Presentación
|
|
Guía
para el Encuentro Prebautismal
|
En
atención a lo que el Señor Cardenal prescribe en el Directorio
Pastoral para los Sacramentos de la Iniciación Cristiana no.
45 estamos entregando esta "Guía para el Encuentro Prebautismal"
al servicio de la pastoral sacramental en la Arquidiócesis, a
través de los agentes de evangelización, particularmente
de los catequistas y de los párrocos.
Lo
dicho anteriormente no sólo es una referencia; indica también
el espíritu y el sentido con que se ha elaborado este subsidio.
En efecto, la preparación adecuada para el Bautismo, en relación
con todos los implicados en ella, además de ser una necesidad
de la evangelización, es también una exigencia para la
unidad pastoral de la Arquidiócesis, pues no conviene que existan
graves diferencias que dispersan: esto confunde y desalienta a los fieles.
Este fue el sentir expresado por muchos de ellos en la pasada visita
pastoral y reportado en la introducción del Directorio.
Son
dos los criterios fundamentales con los que ha sido elaborada esta guía.
Primero, que conduzca a una experiencia de vida cristiana, que sea "vivencial".
Segundo, que tenga un sentido catecumenal.
La
experiencia que se pretende consiste, por una parte, en que los participantes
tengan en el encuentro actividades que les muestren, de forma concreta,
algunas exigencias importantes de la vida cristiana como la reflexión,
la oración, el diálogo, la convivencia, el contacto con
la Palabra de Dios. Por otra parte, a lo largo del encuentro los catequistas
o animadores del mismo darán algunas sugerencias y orientaciones
para que los participantes en su vida familiar, especialmente durante
la espera del día del Bautismo, pongan en práctica estas
mismas actividades y otras más, como las que la guía menciona
con el nombre de prácticas de "Religiosidad Popular"
y "experiencias de fraternidad".
El
sentido catecumenal se quiere lograr con los siguientes elementos: se
expone de forma explícita y se le da un lugar relevante al primer
anuncio de la fe o "kerigma", de tal manera que los participantes
en el encuentro se interroguen acerca de él y, por ello, lo vivan.
Se suscita la conversión a Cristo, al revisar cómo están
las actitudes cristianas de fondo, en lo personal y en lo familiar.
Se señala un camino de renovación cristiana mediante las
actividades enunciadas en el párrafo anterior. Se invita a una
inserción más estrecha y corresponsable en la comunidad
eclesial, concretamente propiciando el conocimiento y el aprecio por
los grupos de reiniciación cristiana, abriendo la posibilidad
de su incorporación a ellos.
De
esta forma queremos contribuir a que nuestra comunidad arquidiocesana
siga avanzando en la dirección misionera que nos ha marcado nuestro
Pastor y el II Sínodo Diocesano. Concretamente nos hemos propuesto
secundar lo que se pide en el 5° Capítulo del Directorio
Pastoral para los Sacramentos de la Reiniciación Cristiana. Esperamos
que con este esfuerzo que hacemos conjuntamente vaya quedando cada vez
más claro para todos, pastores, catequistas y fieles en general,
que el Bautismo es parte fundamental del proceso evangelizador que debe
ir viviendo, de acuerdo a su propia situación, el que se bautiza,
la familia y la misma comunidad cristiana.
En
las manos de Santa María de Guadalupe, la Madre que vio nacer
la fe de nuestro pueblo y bajo la intercesión de San Juan Diego,
hermano mayor y precursor nuestro en este peregrinar, ponemos los frutos
en los que pueda colaborar esta "Guía para el Encuentro
Prebautismal".
México,
D. F. a 8 de septiembre de 2003,
Fiesta de la Natividad de la Santísima Virgen María
METODOLOGÍA
DEL ENCUENTRO PRE - BAUTISMAL
El presente
instrumento se ha estructurado como una GUÍA para el grupo de
catequistas que dan las charlas previas al Bautismo.
Esta guía está diseñada para brindar sólo
los lineamientos generales del contenido y del tratamiento de cada uno
de los temas concernientes a la recepción de este sacramento;
por lo tanto no es un programa completo, pues se trata de que cada equipo
termine de proyectar el Encuentro de acuerdo a la diversidad, a la riqueza
y a las necesidades de su comunidad parroquial.
Para responder a la diversidad de cada parroquia la programación
concreta depende del trabajo conjunto del equipo de catequistas y del
Párroco, la cual será realizada con base en esta GUÍA
para así alcanzar al mismo tiempo la unidad diocesana al dar
el mismo contenido a la catequesis pre - bautismal, en todas las parroquias
de la Arquidiócesis.
Los contenidos principales se exponen haciendo referencia a la Palabra
de Dios y al Catecismo de la Iglesia Católica (CEC). Además
se ofrecen sugerencias para el manejo de los temas.
