CAPÍTULO 2

UN NUEVO Y VIGOROSO PROYECTO MISIONERO

4219 34- La Arquidiócesis de México se encuentra hoy ante la necesidad imperiosa de replantear a fondo su misión pastoral; así se lo ha propuesto el II Sínodo al tomar en cuenta, precisamente, la nueva situación que vivimos en esta Ciudad.

4220 35- Esta renovación pastoral se logrará en la medida en que a la acción evangelizadora se le dé un verdadero sentido misionero. Dice Jesús a sus Apóstoles, a quienes confía la tarea de ir a predicar el Evangelio a toda creatura: "Como mi Padre me ha enviado, así los envío yo a ustedes" (Jn 20, 21). Éste es el fundamento de la misión de la Iglesia para comunicar la salvación de Dios a todos los hombres y mujeres, en todos los tiempos y en todos los lugares.

4221 36- Hoy en día la enviada es la Iglesia toda: la Iglesia, en efecto, es apostólica porque está edificada sobre el fundamento de los mismos Apóstoles de Jesús y sus sucesores; es apostólica, también, porque ella misma ha recibido y tiene idéntica tarea de llevar el Evangelio al mundo entero: las personas, sus ambientes, sus valores, sus anhelos y problemas, en una palabra, su cultura.

4222 37- Esta acción de la Iglesia compromete a todos los bautizados, pero en forma mucho más urgente a los Agentes de la evangelización: junto con los Obispos, con los Presbíteros, con los Diáconos y demás personas de vida consagrada, son los Laicos los que, en medio de las realidades seculares, han de llevar con su vida, con su trabajo, con su oración y testimonio, el mensaje de Jesús a los ambientes en que desarrollan su actividad. Un cristiano, al vivir profundamente la unidad en la fe y en el amor, es misionero en cuanto miembro de la Iglesia, ante todo por lo que es y no por lo que dice o realiza (Cf. RM 23).

4223 38- La acción misionera, en nuestro medio, debe estar dirigida con mayor atención hacia los cristianos que se han debilitado en su fe o que, por causas no del todo conocidas, incluso ya la han abandonado: en este caso es necesaria una "Nueva Evangelización" o "re-evangelización" (Cf. Id. 33).

4224 39- "La Iglesia de esta Ciudad quiere ser nuevamente misionera" (Edicto. N° 36), y "la gran Ciudad de México es el campo de misión de esta Iglesia local" (Id. Nº 2); para lograr este propósito, necesitamos estar animados por "el espíritu misionero que nos ha de alentar en una nueva pastoral urbana" (Id. Nº 44).

4225 40- Como Pastor de esta Iglesia particular, pido a todos que vayan al encuentro de los alejados de la influencia del Evangelio. Revisemos nuestras estructuras y acciones pastorales para no dejarnos absorber únicamente por acciones "ad intra" -de servicio al interior de la comunidad cristiana-, sino para salir a compartir el Evangelio, hecho vida, como respuesta a las necesidades y problemática del hombre de hoy en nuestra Ciudad.

4226 41- Quiero señalar algunos aspectos que me parecen importantes para que la pastoral misionera llegue a ser una realidad en la Iglesia particular:


a) La Pastoral Misionera, Pastoral de Encarnación

4227 42- La acción pastoral debe buscar constantemente insertarse en la vida, a imitación del Hijo de Dios que se encarnó y tomó la condición humana "haciéndose semejante a los hombres", "probado en todo igual que nosotros menos en el pecado" (Fil 2, 7; Hb 4, 15).

4228 43- "Los gozos y las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y cuantos sufren, son, a la vez, gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo; nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón. La Iglesia está integrada por hombres que, reunidos en Cristo, son guiados por el Espíritu Santo en su peregrinar hacia el Reino del Padre y han recibido la buena nueva de la salvación para comunicarla a todos los demás. La comunidad cristiana por ello se siente íntima y realmente solidaria del género humano y de su historia" (GS 1). Para llegar a esta solidaridad salvífica, necesitamos encarnarnos en actitud de servicio en los ambientes diversos de la Ciudad (Cf. Edicto. Nº 33).

4229 44- En este esfuerzo de insertarse en la vida, el evangelizador necesita una conversión personal, de la mente y del corazón, y un cambio en el modo de actuar y de relacionarse con los demás. El cambio de actitudes debe valorar convenientemente, sin embargo, todo lo positivo que ya existe, fruto del trabajo evangelizador de quienes nos han antecedido.

