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MISA POR LA EVANGELIZACIÓN DE LOS PUEBLOS en PDF


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Vicaría      de Pastoral

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MISA POR LA EVANGELIZACIÓN DE LOS PUEBLOS

POR LA EVANGELIZACIÓN DE LOS PUEBLOS

Monición antes de entrada

Hoy celebramos en la Iglesia universal la Jornada Mundial de las Misiones, el Domingo Mundial de las Misiones. Hacemos conciencia de la riqueza que tenemos del Evangelio y de la fe que recibimos con la predicación de la Palabra de Dios, esa luz que nos ilumina en nuestro camino para alcanzar la salvación y que debemos compartir con todo aquel que no conoce a Jesucristo.

ANTÍFONA DE ENTRADA Sal 95,3-4

Cuenten a los pueblos su gloria, sus maravillas a todas las naciones, porque grande es el Señor y digno de toda alabanza.

Se dice Gloria

ORACIÓN COLECTA

Señor y Dios nuestro, que has querido que tu Iglesia sea sacramento de salvación para todos los hombres, a fin de que la obra redentora de tu Hijo perdure hasta el fin de los tiempos, haz que tus fieles caigan en la cuenta de que están llamados a trabajar por la salvación de los demás, para que todos los pueblos de la tierra formen una sola familia y surja una humanidad nueva en Cristo, nuestro Señor, que vive y reina contigo…

Monición antes de las lecturas

Todas las lecturas de hoy nos hablan de la predicación del Evangelio a todos los pueblos. El profeta Zacarías, en la primera lectura, anuncia que irán “numerosos pueblos y naciones a orar ante el Señor” y a “implorar su protección”. Por su parte, San Pablo, en la segunda lectura, pide que se predique, asegurando que la fe viene de la predicación y que ésta consiste en anunciar la Palabra de Cristo. San Marcos, en el evangelio, nos hace leer el pasaje en el que Jesucristo envía a sus apóstoles con este mandato: “Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio”.

PRIMERA LECTURA

Vendrán numerosos pueblos a buscar al Señor en Jerusalén.
Del libro del profeta Zacarías 8,20-28

Esto dice el Señor de los ejércitos: “Vendrán pueblos y habitantes de muchas ciudades. Y los habitantes de una ciudad irán a ver a los de la otra y les dirán: ‘Vayamos a orar ante el Señor y a implorar la ayuda del Señor de los ejércitos’. ‘Yo también voy’. Y vendrán numerosos pueblos y naciones poderosas a orar ante el Señor Dios en Jerusalén y a implorar su protección”. Esto dice el Señor de los ejércitos: “En aquellos días, diez hombres de cada lengua extranjera tomarán por el borde del manto a un judío y le dirán: ‘Queremos ir contigo, pues hemos oído decir que Dios está con ustedes’ ”.

Palabra de Dios.

SALMO RESPONSORIAL Del Salmo 66

R. Que todos los pueblos conozcan tu bondad.

Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a nosotros. Que conozcan la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora.

R. Que todos los pueblos conozcan tu bondad.

Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia; con equidad tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones.

R. Que todos los pueblos conozcan tu bondad.

La tierra ha producido ya sus frutos, Dios nos ha bendecido. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero.

R. Que todos los pueblos conozcan tu bondad.

SEGUNDA LECTURA

La fe viene de la predicación y la predicación consiste en anunciar la Palabra de Cristo.
De la carta del Apóstol San Pablo a los romanos 10,9-18

Hermanos: basta que cada uno declare con su boca que Jesús es el Señor y que crea en su corazón que Dios lo resucitó de entre los muertos, para que pueda salvarse. En efecto, hay que creer con el corazón para alcanzar la santidad y declarar con la boca para alcanzar la salvación. Por eso dice la Escritura: Ninguno que crea en él quedará defraudado, porque no existe diferencia entre judío y no judío, ya que uno mismo es el Señor de todos, espléndido con todos los que lo invocan, pues todo el que invoque al Señor como a su Dios, será salvado por él. Ahora bien, ¿Cómo van a invocar al Señor, si no creen en él? ¿Y cómo van a creer en él, si no han oído hablar de él? ¿Y cómo van a oír hablar de él, si no hay nadie que se los anuncie? ¿Y cómo va a haber quienes lo anuncien, si no son enviados? Por eso dice la Escritura: ¡Qué hermoso ver correr sobre los montes al mensajero que trae buenas noticias! Sin embargo, no todos han creído en el Evangelio. Ya lo dijo Isaías: Señor, ¿quién ha creído en nuestra predicación? Por lo tanto, la fe viene de la predicación y la predicación consiste en anunciar la Palabra de Cristo. Entonces, yo pregunto: ¿Acaso no habrán oído la predicación? ¡Claro que la han oído!, pues la Escritura dice: La voz de los mensajeros ha resonado en todo el mundo y sus palabras han llegado hasta el último rincón de la tierra.

