III- ALGUNAS "AUSENCIAS" DE CONTENIDO

4101 53 Como ya he mencionado, la riqueza del temario tratado ha sido muy grande; sin embargo, es lógico suponer existen aspectos que no pudieron tratarse, sea por falta de tiempo sea por limitación en el mismo proceso sinodal.

4102 54 Señalo algunos de estos aspectos para que el trabajo postsinodal los recoja de alguna manera. En cuanto a los Destinatarios me parece oportuno remarcar el enfoque referido a la llamada pastoral diferenciada o de medios ambientes específicos. Señalo la importancia del medio obrero, del ambiente estudiantil y universitario y del mundo del trabajo en general; también del medio intelectual y el de los artistas.

4103 Es cierto que, siendo el tema central del II Sínodo la evangelización de la cultura, la perspectiva de trabajar por ambientes se implica necesariamente; de hecho está presente en el Planteamiento Básico y, sin embargo, en el aula sinodal no me pareció que haya tenido el énfasis que su servidor quiere darle.

4104 55 También, aunque ya tratada someramente, es indispensable retomar la consideración sobre la formación de Agentes con mayor profundidad.

4105 56 Considero que el renovado proyecto pastoral que la Nueva Evangelización implica para nuestra Arquidiócesis no podrá ponerse en marcha eficazmente sin un decidido impulso a la formación de los Agentes. Me refiero a todos los Agentes y a su formación, pero de modo particular insisto en la formación de un nuevo laicado que cumpla realmente su misión específica de llevar el Evangelio a las realidades temporales y a la vida secular, principalmente por medio de su testimonio de vida cristiana.

4106 57 Sobre los Medios de evangelización menciono ciertas lagunas: la importancia del apostolado de persona a persona, la devoción guadalupana y mariana en general, la pastoral bíblica y, aunque en el Documento de Trabajo estuvo previsto, el asunto relativo a los sacramentos no se trató suficientemente en las asambleas.

4107 58 Por último menciono lo referente a la Organización pastoral; a este respecto será necesario retomar lo referente a la correlación de las diversas estructuras diocesanas; es indispensable un enfoque que globalice e interrelacione esas diversas estructuras.
Todo esto, quiero nuevamente reiterarlo, será objeto del trabajo postsinodal.


IV- NUESTRO COMPROMISO: HACER REALIDAD EL II SÍNODO

4108 59 El proceso postsinodal, como todos ustedes comprenderán, tiene una particular importancia. El II Sínodo, acontecimiento extraordinario de la vida de la Arquidiócesis, está en función del trabajo pastoral ordinario que es indispensable renovar.

4109 60 Es propósito firme de su servidor como Arzobispo de México que, aun antes de la promulgación del Decreto General del II Sínodo, se ponga en marcha el proyecto renovado de la Nueva Evangelización que presento ahora, a fin de que sea plenamente asumido en toda la Arquidiócesis. Este proyecto tiene cuatro grandes lineamientos:

A- Difusión y Animación

4110 61 Una primera fase que no puede olvidarse es la de sensibilizar a la gran comunidad arquidiocesana sobre los contenidos e implicaciones del II Sínodo, pero, sobre todo, del acontecimiento que ha vitalizado nuestro ser de Iglesia. Exhorto a todos los sinodales y a todos los Agentes de pastoral arquidiocesana a un gran esfuerzo de animación que permita que el espíritu sinodal, es decir, espíritu de búsqueda, de encuentro fraterno, de diálogo y corresponsabilidad, llegue a todas las Parroquias, Movimientos y Grupos a fin de crear un renovado sentido de Iglesia local.

4111 62 El poner en marcha las conclusiones del II Sínodo tiene que concebirse como un proceso gradual y sistemático de participación de toda la comunidad arquidiocesana. Muchos deben ser los niveles de participación de acuerdo a los distintos campos de interés o responsabilidades evangelizadoras. Para esto será necesario que haya un verdadero compromiso de "caminar juntos" por parte de los principales responsables de la pastoral diocesana: nosotros los Obispos, los Vicarios Episcopales, los Superiores y Superioras Mayores, los Decanos, los Párrocos y los Dirigentes laicales.

