Visitar Sitio Web de ARQUIDIÓCESIS DE MÉXICO

Comisión
Pastoral
Misionera

Domund
2003

Domund
2004

Domund
2005

Domund
2006

Domund
2007

Domund
2008

Domund
2009

Domund
2010

Domund
2011

Mapa del Sitio

Ir al ÍNDICE - CONTENIDO de DOMUND 2003

Visitar Sitio Web de las OBRAS MISIONALES PONTIFICIO EPISCOPALES

Información acerca del continente

África es el tercer continente más grande de la Tierra, con islas adyacentes, ocupa una superficie de unos 30.272,922 km2, el 22% del total de la masa terrestre.

A un lado y otro del ecuador, África se extiende unos 8.050 Km., desde su punto más septentrional, cabo Blanco en Túnez, a su extremo más meridional, cabo de las Agujas en Sudáfrica. La anchura máxima del continente, medida desde la punta de cabo Verde en Senegal, al oeste, hasta Ras Xaafuun en Somalia, al este, es de 7,560 Km. El pico más elevado del continente es el monte Kilimanjaro (5,895 m), con nieves perpetuas, en Tanzania, y el punto más bajo es el lago Assale (153 m por debajo del nivel del mar) en Yibuti (o Djibouti). África presenta una línea costera regular con pocos entrantes. La longitud total de su litoral (30,490 km), en proporción con su área, es menor que en cualquier otro continente.


Las principales islas de África, con una superficie conjunta de 621.600 km 2, son Madagascar, Zanzíbar, Pemba, las islas Mauricio, Reunión (departamento en ultramar de Francia), Seychelles y Comores en el océano Índico; Santo Tomé y Príncipe y Bioko en el golfo de Guinea; Santa Elena (dependencia británica), Ascensión (dependencia británica), y las islas Bijagós en el Atlántico sur; y las islas de Cabo Verde, Canarias (España) y Madeira (Portugal) en el Atlántico norte.

Etnografía

El Sahara forma una gran barrera entre los pueblos de África del Norte y los del África subsahariana. Aunque los grupos étnicos del continente han sido sometidos a numerosos sistemas de clasificación, la división geográfica parece ser la más apropiada.

En la parte norte del continente, incluido el Sahara, predominan los pueblos caucasoides, principalmente bereberes y árabes. Constituyen cerca de una cuarta parte de la población del continente. Al sur del Sahara predominan los pueblos negroides, aproximadamente el 70% de la población de África. Existen pueblos khoisans, sans (bosquimanos) y khoikhoi (hotentotes), en África meridional. Los pigmeos se concentran en la cuenca del río Congo y en Tanzania. Dispersos por África, pero agrupados principalmente en África meridional, hay unos cinco millones de blancos de origen europeo. La población indú, que se acerca al millón de habitantes, se concentra a lo largo de la costa este africana y en África del Sur.

Se han clasificado más de 3,000 grupos étnicos distintos en África. La familia extensa es la unidad social básica para la mayoría de estos pueblos. En gran parte de África la familia se une a una sociedad más amplia mediante grupos de parentesco como los linajes y los clanes. En general, los grupos de parentesco tienden a excluir el matrimonio entre sus miembros y se casan fuera del grupo. La aldea está constituida frecuentemente por un único grupo de parientes que se unen por descendencia masculina o femenina.

Demografía

Aunque África ocupa una cuarta parte del total de la superficie terrestre, sólo tiene el .5% de su población. La población total del continente es de 765'800,000. La densidad media, unas dieciocho personas por kilómetro cuadrado, es inferior a la mitad de la media mundial. Esta cifra incluye grandes áreas, como los desiertos del Sahara y Kalahari, que están prácticamente deshabitados. Cuando se calcula la población que vive de la tierra de labor o productiva, la densidad media se incrementa hasta 139 personas por kilómetro cuadrado. Las áreas más densamente pobladas del continente son las de las costas septentrionales y occidentales, en las cuencas de los ríos Nilo, Níger, Congo y Senegal y en la meseta oriental africana. Nigeria, con una población de alrededor de 89 millones de habitantes, es la nación más poblada de África.

