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Evangelizadores para el año 2000

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RESULTADOS DE LAS PROPUESTAS
AL CUESTIONARIO Y PROSPECTIVA


Introducción

La respuesta al cuestionario, es necesario reconocerlo, fue predominantemente del clero. La voz laical sólo aparece en algún decanato y esto demasiado guiada por los mismos presbíteros. La atención dada al cuestionario es variada: desde la rigurosa y rica de la VIII Vicaría, pasando por distintos tonos en el resto de las Zonas, los diáconos permanentes, el movimiento de cursillos infantiles y la congregación mariana de señoras, hasta el silencio de la II Vicaría Episcopal.

l. La sectorización

1.1. Una realidad se constata en todas las Vicarías Territoriales: la bondad de la sectorización. Distintas voces señalan sus ventajas pastorales: "gracias a la sectorización, participa más gente" (Vicarías: 8.7.4.1), "se han encontrado 'granos de oro" (7.5), "se ha dado una mayor conciencia en la corresponsabilidad —párroco-agentes-laicos—" (8.4), "dándose una mayor participación de los laicos" (8.4) y "facilitándose la organización de los agentes" (8). Esto ha originado que "los laicos de tal manera han despertado, que piden más acompañamiento y formación" (3), "teniéndose qué impulsar cursos de capacitación y formación" (8.7.6.5.4.3).

1.2. Los frutos  espirituales han sido tripartitos:

Para el presbítero: "se ha logrado la conversión del párroco" (8.7.4); "deja de ser funcionario y se presenta al pueblo con algo más serio y espiritual" (4); "los sacerdotes ya no se conforman con esperar a los fieles, sino que salen del templo en busca de ellos" (3); "han tomado conciencia de la realidad que se vive" (6); "ha facilitado el desarrollo de su trabajo pastoral" (8); y"ha permitido una descentralización" (8.1). Alguna Vicaría se atreve a dar porcentajes: "se ha logrado en el presbiterio un 60 a 70 % de interés por el Plan Inicial Arquidiocesano (PÍA) (3).

En  los  laicos  comprometidos, "se acentúa su conciencia de iglesia" (8); "ha crecido la conciencia de que la parroquia es una comunidad misionera" (8.3); "la misma comunidad  ha valorado y aceptado a los laicos" (8); "los grupos que ya existían, se consolidan" (4).

Para los destinatarios prioritarios del Sínodo: familias, pobres, jóvenes y alejados "se les facilita el acercamiento" (8); "los mismos alejados ven con simpatía este esfuerzo" (4) "de hecho, algunos de estos destinatarios ya se han acercado" (4); más aún, "se ha dado el contacto con las organizaciones vecinales y populares"(4).

Aunque poco aparece la figura del Vicario Episcopal, cuando aparece, es para afirmar que: "El obispo apoya la creatividad del presbítero" (3).

Una de las Vicarías Episcopales resume para ella lo que podríamos aplicar al resto de la Vicarías:"En las aplicaciones del PÍA se distinguen tres tipos de parroquia: unas admirables, que son las menos; otras regulares, que son la mayoría; y otras que no han despertado" (3).

1.3. Formas de sectorizar

La forma en que se ha sectorizado es variada: "por barrios, por calles, por edificios, por sectores naturales y unidades habitacionales" (8.7.6.5.4.3.1) "por grupos de apostolado y de servicio" (5); más aún, "ya se han subsectorizado sectores, señalando un centro principal y 'centritos' (8). Para esto, "se forma un equipo pastoral en cada sector que es el primer núcleo comunitario del sector y, a su vez, animador de su vida comunitaria" (8); se busca "que cada sector cuente con agentes de todas y cada un de los apostolados existentes en la parroquia" (8). En una Vicaría se afirma que se ha hecho una "sectorización ambiental", aunque no se describe en qué consiste (3). Todo esto no niega "que muchas sectorizaciones se han hecho en el escritorio" (5).

2. ¿Para qué se sectoriza?

2.1. En la I Asamblea, si se recuerda, el interrogante era: 'Sectorizar, ¿para qué?' La inventiva, la iniciativa han dado sentido y contenido a la sectorización: "en los sectores se han rezado rosarios (8.7.6.5.4.3.1); las imágenes, sobre todo la de la Virgen de Guadalupe (8.7.6.5.4.3.2 y Diáconos Permanentes) —y más a raíz del Centenario (8.6.5.4.3)—, junto con las imágenes peregrinas (8.7.4), han ayudado a que la gente se reúna". Se ha constatado que en los sectores, "además de estas manifestaciones de la religiosidad popular, se pueden realizar otras: bendición de niños, vía-crucis, bendición de predios y viviendas, imposición de ceniza, posadas, muertos, jubileo, ejercicios cuaresmales" (4).