4230 45- Con docilidad al Espíritu, necesitamos aprender a reconocer y a interpretar los signos del tiempo presente que reclaman una respuesta, sin olvidar que, como evangelizadores, hemos de estar llenos de la vida de la gracia, alimentados por la oración, los sacramentos, el pan de la Palabra, mediante la reflexión y la meditación, ya que precisamente esto es lo que, en definitiva, pretendemos compartir con nuestros hermanos.

b) La Pastoral Misionera, Pastoral de Testimonio

4231 46- La Iglesia, Pueblo de Dios, crece paulatinamente para cumplir la misión que tiene encomendada: anunciar el Reino de Cristo y de Dios, instaurando el germen y principio de este Reino en la tierra (Cf. LG 5); tal crecimiento de la Iglesia, como parte del crecimiento del Reino, es obra de Dios; Él es quien siembra y hace que germine la semilla (Cf. Mc 4, 26-27); en la economía salvífica del Padre, sin duda, se requiere también la colaboración del hombre: "Yo planté, Apolo regó, pero quien dio el crecimiento fue Dios; y ustedes son cultivo de Dios" (1 Cor 3, 6.9).

4232 47- La Iglesia realiza esta obra primordialmente por medio del testimonio de los valores evangélicos que son, entre muchos otros, la caridad, la justicia, la fraternidad, la igualdad, la paz, el perdón, la libertad, la responsabilidad, la austeridad y la servicialidad, la gracia y la santidad de la vida, la concordia y la reconciliación; todos estos valores se deben expresar en las situaciones cambiantes propias de cada cultura, y son elemento imprescindible de la inculturación del Evangelio en una época y en un lugar determinados. Una acción pastoral no tiene verdadero sentido evangelizador si quien la realiza carece de la fuerza de su propio testimonio cristiano.

4233 48- Actualmente el lenguaje de la fe frecuentemente debe expresarse en formas no explícitamente religiosas sino seculares, lo cual da oportunidad de dialogar con la cultura moderna; esto realmente tiene sentido en cuanto son proclamación implícita del mensaje cristiano y disponen de manera favorable para el Evangelio a quienes las observan o se ven beneficiados por ellas.

4234 49- La pastoral social, en cuanto encarnación de la caridad -norma suprema del Evangelio- es la realización de los valiosos signos testimoniales de la fe; no podemos seguir considerándola como una pastoral marginal que pudiera dejarse a la decisión arbitraria o a la simple preferencia de quien cumple tareas de evangelización: es el núcleo que vitaliza el proceso de maduración de la fe de la comunidad cristiana por la potencia testificante del amor. A este propósito les pido que demos una fuerza cada vez más grande a nuestra pastoral social en todas sus manifestaciones.

4235 50- La pastoral social es elemento fundamental en la actividad organizada de la Iglesia, cuya tarea de anunciar fielmente el Evangelio se debe cumplir mediante la proclamación del mensaje junto con la experiencia vivida de la justicia y de la caridad; por otra parte, abarca también varias dimensiones de acción y compromiso: 'asistencia' a los especialmente necesitados, 'promoción' del crecimiento y desarrollo de las personas, 'cambio' de la sociedad para hacerla más digna, justa y fraterna.

4236 51- En nuestra preocupación por la pastoral social es muy importante tener en cuenta que, al hablar de testimonio, no debemos referirnos sólo al de las personas, sino principalmente al de las comunidades eclesiales -familias, comunidades menores, Parroquias-. Podemos decir que, sin comunidades verdaderamente evangelizadas y evangelizadoras que den un testimonio claro y coherente, no es posible la inculturación del Evangelio.

c) La Pastoral Misionera, Pastoral de Diálogo

4237 52- Para que nuestra actividad de Iglesia recobre su auténtico espíritu misionero, me parece "importante insistir en que la pastoral de la Arquidiócesis debe tener como sello fundamental el diálogo con la cultura" (Edicto. N° 33). Es oportuno tener presente lo que el Papa Paulo VI, en la Encíclica "Ecclesiam Suam", nos propone como iluminadores principios acerca del diálogo pastoral en la época presente: "La Iglesia debe ir hacia el diálogo con el mundo en que le toca vivir... La Iglesia se hace palabra; la Iglesia se hace mensaje; la Iglesia se hace coloquio... Ni el solo cuidado, ni la sola defensa de los dones que posee encierran todo el quehacer de la Iglesia. Es necesario tener en cuenta el deber de la evangelización, el mandato misionero, el ministerio apostólico" (ES 59-60).

