|
|
HORA SANTA MILAGROSA Congregado el pueblo de Dios en un lugar adecuado, el monitor exhorta a los fieles para que atentos a la oración se dediquen a Cristo el Señor. Monición: Hoy a una distancia de dos mil años Nuestro Señor Jesucristo estableció la fiesta y el mayor milagro que salió de su Divino Corazón, se quedó en nosotros en forma de Pan y de Vino para perpetuar su presencia en este mundo, ser consuelo, alivio de nuestras penas y miserias y la salvación para todos. Nosotros misioneros que creemos en El queremos rendirle un homenaje de Fe, Esperanza y Amor a su presencia Sacramental. Al terminar la monición de entrada el coro entona un canto de adoración haciendo participar al pueblo. En este momento entra el sacerdote o el ministro revestido para la Hora Santa y expone al Santísimo para la adoración. Exposición. Canto de adoración todos de rodillas. Estación: Acto de fe. Ministro Aquí estoy, buen Jesús, postrado ante tu altar y guiado por tu luz he venido a buscarte, pues yo se bien que estás sacramentado aquí y que me llamas constantemente. (Padre Nuestro, Ave María, Gloria, en los cielos y en la tierra sea para siempre alabado, el corazón amoroso de Jesús Sacramentado).
Acto de Esperanza Ministro Aquí estoy, Señor, pongo en Ti toda mi confianza, espero en Ti, pues se que todo el que se acoge a Ti no queda nunca defraudado. Aumenta mi esperanza. (Padre Nuestro, Ave María, Gloria…)
Acto de Amor Ministro Aquí estoy, buen Jesús, con el deseo de amarte cada vez más. Haz que en mí crezca el amor por mis hermanos, sobre todo en los más necesitados y olvidados. (Padre Nuestro, Ave María, Gloria….)
TODOS: En este Tabernáculo sagrado, donde estas mi buen Jesús por mi escondido, mi corazón te adora muy rendido y mi fe te contempla anonadado. Esta estación recibe con agrado, como ofrenda de mi pecho agradecido por el inmenso amor en que has querido guardar, por nuestro bien sacramentado. Remedia nuestros males y aflicciones da a Extiende tu fe santa en este suelo, para
Meditación: De pie Sacerdote o Lector
En silencio después de cada pregunta personalmente se hacen unos momentos de meditación. Reflexión: Después de una breve pausa podemos hacernos estas preguntas.
De píe.
De rodillas Acto de desagravio Por todas les irreverencias que se cometen contra tu Santísimo Sacramento. Todos: Perdón, Señor, perdón. Perdón, Señor, perdón, por tantas veces que he faltado al no ayudar a quien me lo pide y pudiéndolo hacer no lo hago. Todos: Perdón, Señor, perdón. Perdón, Señor, por mi falta de hacer oración por los demás, especialmente por los más necesitados. Todos: Perdón, Señor, perdón. Por todos los pecados que se cometen a cada momento en el mundo, violaciones, adulterios, asesinatos, etc. Todos: Perdón, Señor, perdón. Por no saber defender los derechos de los demás, de los más pobres y desamparados. Todos: Perdón, Señor, perdón. Por no saber ayudar a tantos niños maltratados, jóvenes explotados y ancianos olvidados. Todos: Perdón, Señor, perdón. (Breve silencio para que cada uno en lo personal le pida perdón al Señor por sus faltas). De píe
PRECES Por todos nuestros hermanos del continente de África, para que día a día crezca en ellos el deseo de conocerte, amarte y servirte. Oremos. T. Escúchanos Padre. Por nuestro continente de América, para que seamos en tu Iglesia el continente de la esperanza y trasmitamos la alegría de sabernos portadores de tu Palabra. Oremos. Por nuestros hermanos de Europa, para que no decaiga su fe en ti y sigan a ejemplo de tu Hijo anunciando el Reino de los cielos. Oremos. Por el continente de Oceanía, para que día a día aumente en su corazón la fe, esperanza y caridad y crezca en ellos el deseo de ser misioneros. Oremos. Por todos los países del continente de Asia, para que tengan un corazón abierto a recibir tu palabra que es proclamada por tantos misioneros que se encuentra ahí. Oremos. Por cada uno de los que estamos hoy en esta oración ante tu presencia en el Santísimo Sacramento, para que no nos cansemos de seguir sirviéndote en nuestros hermanos y cada día seamos mejores misioneros. Oremos. Oración: Todos Gracias, Señor, por tu presencia entre nosotros. Gracias, Señor, por darte a nosotros como alimento. Gracias, Señor, por tu Palabra que nos impulsa y anima. Gracias, Señor, porque nos dejaste como mamá a tu misma Madre. Gracias, Señor, por la fe, la esperanza y el amor. Gracias, Señor, por tu invitación a llevar tu mensaje a los demás. Gracias, Señor, por la vida, los dones y regalos que día a día nos concedes. Gracias, Señor, por la naturaleza que nos habla de tu existencia. Gracias, Señor, por la familia que nos muestra tu amor de Padre. Por todo, te damos las gracias, Señor. Amén. De rodillas para la bendición.
El Sacerdote da la Bendición al pueblo con el
Santísimo Sacramento.
De pié con todo respeto se entona un canto
mientras el sacerdote o ministro traslada el
Santísimo Sacramento al lugar de la reserva, el
canto termina cuando el sacerdote o ministro se
ha retirado del lugar.
|