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PREASAMBLEA


ESTATUTO DE LA ASAMBLEA DIOCESANA


CONVOCATORIA

CONVOCATORIA A LA II ASAMBLEA DIOCESANA       CONVOCATORIA A LA II ASAMBLEA DIOCESANA


MATERIAL DE REFLEXIÓN PARA PREPARAR LA
II ASAMBLEA DIOCESANA DE MÉXICO

El presente material se ofrece a toda la comunidad arquidiocesana como apoyo a la preparación de la próxima Asamblea Diocesana que se efectuará del 12 al 14 de febrero. Su orientación es catequética, pues no sólo intenta informar sobre este acontecimiento, sino además, formar conciencia de participación en el agente de pastoral, para que a su nivel colabore en la eficacia del encuentro eclesial antes mencionado.

Los temas que se proponen mantienen una secuencia que permitirá estudiarse en grupo en cuatro sesiones; sin embargo, cabe la posibilidad de readaptarse de acuerdo a las necesidades que tengan en la comunidad.

TEMA I
¿QUÉ ES UNA ASAMBLEA DIOCESANA?

UNA ASAMBLEA EN GENERAL

La asamblea es una reunión general de todos los miembros que constituyen un determinado núcleo social (en este caso religioso) y tiene carácter consultivo y determinativo.

En cuanto a los asistentes es de desear que estén presentes todos los que constituyen el ente social: esto es posible en asociaciones que tienen pocos miembros. Pero en los casos en que los miembros son muy numerosos o no hay exactitud en saberlo (¿cuántos católicos existen en nuestra Ciudad de México?) se saben constituir representantes que aporten el pensamiento y sentimiento de los distintos sectores en los que se puede dividir el grupo social. En esto hay que estar atentos a que la representación sea lo más real posible en canto a extensiones y en cuanto al conocimiento de los intereses de los representados.

¿Cuántos deben asistir? Debe haber un equilibrio entre el mayor número de miembros que logren representar a la inmensa mayoría y el número adecuado que pueda garantizar una dinámica de estudio, diálogo, propuestas y votaciones.

UNA ASAMBLEA DENTRO DE LA IGLESIA

Seguramente habrá quienes se pregunten: si la Iglesia es jerárquica por naturaleza, ¿por qué convoca a una asamblea? Ciertamente, una asamblea da la idea de participación democrática, por eso debemos explicar cómo funciona una asamblea dentro de la organización de la Iglesia.

Recurriendo al origen de la Iglesia desde la Biblia, la Tradición y el Magisterio, descubrimos que Cristo es quien constituyó a la Iglesia como comunidad de hermanos en la fe por el bautismo, que adoran al mismo Padre dios y tiene una misión común; prolonga la misión de Jesucristo, a saber instaurar el Reino de Dios en el mundo para salvación de los hombres.

Esta comunidad de fe fue creada con una organización básica y bien definida: el fundamento son los doce Apóstoles, hombres tomados de entre los hombres que Cristo mismo llamó, formó y envió. A ellos les dio la autoridad (a la cabeza Pedro) para testificar la autenticidad del mensaje del Evangelio y para prolongar la misión de Cristo por medio de la predicación de la Palabra de Dios, la celebración de los Misterios Sagrados y la organización de la comunidad cristiana.

A lo largo de la historia hemos visto que la práctica de esta organización jerárquica no ha significado la ruptura entre los que constituye la cabeza y la base, aunque no se niega que hubo épocas en las que acentuó de tal manera esta diferencia que la práctica nos reportaba una separación de los clérigos con los fieles.

En los tiempos actuales, sin perder la organización jerárquica, se ha buscado superar la visión piramidal y se ha creado una visión de círculos concéntricos en donde se distingue, por una parte, la función de la “autoridad” eclesiástica (entendiendo por autoridad el servicio, en el sentido evangélico) y la función de los fieles laicos en la misión común de la Iglesia.

¿PARA QUÉ ES LA ASAMBLEA DIOCESANA?