Aún en aquellas Vicarías que cuentan con mayordomías, "cuando hay eventos de religiosidad popular, hay mucha respuesta" (7.8).

Y las que no tienen tan fuerte este fenómeno, también constatan que "el número de los que asisten a acciones religioso-populares fuera del templo es mayor de los que van al templo" (4); y que "las acciones de tipo religioso-popular, fuera del templo, son las que más han hecho ver la necesidad de sectorizar" (4).

En uno de los informes, sin embargo, se nos da un juicio que puede iluminar esto: Las actividades
religioso-populares se están haciendo "de manera esporádica y desarticulada" (4). Es decir, son, en su gran mayoría, actividades puntales: 'pega y corre'.

El hecho de que la mayoría de las parroquias y capellanías hayan asumido, en la práctica postsinodal, la religiosidad popular como el camino para entrar a los sectores y a  su  vez, haber hecho de ella el contenido evangelizador de los mismos sectores, impone una tarea a esta Asamblea: tomar en serio la Religiosidad Popular y buscar caminos para que se elaboren estudios, programas catequéticos, material popular, etc., que iluminen lo que la gente hace sin saber por qué; que purifiquen a la R.P. del espiritismo, de la magia, etc., consecuencias del abandono secular en que ha estado; que la completen con la Palabra de Dios, con el fomento del espíritu comunitario y con la búsqueda del Reino de Dios y su justicia.

En otras palabras, que en este primer momento de vida de los sectores, se evangelice en ellos a partir de la religiosidad popular de tal manera, que, la Religiosidad Popular engendre un proceso continuo, no repetitivo, sino articulado en varios años, en el que se anuncie, gota a
gota, el Evangelio y las enseñanzas de la Iglesia y así se propicie la conversión de los que se reúnen.

Los grupos que ya han nacido en los sectores territoriales (8.7.6.5.4.3.1) y en los ambientales (3) tanto de adultos (8.7.6.5.4.3.1), como de jóvenes (4) y niños, deben tomar más en cuenta en sus catecumenados y catequesis, la religiosidad, puente con la mayoría del pueblo.

2.2. Pocas parroquias dicen tener en los sectores grupos establesque se reúnen semanal o
Quincenalmente— que lleven un Proceso catecumenal (8.7.6.5.4.3.1).

Estas dos palabras, al parecer, tienen distinta suerte:  'Proceso' es entendido más que 'catecumenal'. Aquel se entiende como un camino, un programa, pasos que hay que dar.

Sin embargo, el vocablo 'catecumenal', "no se tiene claro" (8) "¿qué son procesos catecumenalesl?" (8); "se confunde proceso catecumenal con hacer que la gente se acerque a los sacramentos o con la instrucción en la religión o que ya va más gente a misa" (8.7.4). A veces se hace lo que se puede y a eso se le llama 'proceso catecumenal', de ahí que "los modelos de procesos catecumenales cada quien los esta adaptando como lo cree conveniente" (6.4.);"procesos a los que se llama 'catecumenales' son de tinte catequético y no pertenecen a ninguna familia catecumenal" (8.7.6.5.3).

"Se está encontrando un camino catecumenal: despertar la conciencia crítica sobre los acontecimientos y la necesidad de encararlos a la luz del Evangelio" (8); "se le da impulso a la Biblia" (8.7.6.5.4.3.1).

Algunas parroquias de distintas Vicarías han adoptado y adaptado modelos de evangelización a los que consideran 'catecumenales': el SINE (8.7.6.5.4.3); los Procesos de Conversión (8.7.6.5.4); las CEB’s (8); el método del Ver-juzgar-actuar (4); los Círculos Bíblicos (4).

3.-¿Qué y quién es el agente laico que está implementando las conclusiones del Sínodo, explicitadas en el PÍA, y cómo se forma?

3.1. ¿Qué es? El Agente de pastoral "es toda persona que permanentemente está prestando un servicio en alguna área de la pastoral" (8). Es "pieza clave" (5).

3.2. ¿Quién es? La mayoría son mujeres adultas; luego jóvenes de ambos sexos y finalmente hombres (8. Diac. Perm.). Esto trae un problema: "si se toma en cuenta que el nivel educacional de la mujer es más bajo que el del hombre y que muchas tienen doble jornada, que, además si ella es madre, es quien en realidad educa a los hijos, esto debe llevarnos a reflexionar en la necesidad de promover a la mujer, de promover su dignidad" (8.3).

3.2. ¿Cómo se forma?

