Visitar Sitio Web de ARQUIDIÓCESIS DE MÉXICO

Comisión
Pastoral
Misionera

Domund
2003

Domund
2004

Domund
2005

Domund
2006

Domund
2007

Domund
2008

Domund
2009

Domund
2010

Domund
2011

Mapa del Sitio

Ir al CONTENIDO - ÍNDICE


  Google
Vicaría      de Pastoral

Ir al Sitio Web de las OBRAS MISIONALES PONTIFICIO EPISCOPALES

Celebración Litúrgica 2

I. BIENVENIDA 

Hola hermanos y hermanas, Nos hemos reunido en esta oportunidad para continuar con nuestra reflexión previa al Congreso Nacional Misionero. En esta sesión vamos a tratar lo referente a la misión a la que somos enviados a través de nuestro compromiso cristiano. Dispongamos nuestro corazón para que Dios nos hable y nos llame. 

II. ORACIÓN INICIAL

Padre Santo, te damos gracias por llamarnos a vivir en la Iglesia. 

Es aquí donde nos educamos en la fe, y donde aprendemos a darle un gran sentido a nuestra vida. Sin la Iglesia no podríamos sentir que has perdonado nuestros pecados y tal vez no tendríamos sentido en las cosas que hacemos. 

Sabemos Padre que aún hoy en nuestro mundo y con la maravilla de las comunicaciones, muchos hermanos nuestros no te conocen y nunca oyeron hablar de Ti, porque nadie llegó a evangelizarlos. Queremos pedirte por ellos y para que de nuestra comunidad también surjan vocaciones misioneras para anunciar y dar testimonio de ti. Al recordarlos a ellos, damos gracias por todos los misioneros que llegaron a México y a nuestra América y que dejando todo se aventuraron a traernos el Evangelio. Sin ellos hoy posiblemente no creeríamos. Padre, queremos ser como estos grandes santos evangelizadores, para que el mundo crea que Tú has enviado a tu Hijo Jesús a salvarnos.

Te pedimos que tu Santo Espíritu nos guíe, nos ayude a entender que somos Iglesia Misionera y a no tener miedo a tu llamado. 

III. EXPERIENCIA DE VIDA

Aníbal: un joven que se entendió a si mismo, cuando decidió ser misionero. 

Aníbal vivía en una ciudad como cualquiera de las que vivimos hoy en día. No había gran diferencia con los jóvenes de hoy. Había estudiado en la universidad, era Ingeniero Forestal, tenía muchas amigas a las que invitaba a bailar y era muy aficionado en tener amigos. Estaba esperando el momento para recibir una oferta de trabajo. Iba a misa los domingos donde tenía también muchos amigos. 

Un día lo invitaron a una misión. Él se extrañó mucho porque si bien era creyente, no era fervoroso. Dijo que no podía porque esperaba que lo llamaran de alguna empresa para ir a trabajar y debía quedarse en su casa. Pero no lo llamaron. Y hubo con el grupo juvenil otra misión y entonces decidió ir, más que nada para quedar bien con sus amigos. 

Cuando le encargaron en aquella población que fuera con el Evangelio y leyera las Bienaventuranzas y comentara el pasaje (sus amigos le habían dado también unas hojas escritas con algunos estudios sobre el tema), Aníbal, comenzó a entender de golpe muchas cosas en su vida. En primer lugar la palabra “felices los….” Le llamaba la atención. Él tenía todo, una linda familia, no pasaba problemas económicos, tenía una carrera universitaria, amigos. Pero descubrió en ese momento que no era feliz. Y ahora lo veía todo muy claro. 

Cuando regresó de la misión de una semana, pidió volver por un mes a ayudar en una parroquia misionera, y luego se fue seis meses a otro país a un lugar en la selva y luego aceptó irse por dos años más al África donde tuvo que aprender varias lenguas para poder llevar la Buena Noticia. 

Hace poco me escribió. Me decía con un tono muy gracioso, que le habían llegado muchas ofertas de trabajo a su casa. Pero él decía a su familia. No creo que ninguna empresa me ofrezca la felicidad que he encontrado siendo misionero. 

Para Reflexionar

¿En qué podemos nosotros ser parecidos a Aníbal? ¿Qué es lo que nos detiene cuando tenemos alguna dificultad para ser misioneros? 

IV. LECTURA BÍBLICA

Juan 13, 31-35: “Si se aman los unos a los otros, todo el mundo se dará cuenta que son discípulos míos”. 

Leer toda la cita bíblica y proponer ejemplos de amor de personas que nos han evangelizado. Contar testimonios de nuestros evangelizadores. 

V. REFLEXIÓN EN GRUPO

Sugerimos usar las preguntas que sean más adecuadas al tiempo y al grupo. 

1.   Que significa el texto: “La Eucaristía no sólo proporciona la fuerza interior para dicha misión, sino también, en cierto sentido, su proyecto, En efecto, la Eucaristía es un modo de ser que pasa de Jesús al cristiano y, por su testimonio, tiende a irradiarse en la sociedad y en la cultura. Para lograrlo, es necesario que cada fiel asimile; en la meditación personal y comunitaria, los valores que la Eucaristía expresa, las actitudes que inspira, los propósitos de vida que suscita”, (Mane Nobiscum Domine 25).

2.   Entendemos que la Eucaristía es un envío misionero. ¿En qué momento?

3.   Hacer un listado de adjetivos calificativos que te merece nuestro mundo y nuestra sociedad actual.

4.   Que sentimos nosotros como cristianos ante este mundo y cuáles serían los aspectos más importantes que quisiéramos mejorar.

5.   Donde creemos que sería más importante llevar a Jesucristo y su mensaje hoy. Y qué nos proponemos hacer para que esto sea posible.

6.   Si tuviéramos que hablar de testimonio en nuestra comunidad ¿qué nos proponemos hacer concretamente para que aquellos que nos vean crean en Jesús por nuestra buenas obras?

7.   ¿Cómo podemos tener un compromiso activo en la edificación de una sociedad más equitativa y fraterna o la opción preferencial por los pobres. 

VI. ORACIÓN FINAL

Padre Santo, te damos gracias porque siempre nos escuchas. 

Te pedimos que enciendas en nuestra vida un corazón misionero. 

Que nuestra vida transparente a tu Hijo Jesús y que aquellos que nos vean crean por el amor con que nos cuidamos mutuamente. 

Que en nuestro corazón cada vez haya más hermanos y  hermanas a quien amar y así demostrar que el Evangelio no es una teoría, sino la práctica de la felicidad. 

Que tu Santo Espíritu nos ilumine el caminar para estar siempre atentos, disponibles y dóciles al llamado a ser misioneros y a amarnos cada vez más y más. 

Te lo pedimos por intercesión de María, Medianera de todas las Gracias. Amén.

Ir a la página anterior
Ir a la página siguiente