4112 63 Es necesario, diría indispensable, crear el clima y el ambiente de comunión eclesial a través de encuentros y reuniones, con el oportuno material didáctico y de difusión que permita el acceso de todos los miembros de la comunidad diocesana a los contenidos sinodales.

4113 64 Asimismo hemos de seguir buscando, cada vez con mayor ahínco, la presencia en los medios masivos de comunicación. A este respecto quiero recordar lo que el Documento de Trabajo en el Cuaderno III nos dice que por medio de contenidos humanizantes, implícitamente evangélicos, llegue el espíritu sinodal a todos los habitantes de esta Ciudad; una vez más, son los Laicos los principales protagonistas de estos nuevos y creativos caminos que tenemos que recorrer.

B- Promoción de Proyectos y Organización Pastoral

4114 65 El trabajo postsinodal implica también la elaboración y puesta en marcha de proyectos de evangelización que deben concebirse como un gran marco de referencia que propicie una planificación pastoral descentralizada y pluralista, dentro de un gran sentido de comunión y organicidad de toda la pastoral de la Iglesia local de la Ciudad de México.

4115 66 Una de las características más importantes de estos proyectos será partir de las diversas y variadas experiencias de la pastoral arquidiocesana; es decir, no se pretende elaborarlos de la nada, sino potenciar lo existente, aunque sin olvidar que nos encontramos en una etapa completamente nueva de la misión evangelizadora en la Ciudad.

4116 67 Los proyectos de pastoral inspirados por el II Sínodo tendrán también que tomar en cuenta como punto focal la Opción Prioritaria y, en una perspectiva de tiempo, señalar grandes metas orientadoras del trabajo arquidiocesano; se trata, por lo tanto, de proyectos de carácter operativo que den lugar a la elaboración de planes y programas diversificados.

4117 68 La promoción de proyectos deberá tener su seguimiento y evaluación oportuna. A este respecto menciono como una feliz iniciativa la de convocar la Asamblea Diocesana que anualmente me sirva como un medio de corresponsabilidad que, desde luego, no sustituirá sino vitalizará tanto al Consejo Presbiterial como a otras estructuras de pastoral. La Asamblea Diocesana será la oportunidad de recibir la riqueza de los diversos sectores de la vida de la Iglesia local.

4118 69Junto con la promoción de proyectos de pastoral, será necesario que haya un estudio minucioso de reorganización arquidiocesana. En todo lo que se refiere a la reorganización, se ha de buscar la prioridad del sentido pastoral y, por lo tanto, del compromiso de la Nueva Evangelización, a fin de que los objetivos del servicio evangelizador queden garantizados más allá de los solos medios y recursos organizativos.

C- Formación de Agentes

4119 70 Además de activar un proceso de animación diocesana en relación al II Sínodo y de promover proyectos y planes de pastoral, es de gran importancia promover la formación de los Agentes como condición indispensable de una verdadera reforma pastoral. La formación de los Agentes deberá enfocarse e instrumentarse a la luz de los contenidos sinodales, a fin de que realmente la Opción Prioritaria, propuesta en la primera semana y ratificada por mí, sea punto de partida de todas las actividades pastorales.

4120 71 Es preciso subrayar, una vez más, la importancia que a este respecto tiene la formación de un laicado genuino; considero que es la hora de un laicado promotor de la evangelización de la cultura en los diversos ambientes de la Ciudad.

D- Proyectos de Legislación

4121 72 Una línea más de la etapa postsinodal es la elaboración de la legislación correspondiente. Son muchos y variados los asuntos acerca de los cuales debe legislarse a nivel diocesano como expresión de un renovado proyecto pastoral; se trata de salvaguardar el espíritu de esta renovación, aunque es cierto que las normas habrán de elaborarse por etapas y en correlación a las grandes metas de la vida arquidiocesana.

Comisión General Promotora al Servicio del Proceso Postsinodal

4122 73 Para poner en marcha en un plazo breve estas distintas actividades, iniciativas y planes, he juzgado oportuno nombrar una Comisión Promotora que, de manera transitoria y sin suplir la responsabilidad directa de nosotros los Obispos y de los demás Agentes de la pastoral arquidiocesana, alimente y en espíritu de servicio ofrezca apoyo al trabajo del Consejo Episcopal, de las Vicarías y demás estructuras arquidiocesanas. La Comisión General ofrecerá su servicio con las siguientes funciones:
* Coordinación General.
* Difusión y Animación.
* Promoción de Proyectos y Organización Pastoral
* Formación de Agentes.
* Legislación y Reglamentación.

