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Evangelizadores para el año 2000

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CELEBRACIÓN DE LA PALABRA
13 Febrero


LITURGIA DE LA PALABRA

EL PROYECTO MISIONERO DEL II SÍNODO DIOCESANO,
DESDE LA INSPIRACIÓN DEL REINADO DE DIOS
Y EL SEGUIMIENTO RADICAL DEL SEÑOR JESÚS

MONICIÓN DE ENTRADA

M: Estamos en el segundo día de esta Asamblea, signo y expresión de la Iglesia Particular. Ayer vimos la realidad de nuestra ciudad, de nuestra Iglesia Diocesana y de los agentes de pastoral, así como los desafíos que esta realidad nos presenta.

El día de hoy iluminaremos esta realidad a la luz de la Palabra de Dios y del Magisterio de la Iglesia, particularmente del II Sínodo Diocesano para que el Proyecto Pastoral nacido de éste, "sea un renovado compromiso en favor de la fraternidad, la justicia y la paz, que son auténtica expresión del Reino de Dios" (DG presentación del Sr. Cardenal Ernesto Corripio Ahumada).

La misión primordial de los agentes de pastoral es el anuncio del Reino imitando a Jesús, su maestro, quien "en cuanto evangelizador, anuncia ante todo un Reino, el Reino de Dios; tan importante que en relación a él, todo se convierte en "lo demás" que es dado por añadidura. Solamente el Reino es, pues, absoluto y todo el resto es relativo " (EN 8).

Que la iluminación de este día despierte en nosotros la pasión por el Reino que se nos ha dado como gracia y misericordia de Dios, renueve el espíritu misionero y colaboremos "en la misión que la Iglesia tiene encomendada: anunciar el Reino de Cristo y de Dios, instaurando el germen y principio de este Reino en ¡a tierra" (DG 46) por medio del testimonio de "los valores evangélicos que son, entre muchos otros, la caridad, la justicia, la fraternidad, la igualdad, la paz, el perdón, la libertad, la responsabilidad, la austeridad y la servicialidad, la gracia y la santidad de la vida, la concordia y la reconciliación; todos estos valores se expresa en las situaciones cambiantes propias de cada cultura, y son elemento imprescindible de la inculturación del evangelio en una época y un lugar determinados. Una acción pastoral no tiene verdadero sentido evangelizador si quien la realiza carece de ¡a fuerza de su propio testimonio cristiano" (DG 47)

De pie.

Canto:   Sal 71: TU REINO ES VIDA

TU REINO ES VIDA, TU REINO ES VERDAD,
TU REINO ES JUSTICIA, TU REINO ES PAZ;
TU REINO ES GRACIA, TU REINO ES AMOR;
VENGA A NOSOTROS TU REINO, SEÑOR.

Dios mió, da tu juicio al rey,
tu justicia al hijo de reyes
para que rija a tu pueblo con justicia,
a tus humildes con rectitud.

Que los montes traigan la paz,
que los collados traigan la justicia;
que Él defienda a los humildes del pueblo,
que socorra a los hijos del pobre;
que Él defienda a los humildes del pueblo
y quebrante al explotador.

Que dure tanto como el sol,
como la luna de edad en edad;
que baje como lluvia sobre el césped,
como rocío que empapa la tierra.

Que en sus días florezca la justicia y la paz
hasta que falte la luna.
Librará al pobre que suplica,
al afligido que no tiene protector;
se apiadará del humilde e indigente
y salvará la vida de los pobres;
salvará de la violencia sus vidas,
pues su sangre es preciosa ante sus ojos.

Presidente: Que Dios, Padre de toda bondad que nos ha lla­mado en Jesucristo y que con la tuerza de su Espíritu nos impulsa a anunciar con alegría su Reino, esté con todos ustedes.

T.: Y con tu espíritu.

P.: Oremos. Te pedimos, Señor, que nos sacudas y cuestiones. Haz que tengamos hambre y sed de justicia a ejemplo de tu Hijo Jesús. Haz, Señor, que nos comprometamos en la construcción de un mundo diferente donde sea posible vivir la justicia, el amor y la fraternidad como expresión de tu Reino. Te lo pedimos por nues­tro Señor Jesucristo, tu Hijo que siendo Dios vive y reina contigo en unidad del Espíritu Santo y es Dios por los siglos de los siglos.

T: Amén.

Sentados — MONICIÓN

M.: Alabemos al Señor por su justicia y su bondad e implo­remos su misericordia para con todos los hombres y mujeres de la Iglesia que peregrinan por esta Ciudad de México.

MAGNÍFICAT DE JUAN DIEGO

Mujeres: Proclama todo mi ser la grandeza del Dios de la vida.
Canto la alegría de nuestra salvación
porque se fijó en nuestra raza
y de todo el sufrimiento de siglos que hemos heredado
y sobrellevado con dolor.

Hombre*:  Todos dirán conmigo que el que es fuente de vida,
el que siempre está presente con nosotros
ha hecho maravillas con todos nuestros pueblos.
Reconocemos por eso, que Él es el único santo,
el Dios de la cercanía y la presencia consoladora.
El Dios de toda alianza buena.
Siempre nos ha hecho bienes innumerables porque Él es el amor,
el Dios de la unidad, el Dios del cerca y del junto,
el sol y la flor de la gran verdad.

