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ORACIONES

Oración a Santa María Reina de las Misiones

María, Reina de las Misiones. Soberana del orbe entero, míranos con ojos piadosos postrado a tus sagradas plantas para implorar de tu maternal ternura tu auxilio eficaz en favor de nuestros hermanos que no conocen a Dios. Están sumidos en la impiedad e idolatría y gimen y lloran envueltos en las garras del espíritu de las tinieblas. Mira como sus almas se precipitan en lo profundo del abismo.

¡Madre mía! No conocen a Jesús, tu Hijo divino. No saben que por salvarnos, derramó toda su sangre. No saben que los sigue esperando clavado, con sus divinos brazos extendidos, abierto el costado y sangrando el Corazón, mientras les dice: «¡Vengan todos a mí!».

¡Reina y Madre mía! Intercede por ellos ante tu divino Hijo, y alcánzanos de Él, que la luz del Evangelio se derrame por el mundo entero. Que no haya ni pueblo, ni hogar, ni siquiera un corazón que no adore a Cristo, fruto bendito de tus purísimas entrañas, y que no le honre como a su Rey y Señor.

Mírame, Madre adorada, Reina de las Misiones, y no te olvides de mí, haz que cada día, sienta en mi interior la fuerza interpelante del envío de Cristo a ser su testigo desde mi hogar y hasta los confines del mundo. Amén.

Oración a San Francisco Javier

Eterno Dios, Creador de todas las cosas: acuérdate qué Tú creaste las almas de los infieles haciéndolas a tu imagen y semejanza.

Mira, Señor, como en agravio tuyo se llenan de ellas los infiernos. Acuérdate, Padre celestial, de tu Hijo Jesucristo, que derramando tan liberalmente su sangre, padeció por ellas. No permitas que sea tu Hijo por más tiempo menospreciado de los infieles, antes aplacado con los ruegos y oraciones de tus escogidos los Santos y de la Iglesia, Esposa benditísima de tu mismo Hijo, acuérdate de tu misericordia, y olvidando su idolatría e infidelidad, haz que ellos conozcan también al que enviaste, Jesucristo, Hijo tuyo, que es salud, vida y resurrección nuestra, por el cual somos libres y nos salvamos; a quien sea dada la gloria por infinitos siglos de los siglos. Amén.

Oración a Santa Teresita del Niño Jesús y de la Santa Faz

Oh Santa Teresita del Niño Jesús, que has sido justamente proclamada Patrona de las Misiones de todo el mundo: acuérdate de los ardentísimos deseos, cuando vivías en la tierra, de querer plantar la Cruz de Jesucristo en todas las naciones, y anunciar el Evangelio hasta la consumación de los siglos. Te suplicamos que ayudes, según tu promesa, a los sacerdotes, a los misioneros y a toda la Iglesia. Así sea. Santa Teresita del Niño Jesús ¡Ruega por nosotros!

Oración de los propagadores de la fe

Dios y Señor nuestro que quieres que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad, te suplicamos aumentes en nosotros el espíritu misionero, el mismo que te impulso a ti a dejar la casa paterna y a entregarte por nosotros sin reserva. Concédenos la gracia de vivir en plenitud nuestro bautismo por el cual hemos sido constituidos misioneros como tú.

Ayúdanos Señor, a saber servirte a ti en nuestros hermanos, desde donde nos has llamado; en nuestra familia, comunidad y trabajo, y de esta manera hacer presente desde aquí y hacia todo el mundo, tu plan de salvación. Amén.

Oración del enfremo misionero

Jesús mío, tú que sufriste los innumerables ultrajes de tu pasión, y más aun la agonía espiritual que invadía tu corazón, ofreciéndola por la salvación de nuestras almas, te suplicamos nos ayudes a aceptar siempre y en todo momento tu santa voluntad, para que nuestros sufrimientos, unidos a los tuyos, tengan un valor redentor para la salvación de nuestros hermanos que sufren y no te conocen.

Acepta Señor nuestros pequeños sacrificios, con los cuales, como parte de tu santa iglesia, colaboramos desde nuestra enfermedad con la esperanza de estar, algún día, todos alabándote y bendiciéndote por siempre en la eternidad. Amén.

Oración de los niños y adolescentes misioneros

Amigo Jesús, que dijiste “dejad que los niños se acerquen a mi…” aquí estoy postrado ante ti, ofreciéndote mi pequeñez y humildad que es lo que a ti más te agrada.

Quiero Señor Jesús, colaborar contigo en esta tarea que te ha sido encomendada por Papá Dios; y desde mi hogar y escuela, con mis familiares y todas las personas del mundo, así como tú lo hiciste en tus años de infancia en el hogar de Nazaret, cumplir con mis deberes, sirviendo con amor a quien más lo necesite.

Fortalece mi fe, y ayúdame a crecer en sabiduría y gracia ante ti y los hombres, y a ser siempre dócil a tu voluntad; te pido muy especialmente por todos los niños que aun no te conocen y sufren lejos de ti, que tu santo amor los cuide y proteja como lo has hecho conmigo. Amén.

Oración de la juventud misionera

“La mies es mucha y los obreros pocos … rueguen al dueño que envíe trabajadores a su mies” … Te suplicamos Jesús que no solo envíes colaboradores, sino también que nos concedas la gracia de reconocer el llamado que tu nos haces, y la generosidad para responder a todo cuanto nos pides, a través de todos los acontecimientos en nuestro mundo.

Como jóvenes misioneros desde nuestro bautismo, queremos tomar nuestro puesto en el reino de Dios, cuenta con nosotros Jesús para anunciarte en todos los ambientes que nos rodean, en la familia, escuela, trabajo, con los jóvenes que más necesitan de ti, y te buscan en sitios inadecuados.

Queremos Señor ser sal de la tierra y luz del mundo, y ayudar a que muchos encuentren sentido a su vida y te conozcan y te amen. Guíanos por medio de tu Espíritu Santo y guárdanos bajo la protección maternal de nuestra Madre Santísima de Guadalupe, así seremos tus testigos, desde nuestra realidad y hasta los confines del mundo. Amén.

Hna. Wendy Angélica Velázquez Díaz, EMJ