ASAMBLEAS

 

III ASAMBLEA DIOCESANA

"PARA PROFUNDIZAR, EVALUEMOS NUESTRO

CAMINAR JUNTOS"

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

CONTENIDO

PREASAMBLEA

ASAMBLEA

POSTASAMBLEA

VOZ PASTOR

APORTACIONES

CONCLUSIONES DEL TRABAJO EN GRUPOS

MARTES

 

CONCLUSIONES DEL GRUPO 2

(Sacerdotes)

 

  • Fomentar una mayor comunicación con los laicos para que no se vea que caminamos paralelamente.
  • En un decanato se llevan dos laicos por parroquia en algunas reuniones de decanato, ha sido beneficioso para la pastoral. En otro lugar se ha creado un consejo de laicos a nivel decanato.
  • Es necesario aprender a trabajar en equipo con ellos y saber escucharlos. No se les debe relegar en la vida parroquial.
  • Propiciar que en todas las parroquias se forme un Consejo Pastoral. Los párrocos no llevan a las reuniones de decanato las inquietudes de los fieles, sino su propia visión de la parroquia; al igual que los decanos no transmiten una visión clara de la realidad del decanato, sino de la propia parroquia y, así sucesivamente, en otras instancias.
  • No debemos olvidarnos de la obra misionera de la Iglesia. Conviene hacer conciencia de esta dimensión a los fieles de las parroquias.
  • Procurar que los decanos se interesen más por promover la pastoral impulsada por el Sínodo, en todo el decanato, buscando reuniones especiales de estudio, conferencias, aprovechando las fiestas parroquiales, etc. Es importante la comunicación entre los decanos y las comisiones promotoras del Sínodo.
  • Que a los seminaristas se les instruya y se les dé una visión completa del Sínodo.
  • Todos debemos entrar en la perspectiva y proceso de la Misión del Año 2000, ubicándonos en nuestro propio lugar, de acuerdo a la pastoral que realizamos. Propiciar una intercomunicación para lograr un trabajo en conjunto.
  • Para formar criterios no se deje de tomar en cuenta el proceso de cambio que vive nuestra Ciudad.
  • La información y asimilación del Sínodo se debe adecuar al medio en que se trabaja.
  • Se nota cierta desorganización en la asamblea que se está realizando.
  • Convendría integrar un Consejo Eclesial del Sínodo para que pudiera llegar la información a todas las áreas de la pastoral, a los Institutos de vida religiosa, a los seminaristas, etc.
  • Los secretariados también deben trabajar en conjunto.
  • Desde que se inició el Sínodo se han invertido muchos recursos: humanos, económicos, materiales, etc. Se conoce poco y se trabaja poco. No se responde a la inversión que se ha hecho, convendría que hubiera un día del Sínodo al año, como hay un día del Seminario, de las misiones, etc. Con un slogan anual, o bien, una jornada del Sínodo para interiorizar al pueblo de Dios en esta línea y prepararla con tiempo, así tanto los sacerdotes como los laicos estarían bien sintonizados con lo propuesto en éste.
  • Se sugiere continuar con el trabajo iniciado, dinamizar lo que ya se tiene.
  • El Señor Arzobispo tiene el deber de impulsar el Sínodo, pero él no puede andar en todas las parroquias, al igual que el Vicario General y los Vicarios Episcopales. Ellos tienen el derecho de actuar en todas las parroquias, derecho que no tiene el decano, éste se debe involucrar más en la pastoral de las parroquias para promover el Sínodo.

 

CONCLUSIONES DEL GRUPO 2

(Sacerdotes)

 

Sectorización

 

  • Son pocas las parroquias que han sectorizado y la mayoría de las que sí lo han hecho lo han dejado en el papel, sin llevarlo a la acción.
  • Hay sectores que han respondido bien, pero son pocos. No funcionó por comenzar al revés. El plan debió haber comenzado formando agentes, teniendo personas que coordinaran los sectores. El que sectoriza debe tener ya un plan de evangelización, de otra forma no tiene sentido. En realidad no hay sectorización tal como la pide el II sínodo.

 

Destinatarios

 

  • No podemos hablar de una respuesta irreal, se está trabajando, pero sí insuficiente, debido a que la realidad es desbordante, la población sobrepasa las capacidades de nuestra labor evangelizadora.
  • Falta capacitación para trabajar en determinadas acciones específicas: pastoral juvenil, pastoral matrimonial, pastoral social, etc.
  • La mayoría de nuestra población es pobre, no tienen tiempo para preparase y tampoco se le puede atender como es debido.

 

Agentes

 

  • Son insuficientes. No hay agentes preparados y los que quisieran preparase tienen su familia, su trabajo, etc.