M: Él, mediante la preciosa siempre Virgen Santa María de Guadalupe, nos ha levantado y todavía nos levanta de nuestra profunda postración y lágrimas,
por Ella se dignó manifestarnos al verdadero Dios por quien se vive.

H: Nos trajo con Él a estas tierras americanas
una presencia más suave, fuerte y dinámica de su Santo Espíritu,
glorificador amable.

M: Por eso los poderosos tiemblan y también los que se han enriquecido a costa y lomo de nuestra pobreza, porque Él es nuestro amparo y escudo, porque nos ha dejado a nuestra dulce Madre, en su casita santa del Tepeyac.

H: Canten conmigo, toquen sus atabales y flautas,
sus teponaxtles y dancen,
dancen al Dios bueno que nos lleva de la mano
y nos seguirá llevando porque siempre cumple sus promesas;
Él mismo nos llevará a vivir lo que nos ha prometido;
y seremos amigos y hermanos siempre,
en esta tierra del frijol y del maíz
y después, y ya desde ahora,
en un mundo de justicia, dignidad,
amor y vida nueva. Amén.

MONICIÓN

M.: La encarnación de Jesús, los milagros, las enseñanzas, la convocación de sus discípulos, el envío de los doce, la cruz y la resurrección, la continuidad de su presencia en medio de los suyos, forman parte de su actividad evangelizadora (EN 6) que se manifiesta en hechos concretos. Escuchemos.

De pie

D.: El Señor esté con ustedes.

T.: Y con tu espíritu.

D.: Lectura del santo Evangelio según San Matero (11, 1-6)

T.: Gloria a ti, Señor.

Y sucedió que, cuando acabó Jesús de dar instrucciones a sus doce discípulos, partió de allí para enseñar y predicar en sus ciudades. Juan, que en la cárcel había oído hablar de las obras de Cristo, envió a sus discípulos a decirle: “¿Eres tú el que ha de venir, o debemos esperar a otro?” Jesús les respondió: “Id y contad a Juan lo que oís y veis: los ciegos ven y los cojos andan, los leprosos quedan limpios y los sordos oyen, los muertos resucitan y se anuncia a los pobres la Buena Nueva; ¡y dichoso aquel que no halle escándalo en mí!” Palabra del Señor.

T.: Gloria a ti, Señor Jesús.

Reflexión Silencio

PRECES

P: Invoquemos a Jesucristo que puede salvar a los que por medio de Él se acercan al Padre, porque vino para interceder en nuestro favor y digámosle: Acuérdate Señor de tu pueblo.

L: Señor, somos un pueblo santo y pecador. Danos fuerzas para construir juntos tu Reino, proclamando al mundo la grandeza de tu amor.

T: Acuérdate Señor de tu pueblo.

L: Por nuestro Pastor, el Arzobispo Norberto Rivera. Dale siempre el don de la fidelidad y la alegría del servicio, a ejemplo de Jesucristo que vino a servir y no a ser servido.

T: Acuérdate Señor de tu pueblo.

L: Haz que todos juntos formemos tu Pueblo, la gran familia de tu Iglesia. Que nunca nos marginemos por causa del egoísmo, del temor o la indiferencia.

T: Acuérdate Señor de tu pueblo.

L: Te pedimos, Señor, por los agentes de pastoral de esta comunidad diocesana. Danos el valor de permanecer unidos en el servicio y en la amistad, en la sinceridad y en la búsqueda de tu voluntad.

T: Acuérdate Señor de tu pueblo.

L: Señor, "ten compasión de esta muchedumbre" que camina en esta Ciudad de México y ayúdanos a hacer presente tu Reino de justicia, de verdad, de amor y de paz.

T: Acuérdate Señor de tu pueblo.

P: Rezamos todos juntos la oración del Sínodo:

T: Padre tu quieres que todos los hombres se salven...

P: Acoge, Señor, nuestras plegarias y concédenos lo que con fe te hemos pedido para caminar de acuerdo a tu voluntad. Por Jesucristo, nuestro Señor.

T: Amén.

M.: Concluyamos nuestra oración con el canto (Jer 1, 4-10)

TENGO QUE GRITAR; TENGO QUE ARRIESGAR,
¡AY DE MÍ SI NO LO HAGO!
¿COMO ESCAPAR DE TI, COMO NO HABLAR
SI TU VOZ ME QUEMA DENTRO?

Tengo que hablar, tengo que luchar
¡Ay de mí si no lo hago!
¿Cómo escapar de Ti, cómo no hablar,
si tu voz me quema dentro?

Antes que te formaras dentro del vientre de tu madre,
antes que tú nacieras, te conocía y te consagré.
Para ser mi profeta, de las naciones yo te escogí,
irás donde te envié y lo que te mande proclamarás.

No temas arriesgarte, porque contigo Yo estaré.
No temas anunciarme porque en tu boca Yo hablaré.
Te encargo hoy mi pueblo, para arrancar y derribar,
para edificar, destruirás y plantarás.

D: Con el gozo de sabernos llamados a participar en el Proyecto misionero, vayamos a continuar nuestros trabajos.

T.: Demos gracias al Señor.