III ASAMBLEA DIOCESANA -VER POSTER-

HACIA LA GRAN MISIÓN DEL AÑO 2000 EN LA ARQUIDIÓCESIS DE MÉXICO

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ORACIÓN LITÚRGICA
Inicio del Segundo Día


1. Monición Inicial

Las palabras finales de Jesús relativas a la misión (“Id al mundo entero y proclamad el evangelio a toda creatura”) no puede reducirse a una tarea encomendada a unos cuantos cristianos, los misioneros. Son palabras dirigidas a toda la Iglesia, a todos los cristianos. Sin embargo, es preciso reconocer que con frecuencia la Iglesia no se preocupa más que de sí misma, las comunidades se encierran en su interior y, se anuncia el Evangelio a quienes ya lo conocen desde pequeños. En la actualidad, los cristianos despertamos a la necesidad de evangelizar, pero estamos tan poco acostumbrados que no sabemos cómo hacerlo. El primer objetivo de nuestra oración de este segundo día no es que otros evangelicen, sino que todos evangelicemos, que la Iglesia de la Arquidiócesis de México redescubra su prioritaria tarea misionera. El Vaticano II ha supuesto una extraordinaria recuperación interna y externa, de la misión de la Iglesia en el mundo actual, sobre todo en propósitos y enunciados. Muchos cristianos piden y exigen que la Iglesia recupere su misión evangelizadora, que sea institución crítica de libertad, que apoye con su fuerza moral las reivindicaciones de los pobres, marginados y grupos más desfavorecidos, ponga fin a sus concordatos con los poderes y suscriba acuerdos con el pueblo liso y llano. Siendo evangélica en su interior y profética en su exterior, será la Iglesia del Señor.

De píe. Durante la procesión se canta “Tu palabra me da vida”

2. Procesión de entrada

1. Con la Cruz al centro de dos cirios y atrás la Biblia lleva en lo alto por el que preside la celebración.

2. Se Coloca la Biblia en el Ambón.

3. Canto Inicial: Tu Palabra me da vida Salmo 119

Tu Palabra me da vida,
confío en ti, Señor.
Tu Palabra es eterna,
en ella esperaré.

1. Dichoso el que con vida intachable
camina en la ley del Señor.
Dichoso el que, guardando sus preceptos,
lo busca de todo corazón.

2. Postrada en el polvo está mi alma,
devuélvame la vida tu Palabra.
Mi alma está llena de tristeza,
consuélame, Señor, con tus promesas.

3. Escogí el camino verdadero
y he tenido presentes tus decretos.
Correré por el camino del Señor
cuando me hayas ensanchada el corazón.

4. Este es mi consuelo en la tristeza:
sentir que tu Palabra me da la vida.
Por las noches me acuerdo de tu nombre;
recorriendo tu camino, dame la vida.

5.Repleta está la tierra de tu gracia,
enséñame, Señor, tus decretos.
Mi herencia son tus mandatos,
alegría de nuestro corazón.
“Oh Señor, envía tu Espíritu”.

Sentados. El primer momento de nuestra Asamblea Diocesana, es el de ponernos en las manos del Señor, para que Él nos dé su gracia y la reunión sea guiada por su Espíritu.

4. Salmo 66

El Salmo 66 será cantado por un solista, los demás cantan la antífona.

R/. Que te alaben, Señor, todos los pueblos. Aleluya.

V/. Ten piedad de nosotros y bendícenos; vuelve, Señor, tus ojos a nosotros. Que conozca la tierra tu bondad y los pueblos tu obra salvadora.

R/. Que te alaben, Señor, todos los pueblos. Aleluya.

V/. Las naciones con júbilo te canten, porque juzgas al mundo con justicia; con equidad Tú juzgas a los pueblos y riges en la tierra a las naciones.

R/. Que te alaben, Señor, todos los pueblos. Aleluya.

V/. Que te alaben, Señor, todos los pueblos, que los pueblos te aclamen todos juntos. Que nos bendiga Dios y que le rinda honor el mundo entero.

R/. Que te alaben, Señor, todos los pueblos. Aleluya.

5.  Carta de apóstol san Pablo a los efesios 4 ,1-7.11-16

Lectura de la carta de apóstol san Pablo a los efesios.

Hermanos: Yo, Pablo, prisionero por la causa del Señor, los exhorto a que lleven una vida digna de llamamiento que han recibido. Sean siempre humildes y amables; sean comprensivos y sopórtense mutuamente con amor; esfuércense en mantenerse unidos en el Espíritu con el vínculo de la paz. Porque no hay más que un solo cuerpo y un solo Espíritu, como es también sólo una la esperanza del llamamiento que ustedes han recibido. Un solo Señor, una sola fe, un solo bautismo, un solo Dios y Padre de todos, que reina sobre todos, actúa a través de todos y vive en todos. Cada uno de nosotros ha recibido la gracia en la medida en que Cristo se la ha dado. Él fue quien concedió a unos ser apóstoles; a otros, ser profetas; a otros, ser evangelizadores; a otros, ser pastores y maestros. Y esto, para capacitar a los fieles, a fin de que, desempeñando debidamente su tarea, construyan el cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a estar unidos en la fe y en el conocimiento del Hijo de Dios y lleguemos a ser hombres perfectos, que alcancemos en todas sus dimensiones la plenitud de Cristo. Palabra de Dios.

