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"Queremos ver a Jesús": DOMUND 2010

HORA SANTA PARA EL DOMINGO MUNDIAL DE LAS MISIONES en PDF

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"Hora Santa"
para el Domingo Mundial
de las Misiones

Lectio divinaLECTIO DIVINA
LECTIO DIVINALECTIO DIVINA

Monición de entrada

Señor, hoy nos congregamos en tu altar sacrosanto, para estar en tu presencia postrados ante tu Santísimo Sacramento de amor.

Canto de entrada

Altísimo Señor, que supiste juntar,
a un tiempo en el altar,
ser Cordero y Pastor,
quisiera con fervor, amar y recibir
a quien por mí, quiso morir.

Exposición del Santísimo

Al Salvador alabemos, que es nuestro Pastor y guía. Alabémoslo con himnos y canciones de alegría. Alabémoslo sin límites y con nuestras fuerzas todas; pues tan grande es el Señor, que nuestra alabanza es poca.

Padre Nuestro, Ave María, Gloria.
En los cielos y en la tierra sea para siempre alabado,
el corazón amoroso de Jesús sacramentado.

Canto

Bendito, bendito, bendito sea Dios,
los ángeles cantan y alaban a Dios,
los ángeles cantan y alaban a Dios.

Gustosos hoy aclamamos a Cristo, que es nuestro pan, pues Él es el Pan de Vida que nos da vida inmortal. Sea plena la alabanza y llena de alegres cantos; que nuestra alma se desborde en todo un concierto santo.

Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

Canto

Mi Jesús sacramentado,
yo te adoro y te bendigo,
porque oculto en el sagrario,
has querido estar conmigo.

Ten compasión de nosotros buen pastor, pan verdadero. Apaciéntanos y cuídanos y condúcenos al cielo. Todo lo puedes y sabes pastor de ovejas divino. Concédenos en el cielo gozar la herencia contigo. Amén.

Padre Nuestro, Ave María, Gloria.

Canto

Estoy pensando en Dios,
estoy pensando en su amor.
Olvida el hombre a su Señor,
y poco a poco se desvía,
entre angustia y cobardía,
va perdiéndose el amor,
Dios le habla como amigo
Huye el hombre de su amor.

Monitor

La Iglesia vive de la Eucaristía. Esta verdad no expresa solamente una experiencia cotidiana de fe, sino que encierra en síntesis el núcleo del misterio de la Iglesia. Ésta experimenta con alegría cómo se realiza continuamente, en múltiples formas, la promesa del Señor: «He aquí que yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo» (Mt 28, 20); en la sagrada Eucaristía, por la transformación del pan y el vino en el cuerpo y en la sangre del Señor, se alegra de esta presencia con una intensidad única. Desde que, en Pentecostés, la Iglesia, Pueblo de la Nueva Alianza, ha empezado su peregrinación hacia la patria celeste, este divino sacramento ha marcado sus días, llenándolos de confiada esperanza.

Canto

Con nosotros está y no le conocemos,
con nosotros está su nombre es el Señor (2)

Monitor (reflexión)

Señor Jesús en este gran misterio que presenciamos, en el que vivimos y participamos pudiéramos preguntarnos: si Tú te has quedado con nosotros para ser nuestro alimento en el camino. ¿Qué tanto me siento unido a Ti? ¿En qué medida vivo en tu presencia, participando de este banquete celestial? ¿Qué tanta es mi confianza y mi esperanza en ti, no solo en el Santísimo Sacramento, sino cuando te recibo en la Eucaristía? (se dejan unos minutos de silencio).

Oración (todos)

Jesús Eucaristía

Jesús Eucaristía; centro de mi existencia
que mi primer pensamiento al despertarme vaya hacia Ti
y te salude en tu Sagrario.

Que mis ocupaciones; deberes de estado y
aún los menores movimientos de todo el día
se vean vivificados por esta fuerza misteriosa
y eficaz que brota de esta Hostia Santa.