La tasa de nacimientos es del 46%, en contraste con la tasa europea del 14 % .La difusión de los servicios médicos desde la II Guerra Mundial es la causa de la brusca disminución en las tasas de mortalidad, en torno al 17%. La población africana se incrementa anualmente un 2.9%. No obstante, estas estadísticas varían bastante según los países y las regiones. Los jóvenes son el grupo más numeroso en cuanto a la distribución por edad. En la mayoría de los países africanos la mitad de la población tiene quince años de edad o menos.

La población africana continúa siendo rural en su mayoría; sólo una quinta parte de la población vive en ciudades de más de 20,000 habitantes. El norte de África es la zona más urbanizada, pero en todo el continente se pueden localizar ciudades importantes. Algunas ciudades africanas con más de un millón de habitantes son Alejandría, Gizeh y El Cairo en Egipto; Argel, en Argelia; Casablanca, en Marruecos; Lagos, en Nigeria; Addis Abeba, en Etiopía; Abiyán, en Costa de Marfil; Kinshasa, en República Democrática del Congo, y Johannesburgo y Ciudad de El Cabo, en Sudáfrica.

Los centros urbanos actúan como polos de atracción de gran cantidad de inmigrantes, ya sea como habitantes permanentes o como trabajadores temporales. El crecimiento urbano ha sido particularmente rápido desde la década de 1950. Se ha desarrollado una considerable corriente migratoria de trabajadores, sobre todo centroafricanos, a las minas y factorías de Zambia, Zimbabwe y Sudáfrica, de norteafricanos a Francia y, más recientemente, a los países pertenecientes a la Unión Europea. Las guerras civiles en ciertos países han provocado migraciones masivas de refugiados, al igual que las sequías y las hambrunas.

Lenguas

Se hablan más de 2000 lenguas en África. Aunque más de 50 superan los 500,000 parlantes cada una, relativamente pocas personas hablan la mayoría de estas lenguas. Además del árabe, las más habladas son el suahili y el hausa. Muchos africanos, en especial aquellos del África subsahariana, son bilingües: hablan su idioma nativo al igual que el que llevaron los primeros gobiernos coloniales europeos.

Religión

El cristianismo, la religión más difundida, fue introducido en África del Norte en el siglo I y se extendió al Sudán y las regiones etíopes en el siglo IV: El cristianismo sobrevivió en Etiopía gracias a la Iglesia copta, pero en otras zonas fue sustituido por el Islam. Fue reintroducido y se extendió por el África tropical con el desarrollo de la expansión europea en ultramar a partir del siglo xv: Hoy, los grupos protestantes y católicos están representados por igual en todo el continente.

El Islam, la segunda religión más difundida de África, fue introducido en todo el norte de África en el siglo VII y durante los siglos siguientes se extendió por la costa oriental y las praderas del África occidental. A lo largo del siglo XX el Islam se introdujo en las restantes zonas del continente. La más antigua escuela jurídica musulmana, denominada maliki, prevalece en la mayor parte del África musulmana, excepto en Egipto, el Cuerno de África y la costa este africana.

Cerca del 15% de los pueblos africanos practican religiones animistas o locales. Aunque existe una gran variedad, tienden a tener un único dios o creador y varios espíritus subordinados -espíritus de la naturaleza que habitan en los árboles, el agua, los animales y cualquier otro elemento o fenómeno natural- y espíritus ancestrales, como los fundadores de la familia, el linaje o el clan que influyen en la vida diaria.

Ciertos movimientos religiosos animistas mezclan ritos ortodoxos cristianos con creencias religiosas tribales. Guiados por sus propios profetas, estos grupos se han , extendido por toda África, aunque parecen más difundidos y poderosos en África central y África del sur. Existen pequeñas comunidades judías en el norte y en el sur de África, y los cultos hindúes, budistas y taoístas están extendidos por África oriental y meridional.

La Iglesia en África

África es un gran continente que ha vivido y vive momentos históricos difíciles pero que a pesar de ello ofrece también al mundo signos de esperanza.