6. Canto: lo entonaremos todos " Vaso nuevo"

Gracias quiero darte por amarme,
gracias quiero darte yo a Ti, Señor.
Hoy soy feliz porque te conocí.
Gracias por amarme a mí también.

Yo quiero ser, Señor amado,
como el barro en manos del alfarero,
toma mi vida, hazla de nuevo,
yo quiero ser un vaso nuevo (2).

Te conocí y te amé;
te pedí perdón y me escuchaste.
Sí, te ofendí, perdóname, Señor,
pues te amo y nunca te olvidaré.

7. Meditación

Antes del Concilio, el término “misiones”, en plural, se refería al trabajo apostólico de los misioneros en tierras lejanas (“países de misión”), donde no se conocía el Evangelio. Al acabar la Segunda Guerra Mundial, se empieza a usar el término “misión” en singular, para indicar una nueva tarea apostólica de conversión en los países de cristiandad. Se habló del paso de una Iglesia “con misiones” a una Iglesia “en estado de misión”. Misión es el ministerio profético de la palabra que la Iglesia lleva a cabo con no creyentes para encaminarlos a la conversión y a los sacramentos de la iniciación o reiniciación. Después del Vaticano II, la misión es entendida como evangelización. Incluye la lucha por la justicia para que este mundo sea Reino de Dios.

Momento de meditación: se dejan unos minutos de meditación. De pié.

8. Himno

“Benditos los pies de los que llegan”. Lo dicen todos.

Benditos son los pies de los que llegan para anunciar la paz que el mundo espera, apóstoles de Dios que Cristo envía, voceros de su voz, grito del Verbo.

De pie en la encrucijada del camino del hombre peregrino y de los pueblos, es el fuego de Dios el que los lleva como cristianos vivientes a su encuentro.

Abrid pueblos, la puerta a su llamada, la verdad y el amor son don que llevan; no temáis, pecadores, acogedlos, el perdón y la paz será su gesto.

Gracias, Señor, que el pan de tu Palabra nos llega por tu amor, pan verdadero; gracias, Señor, que el pan de vida nueva nos llega por tu amor, partido y tierno.

9. Preces

Presidente: “Adoremos a Cristo, Señor nuestro y cabeza de la Iglesia y, digámosle confiadamente:

R/ “Venga a nosotros tu reino”.

Presidente: “Señor, haz de tu Iglesia instrumentos de concordia y de unidad entre los seres humanos y signo de salvación para todos los pueblos”.

R/ “Venga a nosotros tu reino”.

Presidente: “Protege con tu brazo poderoso al Papa y a todos los obispos y concédeles trabajar en unidad, amor y paz”.

R/ “Venga a nosotros tu reino”.

Presidente: A los cristianos concédenos vivir íntimamente unidos a ti, nuestra cabeza y, que demos testimonio en nuestras vidas de la llegada de tu Reino”.

R/ “Venga a nosotros tu reino”.

Presidente: Concede, Señor, al mundo el don de la paz y haz que en todos los pueblos reinen la justicia y el bienestar.

R/ “Venga a nosotros tu reino”.

Presidente: Otorga a los que han muerto una resurrección gloriosa y haz que un día gocemos con ellos de la felicidad eterna.

R/ “Venga a nosotros tu reino”.

Presidente: En comunión con los que llevan el nombre de Cristianos, digamos la oración que nos enseño Jesús: Padre Nuestro que estás en el cielo...

10. Canto: Id y enseñad

Sois la semilla que ha de crecer,
sois estrella que ha de brillar.
Sois levadura, sois grano de sal,
antorcha que debe alumbrar.

Sois la mañana que vuelve a nacer,
sois espiga que empieza a granar.
Sois aguijón y caricia a la vez,
testigos que voy a enviar.

Id amigos, por el mundo,
anunciando el amor,
mensajeros de la vida,
de la paz y el perdón,
sed, amigos, los, testigos
de mi resurrección
id llevando mi presencia
con vosotros estoy.

Sois una llama que ha de encender
resplandores de fe y candad.
Sois los pastores que han de guiar
al mundo por sendas de paz.

Sois los amigos que quise escoger,
sois palabra que intento gritar.
Sois Reino nuevo que empieza a engendrar
justicia, amor y verdad.