicio.

4006 La proyección pastoral del II Sínodo está de hecho asegurada al haberse señalado la Opción Prioritaria que nos enfoca en una eclesiología de servicio al mundo y de colaboración con todos los hombres de buena voluntad.

4007 Desde luego que, a través del estudio, análisis y ponderación de las Líneas de Acción y Ordenamientos de la Opción Prioritaria, habrá que ir poniendo en práctica acciones y programas concretos que ya desde ahora aparecen como verdaderos cauces de la Nueva Evangelización; entre ellos destacamos como logros de la reflexión sinodal los siguientes:

4008 a) Impulsar la llamada reiniciación cristiana o neocatecumenado de adultos (N° 53, primera semana).

4009 b) Privilegiar, como medio de evangelización, las acciones testimoniales y misioneras (N° 52, primera semana).

4010 c) Fomentar, en la acción pastoral, acciones humanizantes que favorezcan el trabajo en común con todas las personas de buena voluntad (N° 55, primera semana).

4011 d) Promover una pastoral que tenga en cuenta la defensa de los derechos humanos (N° 58, primera semana).

4012 e) Enjuiciar, con el Evangelio, la cultura generadora de la pobreza y de la marginación (N° 77, primera semana).

4013 f) Impulsar la Pastoral Social (N° 79, primera semana).

4014 g) Promover acciones pastorales diferenciadas que consideren los diversos tipos de familia y sus diferentes momentos de crecimiento y evolución (N° 21, primera semana).

4015 h) Respaldar la formación de Agentes verdaderamente especializados en Pastoral Familiar (N° 23, primera semana).

4016 i) Capacitar comunicadores que difundan los valores familiares (N° 26 y 27, primera semana).

4017 j) Apoyar la pastoral de las situaciones irregulares o de conflicto (N° 28, primera semana).

4018 k) Fortalecer la atención de la pastoral del noviazgo (N° 33, primera semana).

4019 l) Promover una Pastoral Juvenil que tenga en cuenta la pastoral de los adultos (N° 94, primera semana).

4020 m) Educar activamente a los jóvenes de modo que asuman un protagonismo en sus ambientes específicos (N° 95, primera semana).

4021 n) Respaldar la pastoral de los jóvenes en situaciones críticas (N° 99, 100 y 101, primera semana).

4022 o) Impulsar la pastoral de adolescentes (N° 102, primera semana).

4023 De todo este conjunto de Líneas de Acción es necesario llegar a sugerencias más concretas que, sin duda, serán objeto de muy diversas reuniones en la comunidad diocesana.

4- Vertiente Teológico-Pastoral

4024 También se mencionó en la Relación Introductoria de la primera semana que el sentido pastoral del II Sínodo habría que considerarlo desde una vertiente teológico-pastoral que sintetizamos con el concepto de la inculturación.

4025 Decíamos que, desde el punto de vista de la evangelización, la inculturación indica el esfuerzo por hacer penetrar el mensaje de Cristo en un ambiente socio-cultural, buscando que éste crezca según todos sus propios valores, en la medida en que son conciliables con el Evangelio. La inculturación -precisamos- mira a enraizar a la Iglesia en todo pueblo, región o sector social, en pleno respeto al carácter y genio de toda colectividad humana. El término inculturación incluye la idea de crecimiento, de enriquecimiento recíproco de las personas y de los grupos implicados en el encuentro del Evangelio con un ambiente social.

4026 Desde esta perspectiva, el II Sínodo ha logrado dar un paso importante en cuanto al enfoque de lo que implica la evangelización hoy. Desde luego, la reflexión teológica sobre la Nueva Evangelización o evangelización de la cultura tiene que avanzar todavía, en especial por lo que se refiere a una asimilación vital que permita a los Agentes intentar nuevas y hasta inéditas metodologías de acción evangelizadora. En relación a esta cuestión destaco la importancia de algunos ordenamientos propuestos por los sinodales durante la primera semana:

4027 a) La Curia promueva que los Agentes, los Contenidos, los Recursos y demás Medios de evangelización tengan un decidido carácter misionero (N° 62, primera semana).

4028 b) El Consejo Pastoral estudie y valore iniciativas y experiencias en relación a la evangelización de quienes están alejados de la vida y acción de la Iglesia, en orden a promover caminos de acercamiento hacia ellos (N° 64, primera semana).

4029 c) Los Pastores promuevan y apoyen los movimientos de la Iglesia que convierten a los líderes naturales en líderes cristianos, para que sean elementos dinamizadores de sus hermanos en la construcción del Reino de Dios (N° 67, primera semana).

4030 d) Los Párrocos sectoricen sus Parroquias para favorecer la vida comunitaria de los fieles y su evangelización, mediante la corresponsabilidad en los diferentes ministerios, de manera que reconstruyan a escala de calle, de barrio o de grandes conjuntos el tejido dentro del cual el hombre puede dar satisfacción a las exigencias justas de su personalidad (N° 68, primera semana).

4031 También en la segunda semana existen pistas de lo que llamaríamos la evangelización de la cultura:
a) Dar una singular prioridad verdaderamente efectiva a la formación de los Laicos, en relación a la opción prioritaria del II Sínodo (N° 336, segunda semana).

4032 b) Desarrollar en los Laicos un sentido evangelizador -implícito en todas sus acciones- de manera que vivan y luchen en favor de los valores evangélicos en las diversas instancias, incluso donde no es posible mencionar el mensaje cristiano, ya que ellos son los Agentes primordiales de la inculturación del Evangelio (N° 340, segunda semana).