 

Centros de formación

 

  • Falta claridad en lo que se quiere. Se ha ordenado crear otros centros de formación, algunas parroquias tienen escuela de pastoral, ¿por qué no utilizar lo que ya existe para impulsar el Sínodo? No está bien ordenar algo sin dar paso a la libertad de organización en cada parroquia.
  • Sí ha ayudado en algunas vicarías, se unifican planes y criterios, aunque a veces se corre muy rápido y la gente no logra captar lo que se quiere.
  • En algunos decanatos no se ha entendido: "para acciones específicas", conviene dar mayor libertad en los títulos.
  • La formación general no se ha llevado a la especificidad.

 

Planes y objetivos

 

  • Tener un deseo no es un logro. Se hace el esfuerzo. Hay que distinguir entre parroquia, decanato, zona, etc. El 60% tiene un plan pastoral.
  • En la curia hay planeación en los secretariados y vicarías, pero no hay interrelación. No conocemos lo que se hace. Hay planes pero no coordinados en el Arzobispado, la Vicaría, el Decanato, etc., y seguramente se tiene clara la idea pero cada quien va entendiendo como "Dios da a entender". Cada quien trabaja de acuerdo a sus intereses.
  • Hay muchos planes, cada año se hacen, pero nada concreto.

 

Estructuras de servicio pastoral

 

  • Es necesario revalorar la figura del decano y precisar cual es su función dentro del decanato. También conviene tomar en cuenta a los sacerdotes para la elección de éste.

 

Economía

 

  • El Señor Arzobispo Norberto Rivera Carrera fue acertado al pedir un tanto por ciento del monto de dinero que entra en las parroquias y al parecer está dando resultado. Los religiosos no colaboran.
  • Convendría distribuir este dinero, tomando más en cuenta las necesidades de las vicarías.
  • Se excedieron en prometer mucho al pedir esta aportación económica.
  • Cuesta mucho trabajo ser solidarios con los hermanos necesitados.
  • Conviene que se informe de los resultados de esta modalidad en la economía.
  • No hay recursos concretos para la formación de agentes y para la acción pastoral.

 

Comunidades Religiosas y organizaciones laicales

 

  • A los religiosos no les interesa mucho el trabajo pastoral diocesano, es cuestionable el porqué se les promueve tanto dentro de la Curia.
  • Falta formación para ellos en esta línea y su presencia en los decanatos.

 

Asimilación del Sínodo

 

  • La mayor parte de los fieles no lo conoce, se está olvidando. Es necesario comprometerse en la promoción de éste.

 

 

CONCLUSIONES

(Religiosos - Religiosas)

 

UNIDAD

 

Para ello dar tuerza y unidad a las Vicarías en sus planes y proyectos de Organización Diocesana, fomentando la comunicación en todos los niveles de la Arquidiócesis.

 

Que se insista en la creación de los Consejos Parroquiales, para que se realice un dinamismo misionero en unidad eclesial (Jn 17, 1 ss) "para que el mundo crea".

 

LA MUJER

 

Tomar en cuenta la presencia femenina en la comunicación y participación de su rol, ya que la mujer en nuestra realidad cultural - religiosa tiene un papel importantísimo de tomar en cuenta y valorar grandemente su presencia misma en la Iglesia desde su historia y su naturaleza.

 

INCULTURACIÓN

 

Esto significa llegar a la raíz de nuestros destinatarios en la Arquidiócesis, es decir tocar las motivaciones y necesidades más profundas de las personas de tal manera que la semilla pueda fecundar la tierra (las raíces culturales) y así produzca frutos de conversión, de cambio, de encuentro con Jesucristo y los hermanos.

 

FORMACIÓN PERMANENTE

 

Dar un mayor impulso a la formación permanente en lo humano, teológico, espiritual y apostólico a los agentes de pastoral. Esto lo fundamentamos en el documento "Hacía el Plan Pastoral de la Arquidiócesis de México", No. 22.

 

CONCIENCIA ECLESIAL

 

Que haya una formación de la conciencia Misionera - Eclesial en todos los agentes de pastoral y proponemos se establezcan vínculos de comunión desde la formación, entre religiosos y diocesanos, para que se conozcan y valoren los diferentes carismas. Fundamentación: Doc. "Hacia el Plan Pastoral de la Arquidiócesis de México", No. 7.

