III ASAMBLEA DIOCESANA -VER POSTER-

HACIA LA GRAN MISIÓN DEL AÑO 2000 EN LA ARQUIDIÓCESIS DE MÉXICO

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ORACIÓN LITÚRGICA
Inicio del Tercer Día


1. Monición

Al iniciar nuestro trabajo, nos reunimos junto a la Cruz del Señor, para orar junto a Jesús, para pedirle al Padre que nos envíe al Espíritu Santo y sean su luz y su gracia la que nos permitan realizar nuestras reflexiones conforme su voluntad. Comenzamos nuestra celebración cantando con alegría.

Mientras se realiza la procesión con la Cruz y cantamos todos

2. Canto: Un mandamiento nuevo

Un mandamiento nuevo nos dio el Señor,
que nos amemos todos como Él nos amo.

1. La señal de los cristianos, es amarse como hermanos.

2. Quien no ama a sus hermanos, miente si a Dios dice que ama.

3. Cristo, Luz, Verdad y Vida, al perdón y amor invita.

4. Perdonemos al hermano, como Cristo nos perdona.

Se pueden sentar

3. El Cántico Ezequiel (36.24-28; lo recitaremos a dos coros, comenzando los de la derecha).

Ant. Os daré un corazón nuevo y os infundiré un espíritu nuevo.

Os recogeré de entre las naciones, os reuniré de todos los países y os llevaré a vuestra tierra.

Derramaré sobre vosotros un agua pura que os purificará; de todas vuestras inmundicias e idolatrías os he de purificar; y os daré un corazón nuevo, y os infundiré un espíritu nuevo; arrancaré de vuestra carne un corazón de piedra, y os daré un corazón de carne.

Os infundiré mi espíritu y haré que caminéis según mis preceptos y que guardéis y cumpláis mis mandatos.

Y habitaréis en la tierra que di a vuestros padres. Vosotros seréis mi pueblo y yo seré vuestro Dios.

Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo. Como era en el principio, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Ant. Os daré un corazón nuevo y os infundiré un espíritu nuevo.

4. Lectura Breve (Hebreos 10, 5-10)

Cristo, al entrar en este mundo, dice: No quisiste sacrificios ni ofrendas, pero me has preparado un cuerpo; no te complaciste en holocaustos ni en sacrificios por el pecado; entonces yo exclamé: Ya estoy aquí, oh Dios, para cumplir tu voluntad -pues así está escrito de mí en el rollo de la ley. Dice lo primero: No quisiste sacrificios por el pecado, ni en ellos te complaciste, a pesar de que todos ellos son ofrecidos según la ley. Pero en seguida dice: Ya estoy aquí para cumplir tu voluntad. Con esto abrogaba lo primero y establece lo segundo. En virtud de esta voluntad, quedamos nosotros santificados por la oblación del cuerpo de Jesucristo, ofrecida una vez para siempre.

5. Meditación

Hoy les quiero invitar a que le pidan al Señor, a quien han consagrado su vida, todo aquello que necesitamos para tener una tarde de trabajo llena de frutos.

¿Qué es lo que quiero pedir a Dios como gracia en este momento de oración?

6. Decimos la oración “Sólo Dios” (Todos juntos).

Sólo Dios puede dar la fe...
pero tú puedes dar testimonio.

Sólo Dios puede dar la esperanza...
pero tú puedes devolverla a tu hermano.

Sólo Dios puede dar amor...
pero tú puedes enseñar a amar.

Sólo Dios puede dar la paz...
pero tú puedes sembrar la unión.

Sólo Dios puede dar la fuerza...
pero tú puedes animar al desanimado.

Sólo Dios es el camino...
pero tú puedes señalarlo a otros.

Sólo Dios es la luz...
pero tú puedes hacer que brille a los ojos de todos.

Sólo Dios es la vida...
pero tú puedes hacer que florezca el deseo de vivir.

Sólo Dios puede hacer lo que parece imposible...
pero tú puedes hacerlo posible.

Sólo Dios se basta a sí mismo...
pero prefiere contar contigo.