Para ti quiero vivir
unir mi existencia a tu oblación amorosa
en Ti quiero vivir, y ofrecerme constantemente
bajo la acción del Espíritu Santo, en tu unión,
como una alabanza al Padre de los cielos.

Jesús Eucaristía, quiero vivir mi existencia
contigo en una unión indestructible,
en una donación mutua de amor generoso,
de entrega sin condiciones, en una unión de
afectos, anhelos y esperanzas.

Que por ti trabaje hasta agotar mis fuerzas
que por ti me esfuerce en secundar en mi alma
la acción transformante del Espíritu Santo.
Qué por Ti me afane en ser delicado
en el cumplimento; en mi vida de la voluntad
del amadísimo Padre.

Y cuando el momento del descanso llegue;
sea para Ti, Jesús Eucaristía
mi último pensamiento.
Amén.

Canto

Cristo está conmigo, junto a mi va el Señor,
me acompaña siempre en mi vida hasta el fin.
Ya no temo Señor, la tristeza, ya no temo, Señor, la soledad,
porque brilla tu luz en las sombras, ya no hay noche, Tú eres luz.

Letanías al Santísimo Sacramento

Señor, ten misericordia de nosotros, Jesús ten misericordia,
Señor, misericordia,
Jesús, óyenos,
Jesús, atiéndenos,
Dios Padre celestial,                                         [Ten misericordia de nosotros] (todos)
Dios Hijo, Redentor del mundo,
Dios Espíritu Santo,
Santísima Trinidad, un solo Dios,
Pan vivo, bajado del cielo, Dios escondido, y Salvador,
Trigo de los escogidos,
Vino de vírgenes,
Pan sobre–sustancial,
Sacrificio perpetuo,
Ofrenda limpia,
Cordero sin mancha,
Mesa purísima,
Comida de ángeles
Maná escondido,
Suma de las maravilla de Dios,
Verbo hecho carne,
Habitante entre nosotros,
Hostia santa,
Cáliz de bendición,
Misterio de fe,
Sacrificio propiciatorio por vivos y muertos,
Antídoto contra el pecado,
Milagro estupendo,
Conmemoración santísima de la Pasión del Señor,
Recuerdo del amor divino,
Abundancia de la divina liberalidad,
Sacrosanto y augusto misterio,
Remedio que da inmortalidad,
Sacramento de vida,
Comida del convite y convidador,
Convite en que sirven los ángeles,
Sacramento de piedad,
Vínculo de caridad,
Hartura de las almas,
Viático de los que mueren en el Señor,
Prenda preciosa de la gloria,
De la indigna comunión de tu cuerpo y sangre,                         [Líbranos, Señor] (todos)
De la concupiscencia de la carne,
De la concupiscencia de los ojos,
De la soberbia de la vida,
De toda ocasión de pecado,

Que te dignes aumentar y conservar en nosotros la fe, reverencia y devoción a este admirable Sacramento. Te rogamos, óyenos (todos).

Que te dignes conducirnos al frecuente uso de la sagrada Eucaristía con la verdadera confesión de los pecados. Te rogamos, óyenos.

Que te dignes librarnos de toda herejía, cisma y ceguedad de corazón. Te rogamos, óyenos.

Que tengas a bien concedernos los preciosos y celestiales frutos de este Santísimo Sacramento. Te rogamos, óyenos.

Que a la hora de la muerte te dignes confortarnos y defendernos con este Viático celestial, Hijo de Dios, atiéndenos. Te rogamos, óyenos.

Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, perdónanos.
Cordero de Dios que quitas los pecados del mundo, atiéndenos.
Cordero de dios que quitas los pecados del mundo, ten misericordia de nosotros.

Canto

Entre tus manos está mi vida Señor,
entre tus manos todo mi existir.
Hay que morir para vivir,
entre tus manos confío mi ser.

Monitor

«El culto que se da a la Eucaristía fuera de la misa es de un valor inestimable en la vida de la Iglesia. Dicho culto está estrechamente unido a la celebración del Sacrificio eucarístico» (Redemptionis sacramentum 134). La presencia de Cristo bajo las sagradas especies que se conservan después de la misa —presencia que dura mientras subsistan las especies del pan y del vino— deriva de la celebración del Sacrificio y tiende a la comunión sacramental y espiritual.