5- Sentido Jurídico

4033 Por lo que se refiere al sentido propiamente jurídico del II Sínodo, es necesario hacer dos consideraciones para precisar sus logros.

4034 Dada la amplitud de la materia que trató el II Sínodo, muchos de sus contenidos sólo pudieron considerarse de manera genérica. Este señalamiento no tiene referencia únicamente en relación al asunto de tipo jurídico, sino también al expresamente pastoral. Las Líneas de Acción -de enfoque más bien pastoral- son cauces genéricos que, por otra parte, no pueden ni deben concretizarse más a nivel arquidiocesano. Otros niveles dentro de la organización eclesial tienen que darles a las Líneas de Acción significados mucho más concretos y operativos que incluso permitan su constante ajuste en un mayor apego a la realidad.

4035 Por lo que toca a los Ordenamientos -de enfoque más jurídico y normativo- es también oportuna una reflexión semejante a la anterior. Los Ordenamientos propuestos, tanto en el Documento Conclusivo como en el Documento de Trabajo, son en sí mismos normativos; sin embargo, su concretización supone un trabajo muy minucioso de legislación arquidiocesana que no está aún realizado. El logro del II Sínodo es, en este sentido, el haber apuntado la necesidad de dicha legislación en muchos renglones de la vida pastoral, pero el trabajo en concreto aún está pendiente; se trata, quizá, de una las expectativas postsinodales más relevantes.

6- Las Asambleas Sinodales

4036 En la Primera Relación, que nos ha venido sirviendo como una referencia para hacer estas consideraciones de carácter evaluativo, se mencionan cuatro objetivos de las asambleas sinodales en cuanto tales; conviene recordarlos para dar una apreciación sobre los logros alcanzados:
* Ratificar formalmente las etapas de participación eclesial contenidas en el Documento de Trabajo.
* Señalar prioridades en cuanto a campos temáticos y desafíos, marcando énfasis y acentuaciones.
* Avanzar en la búsqueda de respuestas pastorales a los desafíos puestos a la Nueva Evangelización, particularmente en lo que se refiere a las Líneas de Acción y Ordenamientos.
* Replantear, si es el caso, con justificaciones pertinentes, el sentido de lo propuesto en el Documento de Trabajo.

4037 Tomando en consideración cada uno de estos objetivos, me parece que puede decirse que las asambleas lograron una ratificación del proceso anterior que implicó el II Sínodo durante las etapas de elaboración del Documento de Consulta y del Documento de Trabajo. Esto se pudo hacer de una doble manera: por una parte, muchos de los contenidos asumidos por los sinodales están contenidos en el Documento de Trabajo en los diversos Cuadernos y, por otra, aquellos que no pudieron ser tratados, sea por parecer secundarios o por carencia de tiempo, fueron ratificados de modo general mediante la votación económica que a este respecto se realizó.

4038 Por otra parte, el segundo objetivo también fue realizado ya que, aunque aún falta por avanzar, las asambleas lograron superar la impresión de un temario que parecía igualmente importante en todos los aspectos. En efecto, las asambleas nos permitieron -como Iglesia local- hacer señalamientos prioritarios y marcar acentuaciones y énfasis. Es cierto, por otra parte, que este hecho necesariamente implicó dejar a un lado otros asuntos. En síntesis, la aportación de los sinodales durante las asambleas logró dar al Sr. Arzobispo una aportación más jerarquizada que tendrá que reflejarse en el Decreto General.

4039 Asimismo me parece que las asambleas lograron plantear algunos asuntos que, siendo muy importantes, no habían sido considerados en el Documento de Trabajo.

7- Perspectivas

4040 El II Sínodo ha sido un acontecimiento histórico para la vida de la Arquidiócesis; es y será un punto de referencia de la vida pastoral de esta gran Ciudad.

4041 Están a la vista los hechos positivos de reflexión, discernimiento, aportación al Sr. Arzobispo, clima de corresponsabilidad, comunión fraterna etc.

4042 También es cierto que existen limitaciones y fallas en cuanto a procedimientos, dinámicas, naturaleza de los contenidos tratados etc. El II Sínodo ha sido un proceso de aprendizaje para todos.

4043 La palabra orientadora y directiva la tiene el Sr. Arzobispo; el Edicto que nos dará en esta sesión conclusiva marcará ya pautas de trabajo y orientaciones alentadoras para los trabajos de la evangelización. Asimismo el Documento Conclusivo, que contiene los asuntos ya estudiados y votados en las cuatro semanas sinodales y que se entrega al Sr. Arzobispo, junto con el Documento de Trabajo será la fuente del Decreto General que el mismo Sr. Arzobispo, Pastor de la Arquidiócesis, dará a la comunidad arquidiocesana como un conjunto de directrices pastorales que marcarán los próximos años de la evangelización en la Ciudad de México.

4044 Confiamos en la fuerza del Espíritu más allá de las limitaciones humanas; el II Sínodo dará sus frutos como acontecimiento de gracia para todos nosotros.

4045 Es cierto que nuestro compromiso -el de todos- es grande si en realidad queremos que la Nueva Evangelización se ponga en marcha con renovado esfuerzo y con un renovado entusiasmo.

4046 Ponemos a los pies de María y de San José los trabajos que hemos realizado con generosidad, entrega y amor al Evangelio y a los seres humanos con los que fraternalmente compartimos la vida y la historia de hoy. Muchas Gracias.

Pbro. Manuel Zubillaga Vázquez
Ciudad de México, 3 de Noviembre de 1992

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