Nuestro Arzobispo nos ha convocado a una asamblea diocesana no para democratizar la Iglesia, sino para abrir espacios a la corresponsabilidad a todos los que constituimos la Iglesia Particular de la Ciudad en México-Tenochtitlán y, para que le ayudemos a ejercer su autoridad, es decir, su ministerio de servicio a todo este Pueblo de Dios, expresando mejor la comunión que debe existir en la Iglesia.

TEMA 2
SI HAY UN SÍNODO,
¿PARA QUÉ HACER UNA ASAMBLEA DIOCESANA?

EL II SÍNODO DIOCESANO

La Iglesia como comunidad humana de fe necesita de los recursos humanos para crecer y desarrollarse. Si la Iglesia quiere ser fiel a su misión debe aprender a vivir y trabajar en comunidad: Dios convoca con su Palabra a los fieles; los forma como comunidad; los envía como comunidad y los salva como comunidad. La fe cristiana, a la vez que es personal, es profundamente comunitaria. Por eso debe aprender a usar los medios que colaboren en su vida comunitaria.

Desde el origen de la Iglesia los Apóstoles convocaron a un Concilio en Jerusalén para resolver ciertos problemas que no les permitían seguir adelante en la evangelización. Y así, a lo largo de toda la historia de la Iglesia descubrimos que se han continuado las reuniones a diversos niveles, ya que la Iglesia necesita revisar continuamente su propia misión, de acuerdo a su naturaleza.

Sabemos que un Sínodo Diocesano es una reunión de oración, estudio, discernimiento y decisiones que convoca el obispo a todos los miembros de la Iglesia Arquidiocesana, para evaluar de manera profunda el caminar de la Iglesia Particular a él encomendada.

Valdría la pena recordar el proceso general del Sínodo (“Evangelización de las Culturas en la Ciudad de México” 1-25).

El tema central del Sínodo era la inculturación del Evangelio en la realidad actual de la cultura y las culturas del Distrito Federal, en el espíritu de la Nueva Evangelización: nueva en su ímpetu, nueva en su método, nueva en sus expresiones.

Recordemos que el Sínodo se interesó en poder detectar los destinatarios prioritarios de la nueva evangelización; los agentes de la nueva evangelización; los medios de la nueva evangelización y la organización pastoral parea la nueva evangelización.

El Sínodo tiene como meta no sólo el análisis de la situación actual del trabajo evangelizador, sino que debe llegar a establecer normas, por eso se proclamó un decreto que tiene fuerza jurídica, en donde el obispo, después de haber recibido los resultados de estudio y consulta, decreta o manda que se establezca la manera como debe regirse la actividad evangelizadora en su diócesis.

SI YA ESTÁ EL SÍNODO, ¿PARA QUÉ UNA ASAMBLEA?

Los resultados del Sínodo han quedado claros y bien establecidos, pero, ¿se están llevando a cabo en la práctica de tal manera que unifiquen criterios, transformen las comunidades y hagan más efectiva la labor pastoral? Eso no se sabe con exactitud. Es por eso que se ha convocado a una asamblea en la que se pueda responder a las preguntas anteriores.

La asamblea surgió espontáneamente como una necesidad dentro del Sínodo y el entonces Arzobispo Cardenal Ernesto Corripio Ahumada la retomó como una “feliz iniciativa”. Pues se corría el riesgo de que todo el trabajo del Sínodo se quedara en papel.

Por eso la finalidad de la Asamblea es:

Poner en práctica los acuerdos sinodales manteniendo su espíritu.

Evaluar los procesos comunitarios de evangelización.

Aportar experiencias e ideas a toda la comunidad arquidiocesana y especialmente al Señor Arzobispo.

Corresponsabilizarse en la misión de la Nueva Evangelización.
Trabar problemas urgentes a resolver.

La efectividad de la Asamblea depende de todos, de los laicos que tomen conciencia de su participación y se organicen para hacer oír su voz y expresar su experiencia y sugerencias; de los presbíteros y diáconos que tomen opciones para llevar adelante este trabajo eclesial, ayudando a formar y organizar al pueblo de Dios; a las distintas comunidades religiosas y laicales arquidiocesanas que se una, desde sus carismas y metas a un esfuerzo común para no disgregar fuerzas.