3.2.1. El primer centro formador, en las Vicarías, es la parroquia. (8.7.6.4.3)."En ella se da la formación básica inicial" (8.7.4) y "en seguida la formación permanente" (8): "se han logrado establecer Centros de formación parroquiales que tienen un programa coherente. La formación se da de acuerdo a las acciones concretas que los laicos desempeñan o van a desempeñar" (4), por ejemplo: "hubo cursos de formación a agentes laicos sobre el acontecimiento guadalupano y la forma de hacer la entronización domiciliaria de la imagen" (3); "también se impartieron cursos sobre visita domiciliaria y métodos de entrevista".

"Hay formación específica de acuerdo al modelo de pastoral que cada parroquia ha optado" (4); en ocasiones la formación se basa en los cuadernitos del sínodo y de los folletos. 'La Iglesia en la urbe'" (7); más aún, "hay parroquias que tienen ya plan de formación de tres años (8). Es el caso de la Escuela de Teología Pastoral de los Pedregales de Coyoacán, con una experiencia de seis años, con textos, que no por ser sencillos, dejan de ser profundos (6).

Se reconoce que en algunas parroquias, "la formación es muy deficiente; no constante, se le promueve al laico y se le abandona; no ha habido promoción específica".

Algunas otras han identificado a la Escuela de Pastoral y a la "Escuela Parroquial de Cursillos" como 'la Escuela de capacitación para la realización del Sínodo' (7 y 3 respectivamente). Hay parroquias en que los Ministros Extraordinarios de la Comunión Eucarística —MECE’s— (6) han sido llamados a realizar el PÍA.

Una Vicaría tiene detectadas dentro de su territorio "43 parroquias en que se imparten Cursos de formación de Agentes" (3).

3.2.2. Algunos decanatos cuentan con 'Centros decanales de Formación'; por ejemplo: "El Instituto teológico de formación para laicos" (III Dec. de la 7 Vic.).

"La Escuela Decanal Nocturna, -de 7.30 a 9 pm.-, en ella "el curso primero fue en función de las necesidades: cómo sectorizar y qué hacer ahí; se hizo firmar a los párrocos, para que participaran en la escuela, ya sea enviando laicos o participando como maestros; hay 100 los lunes y 140 los viernes" (V Dec. de la 6 Vic.).

Se tuvo; a nivel de decanato, "Formación integral de los agentes en función de las prioridades sinodales", para formar un equipo de pastoral familiar y darle impulso a la pastoral social (IV Dec. de la 3 Vic.).

Se realizan 'Reuniones Eclesiales Decanales' —presbíteros y laicos— en que se unifican criterios de trabajo a la luz del Sínodo (II. III. IV Dec. de la 4 Vic.).

Está por armarse "La Escuela Evangelizadora" (II Dec. de la 3 Vic.).

3.2.3. En alguna Vicaría se tiene, en el edificio curial, "la formación de agentes laicos"; se estudia el libro 'La Evangelización de las Culturas de la Ciudad de México'". "Los MECE’s tienen un programa gradual de formación" (Diac. Perm.), pero al estar ajena dicha formación a lo que pasa en la Vicaría, "se esta intentando que su formación sea realizada por la Vicaría Territorial respectiva" (3).

3.2.4. A nivel arquidiocesano existen centros como CEFAL, el Sedes Sapientiae, el Centro de Formación Cristiana de la O.P., el Centro Newman de los Padres del Oratorio, la Teología a distancia promovida por el Secretariado de Evangelización y Catequesis, etc.

4. Conclusiones

4.1. Urge elaborar uno o varios modelos concretos de 'procesos catecumenales'.

Como ya se dijo, el más urgente es el 'Proceso catecumenal de la (o a partir de la) religiosidad popular'; esto no niega, por supuesto, la necesidad de elaborar otros tipos; por ejemplo: para zonas populares; para clases medias y para zonas acomodadas; o procesos centrados en la realidad integral, o en la familia, o en el acontecer actual.

