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"Queremos ver a Jesús": DOMUND 2010

MISA POR LA EVANGELIZACIÓN DE LOS PUEBLOS en PDF

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"Misa"
por la evangelización
de los Pueblos

Lectio divinaLECTIO DIVINA
LECTIO DIVINALECTIO DIVINA

Monición de entrada

Hoy estamos recordando y celebrando la vocación misionera de la Iglesia con el Domingo Mundial de las Misiones (DOMUND) Le pediremos al Señor que nos ayude a vivirla plenamente. Hemos de realizar hoy la tarea evangelizadora, primeramente por el anuncio directo del Evangelio con todos los medios a nuestro alcance: palabra (evangelización, homilía, catequesis), liturgia, medios de comunicación social (prensa, radio, televisión, Internet), literatura, arte, fiesta y convivencia. En un segundo lugar, el anuncio y la palabra
han de ir acompañados con el testimonio de la vida y de los signos, es decir, con el compromiso de los cristianos por la promoción humana desde su dignidad de persona a su condición de hijos de Dios y hermanos de los demás. Pónganse de pie para que comencemos nuestra liturgia.

Oración Colecta

Señor y Dios nuestro, que has querido que tu Iglesia sea sacramento de salvación para todos los hombres, a fin de que la obra redentora de tu Hijo perdure hasta el fin de los tiempos, haz que tus fieles caigan en la cuenta de que están llamados a trabajar por la salvación de los demás, para que todos los pueblos de la tierra formen una sola familia y surja una humanidad nueva en Cristo.

Monición

El profeta Isaías está convencido de que está a punto de llegar la justicia y la salvación de Dios. Por esta razón invita al pueblo a la acción, practicando el derecho y la justicia: “Velen por los derechos de los demás. Practiquen la justicia”.

Primera Lectura

Está a punto de llegar la justicia y la salvación de Dios

Del libro del profeta Isaías (56, 6-7)

En cuanto a los extranjeros adheridos a Yahvé para su ministerio, para amar el nombre de Yahvé y para ser sus siervos, a todo aquel que guarda el sábado sin profanarlo y a los que se mantiene firmes en mi alianza, yo les traeré a mi monte santo y les alegraré en mi Casa de oración. Sus holocaustos y sacrificios serán gratos sobre mi altar. Porque mi Casa será llamada Casa de oración para todos los pueblos. Palabra de Dios.

Salmo Responsorial

Del Salmo 66

R. Que todos los pueblos alaben al Señor

El Señor tenga piedad y nos bendiga,
ilumine su rostro sobre nosotros;
conozca la tierra tus caminos,
todos los pueblos tu salvación.

R. Que todos los pueblos alaben al Señor

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
que todos los pueblos te alaben.

R. Que todos los pueblos alaben al Señor

Que canten de alegría las naciones,
porque riges el mundo con justicia,
riges los pueblos con rectitud
y gobiernas las naciones de la tierra.

R. Que todos los pueblos alaben al Señor

Oh Dios, que te alaben los pueblos,
Que todos los pueblos te alaben.

R. Que todos los pueblos alaben al Señor

La tierra ha dado su fruto,
Nos bendice el Señor, nuestro Dios.
Que Dios nos bendiga, que le teman
hasta los confines del orbe.

Monición

San Pablo exhorta a su amigo Timoteo y a la comunidad a que se hagan oraciones no sólo por sus propios miembros, sino por todos los hombres y por la sociedad en general. Debemos pedir por todos los hombres, reconociendo que el plan de Dios es un plan de salvación universal. Escuchemos la recomendación del Apóstol.

Segunda lectura

Que se hagan oraciones por todos los hombres

De la primera epístola a Timoteo (2, 1-8)

Ante todo recomiendo que se hagan plegarias, oraciones, súplicas y acciones de gracias por todos los hombres, por los reyes y por todos los constituidos en autoridad, para que podemos vivir una vida tranquila y apacible con toda piedad y dignidad. Esto es bueno y agradable a Dios, nuestro Salvador, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimientopleno de la verdad. Porque hay un solo Dios, y también un solo mediador entre Dios y los hombres, Cristo Jesús, hombre también, que se entregó a sí mismo como rescate por todos. Tal es el testimonio de este testimonio yo he sido constituido heraldo y apóstol —digo la verdad, no miento—, maestro de los gentiles en la fe y en la verdad. Quiero, pues, que los hombres oren en todo lugar elevando hacia el cielo unas manos piadosas, sin ira ni discusiones. Palabra de Dios.

Aclamación antes del Evangelio

R. Aleluya, aleluya

Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.

R. Aleluya, aleluya

Evangelio

El bautismo es dado en el nombre de, es decir, en relación con el Padre, el Hijo y el Espíritu.

Del evangelio según san Mateo (28, 16-20)

Por su parte, los once discípulos marcharon a Galilea, al monte que Jesús les había indicado. Y al verlo le adoraron; algunos sin embargo dudaron. Jesús se acercó a ellos y les habló así: «Me ha sido dado todo poder en el cielo y en la tierra. Id, pues, y haced discípulos a todas las gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo. Palabra del Señor.

Credo...

Oración de los fieles

La primera misión era anunciar que el Reino de los cielos está cerca. La nueva misión consiste en hacer discípulos del Señor en todos los pueblos de la tierra. Presten atención a este mensaje que nos presenta san Mateo. A cada invocación vamos a responder:

R. “Escúchanos, Señor”

Unámonos en oración para que en nuestro país y en todo el mundo crezcan la paz, la generosidad, la justicia, el bienestar para todos. Oremos.

R. “Escúchanos, Señor”

Unámonos en oración para que los cristianos sepamos testimoniar el amor y la esperanza que Dios ha puesto en nuestros corazones. Oremos.

R. “Escúchanos, Señor”

Unámonos en oración para que aquellos que no conocen a Cristo Jesús puedan llegar un día a descubrir el gran tesoro de la fe. Oremos.

R. “Escúchanos, Señor”

Unámonos en oración para que el trabajo evangelizador de los misioneros lleve el amor y la esperanza a los pueblos a los que sirven y sean ejemplo para los que vivimos en tierra de tradición cristiana. Oremos.

R. “Escúchanos, Señor”

Unámonos en oración para que surjan las vocaciones misioneras que necesitan la Iglesia y el mundo de hoy. Oremos.

R. “Escúchanos, Señor”

Oración sobre las ofrendas

Señor, así como aceptaste la gloriosa pasión de tu Hijo, dígnate aceptar también por la salvación del mundo, los dones y plegarias de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Antífona de la comunión

Sal 116, 1-2

Alabad al Señor todas las naciones, aclamadlo todos los pueblos, porque grande es su amor hacia nosotros y su fidelidad dura por siempre.

Oración después de la comunión

Te pedimos Señor, que la participación en tu mesa nos santifique y que la redención que tu Hijo consumó en la cruz, sea recibida con gozo en todo el mundo por medio del sacramento de tu Iglesia. Por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

Monición de salida

Nuestro compromiso misionero no termina con la Misa, pues como han dicho nuestros Obispos en Aparecida (374) como discípulos misioneros, queremos que el influjo de Cristo legue hasta los confines de la tierra. Descubrimos la presencia del Espíritu Santo en tierras de misión.

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