 

LAICOS

Grupos: 1-5

 

1. La planeación de la vida pastoral arquidiocesana

 

  • La unificación de objetivos a nivel diocesano, de vicaría, de decanato y de parroquia para poder generar estrategias que consoliden los planes, programas y métodos de la acción pastoral, tomando como parámetros los tiempos y contenidos de los mismos y hacer realidad la tan anhelada Pastoral de Conjunto.
  • La subsidiaridad como detonador de la Nueva Evangelización y de la Iglesia Misionera, es decir, una mayor participación del laico en los ambientes y realidades que necesitan de la luz de Cristo, contando con la confianza de los sacerdotes y la responsabilidad de nosotros para complementar la presencia de Cristo en las comunidades.
  • La uniformidad en el planteamiento básico de la Evangelización es fundamental para desarrollar acciones pastorales que respondan a las diversas necesidades de los agentes de pastoral y de los destinatarios. Lo que implica una actitud de apertura para desarrollar canales de interlocución dinámicos y eficaces.
  • La concientización de "hacer realidad los planes" en los niveles correspondientes, es decir, no olvidar la respuesta de María al Ángel: "Yo soy la Servidora del Señor; hágase en mí lo que has dicho".

 

2. La formación como punto de lanza de la Iglesia Misionera de final de Milenio en la Arquidiócesis de México

 

  • Cabe la posibilidad de una proyección al futuro: ¿Cómo será la formación de los sacerdotes?, ¿de los seminaristas?, ¿de los religiosos y religiosas?, y, ¿de los laicos? Mirar el pasado y el presente es indispensable para conocer la misión de la pastoral en una metrópoli tan inmensa como la nuestra.
  • El análisis de la realidad es un ejercicio que debe hacer todo miembro de la comunidad diocesana para que la formación sea integral y que ésta permita el pleno desarrollo de las dimensiones humanas, lo que implicaría la revaloricen de la persona humana y por ende de la Nueva Evangelización. No podemos seguir emprendiendo acciones sin mirar lo que sucede con mi prójimo y con mi entorno. Esta formación es la base de una auténtica y plena conversión que se traducirá en acciones en favor de los más desprotegidos.

 

3. La comunicación como la lija de un diálogo fraterno entre la comunidad arquidiocesana

 

  • La promoción de un diálogo abierto y fraterno entre los distintos miembros de la Arquidiócesis, lo que implica una interacción de ideas y ante todo de acciones que permitan realizar la tarea pastoral de manera dinámica y eficaz. La generación de un clima de confianza es primordial para poder seguir avanzando, sin él, esta reunión y las que sigan no tendrán razón de ser.
  • Es fundamental hacer realidad la comunicación entre la Arquidiócesis, las Vicarías, los Decanatos y las Parroquias para que estemos en una misma frecuencia y canal en la definición de nuestras acciones pastorales.
  • Un mayor uso de los medios de comunicación para transmitir el mensaje del Reino de Dios a la mayoría de las personas que habitan esta Ciudad de México. Aunque deben darse pasos firmes y adecuados para que esta tarea sea realizada por profesionales de esta materia y enriquecida por nuestras experiencias de Fe.

 

LAICOS

Grupos: 6-10

 

1. Realización deuna Pastoral de Conjunto

 

a) Unificar criterios, métodos y programas e integrar los esfuerzos organizados que ya existen, adecuando los planes a la realidad, para tener un programa que corresponda a las diferentes necesidades de la Arquidiócesis.

 

b) Asumir nuestra corresponsabilidad para ser sujetos y no objetos de la Evangelización, viviendo plenamente las funciones de cada uno, en el Cuerpo de Cristo.

 

c) Crear y en su caso revitalizar los consejos parroquiales, decanales y vicariales para tener una continuidad, a pesar de los cambios de sacerdotes.

 

d) Evaluación sistemática y continua tanto de los avances del Sínodo como de cualquier otra instrucción pastoral del Arzobispo, incluyendo su difusión adecuada y oportuna.

 

e) Comunicación a todos los niveles de los integrantes de la Iglesia para tener un trabajo organizado y llegar a resultados concretos. Aprovechando todos los medios de comunicación.

 

2. Conversión

 

a) Que todos los Agentes de Evangelización tengan una mentalidad de cambio para que nuestro compromiso bautismal sea auténtico.

 

b) Que no sólo nos formemos para la acción, sino que la acción nos lleve a un proceso de conversión.

 

c) Que estos procesos de conversión nos lleven a la unidad, la caridad y el servicio que distinguen una Iglesia Misionera.

 

d) Estar dispuestos a vivir centrados en el AMOR, PERDONAR, CONVIVIR, COMPARTIR, VIVIR LA AUTORIDAD COMO SERVICIO Y SER APÓSTOLES.

 

3. Formación

 

a) Que los criterios de formación del Arzobispo se cumplan en todos los niveles, incluidos los CEFALAE’s respecto a DOCTRINA, ESPIRITUALIDAD y APOSTOLADO, tomando en cuenta la APOLOGÉTICA, por la dispersión religiosa actual.

 

b) Ni formación sin espiritualidad, ni espiritualidad sin formación y siempre dispuestos a compartir con los demás.

 

c) La formación debe ser continua y sistemática para todos los Agentes de Pastoral.