I Asamblea Diocesana

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ORACIÓN INICIAL — MIÉRCOLES


MONICIÓN

Hemos llegado al tercer día de nuestra asamblea. Nuestro Pastor ha estado escuchando el sentir de sus colaboradores en la misión pastoral que el Señor le ha encomendado. Todos nos hemos sentido interpelados, tanto por los desafíos pastorales de nuestra ciudad como por los esfuerzos y realizaciones de tantos agentes que han ido encontrado caminos concretos de evangelizar, con "nuevo ardor, nuevos métodos y nuevas expresiones".

Siendo esta la primera asamblea diocesana, necesitamos darle consistencia (personalidad) jurídica.

Abramos nuestras personas a la acción del Espíritu Santo.

SECUENCIA

Ven Espíritu Divino,
y envía desde el cielo un rayo de tu luz.

Ven, oh Padre de los pobres,
luz profunda, en tus dones
Dios espléndido.

No hay consuelo como el tuyo,
dulce huésped de las almas,
mi descanso.

Suave tregua en la fatiga,
fresco en hora de bochorno, 
paz del llanto.

Luz santísima,
penetra por las almas de tus fieles,
hasta el fondo.

Qué vacío hay en el hombre,
qué dominio de la culpa,
sin tu soplo.

Lava el rastro de lo inmundo,
llueve Tú nuestra sequía,
ven y sánanos.

Doma todo lo que es rígido,
funde el témpano,
encamina lo extraviado.

Da a los fieles que en Ti esperan
tus sagrados siete dones y carismas.

Da su mérito al esfuerzo,
salvación e incansable alegría.
Amén.

ORACIÓN

Sacerdote: Oremos. Padre, que nos has enviado al Espíritu, ayúdanos a ser dóciles a su acción, para que podamos traducir los dones recibidos en acciones concretas en tu Iglesia evangelizadora. Por Nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo...

MONICIÓN

Dios nos ha compartido diversas responsabilidades en su Iglesia. La lectura del Éxodo nos enseña que Moisés, al atender al pueblo que Dios le ha confiado, necesita colaboradores para realizar su misión.

Lector

Lectura del libro del Éxodo (Ex 18, 13-24)

Al día siguiente, se sentó Moisés para juzgar al pueblo; y el pueblo estuvo ante Moisés desde la mañana hasta la noche. El suegro de Moisés vio el trabajo que su yerno se imponía por el pueblo, y dijo: "¿Cómo haces eso con el pueblo? ¿Por qué te sientas tú solo haciendo que todo el pueblo tenga que permanecer delante de ti desde la mañana hasta la noche?" Contestó Moisés a su suegro: "Es que el pueblo viene a mí para consultar a Dios. Cuando tienen un pleito, vienen a mí; yo dicto sentencia entre unos y otros, y les doy a conocer los preceptos de Dios y sus leyes". Entonces el suegro de Moisés le dijo: "No esta bien lo que estás haciendo. Acabarás agotándote, tú y este pueblo que está contigo; porque este trabajo es superior a tus fuerzas; no podrás hacerlo tú solo. Así que escúchame; te voy a dar un consejo, y Dios estará contigo. Sé tu el representante del pueblo delante de Dios y lleva ante Dios sus asuntos. Enséñales los preceptos y las leyes, dales a conocer el camino que deben seguir y las obras que han de practicar. Pero elige de entre el pueblo hombres capaces, temerosos de Dios, hombres fieles e incorruptibles, y ponlos al frente del pueblo como jefes de mil, jefes de ciento, jefes de cincuenta y jefes de diez. Ellos juzgarán al pueblo en todo momento; te presentarán a tí los asuntos más graves, pero en los asuntos de menor importancia, juzgarán ellos. Así se aliviará tu carga, pues ellos te ayudarán a llevarla. Si haces esto, Dios te comunicará sus órdenes, tú podrás resistir, y todo este pueblo por su parte podrá volver en paz a su lugar. Escuchó Moisés la voz de su suegro e hizo todo lo que le había dicho. Palabra de Dios.