Palabra de Dios.

ACLAMACIÓN ANTES DEL EVANGELIO

R. Aleluya, aleluya

Vayan y enseñen a todas las naciones, dice el Señor, y sepan que yo estaré con ustedes todos los días hasta el fin de los tiempos.

R. Aleluya, aleluya

EVANGELIO

Prediquen el Evangelio a todas las creaturas.
╬ Del santo Evangelio según San Marcos 16,15-20

En aquel tiempo, se apareció Jesús a los Once y les dijo: “Vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda creatura. El que crea y se bautice, se salvará; el que se resista a creer, será condenado.Éstos son los milagros que acompañarán a los que hayan creído: arrojarán demonios en mi nombre, hablarán lenguas nuevas, cogerán serpientes en sus manos, y no les harán daño; impondrán las manos a los enfermos y éstos quedarán sanos”. El Señor Jesús, después de hablarles, subió al cielo y está sentado a la derecha de Dios. Ellos fueron y proclamaron el Evangelio por todas partes y el Señor actuaba con ellos y confirmaba su predicación con los milagros que hacían.

Palabra del Señor.

Credo

ORACIÓN DE LOS FIELES

Hermanos, oremos fervientemente a Dios, Padre todopoderoso, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. Digámosle todos con fervor:

R. Te rogamos, Señor.

  • Por el Papa, los Obispos y los Sacerdotes, para que ejerzan fielmente su ministerio. Oremos.
  • Por el aumento y perseverancia de las vocaciones misioneras para la Iglesia universal. Oremos.
  • Señor Jesús, Palabra eterna del Padre, tú que has venido a salvar a todos los hombres y mujeres, ilumina a tu Iglesia con la luz de la verdad. Oremos.
  • Para que el Señor sostenga el ánimo de los misioneros, que, dejándolo todo, cumplen
    con el mandato de ir por el mundo anunciando el Evangelio. Oremos.
  • Por los que no conocen a Cristo, para que pronto les llegue la luz del Evangelio y vivan de acuerdo a la voluntad de Dios, conocida por medio de su Palabra. Oremos.
  • Por el continente africano, para que la luz del Evangelio aumente la fe, vivan todos
    como verdaderos Hijos de Dios y se les reconozca su dignidad. Oremos.
  • Por el continente americano, en donde hemos recibido el don de la fe, para que siga
    iluminándonos la luz de tu Palabra, y la anunciemos a todos los hombres y mujeres
    del mundo entero. Oremos.
  • Por el continente europeo, para que la fe que ha anunciado desde antiguo lo fortalezca y continúe siendo un continente evangelizador. Oremos.
  • Por el continente de Oceanía, el continente pequeño, para que sea grande en la fe
    iluminado por tu Palabra. Oremos.
  • Por el continente de Asia, para que la luz del Evangelio dé fruto en él y te reconozca
    como único Dios vivo y verdadero. Oremos.

Escucha, Señor, benignamente nuestras súplicas y concédenos lo que te pedimos con humildad, por Jesucristo, nuestro Señor. Amén.

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

Señor, así como aceptaste la gloriosa pasión de tu Hijo, dígnate aceptar también por la salvación del mundo, los dones y plegarias de tu Iglesia, por Jesucristo, nuestro Señor.

ANTÍFONA DE LA COMUNIÓN Mc 16, 15

Vayan por todo el mundo a proclamar la Buena Nueva a todas las naciones, dice el Señor.

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

Te pedimos, Señor, que la participación en tu mesa nos santifique, y que la redención que tu Hijo consumó en la cruz sea recibida con gozo en todo el mundo por medio del sacramento de tu Iglesia, por Jesucristo, nuestro Señor.

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