Es hermoso estar ante Ti, Jesús sacramentado en un acto de adoración, reclinado sobre tu pecho como el discípulo predilecto, palpar tu amor infinito de tu corazón. Si el cristiano ha de distinguirse en nuestro tiempo sobre todo por el arte de la oración ¿cómo no sentir una renovada necesidad de estar largo rato en conversación espiritual, en adoración silenciosa, en actitud de amor, ante Ti Jesús presente en el Santísimo Sacramento? (cf. Juan Pablo II Carta Encíclica Eclessia de Eucharistia).

Preces po r las misiones

Oh Jesús sacramentado, en tu divino corazón ponemos el continente africano: su gente, sus problemas, su realidad, sus creencias, sus anhelos, sus temores y sobre todo el ferviente deseo de búsqueda que tienen para encontrarte, aunque sea reconociéndote con otro nombre.

Todos: Jesús sacramentado en tu corazón divino guarda al continente africano.

Oh divino Jesús que estás presente en los sagrarios de todo el mundo, depositamos en ellos a todos los hombres y mujeres del continente americano. ¿Quién como Tú, para conocer sus inquietudes, sus esperanzas, sus proyectos, sus luchas, sus angustias, pero también sus deseos de conocerte, amarte y servirte?

Todos: Jesús sacramentado, escucha nuestra plegaria y manda abundantes frutos sobre el continente americano.

Santísimo Sacramento del altar, que de día y de noche estás oculto esperando nuestra llegada, te pedimos por el continente de Europa. Contempla a sus habitantes, mira a sus familias, ve el rostro de cada uno de estos hermanos nuestros que aún conservan la fe y tienen su mirada puesta en Ti.

Todos: Jesús, en tu amantísimo corazón sostén a cada uno de nuestros hermanos europeos, para que todos juntos un día podamos contemplar tu rostro en la patria celestial.

Cristo Eucaristía, que por amor a nosotros haz querido quedarte en las especies del pan y del vino para ser nuestro alimento en el camino, mueve el corazón de los misioneros y misioneras y haz que surjan nuevos discípulos que lleven la Buena Nueva a nuestros hermanos de Oceanía, para que conociendo tu palabra y los valores del Reino aprendan a caminar por tus sendas.

Todos: Jesús hostia santa, banquete eucarístico, fuente de vida y salvación, nos unimos al continente de Oceanía pidiéndote aquello que ellos anhelan y no saben pedirte.

Cristo pan de vida y de resurrección, sostén al continente de Asia. Tú que velas por todos los hombres sedientos de tu amor, mitiga el hambre y la sed de estos hermanos nuestros que sin conocerte te buscan, sin saber tu nombre te proclaman como Rey y Señor del universo, a través de sus acciones y expresiones.

Todos: Cordero celestial que diste la vida por todos nosotros para llevarnos al cielo, haz que nuestros hermanos de Asia experimenten tu amor y tu ternura, y a quienes te conocen, haz que te busquen como el pan bajado del cielo.

Bendición y Reserva del Santísimo Sacramento

Bendito sea Dios,
Bendito sea su santo nombre,
Bendito sea Jesucristo, verdadero Dios y verdadero hombre,
Bendito sea el nombre de Jesús,
Bendito sea su sacratísimo corazón,
Bendito sea Jesús en el santísimo sacramento del altar,
Bendito sea el Espíritu Santo consolador,
Bendita sea la gran madre de Dios, María santísima,
Bendita sea su santa e inmaculada concepción,
Bendita sea su gloriosa asunción,
Bendito sea el nombre de María, Virgen y Madre,
Bendito sea San José, su castísimo esposo,
Bendito sea Dios en sus ángeles y en sus santos.

[De pie con toda reverencia se entona un canto mientras el sacerdote o ministro traslada el Santísimo Sacramento al lugar de la reserva]

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