4.2. Se constata, felizmente, que existen Centros de Formación en la Arquidiócesis. La mayoría informales y pocos formales. Sin embargo no están interrelacionados ni coordinados. Cada uno hace sus programas a su modo y trabaja por su lado. Esto plantea los siguientes retos para el futuro:

a) hacer una lista de los centros de formación, parroquiales, decanales, vicariales, arquidiocesanos existentes;

b) determinar, primeramente, qué perfil común requiere todo agente laico(a) de pastoral para esta Arquidiócesis; y en seguida, cuáles serían algunos perfiles diferenciados para cada una de las acciones específicas que se asuman; por ejemplo: el perfil del coordinador de sector o grupo de calle, el de la unidad habitacional; el perfil del evangelizador de la religiosidad popular; el de jóvenes o el de la tercera edad, el del MECE o de los divorciados, etc.; o si trabaja en ambientes, el perfil del evangelizador del mundo obrero, del sector estudiantil o de la prostitución, del ambulantaje, de los intelectuales, de los medios masivos de comunicación, etc.

c) Todos estos agentes tendrían ciertos conocimientos comunes y, dada su acción específica, formaciones especializadas.

d) Esta formación común y diferenciada es difícil que sea impartida por cada Centro aisladamente, sea parroquial, decanal, vicarial o arquidiocesano. El interelacionamiento de los mismos y la ayuda mutua lo facilitarán. Pongamos ejemplos para mayor claridad:

e) La formación común, que bien podría llamarse 'Formación Básica', sería impartida por los Centros Parroquiales que se elijan. Cada uno de dichos Centros cumpliría, como mínimo, lo estipulado como 'formación básica' en la Arquidiócesis. Materias como: conocimiento de la realidad familiar, social, política, etc., del D.F.; Historia de la Salvación; coordinación de grupos; las prioridades sinodales; religiosidad popular y prácticas pastorales, entre otras, tendrían que ser contenido de estos cursos básicos.

f) En los Centros Decanales de Formación se daría 'La Formación Intermedia', en la que se impartirían por una parte, materias y prácticas que continúan la Formación Básica y, por otra, diversas terminales con materias y prácticas para ambientes y terrenos específicos.

g) El o los Centros Vicariales de Formación ofrecerían 'La Formación Avanzada'. Fundamentalmente sería un centro que además de coordinar los centros anteriores y de continuar los programas intermedios, capacita a los capacitadores de estos mismos centros parroquiales y decanales.

h) La Vicaría de Pastoral, a través de los secretariados pertinentes, sería la indicada para, a nombre del Pastor, enlistar los centros existentes, acordar con ellos reajustes de programas y el modo de impartir la formación —participante–responsabilizante— gestionar apoyos humanos y técnicos, animarlos, supervisarlos y darles reconocimiento oficial si considera que cumplen con los requisitos establecidos. Además crear Centros de Formación para agentes no contemplados a nivel de Vicarías.

4.3. Algo semejante puede decirse con relación a los Centros de Formación para la Pastoral Social. Se debe partir de los equipos que apoyan o dirigen programas o centros, como "Desarrollo Integral Xochimilco AC", que apoya a "Alternativa Callejera" y al "Centro de apoyo comunitario Santa Teresa de Ávila" (II Dec. de la 8 Vic.).

"El Centro para la promoción social de la comunidad AC" que cuenta ya con cursos de pan, medicina herbolaria, fondos para vivienda y para los desempleados, un boletín mensual informativo para toda la vicaría (I Dec. de la 5 Vic.).

'Los Cuatro Ejes', entre los que se encuentra 'Comparte', que coordinan más de 50 acciones sociales de buen número de parroquias, como: repartición de despensas, dispensarios médicos, apoyo a grupos de AA y DA, visita a enfermos, caja de ahorro, desayunadores y comedores populares; promoción: de la mujer; club de tercera edad, programa de salud 'el Blanco', escuela de sordomudos', estancia infantil, acompañamiento a organizaciones sociales, y vecinales, comisión de derechos humanos, oficina de emigrantes, etc. (I, II, III, IV Decs, de la 4 Vic.).

4.4. Es conveniente en el DF diversificar los tipos de párrocos. En esta Ciudad no basta tener solamente párrocos de parroquias territoriales; urge echar mano de las otras dos figuras que nos ofrece el Código de Derecho Canónico:

  • el párroco 'in solidum', director de un equipo de sacerdotes que pastorean un sector específico de la población —que es en sí una comunidad de fíeles—: obreros, ONG’s, vendedores ambulantes, prostitutas(os), burócratas, etc. (Código de Derecho Canónico, Número 517 & 1 y 518) .
  • el sacerdote-moderador, dotado de las potestades propias del párroco, que modera la actividad apostólica de laicos(as) que, trabajando ya dentro de empresas o centros de comunicación creadores de ambientes, —actividades claves del quehacer secular— ejerzan dentro de dichos centros, una cura pastoral inspirada en los valores del Reino; a fin de que su acción no sea aislada y carente de acompañamiento cristiano, sino que la misma Iglesia arquidiocesana los reconoce como parte muy importante de su actividad apostólica. Son los hombres y mujeres de Iglesia en el corazón del mundo (Código de Derecho Canónico,Número 517 & 2).

P. Benjamín Bravo P.