4238 53- La evangelización de la cultura lleva en sí misma el esfuerzo de descubrir las "semillas del Verbo" en lo positivo de la realidad que vivimos, para así dejarnos evangelizar por el Espíritu que, de esa forma, está allí presente como primer testigo de Jesús y primer evangelizador (Cf. EN 41). La Iglesia, cuando evangeliza, busca encarnar los valores evangélicos en pleno respeto a la realidad presente.

4239 54- En la realización del II Sínodo hemos tenido presentes aquellos valores que la cultura de hoy considera como muy importantes: la gran causa de la paz, de la justicia y de la fraternidad; la preocupación y el compromiso con el equilibrio ecológico; la promoción, la defensa y el respeto de la vida y de los derechos humanos, especialmente de aquellos que miran a la participación organizada de la sociedad civil, a la libertad de expresión y al fortalecimiento de la democracia. Estos asuntos piden nuestra colaboración, en actitud de diálogo, con todos los hombres de buena voluntad que están comprometidos con el auténtico bienestar de la sociedad.

4240 55- Durante las asambleas sinodales hemos vivido una muy grata experiencia de ecumenismo, al contar con la presencia de nuestros hermanos de las Iglesias históricas; esta presencia fue para nosotros un gran honor y una oportunidad de manifestar la mutua vinculación fraterna. El diálogo con las diversas confesiones cristianas, con los demás creyentes y aun con quienes no lo son, es fundamental en la realización de una pastoral verdaderamente misionera que quiere impulsar, con decisión, los lineamientos emanados del II Sínodo arquidiocesano.

4241 56- El espíritu de diálogo, animado por la caridad y vivido hacia dentro y hacia fuera de la Iglesia, irá dando frutos que se expresarán en comunidades más sólidas, que estén en continua búsqueda de la respuesta adecuada a las necesidades pastorales de la Iglesia misma y de la sociedad; a este propósito quisiera recordar, para que lo pongamos en práctica, lo que hace algún tiempo un servidor escribía a ustedes :

4242 57- "La actitud de la Iglesia debe hoy examinar con sinceridad y sencillez las deficiencias de las que se acusa a sus miembros y estructuras; escuchar con atención las expectativas que los hombres tienen respecto a ella y así, mediante una renovación al interior de sí misma, prestar al mundo el servicio para el cual fue convocada por Cristo y animada por su Espíritu. La misión de la Iglesia no es huir del mundo ni condenarlo, sino estar presente en el mundo y prestarle el servicio de la unidad a base de acercar a los hombres, respetando siempre la pluralidad de caminos que ellos van encontrando para llegar a la verdad. Será entonces cuando los hombres, viendo el bien que hace la Iglesia, podrán glorificar al Padre que está en los cielos" (Cuarta Carta Pastoral Nº 5. 25 de Marzo de l983).

4243 58- La Iglesia particular de México quiere ser sacramento de Cristo sobre todo por su vida testimonial, dedicada al servicio de la promoción integral del hombre desde el compromiso de la fe en Jesucristo resucitado; quiere vivir e irradiar la caridad en la asistencia social renovada, en el servicio promocional para fortalecer la sociedad civil, en la defensa de los derechos humanos, en el anuncio de la fe, en la celebración de los sacramentos, en la promoción de un laicado más comprometido para el servicio misionero en favor de todos sus hermanos, especialmente de los que no conocen a Cristo o de quienes se han alejado de Él.

4244 59- Esta Iglesia, en la aceptación de sus limitaciones y errores y consciente de ser depositaria y portadora del Evangelio, quiere ser agente de diálogo en la búsqueda de los medios más aptos para la construcción del Reino de Dios, con todos los cristianos, con otros creyentes, con los no creyentes, siempre en pleno respeto a las personas y a las instituciones.

4245 60-. Todo esto nos compromete a trazar un Nuevo y Vigoroso Proyecto Misionero que el II Sínodo de la Arquidiócesis de México, don especial del Espíritu y acontecimiento de gracia, nos ha ayudado a discernir; en este "proyecto global y orgánico habrán de integrarse y participar todos los miembros de esta Iglesia particular, orientando sus diversos dones y carismas a la Nueva Evangelización de nuestro pueblo, sin olvidar nunca la misión universal" (SD 57).

Ir página anterior
Ir inicio página
Ir página siguiente

 

Principal

Índice General

Con click puedes ir a la PÁGINA PRINCIPAL DOCUMENTOS ECUCIM

Ver e imprimir ECUCIM en PDF

Glosario

Índice Analítico

Textos Litúrgicos

Siglas

Ir a la Vicaría de Pastoral

Vicaría Pastoral