La Asamblea Diocesana es importante y necesaria para la vida de la Iglesia. No será posible llevar a cabo dicha reunión si se sigue dando ausentismos por parte de quienes debemos participar y, eso nos corresponde a todos. Es un deber de conciencia el poder aportar la experiencia propia y hacerla llegar hasta esa asamblea.

TEMA 3
¿DE QUÉ TRATÓ LA I ASAMBLEA DIOCESANA?

¿CÓMO ESTUVO LA PRIMERA ASAMBLEA DIOCESANA?

La Primera Asamblea Diocesana se llevó a cabo del 4 al 6 de Julio de 1994, de las 09:00 a las 19:00 horas, en el Seminario Conciliar de México (Casa Huipulco). Participaron 280 personas. “Fue una reunión eminentemente eclesial enmarcada en un ambiente armónico de espiritualidad, trabajo y convivencia, que propició, durante tres días, cálidas relaciones fraternas entre clero, religiosos y laicos y, una reflexión seria que nos permitió palpar la realidad diocesana más allá de las fronteras parroquiales” (Guía para la Proyección de la I Asamblea Diocesana, p. 9).

¿QUÉ SE TRATÓ EN ESA ASAMBLEA?

En aquella asamblea se revisó y evaluó el avance del Programa Inicial Arquidiocesano (PIA) y se vieron los siguientes temas:

a) El trabajo de sectorización. Experiencias y evaluación.

b) La pastoral Ambiental o diferenciadas.

Posteriormente se publicó un folleto que ofrece la visión global de la asamblea y reúne las propuestas para dar impulso tanto al trabajo de sectorización como al de la pastoral ambiental o diferenciada. Fue un instrumento que ayudaba a orientar e impulsar las actividades parroquiales.

¿QUÉ REPERCUSIÓN TUVO ESTA PRIMERA ASAMBLEA?

Hace unas semanas la Vicaría de Pastoral se dio a la tarea de hacer unas encuestas para evaluar la aplicación del PIA en las diversas comunidades parroquiales. Se te sugiere que pidas a tu párroco los resultados de la encuesta a nivel parroquial, de decanato y de zona para que lo estudies en grupo.

TEMA 4
¿DE QUÉ TRATARÁ LA II ASAMBLEA DIOCESANA?

¿QUÉ ESPERAMOS DE ESTA II ASAMBLEA DIOCESANA?

La experiencia debe enseñarnos a esperar lo posible y aprender de lo anterior. Primero se esperaría superar los errores cometidos en la anterior asamblea:

Se desearía que todos los que son cabeza de comunidad fueran los primeros interesados en la participación de la Asamblea.

Que se propiciara un tiempo de ambientación por medio de la oración litúrgica y popular.

Que se dé propaganda y comunicación a diversos niveles.

Que se tengan reuniones parroquiales, de decanato, de zona previos en donde se estudie, reflexione, ore y medite la importancia de la Asamblea. Se ofrezcan propuestas y se seleccionen las personas que consideren más idóneas para que sean las que representan a las distintas comunidades.

¿QUÉ TEMA TENDRÁ ESTA II ASAMBLEA DIOCESANA?

El Señor Arzobispo Norberto Rivera Carrera, después de conocer los trabajos realizados, tanto en el Sínodo como en la Asamblea pasada y partiendo de la realidad de nuestra Ciudad se ha preguntado: ¿Quién evangelizará a esta Ciudad de México hacia el año 2000? Y la respuesta ha sido: ¡Los laicos!

Es por eso que el tema de esta segunda asamblea será: “La Formación de los Agentes Específicos de la Pastoral”. Es un punto que debemos plantearlo ante la comunidad parroquial correspondiente: ¿Estamos haciendo algo concreto sobre la formación de agentes de pastoral?, ¿es suficiente?, estamos colaborando con nuestras parroquias vecinas?, ¿ocupamos todos los medios que esta gran Arquidiócesis nos pone como posibilidades? …

Preparar la siguiete Asamblea es un paso a la preparación del Año Jubilar del 2000.