4123 74 Esta Comisión se ayudará con la participación de diversos Laicos, Religiosas, Religiosos y Presbíteros.

V- CONCLUSIÓN

4124 75 Como Pastor de esta Iglesia particular una vez más, elevo mi acción de gracias a Dios y Padre Nuestro.

4125 A Jesucristo el Señor, mi fe y esperanza en que su Resurrección sea una vez más la nuestra.

4126 Al Espíritu de Jesús, mi invocación para un nuevo Pentecostés en esta Ciudad Arquidiócesis.

4127 A María de Guadalupe y a San José, mi devota oración para que sigan intercediendo por nosotros.

4128 A todos los Sinodales, mi reconocimiento y estima.

4129 A nuestros hermanos observadores de las Iglesias históricas, mi gratitud, admiración y deseo de continuar en diálogo.

4130 A la Comisión Central Organizadora, mi agradecimiento y renovada confianza.

4131 A toda la comunidad diocesana por haber participado con su oración y trabajo, mi agradecimiento.

4132 A todos los habitantes de esta Ciudad, mi saludo y mi afecto de hermano y servidor.


+ Cardenal Ernesto Corripio Ahumada
Arzobispo Primado de México
Ciudad de México, 5 de Noviembre de 1992


HOMILÍA Y DECLARACIÓN DE CLAUSURA

1- El Sínodo que Termina

Amados hermanos:

4133 El 18 de Mayo del presente año nos reunimos para iniciar la etapa de estudios del II Sínodo arquidiocesano. En esta misma Basílica, ante la imagen bendita de Santa María de Guadalupe que marca para nosotros el modelo de evangelización para esta Ciudad-Arquidiócesis, iniciamos la etapa de las asambleas sinodales con el fin de hacer presente, en esta Ciudad, la Nueva Evangelización de la que se habla a nivel de toda la Iglesia Católica.

4134 Después de cuatro intensas semanas de estudios, en las que intervinieron Obispos, Sacerdotes, Religiosos, Religiosas y Laicos representativos de las diversas situaciones de la vida de la Iglesia, la Comisión Central del II Sínodo hoy hará entrega a un servidor del fruto de estos estudios contenidos en el Documento Conclusivo.

4135 Hay que recordar con alegría que en los debates hubo plena libertad de expresión por parte de todos los sinodales que enriquecieron con sus aportaciones el estudio sinodal, ya que cada uno de ellos representaba la pluralidad de los ambientes en donde desempeñan su diarios trabajos.

4136 También cabe mencionar que las diversas aportaciones, al final de cada semana, eran suscritas mediante voto secreto y que los resultados eran aceptados o rechazados, por mayoría, con el auxilio de las computadoras.

4137 Menciono esto, para agradecer públicamente a todos los sinodales que intervinieron en los estudios y, de manera especial, a quienes tuvieron a su cargo la organización de tan complicado proceso. También lo menciono para que todos sepan que el documento que hoy me entrega la Comisión Central Organizadora refleja fielmente el pensamiento de todos los convocados al II Sínodo.

4138 Las asambleas se vieron enriquecidas, además, con la presencia de los Observadores que representan a las Iglesias Históricas existentes en nuestra Ciudad, mismos que testifican la pluralidad de opiniones existentes en la realización del II Sínodo arquidiocesano.

2- Las Semanas Sinodales

4139 El II Sínodo se planteó como problema básico el tema de "La Cultura de la Ciudad de México, Desafío a la Nueva Evangelización". Este planteamiento básico general se fue desglosando de la siguiente manera:

4140 La primera semana tocó el tema de "Los Destinatarios Prioritarios de la Nueva Evangelización" que resultaron ser las Familias, los Alejados del influjo evangelizador, los Pobres y los Jóvenes, asuntos analizados no como problemas independientes entre sí, sino como una gran prioridad evangelizadora con cuatro vertientes apostólicas.

4141 La segunda semana trató acerca de "Los Agentes de la Nueva Evangelización" que resultaron ser todos los bautizados quienes, en razón de su sacerdocio bautismal, son enviados -al igual que los Apóstoles- a la gran Ciudad de México para proclamar, con su vida y con su ejemplo, además de la palabra, las Buenas Noticias de Jesús.

