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PRESENTACIÓN
Las Obras Misionales Pontificio Episcopales (OMPE) de México se alegran sobremanera por la nueva oportunidad de saludarlos y presentarles este material que tienen ante sus ojos y que persigue la preparación de todos nosotros para celebrar la próxima Jornada Mundial de las Misiones (DOMUND, como se le conoce mejor en los países de habla hispana). Esta Jornada tendrá lugar el siguiente domingo 19 de octubre de este año. En primer lugar presentamos el mensaje que nuestro Santo Padre emitió el pasado 11 de mayo desde el Vaticano para todo el pueblo de Dios. En él, S. S. Benedicto XVI trata cuatro puntos fundamentales para entender cómo la evangelización sigue teniendo cabal pertinencia aún en nuestros días: 1. La humanidad necesita liberación, 2. La misión es cuestión de amor, 3. Evangelizar siempre, y, recordando el deber urgente dibujado en el grito de San Pablo, 4. ¡Ay de mí si no predicara el Evangelio! (1 Co 9, 16). Todas y cada una de las líneas impresas en las páginas de este cuaderno no buscan otra cosa que animar a todo el pueblo de Dios que camina por las sendas mexicanas a que se prepare para la siguiente Jornada asumiendo las actitudes del discipulado misionero: la escucha, el aprendizaje y el anuncio. Por esta razón, el lema de la Jornada representa más una invitación y una exhortación que una temática a desarrollar. La frase “México discípulo y misionero: escucha, aprende y anuncia”, en este sentido, debe entenderse como un llamado urgente, al cual todos debemos responder generosamente. Estas actitudes del discipulado misionero surgen de los contenidos esenciales que se han venido trabajando en la antesala del tercer Congreso Americano de Misiones (CAM 3) y octavo Congreso Misionero Latinoamericano (COMLA 8), que se celebrará próximamente en Quito, Ecuador, del 12 al 17 de agosto. Y es en esta línea que se han reproducido los capítulos 3, 4 y 5 del Instrumento de Trabajo del CAM 3-COMLA 8, que por lo demás se intitula La Iglesia en discipulado misionero. Este Congreso, después de la anterior V Conferencia General del Episcopado Latinoamericano y del Caribe, es el máximo acontecimiento misionero de nuestro Continente en los últimos años, y por eso no podemos mantener en absoluto este material ajeno a dicho acontecimiento eclesial. Además de los capítulos mencionados, se presentan en esta ocasión unas guías para orientar tres celebraciones litúrgicas, recordando que “toda celebración litúrgica, como obra de Cristo sacerdote y de su cuerpo, que es la Iglesia, es acción sagrada por excelencia, cuya eficacia, con el mismo título y en el mismo grado, no iguala ninguna otra acción de la Iglesia” (Sacrosanctum Concilium 7). Se ofrecen, pues, dos oras santas en clave misionera, así como la guía para una celebración eucarística también en clave misionera, pues “la Iglesia nunca ha dejado de reunirse para celebrar el misterio pascual; leyendo cuanto a él se refiere en toda la Escritura (Lc 24, 27), celebrando la Eucaristía, en la que se hace de nuevo presente la victoria y el triunfo de su muerte, y dando gracias al mismo tiempo a Dios por el don inefable (2 Cor 9, 15) en Cristo Jesús, para alabar su gloria (Ef 1, 12) por la fuerza del Espíritu Santo” (loc. cit. 6). Agradecemos de viva voz a la Comisión Teológica del CAM 3-COMLA 8, presidida por Mons. Julio Terán Dutari, Obispo de Ibarra, creadora del Instrumento de Trabajo, del cual hemos extraído los capítulos 3, 4, y 5 y con el cual hemos comenzado a andar con paso firme el camino hacia el CAM 3-COMLA 8. De igual manera agradecemos a las hermanas Misioneras Clarisas del Santísimo Sacramento y las Misioneras del Rosario de Fátima por las respectivas horas santas misioneras que han puesto a disposición de todos. Finalmente, también dirigimos unas palabras de gratitud al Pbro. Juan Francisco Agustín Espino Godínez, Director Diocesano de Misiones de la Arquidiócesis de Puebla, por la guía para la misa misionera que nos ha regalado. A todos, que Dios les recompense abundantemente por sus esfuerzos y su generosidad. Finalmente, no me queda más que manifestar el gran deseo de que este material que ha llegado a sus manos sea de suma utilidad para todos ustedes y que Dios, nuestro Padre Bueno, derrame sus bendiciones sobre todos nosotros. Pbro. Guillermo Alberto Morales Martínez
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