I Asamblea Diocesana

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BOLETÍN DE PRENSA


LA I ASAMBLEA DIOCESANA
ORGANIZADA POR LA VICARIA EPISCOPAL DE PASTORAL

(Boletín de Prensa 14 de Julio 1994)

1.- La I ASAMBLEA DIOCESANA fue pedida con insistencia en la IV Semana del II Sínodo —Agosto de 1992—, como un importante medio para prolongar y actualizar la gran experiencia sinodal de comunión y corresponsabilidad en el discernimiento eclesial de los caminos para la Nueva Evangelización de nuestra Ciudad; a fin de dar, por este medio, un fuerte apoyo y un oportuno seguimiento al nuevo proyecto pastoral arquidiocesano. Fue constituida finalmente, como organismo estable, por el Decreto correspondiente del Sr. Cardenal, Ernesto Corripio Ahumada, el día 4 de julio del presente año.

2.- Esta Asamblea es una singular reunión o espacio eclesial de agentes representativos de los diversos niveles y sectores de la Iglesia Arquidiocesana; convocada y presidida por el Sr. Arzobispo; como una especial instancia consultiva del mismo Pastor de la Diócesis y, como un medio privilegiado de ejercicio de la corresponsabilidad pastoral.

3.- La Asamblea Diocesana tiene como finalidad: revisar y estimular la marcha de la Pastoral de la Diócesis; ayudar al seguimiento de los procesos generados por el Sínod; pulsar —revisar, evaluar, discernir— si nuestro proyecto evangelizador está respondiendo a los retos de la cambiante realidad diocesana; favorecer una pastoral de conjunto, animada por un espíritu de comunión y participación, corresponsabilidad y servicio.

4.- Los miembros de la Asamblea se clasifican en tres categorías: a) Por oficio o miembros natos, quienes por el cargo que tienen deben asistir a ella, b) Por elección, o sea, quienes representan a los diversos sectores que los eligen y, c) Por designación, los que el Sr. Arzobispo considere oportuno llamar o designar, teniendo en cuenta los objetivos concretos de cada Asamblea.

En esta ocasión asistieron 275 personas: 4 Obispos, 117 Presbíteros, 121 Laicos (hombres, mujeres, jóvenes), 33 Religiosos y Religiosas. La gran parte del trabajo se hizo en reflexión grupal para lo cual se integraron cerca de 30 grupos.

5.- Como se decía al inicio de esta presentación, la Asamblea Diocesana tiene como objetivo: revisar y estimular la marcha de la Pastoral de la Diócesis; en esta ocación se traró de evaluar 3 programas específicos que el Señor Cardenal ordenó en noviembre pasado, al conjunto de estos tres programas específicos se le llamó: Programa Inicial Arquidiocesano.

A continuación se describen brevemente los objetivos de esos programas con algunas de las actividades correspondientes:

I. Sectorización de las Parroquias

Objetivo:  Sectorizar territorialmente las Parroquias para impulsar procesos catecumenales comunitarios y juveniles y vitalizar la formación del laicado.

Actividades:

  • Salir del templo e ir al encuentro de las personas en sus propios ambientes.
  • Realizar visitas domiciliarias y así establecer contacto principalmente con familias y jóvenes, sin desatender otros destinatarios que estén alejados del influjo evangelizador o empobrecidos.
  • Convocar a laicos que asuman responsabilidades como promotores y evangelizadores a nivel de calle o edificio.
  • Atender de manera especial los diversos grupos juveniles mediante la formación de sus propios líderes naturales.
  • Ponderar la posibilidad de que cada Decanato se estructure en equipos de tres o cuatro parroquias afines para coordinar y supervisar el programa específico.

II. Centros Parroquiales de Promoción Humana

Objetivo: Impulsar la creación de Centros de Promoción Humana a nivel de Parroquias y/o de los sectores parroquiales de evangelización.

Actividades:

  • Promover la vida comunitaria y la interrelación de las familias a nivel de calle, de edificio y de barrio como base para la creación de los Centros de Promoción Humana en los que particularmente se tomen en cuenta las necesidades en los campos de nutrición y salud.
  • Impulsar la formación de laicos que sean verdaderos Promotores Sociales.
  • Favorecer el protagonismo juvenil en las comunidades locales, de modo que los jóvenes sean agentes promotores de su propia comunidad.

III. Pastoral Ambiental o Diferenciada

Objetivo: Formar equipos arquidiocesanos que atiendan los ambientes que están influyendo más en la cultura de la Ciudad, por ejemplo: Escuelas, Medios de Comunicación Social, Obreros, Jóvenes en situaciones críticas, Hospitales, Universitarios, etc. etc.

Actividades:

  • Identificar a los posibles agentes más representativos que están trabajando en algunos ambientes específicos como los señalados arriba.
  • Promover que los Agentes antes identificados, de los Institutos Religiosos, Organizaciones Laicales o Parroquias, se coordinen primeramente a nivel Vicaría y después a nivel arquidiocesano.
  • Elaborar proyectos de trabajo, a nivel arquidiocesano, para atender pastoralmente algunos ambientes que más influyen en la cultura de la Ciudad de México.

6.- Resultados:

En los distintos momentos de diálogo y de análisis que se tuvieron en la Asamblea, particularmente a partir de informes que se llevaban por escrito, se captó la situación global de la Arquidiócesis, en relación con la realización de estos programas, como un todo verdaderamente heterogéneo. En esa reflexión se constató que hay muchas parroquias que ya han avanzado en estos trabajos; otras se resisten o bien por temor a lo desconocido o bien porque no cuentan con laicos preparados; algunas más han iniciado, pero no saben cómo seguir adelante. De parte de todos los participantes en la Asamblea, sin embargo, se manifestó la convicción de que estos programas señalan caminos muy apropiados para la Evangelización de la cultura.

Particularmente acerca de la sectorización, se llegó a una más clara conciencia de su importancia y se le valoró como un medio muy eficaz para:

  • Un mayor acercamiento a la gente de parte de los Agentes de Pastoral;
  • Propiciar un contacto con los alejados del influjo de la Evangelización;
  • Hacer surgir líderes laicos que se comprometan de una forma concreta con sus propios ambientes;
  • Formar pequeños núcleos comunitarios y así se refuerce el sentido de comunidad que deben tener las parroquias;
  • Planificar mejor la acción pastoral, con un más profundo sentido de corresponsabilidad.

Se aclaró también que la puesta en marcha de estos programas tiene algunas exigencias fundamentales:

  • Mayor compromiso y formación de los laicos.
  • Mayor iniciativa y decisión de parte de los Párrocos.
  • Más apoyo al papel del Decano y más impulso de parte de él mismo (Decano: Sacerdote que coordina y anima la acción de varias parroquias vecinas).

7.- La Vicaría Episcopal de Pastoral, según su Decreto Constitutivo, es un organismo estable que tiene por finalidad hacer efectivo el adecuado proceso para la realización de las determinaciones expresadas en el Decreto General, y activar la pastoral de conjunto particularmente a través de la coordinación de "aquellos organismos que inciden más directamente en las acciones evangelizadoras", en los diversos niveles de la Diócesis.

P. Alberto Márquez Aquino
Vicario Episcopal de Pastoral