4142 La tercera semana sinodal se abocó a profundizar en "Los Medios de la Nueva Evangelización" que, partiendo del testimonio, están constituidos todos ellos -basados en la Palabra de Dios- por la Religiosidad Popular, el Anuncio, la Formación de la Comunidad, la Catequesis, la Educación, los Medios de Comunicación Social, la Oración, la Liturgia y el Envío, además de otros medios que aparecen en el Documento Conclusivo.

4143 Para poder realizar la tarea propuesta por el II Sínodo, la cuarta y última semana trató acerca de "La Organización pastoral para la Nueva Evangelización", insistiendo en una verdadera planeación pastoral que precise las necesidades más urgentes, que clarifique los objetivos y que determine las metas que se deben alcanzar. Se estudió la forma de optimizar el aprovechamiento de los recursos y estructuras organizativas ya existentes en la Arquidiócesis, tratando de ponerlas al día conforme a las necesidades del hombre de hoy.

4144 Del 14 de Agosto pasado a esta fecha, ha transcurrido el tiempo necesario para que la Comisión Central Organizadora pudiera recapitular y sintetizar las aportaciones de los sinodales, y elaborara así el Documento Conclusivo del II Sínodo que hoy recibiré como fruto de tan positivos esfuerzos. Dicho documento será analizado detenidamente por una nueva comisión, presidida por este servidor, en orden a discernir, bajo la inspiración del Espíritu Santo, la puesta en práctica de todos los temas estudiados y la consiguiente reglamentación que, en el Decreto General del II Sínodo, será dado a conocer a todos los cristianos que integran esta Iglesia particular de la Ciudad de México.

3- Naturaleza del Sínodo

4145 Muchos de estos cristianos podrían pensar que, una vez terminada la fase de estudios, el II Sínodo empezará a tener vigencia inmediatamente después; sin embargo, me permito recordarles lo que el Código de Derecho Canónico define acerca de un Sínodo:

4146 "El Sínodo diocesano es una asamblea de Sacerdotes y de otros fieles escogidos de una Iglesia particular que prestan su ayuda al Obispo de la Diócesis, para bien de toda la comunidad diocesana" (CIC 460).

4147 Es una asamblea eclesial consultiva, en ejercicio particular de comunión y corresponsabilidad jerárquica con su Pastor que es signo, en la Iglesia particular, del único Pastor, Cristo, y que, por tanto, es factor de unidad de toda la comunidad eclesial de la Diócesis (Id. 466).

4148 Así pues, ha terminado la etapa en la que todos los sinodales prestaron su ayuda a este servidor, Arzobispo de México, etapa meramente consultiva que me será muy útil al tomar las decisiones pastorales en orden a los grandes desafíos que presenta la Ciudad de México a la Nueva Evangelización.

4149 Valoro profundamente la aportación de todos los sinodales y ahora me pongo en las manos de Dios para asumir mi responsabilidad, como Pastor de esta Iglesia particular, para tomar las decisiones más convenientes a fin de que el Evangelio, renovado en su expresión, en su ardor y en sus métodos, llegue a cada uno de los cristianos.

4150 Dada la importancia de este acontecimiento eclesial que es el Sínodo, pido a todos ustedes la paciencia necesaria para esperar la redacción final del Decreto General del II Sínodo, mismo que espero dar a conocer, con la ayuda de Dios, en la Pascua del próximo año.

4- La Tarea Misionera

4151 Al inaugurar el II Sínodo, recordábamos que el fundamento sacramental de la corresponsabilidad en la tarea evangelizadora era precisamente nuestro bautismo. Hoy, al clausurar el Sínodo, hemos de volver de nuevo al bautismo como al fundamento de nuestro compromiso misionero, ya que en virtud de este sacramento, Obispos, Sacerdotes y Laicos, participamos del triple oficio -sacerdotal, profético y real- de Jesucristo (Cf. RM 72).

4152 Como dice el Papa Juan Pablo II, "el hombre contemporáneo cree más a los testigos que a los maestros" (Id. 42, Cf. EN 41). La primera forma de testimonio que de nosotros espera la Arquidiócesis es la credibilidad que nace de la congruencia entre lo que predicamos y lo que hacemos. Este Sínodo nos ha colocado ante nuevas realidades y ante expresiones nuevas de evangelización; falta únicamente que nuestros hechos testimonien y avalen ideas tan brillantes.