Todos: Te alabamos Señor.

CANTO: IGLESIA PEREGRINA

Todos unidos formando un solo cuerpo,
un pueblo que en la Pascua nació;
miembros de Cristo en sangre redimidos,
IGLESIA PEREGRINA DE DIOS.

Vive en nosotros la fuerza de su Espíritu
que el Hijo desde el Padre envió;
Él nos empuja, nos guía y alimenta,
IGLESIA PEREGRINA DE DIOS.

SOMOS EN LA TIERRA SEMILLA DE OTRO REINO,
SOMOS TESTIMONIO DE AMOR,
PAZ PARA LAS GUERRAS Y LUZ ENTRE LAS SOMBRAS,
IGLESIA PEREGRINA DE DIOS.

Rugen tormentas y, a veces, nuestra barca
parece que ha perdido el timón;
miras con miedo, no tienes confianza,
IGLESIA PEREGRINA DE DIOS.

Una esperanza nos llena de alegría;
presencia que el Señor prometió.
Vamos cantando; El viene con nosotros,
IGLESIA PEREGRINA DE DIOS.

SOMOS EN LA TIERRA SEMILLA DE OTRO REINO,
SOMOS TESTIMONIO DE AMOR,
PAZ PARA LAS GUERRAS Y LUZ ENTRE LAS SOMBRAS,
IGLESIA PEREGRINA DE DIOS.

Todos nacidos en un solo bautismo,
unidos en la misma comunión;
todos viviendo en una misma casa,
IGLESIA PEREGRINA DE DIOS.

Todos prendidos en una misma suerte,
ligados a una misma salvación;
somos un cuerpo y Cristo es la cabeza,
IGLESIA PEREGRINA DE DIOS.

SOMOS EN LA TIERRA SEMILLA DE OTRO REINO,
SOMOS TESTIMONIO DE AMOR,
PAZ PARA LAS GUERRAS Y LUZ ENTRE LAS SOMBRAS,
IGLESIA PEREGRINA DE DIOS.

ORACIÓN DEL II SÍNODO

Padre, Tú quieres que todos los hombres se salven
y lleguen al conocimiento de la verdad.
Para eso, por Cristo, convocas a la Iglesia
y le confías la tarea de la evangelización.

Envíanos tu Espíritu para que,
al hacer realidad nuestro Sínodo Diocesano,
sigamos buscando la respuesta adecuada
a las necesidades del Pueblo de Dios.

Por intercesión de Santa María de Guadalupe y de San José,
concédenos la gracia de caminar juntos
en el cumplimiento de tu voluntad.

Te lo pedimos por Cristo Nuestro Señor.
Amén.

DESPEDIDA

Sacerdote: El Señor esté con ustedes.

Todos: Y con tu espíritu.

Sacerdote: La bendición de Dios Todopoderoso, Padre, + Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre todos ustedes y permanezca siempre.

Todos: Amén.

Sacerdote: En la alegría del Señor resucitado, vayamos en paz.

Todos: Demos gracias a Dios.

CANTO

POR TI MI DIOS CANTANDO VOY
LA ALEGRÍA DE SER TU TESTIGO SEÑOR

Es fuego tu Palabra
que mi boca quemó,
mis labios ya son llamas
y cenizas mi voz.

Da miedo proclamarte,
pero Tú me dices:
"¡No temas! Contigo estoy".

Tu Palabra es una carga
que mi espalda dobló,
es braza tu mensaje
que mi lengua quemó:

"Déjate quemar,
si quieres alumbrar;
¡no temas!, contigo estoy.

Me mandas que cante con toda mi voz;
no se como cantar tu mensaje de amor.
Los hombres me preguntan cuál es mi misión.
Les digo: "¡testigo soy!"