Es necesario que todos los miembros del Equipo conozcan muy bien el
contenido de esta guía y que se distribuyan la animación
de las distintas actividades, es importante contar al menos con: un
coordinador general del Encuentro, que entre otras cosas vea que cada
expositor cumpla con las metas que le señala esta guía
y que los asistentes logren llegar al objetivo que tiene el Encuentro
(Véase el punto III de esta guía); un encargado del material
y un responsable de que se lleve el horario y los tiempos asignados
a cada actividad.
El tiempo SUGERIDO para todo el Encuentro es de cuatro horas, abarcando
cuatro bloques que incluyen tiempos de descanso.
Para la programación del equipo parroquial se ofrece en esta
misma guía un cuadro para ser llenado por el equipo. A él
corresponde decidir la duración total del Encuentro (siempre
de cuatro horas ó más), el tiempo destinado a cada tema,
así como las formas de exposición, los expositores y las
dinámicas que permitan a los asistentes comprender lo expuesto
y vivir el Encuentro.
El número de participantes influye siempre en la obtención
de un buen resultado, se considera que el más adecuado se da
cuanto se tienen entre 12 y 36 personas haciendo el Encuentro.
Antes del Encuentro es conveniente que se les de una hoja de invitación,
en la que se les prepare para vivir el ambiente del Encuentro y se les
informe de lo que deberán traer el día, o días,
del Encuentro. También se tendrán en las oficinas las
hojas de inscripción para participar en el Encuentro, de tal
manera que el número de asistentes responda a las posibilidades
de atención por parte del Equipo de catequistas y también
de que los papás y padrinos expresen su compromiso de educarse
y de educar en la fe a su hijo o ahijado.
Cuando en la Guía se dice que se hagan preguntas a los participantes,
éstas se harán de tal forma que no sea siempre necesario
que los asistentes respondan en voz alta.
Como puede verse en tanto en el índice como en el esquema general
del Encuentro, éste consta de cuatro bloques, cada uno tiene
un objetivo propio, cuyo logro depende de la animación del equipo
de catequistas.
Al final del Encuentro es necesario que los participantes hagan una
autoevaluación de los conocimientos y vivencias alcanzadas. Para
lo cual puede ser de utilidad el que respondan a un sencillo cuestionario
que les permita captar con claridad lo que han logrado y vivido.
El
esquema general del Encuentro se muestra en el siguiente cuadro:
IMPORTANCIA
Y SENTIDO DE LA EXPERIENCIA
En este Encuentro se pretende que los participantes tengan una vivencia
muy emotiva de los principios que enseguida se proponen; de tal forma
que se animen a incorporarlos a su vida cotidiana. En esto consiste
el sentido catecumenal de esta guía.
El catecumenado es un tiempo de preparación a los sacramentos
de la iniciación cristiana. En él debe desarrollarse un
proceso gradual de crecimiento en la fe que conduzca a la inserción
de cada persona en el misterio pascual de Cristo liberador -su muerte
y su resurrección- así como en su incorporación
a la Iglesia. Consiste en dejarse guiar por la luz y la fuerza del Espíritu.
Así,
el catecumenado consta de estos cuatro momentos:
- anuncio
de la fe;
- conversión;
- recibir la catequesis en la comunidad y
- aceptar el compromiso apostólico.
Lo
que significa que se puede bautizar a los niños cuando se tiene
la feinicial de los papás y padrinos, quienes a su vez se comprometen
a transmitirla a su hijo o ahijado.
El sacramento del bautismo tiene dos aspectos a ser considerados en
el desarrollo del Encuentro:
1) El
sacramental, a saber, la celebración del Bautismo, y su crecimiento
en la fe que se da en la recepción de la Confirmación
y de la Eucaristía, sin los cuales la persona no está
plenamente "iniciada" en la vida de Cristo.
2) El
catequético, es decir, la educación gradual de la fe
cristiana; comprendida, celebrada y testimoniada. Seguir a Cristo
tiene estos pasos fundamentales:
- Tener
la fe,
- convertirnos
- introducirnos a la vida de Dios
- y a la vida de la Iglesia: yo soy Iglesia.
La Iniciación Cristiana como proceso educativo ha de ser entendida
a partir del Evangelio y del seguimiento de Jesús. El catecumenado
desemboca en la conversión para llevar una vida de testimonio
evangélico, no en el mero rito de los sacramentos.
El catecumenado es el medio para entrar a la experiencia del misterio
de Cristo; es también iniciación a la Iglesia en cuanto
comunidad; es la entrada en la fraternidad, caracterizada por la filiación
divina; es el reconocimiento de Dios como Padre Misericordioso.
Que
los participantes comprendan y vivan esto es el objetivo central de
este Encuentro.
Adquiérelo
en Nueva Secam