4153 Evangelizar las culturas de la Ciudad de México, para renovar a la Iglesia que está en ella por medio de la Nueva Evangelización, fue el objetivo principal del II Sínodo. Al igual que los doce Apóstoles, al ser enviados por Jesucristo al mundo entero, así nosotros hemos sido enviados a esta gran Ciudad de México para inculturar el Evangelio, principalmente a través de los "nuevos areópagos", como son todos los modernos medios masivos de la comunicación social.

5- Camino Difícil

4154 Los grandes desafíos que plantea la Ciudad de México -una de las más pobladas del mundo y que constituye hasta este momento esta Iglesia particular- han sido ampliamente estudiados por todos los sinodales; también ha habido las más variadas propuestas de solución, surgidas de un auténtico compromiso de corresponsabilidad con su Arzobispo.

4155 Todo esto lo agradezco desde lo más profundo de mi corazón, porque aligera en gran medida la pesada carga que sobre sus hombros lleva este su servidor, pero que, compartida con tan buenos colaboradores, se convierte en "carga suave y yugo ligero" (Cf. Mt 11, 30).

4156 La realización de un Sínodo diocesano siempre ha implicado serias dificultades ya que propicia muchos cambios en la vida cristiana que, después del Sínodo, conlleva el esfuerzo de retomar nuevos caminos que nos sacan de la comodidad cotidiana. Ahora bien, tratándose de esta gran Ciudad que es la Arquidiócesis, las dificultades se multiplican y exigen un redoblado esfuerzo en la solución de su problemática.

6- Aclaración y "Desideratum"

4157 La Iglesia Católica, conocedora de su propia historia, no desea repetir los errores del pasado, sombras de lo humano; por el contrario, analizando los aspectos positivos de su servicio, sin falsos pudores, se alegra por ellos y renueva su compromiso de seguir de la mano con el hombre de esta Ciudad, en el desempeño de su propia realización humana, indicando cuál es el camino que lleva hacia Dios.

4158 ¡Cuánto desearía este su servidor que, al final de mi tarea como pastor de esta Arquidiócesis, pudiera presentar a todos los habitantes de la Ciudad una Iglesia con un rostro renovado, muy distinto del que tuvo en la época colonial y en el siglo pasado, Iglesia abierta a todos los hombres de buena voluntad, pero con una marcada preferencia hacia los pobres y marginados, ajena a cualquier aspiración de poder y totalmente desinteresada de los asuntos que la involucren en los juegos políticos de nuestro País!

7- Acción de Gracias y Declaración de Clausura

4159 Por todas estas razones, hoy me dirijo a Dios para darle gracias por la feliz terminación del II Sínodo; lo pongo en las manos de nuestra Señora de Guadalupe, apoyo y baluarte de las familias, inspiradora de un mundo nuevo para los jóvenes, reivindicadora de la justicia social para los pobres y marginados, e invitación, llena de amor materno, para quienes un día se alejaron de la casa del Padre.

4160 Que San José, protector universal de la Iglesia y a quien le hemos encomendado el II Sínodo, fortalezca y entusiasme los buenos propósitos que nos hemos marcado y que él también, como Patrono de la Ciudad, vea resurgir el nuevo nacimiento cristiano de esta gran Urbe.

4161 A todos los Sinodales, mi reconocimiento y estima; a los hermanos Observadores de las Iglesias Históricas, mi gratitud, admiración y deseo de continuar el diálogo; a la Comisión Central Organizadora, presidida por el Excmo. Sr. Jorge Martínez Martínez, mi agradecimiento y renovada confianza.

4162 A todos los miembros de la comunidad arquidiocesana que han participado, mi reconocimiento.

4163 Por lo tanto, habiendo entregado a cada uno copia del Edicto de Clausura con el fin de que sea estudiado detenidamente, como Arzobispo Primado de México y con mi autoridad pastoral, declaro clausurado el II Sínodo de la Arquidiócesis de México.

Su servidor
+ Cardenal Ernesto Corripio Ahumada
Arzobispo Primado de México
Basílica de Guadalupe, 5 de Noviembre de 1992

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