Es un continente que vive castigado por la violencia. Las numerosas tribus que pueblan el continente se enfrentan en sangrientas guerras haciendo la vida muy difícil para todos. Otro problema que azota al continente africano es el racismo que provoca enfrentamiento entre negros y blancos. En muchas partes de África, muchos negros son tratados como esclavos, aún cuando nuestro mundo se jacta de haber abolido la esclavitud.

Muchos países africanos han alcanzado su independencia recientemente, pues fueron víctimas del colonialismo europeo durante siglos, lo que ha provocado una gran opresión económica del continente, y un desarraigo cultural.

La pobreza es bastante marcada en este continente. De los 47 países menos desarrollados del mundo, 31 son africanos.

Los países del norte de África, en los primeros siglos antes de la llegada de los musulmanes, fueron la patria de los fundadores del monaquismo, de grandes teólogos y escritores como Orígenes, San Atanasio, Tertuliano, San Cipriano, San Agustín, además de tres Papas. Los escritos de estos autores africanos pertenecen al patrimonio universal de la Iglesia. Actualmente nos encontramos allí con países musulmanes con fuertes grupos fundamentalistas como Argelia y Libia.

El centro y el sur del continente africano permanecieron inexplorados hasta la mitad del siglo XVIII. A fines del mismo, empezó una intensa actividad misionera con resultados sorprendentes. La Iglesia de África es la más joven y creciente de todas las Iglesias. Este crecimiento se realizó muchas veces en medio de luchas y persecuciones. Muchos cristianos testimoniaron su fe con el sacrificio de la vida.

En el siglo XIX, las grandes potencias coloniales europeas se "repartieron" el continente africano como se reparte un pastel. Cada uno escogió la parte que más le interesaba sin importarle nada de las situaciones geográficas, raciales, tribales y culturales de los pueblos africanos. De esta manera los africanos se vieron subyugados por "dueños" que buscaban exclusivamente sus intereses estratégicos y económicos.

Pero Dios miró con amor a los africanos y precisamente en el siglo pasado suscitó grandes misioneros, quienes vieron en los habitantes de África a personas redimidas por la cruz de Cristo, hermanos a quienes había que llevar la luz del Evangelio.

Entre ellos destaca Daniel Comboni. El intuyó que "la hora de África" había llegado; es decir, la hora en que también los negros tenían que llegar a ser miembros de la Iglesia católica por la fe en Cristo y por el bautismo.

Comboni escribía en 1864: "Salvar a África por medio de África" y el Papa Pablo VI durante su visita a Uganda en 1969 gritaba: "África, sé evangelizadora de ti misma, irradia la luz del Evangelio sobre todos tus hijos".

El Sínodo africano celebrado en Roma ha sido un signo de la gran vitalidad de la Iglesia africana que trata de responder de una manera evangélica a los grandes desafíos que presenta hoy este continente: guerras fratricidas con la secuela de refugiados y desplazados, modelos de desarrollo impuestos por intereses extranjeros con la complicidad de las clases africanas dominantes, la inculturación en los ámbitos de la liturgia, los estudios bíblicos, el matrimonio, etc.; los pobres, los enfermos de SIDA, el aborto, etc.

Actualmente, la Iglesia Católica es minoritaria en África. De los 765 millones de habitantes del continente, tan sólo 112 millones son católicos (un 14,9%). Es el continente que menor porcentaje de sacerdote tiene: hay un sacerdote por cada 4,406 católicos, mientras que en el resto del mundo hay, en promedio, un sacerdote por cada 2,342 católicos.

Hay muchos obispos, sacerdotes y religiosos autóctonos; también hay un gran número de laicos comprometidos y catequistas que son los principales animadores de las comunidades cristianas. Estas últimas viven con fervor y entusiasmo la fe recibida y no faltan los que testimonian su fidelidad a Cristo hasta con el martirio.

África tiene mucho que aportar a la Iglesia universal desde su peculiaridad con su Eclesiología llamada "Iglesia familia"; y, aunque todavía hay extensas zonas de primera evangelización, el Papa Juan Pablo II, vislumbrando esa "nueva época misionera", exhorta a los africanos diciendo: "No solamente salvar a África con África , sino también evangelizar otros pueblos con misioneros africanos.

El anuncio del Evangelio en África hoy, encuentra graves situaciones de indigencia y ambientes de miseria propia y verdadera. Además, debe confrontarse con dificultades sociopolíticas no menos complejas. De hecho, las guerras fratricidas y las violencias gratuitas rompen las familias y devastan las poblaciones, destruyendo, como un huracán, las riquezas materiales y culturales de los pueblos.

Ahora bien, dado que la evangelización es la propuesta del mensaje de salvación de Jesucristo a las poblaciones que no lo conocen, es indispensable aplicar la Buena Nueva a la vida concreta, teniendo en cuenta las condiciones sociales, culturales, económicas, políticas y religiosas en las que viven las familias y las personas.

¿Cómo se podrá anunciar coherentemente a Jesucristo, el Hijo de Dios hecho hombre, al inmenso Continente Africano, si se olvidara que es una de las tierras más pobres del mundo? ¿Cómo no considerar -evangelizándola y dándole un sentido- la historia de humillaciones, de violencia, de esclavitud, vivida por tantos grupos humanos? ¿Cómo evangelizar pueblos que tienen que enfrentarse todavía a los problemas del hambre, de la guerra, con tensiones sociales y tribales, que viven la inestabilidad política como situaciones de normalidad, que experimentan cotidianamente atropellos y violaciones de los derechos humanos? Todo esto constituye un desafío para la evangelización.

Existe también el desafío de la evangelización de un Continente que, en el plano de las nuevas políticas económicas mundiales, ha sido marginado y se ha convertido en un apéndice, propio y verdadero, sin ninguna importancia. En un mundo controlado por las naciones ricas, potentes e insensibles a las otras dificultades, África es un Continente cada vez menos importante y, por eso, un Continente maltratado, olvidado y abandonado. Recordando las recientes palabras pronunciadas por el Papa Juan Pablo II a propósito de África, el continente Africano podría ser comparado al hombre del evangelio que bajaba desde Jerusalén a Jericó, y que cayó en manos de salteadores... y, después de despojarle y golpearle, se fueron dejándole medio muerto (Cf. Lc 10,30-37).

Otro desafío de la evangelización en África se refiere al encuentro entre, el mensaje evangélico y la cultura o, mejor, entre las diferentes culturas africanas y las Religiones Tradicionales Africanas.

Estoy convencido de que los temas a los que hemos hecho alusión constituyen un verdadero desafío al anuncio del Evangelio. Y no obstante, a pesar de esta situación de extremo sufrimiento, hay que reconocer que África permanece abierta al Evangelio ya los valores y tradiciones religiosas que ponen a Dios en el centro de la vida del hombre y del mundo.

La misión en África ha conocido un progreso casi prodigioso: de dos millones de fieles calculados en 1900, hoy la población cristiana es poco más de 112 millones, igual al 15% de la población africana. Este progreso se manifiesta igualmente en el ámbito de las vocaciones sacerdotales y religiosas. No menos significativa es la aportación de empeño y de abnegación que aseguran los fieles laicos y, sobre todo, los Catequistas.

Información Importante

  Cantidad de países: 53
  Superficie: 30.272.922 km2
  Población: 765.800.000
  Población urbana: 37%
  Lenguas: 2.011 (30% de las lenguas del mundo)
  Expectativa de vida: 50,7 años
  Mortalidad Infantil: 98,6 de cada mil nacidos vivos.
  Sin agua potable: 46,6%
  Adultos alfabetizados: 57,9%
  Producto Bruto Interno: 537.247 millones de dólares
  Renta per cápita: 722 dólares (29.080 en EEUU, 4.802 en Brasil, 380 en Haití)

Panorama Religioso

Cristianos
* Católicos: 112.871.000
* Protestantes: 176.098.000
* Ortodoxos: 32.880.000
352.538.000


14,9%
23,2%
4,3%

46,50%

Musulmanes
306.606.000
 
40,50%
Religiones Tradicionales
90.365.000
 
11,90%
Hinduistas
2.378.000
 
0,30%
Judíos
290.000
 
0,03%
Budistas
136.000
 
0,01%
Otros
4.587.999
 
0,70%

Ir a la página anterior
Ir a la página siguiente